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martes, 2 de noviembre de 2021

"Con esta ley se busca la prevención y la garantía de derechos de los argentinos"

La presidenta de la comisión de Legislación General sostuvo, al explicar el dictamen de mayoría, que este "se basa en una evidencia científica" y rechazó las críticas de qienes sostienen que no apunta a los sectores vulnerables: "se equivocan", dijo.


La presidenta de la comisión de Legislación General, Cecilia Moreau (FDT), aseguró este martes que el proyecto de ley de etiquetado frontal de alimentos busca "la prevención de la salud y la garantía de los derechos de todos los argentinos" y destacó que "el octágono negro es la forma más eficaz de que los consumidores detecten nutrientes críticos en los productos alimenticios".

Al explicar el dictamen de mayoría, Moreau dijo que se vive "en un mundo atravesado por las enfermedades crónicas no transmisibles" como la obesidad y destacó que en ese contexto el "Estado argentino no va a mirar para otro lado y va va a dar la pelea".

En esa línea, Moreau dijo que en Argentina hay "muchos alimentos ultraprocesados, hipercalóricos, poco nutritivos y con exceso de grasas, sal y azúcares" y que tienen "una fuerte publicidad" y etiquetas con información nutricional que son "ilegibles".

La legisladora oficialista señaló que con la ley de etiquetado se va a "subir un escalón en la prevención de la salud y en la garantía de los derechos de todos los argentinos y argentinas" y señaló que el dictamen se basa "en una evidencia científica".

"El 66% de la población argentina tiene exceso de peso, el 32% tiene obesidad, el 40% padece presión arterial elevada, el 30% tiene colesterol elevado y el 41% de los niños y adolescentes tiene exceso de peso", completó.

En su intervención, Moreau destacó el acuerdo alcanzado entre la mayoría de los partidos políticos para avanzar con el proyecto que busca advertir sobre los productos que contienen excesos de grasas, azúcares y sodio y en ese sentido puso en valor que "nadie habló en contra de la necesidad de tener una ley en la materia".

También rechazó las criticas y dijo: "Se equivocan los que dicen que esta ley no apunta a los sectores vulnerables, porque justamente son los que reciben más asistencia del Estado en asistencia alimentaria".

Fuente: Agencia Télam

jueves, 28 de octubre de 2021

La OPS lanza nuevas metas para reducir el consumo de sal en la población y prevenir enfermedades cardiovasculares

Las metas establecen reducciones graduales del contenido de sodio en alimentos envasados frecuentemente consumidos, algo que contribuirá a disminuir la ingesta de sal a menos de 5 gramos diarios por persona recomendados por la OMS.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó nuevas metas para ayudar a los países de las Américas a disminuir el consumo de sal en la población a través de la reformulación de productos procesados y ultraprocesados, de donde proviene la mayor parte del sodio consumido en la dieta.

En la región, la ingesta de sal está por encima de los 5 gramos (2 gramos de sodio) diarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y su consumo oscila entre 8,5 a 15 gramos por persona.

La reducción del consumo de sal puede prevenir la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares, las principales causas de muerte en la región. La evidencia muestra que más de la mitad de las muertes por enfermedades cardiovasculares se atribuyen a presión arterial alta, algo que puede verse exacerbado por el consumo excesivo de sal.

“Los países acordaron reducir el consumo mundial de sal en un 30% para el 2025, pero la pandemia por COVID-19 ha empeorado la situación al crear nuevos desafíos para la prevención y control de los factores de riesgo debido a los confinamientos y cambios significativos en los estilos de vida, incluyendo un aumento en el consumo de productos no saludables”, afirmó Anselm Hennis, Director de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OPS. “Es sumamente importante que los gobiernos aceleren sus iniciativas para alcanzar esa meta”, subrayó.

Las nuevas y revisadas metas regionales de la OPS para la reducción de la sal 2022-2025 se enfocan en disminuir el contenido de sodio en los alimentos procesados consumidos frecuentemente como pan, cereales y granos, carnes procesadas y productos lácteos.

Las metas son una actualización más detallada de un primer conjunto desarrollado en 2015 y presentan “umbrales” máximos de sodio para 16 categorías y 75 subcategorías de productos alimenticios a reformular.

“Si queremos lograr cambios sustantivos necesitamos que estas metas se adopten con un enfoque regulatorio en lugar de voluntario. Hacerlo así es la única forma en la que los países podrán reducir la ingesta media de sal en la población para el 2025, en un contexto en el que las ventas de los productos procesados y ultraprocesados con contenido excesivo de sodio sigue creciendo”, sostuvo Fabio Da Silva Gomes, asesor regional en Nutrición y Actividad Física de la OPS.

Da Silva Gomes consideró que la actualización de las metas es una herramienta más de apoyo al conjunto de políticas regulatorias que están avanzando en la región para reducir la oferta y demanda de productos con exceso de sodio, como el etiquetado frontal de advertencia y la regulación de la publicidad de estos productos.

La OPS elaboró las nuevas metas en conjunto con el Centro Colaborador de la OMS sobre Política Nutricional para la Prevención de Enfermedades Crónicas, del Departamento de Ciencias Nutricionales de la Universidad de Toronto, la Universidad Tecnológica de Ontario (ambos en Canadá), y el Grupo Técnico Asesor sobre prevención de las enfermedades cardiovasculares mediante la reducción de sal alimentaria en toda la población.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud

Claves del Etiquetado Frontal que la Cámara de Diputados convirtió en ley

El proyecto de Ley de Promoción de la Alimentación Saludable contó con 200 votos a favor, 22 negativos y 16 abstenciones. Nutricionistas, abogados y sociólogos exponen argumentos a favor y en contra de cada punto.

El proyecto de Ley sobre Etiquetado Frontal de Alimentos, se aprobó en la Cámara de Diputados. La ahora ley tiene por objetivo que se advierta en los envoltorios de los alimentos los excesos de componentes que pueden ser nocivos para la salud como azúcares, sodio y grasas saturadas, entre otros. De esta forma, la población conocerá detalles de algunos componentes y le permitirá hacer compras informadas para cuidar su salud.

El proyecto estuvo nueve meses esperando que Diputados hasta que fue tratado en julio último en un plenario de cuatro comisiones de la Cámara baja donde obtuvo dictamen favorable. Luego de que se barajara la posibilidad de que en los primeros días de agosto sus 24 artículos se convirtieran finalmente en una norma, esto no fue posible. Un nuevo intento frustrado para debatirlo y aprobarlo ocurrió a principios de este mes, cuando el oficialista Frente de Todos no logró conseguir el quórum necesario para habilitar la sesión especial. Hoy Diputados convirtió el Etiquetado Frontal en ley.

¿Qué propone? ¿Qué cambios verán los consumidores en las góndolas? ¿Permitirá saber con facilidad lo que comemos? ¿Por qué genera rechazo en la industria alimentaria? Para conocer en detalle de qué se trata la ley, Infobae consultó a nutricionistas, abogados, sociólogos dedicados a la investigación en salud pública y derecho del consumidor de sociedades médicas y organizaciones de la sociedad civil, legisladores y representantes de las empresas de alimentos.

Aquí, los puntos que más polémica generaron durante el tratamiento de la norma.

1- Octógonos negros: cómo son y qué alimentos no deberán tenerlos

Los alimentos y bebidas sin alcohol (analcohólicas) envasados (la ley dice que “es todo alimento contenido en un envase, cualquiera sea su origen, envasado en ausencia del cliente, listo para ofrecerlo al consumidor”) tendrán la obligación de llevar en la cara principal un sello negro de advertencia indeleble por cada nutriente crítico en exceso: azúcar, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías. Es decir, pueden llevar uno o más sellos negros.

Según corresponda dirá: “Exceso en azúcares”, “exceso en sodio”, “exceso en grasas saturadas”, “exceso en grasas totales” y “exceso en calorías”. Estas leyendas deberán estar en octógonos negros, con bordes y letras de color blanco en mayúsculas, y su tamaño no podrá ser inferior al 5% de la superficie de la cara frontal del envase.

La misma prevención se aplicará para los casos de valores superiores en cafeína y para alertar sobre el contenido de edulcorantes no recomendables para niños y adolescentes. En estos casos deben llevar las leyendas “contiene cafeína, evitar en niños/as” y “contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as”, respectivamente.

La medida alcanza a toda la cadena, desde la fabricación hasta la comercialización e importación de alimentos y bebidas. La ley aclara que la obligación se extiende a cajas, cajones y cualquier otro tipo de empaquetado. Quedan exceptuados el azúcar común, los aceites vegetales, los frutos secos y la sal común de mesa.

Argumentos a favor

Las voces a favor hacen hincapié en que el sistema de octógonos negros con la leyenda “Exceso en” ofrece información directa y clara a la hora de elegir y comprar, porque permite identificar en forma rápida y fácil los productos que contienen cantidades en exceso de nutrientes críticos. Este, señalan, es el punto de partida para promover políticas públicas tendientes a prevenir las enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes, hipertensión y afecciones cardiovasculares, entre otras, y su aplicación en la región cuenta con evidencia científica.

Pero hay más argumentos que respaldan la puesta en marcha de esta iniciativa. Dicen que además de promover una selección informada de alimentos, orienta a los consumidores en la compra de opciones de alimentos más saludables y permite modificar las decisiones de compra independientemente del nivel socioeconómico y educativo. También esgrimen que requiere un menor esfuerzo cognitivo y menos tiempo para tomar decisiones de compra y contrarresta el efecto positivo que tienen los mensajes de nutrición (“0% grasas trans”, por ejemplo) en la intención de compra.

Argumentos en contra

Los reparos se centran en que el modelo de sellos negros no muestra los aspectos positivos de los alimentos, los estigmatiza, genera efectos económicos negativos en cuanto a la fabricación y empaquetado de la industria alimenticia, en especial en las pymes; no es suficiente para cambiar las conductas alimentarias de la población y los estudios realizados son limitados y no evalúan el impacto en la dieta de la población.

Hay más argumentos que no avalan el sistema de etiquetas negras: sostienen que no logra mejorar la alimentación de la población porque el consumo de alimentos procesados no es el principal problema en la dieta de la población argentina; que no es suficiente para cambiar conductas alimentarias porque hacen falta campañas de educación y que no es efectivo para reducir el sobrepeso y la obesidad.

En cuanto a su implementación por parte de la industria, afirman que presenta efectos económicos negativos con relación a costos de fabricación y empaquetado, especialmente para las pymes; que la Argentina debe promover un sistema que se encuentre armonizado con el Mercosur y el Código Alimentario de la FAO (la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura) y que ni el modelo de perfil de nutrientes de la OPS ni su aplicación en la región tienen estudios de evidencia científica.

2- Valores máximos según el Perfil de Nutrientes de OPS

Los valores máximos de los componentes críticos serán establecidos por el Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Fue creado en 2016, a través de la consulta con los principales expertos internacionales en el tema, libres de conflicto de interés, en base a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto a cuáles son los niveles de nutrientes críticos, calculado sobre el total de calorías diarias, que generan perjuicios a la salud. Explican los especialistas que está diseñado para identificar los productos que cuando son consumidos en cualquier cantidad y por cualquier individuo desequilibran la dieta.

La aplicación de este parámetro es un punto crucial de discrepancia. Quienes lo apoyan sostienen que “es el que mejor se corresponde con las recomendaciones de las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA)”, “es el que más protege la salud pública” y “el que tiene los límites establecidos de forma tal que cualquier riesgo es identificado y advertido”. En tanto, quienes lo rechazan aseguran que “es un criterio técnico erróneo y falaz que conducirá a información confusa para el consumidor y no ceñida al verdadero contenido de los nutrientes de los alimentos”.

“El perfil de nutrientes de la OPS es extremadamente exigente en sus umbrales, de manera que llegaría a aplicarse al 91% de los productos envasados, y no es cierto que todos esos productos sean poco saludables. El sistema de sellos negros no muestra los aspectos positivos de los alimentos. Dentro de esos productos, dos tercios son alimentos que nuestras guías alimentarias recomiendan consumir, de manera que se generaría una contradicción importante. El diagnóstico del cual parte esta ley está centrado exclusivamente en discriminar alimentos por su condición de procesado. Este es el punto de discordancia”, resumió a Infobae Sergio Britos, director del CEPEA (Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación.

3- Qué plazos tendrá la industria y cuáles serán las sanciones por incumplimiento

¿En cuánto tiempo se debe cumplir la ley? Los legisladores estiman que habrá casi dos años de transición. El artículo 19 del proyecto fija un plazo no mayor de 180 días desde su entrada en vigencia. Además, las pymes y cooperativas populares pueden exceder el límite de implementación en un plazo no mayor de los 12 meses, con posibilidad de una prórroga de 180 días ante casos de justificación de motivos pertinentes. En tanto, el plazo para que el Ejecutivo reglamente la norma será de 90 días a partir de su promulgación.

El artículo 21 dice que los alimentos y bebidas analcohólicas cuya fecha de elaboración sea anterior a la entrada en vigencia de la ley no se retirarán del mercado, pudiendo permanecer a la venta hasta agotar su stock.

En cuanto a las infracciones, se prevé que se aplicarán las sanciones previstas por el DNU 274/19 y la Ley de Defensa del Consumidor (24.240), según corresponda.

La normativa de Lealtad Comercial fija sanciones de acuerdo a un monto equivalente a entre 1 y 10.000.000 de Unidades Móviles y cada una equivale a 40,61 pesos: el valor máximo se ubica en torno a los 400 millones de pesos, según la actualización de enero de 2020. Con la Ley de Defensa del Consumidor la situación no es la mejor: los montos no están actualizados desde hace 10 años y el máximo actual es de 5 millones de pesos.

Derecho a la información y a la salud

El proyecto de ley remarcaba que busca “garantizar el derecho a la salud y a una alimentación saludable, brindando información nutricional simple y comprensible de los alimentos envasados y bebidas analcohólicas, para promover la toma de decisiones asertivas y activas y resguardar los derechos de las consumidoras y los consumidores”.

“Con la ley de etiquetado frontal se cumplirá con el mandato que impone la normativa protectora de consumidoras y consumidores, en el sentido de que los proveedores brinden una información en forma cierta, clara y suficiente (así lo establece el artículo 4° de la Ley de Defensa del Consumidor, 24.240) respecto de los productos alimenticios que se comercializan”, enfatizó el abogado Jorge Surín, especialista en publicidad engañosa y discriminatoria, profesor titular de Derecho del Consumidor en la Universidad de Belgrano.

Otros modelos que se aplican en el mundo

El Etiquetado Frontal que se convirtió en ley en la Argentina replica los esquemas que ya se implementaron en otros países. Chile (2016), Uruguay (2018), Perú (2019) y México (2020) son los países de la región con esquemas de advertencia similares al que se propone localmente.

En Uruguay, un estudio de UNICEF encontró que, luego de su puesta en marcha, un 18% de los consumidores optó por no comprar un producto con octógonos y un 23% se decidió por opciones libres de advertencias.

¿Qué otros modelos se aplican en el mundo? Los tres principales son el de advertencias, como el de los octógonos negros; el NutriScore, que existe en Francia y otros países de Europa y cuenta con cinco colores y escalas, desde verde hasta rojo, pasando por distintos tonos; el sistema de guías diarias de alimentación (GDA) con colores, un método similar al semáforo, que consta de íconos gráficos en el panel principal del envase, donde el porcentaje del valor diario (%VD) de los nutrientes críticos se visualiza en color, que se utiliza en el Reino Unido y también en Ecuador. Además, en nuestra región, el año pasado Brasil incorporó el sistema gráfico de lupas para avisar si el producto tiene exceso de algún nutriente crítico.

La discusión crucial, sin dudas, es el modelo de referencia elegido en el Perfil de Nutrientes de la OPS. En este sentido, en CEPEA insisten en explicar: “Con la única excepción de México, en ningún país del mundo se aplica una proporcionalidad calórica o móvil como criterio de perfil de nutrientes para etiquetados frontales. En todos los casos en que se optó por sistemas de advertencia por alto contenido se utilizan umbrales fijos, definidos en base a la evidencia de riesgos por consumos altos y según las recomendaciones de guías alimentarias”.

“Aplicar un criterio móvil, supeditado a una proporción calórica, es confuso ya que, a manera de ejemplo, alimentos con uno o dos gramos de azúcares y no más de 30 calorías tendrían un sello de advertencia por alto contenido (supera el 10% de calorías como azúcares) mientras que otro de 400 calorías y 9 gramos de azúcar aparecería como “no alto”. Y el mismo ejemplo aplica al resto de nutrientes críticos”, cerró el abogado.

Fuente: Diario Infobae

martes, 19 de octubre de 2021

Unicef derribó mitos sobre el etiquetado frontal en alimentos y pide que se apruebe la ley

Desde el organismo advirtieron que es "una medida fundamental de advertencia", y aseguraron, entre otras cosas, que "no es una ley para ricos", debido a que las clases socioeconómicas más bajas registran un 31% más de riesgo de padecer obesidad.

Unicef aseguró que el proyecto de Ley de Etiquetado Frontal que fue aprobado por el Senado y aguarda ser tratado en la Cámara de Diputados "beneficia a toda la sociedad argentina y especialmente a las familias más vulnerables", por lo que es un mito que sea una "ley para personas ricas".

En el marco del Día nacional de lucha contra la obesidad que se celebra el próximo miércoles, Unicef difundió un comunicado que busca "derribar los mitos que se ocultan detrás del rechazo a un proyecto de ley necesario para prevenir la malnutrición, sobre todo de niñas, niños y adolescentes".

El proyecto de Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, más conocida como Ley de Etiquetado Frontal, será tratado por la Cámara de Diputados el próximo 26 de octubre en una sesión consensuada entre las diferentes fuerzas políticas.

Desde Unicef, consideraron que la iniciativa es "una medida fundamental de advertencia" que a través de octógonos negros en las etiquetas, permite "mejorar los entornos alimentarios para prevenir el sobrepeso y la obesidad, sobre todo en los sectores más vulnerables".

Según la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS 2), las familias vulnerables evidencian un 21% más de obesidad que las familias de ingresos altos, lo cual evidencia que "no es una ley para ricos", advirtió Unicef y agregó que "las brechas sociales de la obesidad se incrementan según empeoran las condiciones socioeconómicas y las y los adolescentes de menores ingresos tienen un 31% más riesgo de padecer obesidad".

Asimismo, explicaron que los grupos más vulnerables "suelen estar inmersos en entornos no saludables, donde hay más posibilidades de obtener alimentos procesados y ultraprocesados y bebidas no alcohólicas azucaradas, que comidas nutritivas".

Según la Organización Panamericana de la Salud, Argentina tiene la tasa más alta de exceso de peso en menores de 5 años de América Latina: un 13,6%.

A su vez, en toda la región aumentó en los últimos años el consumo de alimentos y bebidas envasados no saludables, con cantidad excesiva de azúcares, grasas y sodio, denominados ultraprocesados, que son "el gran motor" de la malnutrición por exceso.

Otros de los mitos que busca derribar la publicación es la creencia errónea de que el etiquetado no es efectivo para cambiar conductas alimentarias.

Países de América Latina como Chile, Perú, Uruguay, Colombia y México cuentan con etiquetado frontal de advertencias, y según la Coalición Nacional para prevenir la obesidad en niños, niñas y adolescentes, existe "evidencia de que el sistema gráfico de octógonos negros es el más efectivo, rápido y directo en informar y orientar en la compra de alimentos más saludables y en desmotivar el consumo de productos con exceso de grasa, azúcares y sodio, también llamados nutrientes críticos".

"Es una medida costo-efectiva que se mantiene en el tiempo y tiene mayor alcance: la implementación de la advertencia en el frente de los productos es en sí misma una herramienta educativa", agregaron.

Unicef también desmiente que el etiquetado tenga efectos negativos con relación a costos de fabricación, empaquetado y empleo.

"En cuanto a los costos iniciales que implica modificar las etiquetas, estos se realizan una única vez y consiste en imprimir los sellos necesarios para cada producto", aclararon y explicaron que "la evidencia indica que cuando se modifican los hábitos de los consumidores, las empresas tienden a fabricar productos más saludables, lo que evitaría el costo que implica la modificación de un nuevo etiquetado".

Fuente: Télam

jueves, 7 de octubre de 2021

Ley de Etiquetado Frontal: qué es y por qué no obtuvo quórum

El proyecto que regula la información que brindan las empresas sobre los alimentos debía ser debatido en la Cámara de Diputados.

El proyecto de Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos es la iniciativa que busca marcar con un sello octogonal negro los empaques de productos que contengan exceso de azúcares, grasas, calorías o sodio.

El texto debía ser tratado este mediodía en la Cámara de Diputados en una sesión especial  que había sido convocada por el Frente de Todos, pero el oficialismo no consiguió el quórum, destapó una nueva pelea con la oposición y el tratamiento de la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos quedó nuevamente postergado.

Según el proyecto, que ya tiene media sanción del Senado, los alimentos y bebidas analcohólicas deben incluir en la cara principal un sello de advertencia indeleble que advierta si el producto tiene:

"Exceso en azúcares"

"Exceso en sodio"

"Exceso en grasas saturadas"

"Exceso en grasas totales"

"Exceso en calorías"

El proyecto de Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos precisa además cómo es el sello ubicado en la parte delantera de los empaques de alimentos y bebidas:

Forma octogonal

Color negro

Con borde y letras de color blanco en mayúsculas

Su tamaño no podrá ser inferior al 5% de la superficie de la cara principal del envase

Por qué no obtuvo quórum la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos

La sesión convocada por el Frente de Todos para debatir por la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos no logró quorum, pese a los intentos de negociación entre el oficialismo y la oposición.

El Frente de Todos y Juntos por el Cambio buscaron durante la mañana destrabar la sesión especial, la primera con presencialidad total desde que se inició la pandemia, pero las tratativas no resultaron fructíferas.

El oficialismo bajó al recinto y convocó a sentarse a los legisladores presentes, pero reunió a 122 legisladores y quedó a siete del número de 129 legisladores presentes para iniciar el debate, en medio de duras críticas a la oposición.

Según supo NA, los jefes de todos los bloques se reunieron en la comisión de Labor Parlamentaria y allí Juntos por el Cambio propuso consensuar con el oficialismo el tratamiento del temario planteado para este martes.

La oposición planteó incorporar el tratamiento de la ley de promoción ovina junto al emplazamiento de las comisiones para que, en el transcurso de las próximas dos semanas, se inicie el debate de las leyes de boleta única, reforma de la ley de alquileres, emergencia educativa y el Presupuesto 2022 con la presencia del ministro de Economía Martín Guzmán.

Fracasada la sesión de la mañana, Juntos por el Cambio tenía expectativa en reflotar las negociaciones en Labor Parlamentaria por la tarde, pero durante las expresiones en minoría el jefe de la bancada oficialista, Máximo Kirchner, desestimó esa posibilidad.

Fuente: El Cronista

jueves, 19 de agosto de 2021

Especialistas aseguran que el etiquetado frontal generaría beneficios en la alimentación infantil

Especialistas aseguran que el etiquetado frontal generaría beneficios en la alimentación infantil.

La especialista en nutrición Victoria Tiscornia destacó los beneficios que supondría para la calidad alimentaria de las infancias la aprobación de la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, a partir de considerar el alto consumo de ultraprocesados y la desinformación que rodea actualmente a la alimentación en el mercado local.

Al hablar en el marco de Día de las Infancias, Tiscornia señaló a Télam que el proyecto de Ley de Etiquetado Frontal, el cual ya cuenta con la aprobación del Senado y espera a ser tratado por el pleno de Diputados, apunta a "garantizar el acceso a la información, de forma simple y rápida, sobre el contenido real de los alimentos y bebidas", a partir de la colocación de sellos en forma de octágono con texto en la etiqueta frontal de los envases.

"Se debe garantizar el derecho a la información de los consumidores, para que puedan tomar decisiones informadas acerca de sus consumos y eventualmente las de sus hijos y así cuidar la salud", explicó la especialista e integrante de la Fundación InterAmericana del Corazón (FIC).

Con esta ley, todos los productos que contengan cantidades altas o excesivas de nutrientes críticos llevarían un sello octagonal negro en su envase, un modo de prevenir la obesidad y otras enfermedades no transmisibles.

Según la segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (Ennys 2), realizada en 2019, sólo el 13% de la población comprende la información nutricional de los productos.

Además, el sondeo reflejó que el consumo de alimentos ultraprocesados en las infancias es significativamente mayor que en los adultos, lo cual refleja que "el patrón de alimentación infantil es inadecuado".

"No es casualidad que los niños consuman más estos productos -snacks, alfajores, golosinas, bebidas azucaradas, entre otros- dado que la publicidad apunta directamente a ellos", dijo al respecto la nutricionista.

"Todo esto demuestra la urgencia de aplicar medidas para que la información nutricional sea inteligible y así tomar decisiones más saludables", manifestó.

A partir de una investigación realizada en 2015 por la FIC acerca de la publicidad de alimentos dirigidas a las infancias en el país, se estima que éstas están expuestas a más de 60 publicidades de productos no saludables por semana y que nueve de cada diez productos publicitados no son saludables.

También se reflejó que uno de cada cuatro usa personajes o famosos y uno de cada tres usa regalos o promociones para incentivar la compra.

Además, los mensajes publicitarios o claims (aseveraciones, en castellano) nutricionales que van en los envases "son en muchos casos muy engañosos", lo cual actualmente es posible por "la falta de regulación que el Estado puede revertir con la sanción de este proyecto y así proteger a su población", expresó.

En esta línea, un segundo estudio de la FIC sobre las técnicas de marketing utilizadas registró que cuatro de cada diez productos de baja calidad nutricional usan mensajes de nutrición en sus envases para que "sean identificados como saludables cuando no lo son, engañando a muchos padres sobre el consumo de sus hijos".

Con la aprobación de la ley quedaría prohibido publicitar o promocionar estos productos a las infancias, al igual que la utilización de personajes famosos. También se establecería que los alimentos que tengan al menos un sello no se puedan vender en las escuelas.

De esta manera, se busca generar que los entornos donde se desarrollan las infancias sean más saludables. Para ello no alcanza con una educación que apunte a comer bien, sino que debe garantizarse que la opción saludable para los niños sea la más fácil de conseguir, dijo.

La sanción de la ley también establecería que el Estado sólo podrá comprar alimentos que no contengan ningún sello.

Fuente: Diario Ámbito

jueves, 15 de julio de 2021

Para la OMS, el dictamen de la ley de etiquetado es "un paso más hacia una alimentación saludable"

De este modo el organismo internacional expresó su aprobación del dictamen favorable que obtuvo en la Cámara de Diputados la iniciativa que ya había aprobado el Senado.

La representación en Argentina de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) "celebró" el dictamen favorable "con amplia mayoría" obtenido por la ley de etiquetado frontal en la Cámara de Diputados, por tratarse de "un paso fundamental para una alimentación más saludable".

"El dictamen favorable al proyecto aprobado en el Senado con la inclusión del perfil de nutrientes en el etiquetado es un paso fundamental para una alimentación más saludable, con un impacto importante en disminuir la obesidad y la carga de muerte por enfermedades no transmisibles en Argentina", afirmó el Representante interino de la OPS/OMS, Paolo Balladelli, en un comunicado.

La Cámara baja emitió el martes dictamen positivo para al proyecto de Ley de Alimentación Saludable, tras su tratamiento en el plenario de las comisiones de Legislación General, de Salud, de Industria y de Defensa del Consumidor.

El proyecto había recibido media sanción del Senado el pasado 26 de noviembre, quedando de este modo cumplimentando el paso previo para su tratamiento en el recinto de Diputados y aprobación definitiva.

Ley de Etiquetado

"El proyecto de ley capitaliza las experiencias y evidencias generadas a nivel nacional e internacional con relación al etiquetado frontal de alimentos, al mejoramiento de los entornos alimentarios escolares y a la protección de la población infantil de la publicidad de productos no saludables", dice el comunicado.

La organización recordó que "varios países de la región han avanzado con regulaciones similares", y en Argentina la "OPS se sigue brindando apoyo para que el proyecto de ley logre su aprobación sin modificaciones y se convierta en ley".

El Modelo de Perfil de Nutrientes de la OPS que toma la iniciativa "establece umbrales para la clasificación de productos alimenticios procesados y ultraprocesados con relación a sus cantidades de azúcares, grasas, grasas saturadas, grasas trans y sodio" y "está basado en las metas de ingesta de nutrientes de la población de la OMS", que se ajustan de acuerdo con las necesidades energéticas de las personas y también tiene en cuenta las dietas equilibradas para cada grupo etario.

Este modelo no se aplica a los alimentos frescos, naturales o mínimamente procesados como frutas, verduras carnes, pollo, pescado, arroz, fideos secos, polenta, harinas y legumbres, ni tampoco a los ingredientes para cocinar como aceite y sal de mesa o el azúcar.

"Es una herramienta para la formulación y aplicación de diversas estrategias reglamentarias relacionadas con la prevención y el control de la obesidad y el sobrepeso, como la restricción de la comercialización de alimentos y bebidas poco saludables a los niños, la reglamentación de los alimentos en el entorno escolar, y el uso de etiquetas de advertencia en el frente del envase, entre otras", dijeron desde el organismo.

Fuente: Télam

lunes, 12 de julio de 2021

Etiquetado frontal: hoy Diputados trata la resistida ley de sellos negros para los alimentos

Se basa en el modelo impulsado por la OPS, que apoyan varias entidades y adoptaron países de la región. Pero la industria y hasta los nutricionistas lo cuestionan.

El martes a las 15 se debatirá en un plenario de comisiones en Diputados el proyecto de ley de etiquetado frontal en los alimentos, que busca concientizar a la población sobre los componentes nutricionales de la comida envasada, a partir de etiquetas negras que dirán "Alto en grasas", "Alto en sodio", "Alto en azúcares", entre otros indicativos al frente de los paquetes, latas y botellas.

La idea es que las y los consumidores no tengan que googlear qué quieren decir etiquetas hoy inentendibles para decidirse o no a llevar un producto a la mesa. Cada advertencia --que oficiaría como una "notificación" de alerta-- vendrá acompañada de un consejo: "Evitar su consumo excesivo" o, directamente, "Evitar su consumo". 

El Senado le dio media sanción el año pasado y pasaron casi 9 meses de ese primer "sí". Este martes, estaría en condiciones de obtener dictamen.

El proyecto fue consensuado entre legisladores del oficialismo y la oposición y apoyado por el Ejecutivo. La industria está en contra y pide cambios en el texto. La norma también busca regular las publicidades de estos alimentos y su venta en entornos escolares.

Mientras, la situación en la región es bien distinta. Chile, Uruguay, Perú, México, Ecuador y recientemente Brasil, ya avanzaron en la incorporación de rótulos en el frente de los envases, que informan sobre el exceso de azúcar, sodio, grasas y calorías. 

En Argentina, en cambio, las iniciativas impulsadas por el ex secretario de Salud Adolfo Rubinstein, de la gestión anterior, no llegaron a las góndolas, como consecuencia de la puja entre su área y la de Producción. Ahora, la definición se daría a través de la vía legislativa.

El proyecto, que adopta el modelo chileno de sellos negros, surgió de la unificación de 15 otros vinculados a la temática y fue impulsado en conjunto por las senadoras oficialistas Anabel Fernández Sagasti y Silvia Sapag, y desde la oposición por Gladys González, Julio Cobos y Silvia Giacoppo, entre otros. Por primera vez, una norma de etiquetado cuenta, además, con el aval conjunto de los ministerios de Salud, Agricultura, Ganadería y Pesca; y Desarrollo Productivo.

¿Qué dice el proyecto?

"Garantizar el derecho a la salud y a una alimentación adecuada a través de la promoción de una alimentación saludable, brindando información nutricional simple y comprensible de los alimentos envasados y las bebidas analcohólicas, para promover la toma de decisiones asertivas y activas, y resguardar los derechos de las consumidoras y de los consumidores" es uno de los objetivos principales.

La iniciativa está basada en el sistema de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el que mejor se corresponde con las recomendaciones de las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA).

Ahí aparecen las etiquetas octogonales negras con letras blancas en mayúsculas. Avisarán cuando los productos tengan un contenido por encima de los límites fijados (en grasas, azúcares o sodio).

En caso de contener edulcorantes, el envase además deberá exhibir esta leyenda precautoria debajo de los sellos: "Contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as". Y los alimentos y bebidas que presenten exceso de algún nutriente crítico no podrán incorporar información nutricional complementaria (claims) en relación a ese nutriente.

¿Por qué "sí"?

"Permitirá proteger y garantizar el derecho a la salud y a la información de la población. La regulación actual sobre el etiquetado es insuficiente y los consumidores no contamos con la información necesaria para tomar decisiones de consumo saludables. El proyecto es la puerta de entrada para implementar otras medidas que busquen generar entornos de consumo más saludables e informados", dice a Clarín Victoria Tiscornia, nutricionista e investigadora de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC).

"Esperamos que el martes las comisiones emitan dictamen favorable para que pueda ser tratado próximamente en el recinto y se convierta en ley. Si se sigue demorando el tratamiento, el riesgo es que la normativa pierda estado parlamentario a fin de año. No podemos dejar pasar esta oportunidad, el proyecto está basado en la mejor evidencia científica libre de conflicto de interés y cuenta con el respaldo de la población, de la academia, del Senado, y de las organizaciones y referentes del ámbito de la alimentación tanto de Argentina como de la región. Solo resta que la Cámara de Diputados apruebe el proyecto sin más demoras ni cambios", puntúa.

La FIC, junto a varias entidades como Consumidores Argentina, SANAR, FUNDEPS y FAGRAN, está impulsando en las redes la campaña "Que no te tapen los ojos", bajo el hashtag #EtiquetadoClaroYa, para promover la aprobación de la ley.

¿Por qué "no"?

Desde la industria, advierten que este proyecto amerita cambios y piden que las empresas puedan mejorar el perfil nutricional de los alimentos en forma gradual. Y otro de los principales reclamos de quienes se resisten al modelo de sellos negros es que el perfil de etiquetado que vaya a implementarse sea articulado con el Mercosur, dado que ese es el ámbito dispuesto para este tipo de regulaciones, y que el comercio intra-bloque genera importantes oportunidades de desarrollo para los países miembros.

La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) aclaró a Clarín que coinciden con la necesidad de una ley de etiquetado, pero piden que el texto aprobado por el Senado recupere la mirada y aportes del sector productivo.

Marcan que debe ser más claro el límite respecto de las exclusiones y los valores máximos del perfil de nutrientes.

"El marcador de OPS que propone el proyecto se calcula por kilocalorías, un aspecto netamente técnico que parece haberse soslayado y que acarrearía una serie de confusiones que deberían ser evitadas. Hace que muchos productos recomendados por las Guías Alimentarias Argentinas queden alcanzados por el Etiquetado Frontal. Varios países de la región han trabajado en normativas nacionales tomando también otras referencias además del modelo de perfil OPS. La Autoridad Sanitaria Nacional debería hacerlo", alegan. 

Desde la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) están a favor de una ley de etiquetado frontal, pero no hay una posición oficializada respecto a cuál sería un mejor sistema. Mónica Katz, ex presidenta de esa entidad médica, tampoco está de acuerdo con la ley, "porque se queda corta".

"¿Cómo les enseñamos a nuestros consumidores a comer bien si sólo les decimos qué no hay que comer? ¿Cuál es el aprendizaje? La SAN desde el principio no estuvo de acuerdo con el perfil de la OPS, porque deja afuera a los alimentos recientemente preparados, es decir, este etiquetado sólo abarca a los productos que fueron envasados fuera de los ojos del consumidor", explica Katz.

Según detalla la especialista, "todo lo que se prepare en un restaurante, en una confitería, no lleva etiquetado. Y la mitad del sodio, las grasas y las calorías, no vienen del envasado, sino del bar de la esquina o la casa de comidas rápidas. Además, Chile, que tiene estas etiquetas, no logró que las industrias mejoren los productos que ofrecen".

Sólo en Latinoamérica se adoptó el etiquetado negro. En Europa se optó por el modelo llamado "nutri-score", que va desde la "A"', para el alimento más saludable, hasta la "E", para el menos saludable. En Inglaterra, existe el "semáforo", una guía del etiquetado del verde al rojo en cuanto a nutrientes críticos. Suecia e Israel también tienen el modelo de sellos negros, pero con una etiqueta verde para los alimentos aptos. En Argentina, en caso de aprobarse la ley, sólo se verían las etiquetas negras.

Fuente: Diario Clarín

martes, 22 de junio de 2021

La diabetes en la infancia

No perder el foco en los niños que la padecen, en promedio, 1 de cada 5000 niños.

Diabetes. Escuchar esta palabra muchas veces genera confusión, dudas, miedos e incluso, se nos vienen a la cabeza posibles mitos sobre esta condición crónica endocrinológica, que pueden ser no certeros. Esto sucede frecuentemente cuando no se tiene información al alcance de la mano.

Hoy en día, 1 de cada 11 personas en el mundo tiene diabetes, una cifra que se prevé que se eleve a 1 de cada 9 para 2045 si no se toman medidas. Particularmente en nuestro país, la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) alertó del incremento de esta condición que alcanza a más de 4 millones de personas en el país.

Enfocándonos en las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia, la diabetes es una de ellas, ya que se calcula que 1 de cada 5000 niños tiene diabetes, pero esta cifra varía de un país a otro.

Existen distintos tipos de diabetes, como también, tratamientos para mejorar la calidad de vida de los niños. Sin embargo, la más común en los niños y adolescentes es la diabetes tipo 1. Esta afección, que requiere un control constante, se da cuando el páncreas no fabrica suficiente cantidad de insulina ya que el sistema inmunitario produce una destrucción de las células beta del páncreas, lo que origina una deficiencia total de insulina.

Los síntomas que pueden manifestar los niños con diabetes no siempre se presentan juntos y por ello no son bien reconocidos cuando aparecen. Algunos de ellos pueden ser:

  • Polidipsia: mucha sed y necesidad urgente de beber, incluso durante la noche
  • Poliuria: necesidad de orinar con mucha frecuencia
  • Polifagia: aumento patológico de la sensación de hambre y apetito que trae como consecuencia el exceso de la ingesta de nutrientes
  • Adelgazamiento
  • Astenia: sensación generalizada de cansancio que no desaparece con el descanso
  • Trastornos visuales

Para tratar la diabetes tipo 1, existen tratamientos con insulina, la cual ayuda a mover la glucosa incorporada a través de los alimentos hacia las células del cuerpo, donde se puede utilizar como energía.

La insulina es una hormona que producen las células beta del páncreas. El cuerpo necesita la insulina para que la glucosa (un azúcar) del torrente circulatorio sea convertida en combustible para los tejidos que lo necesitan, como los músculos y el cerebro. Sin insulina, el cuerpo no puede utilizar la glucosa y esta permanece en el torrente sanguíneo. Un tratamiento adecuado con insulina permite que los niños puedan vivir una vida plena.

Hábitos saludables, mejores pronósticos

Se aconseja la planificación semanal del menú de las comidas, tanto en casa, como en la escuela. La alimentación tiene que ser balanceada, variada y acompañada de actividad física. Además, incentivar a los niños a hacer deportes y jugar al aire libre, con el objetivo de evitar el sedentarismo, es una meta que debemos mantener siempre presente. Asimismo, el rol de los adultos en las familias en promover hábitos saludables es fundamental. La diabetes, afecta la vida diaria de quienes la transitan y la de sus familias.

De esta manera, una vez que la enfermedad es diagnosticada, el entorno familiar debe estar acompañado por profesionales que ayuden a transitar el camino, como también, por entidades como asociaciones que educan sobre la diabetes, informan sobre cómo prevenir complicaciones agudas y crónicas; y optimizan el tratamiento y la protección jurídica.

El niño poco a poco irá tomando las responsabilidades y hábitos para llevar una vida como la de cualquier otro chico, por lo que no se aconseja una sobreprotección sino educación diabetóloga. Sin dudas, la ayuda en el control adecuado de la glucemia por parte de la familia es siempre necesaria en la prevención de complicaciones.

Remontándonos en el tiempo, en 1921 se descubría la insulina, la cual logró un cambio radical en el tratamiento de la diabetes tipo 1, que hasta ese entonces significaba el peor escenario para los niños. A 100 años de su descubrimiento deseamos que el futuro de los niños con diabetes sea como el de cualquier otro. Para lograrlo, el objetivo primordial es enfocarnos en tratamientos innovadores y dispositivos médicos que mejoren sus vidas.

El compromiso y el ser parte de la solución, es el camino por donde tenemos que continuar. Buscar a través de la innovación, acelerar la prevención para disminuir la curva y centrar el foco en el objetivo final de encontrar la cura para la diabetes, es primordial.

Mientras tanto, la innovación en los tratamientos es la mejor respuesta para mejorar las vidas. La clave está en que científicos e ingenieros, continúen trabajando para impulsar las fronteras de descubrimiento y, sin dudas, la cadena de valor farmacéutica juega un rol fundamental para que las personas que lo necesitan puedan acceder a los mejores tratamientos y dispositivos.

Fuente: Ámbito (por Judit Laufer, Presidente de la Federación Argentina de Diabetes y Miembro titular del Comité Ejecutivo IDF-SACA)

jueves, 27 de mayo de 2021

#DeFrente y PonganFechaYa!: crece el pedido de sanción de la ley de etiquetado frontal de alimentos

Mientras en Diputados se discute el proyecto votado por el Senado en octubre pasado, ONGs, sociedades médicas y asociaciones de consumidores reclaman su aprobación. Cómo son las campañas que avanzan en las redes.

#DeFrente, EtiquetadoClaroYa!, PonganFechaYa! Los pedidos se multiplican en posteos, stories, tuittazos masivos y mensajes directos a las diputadas y los diputados: el objetivo es que el proyecto de etiquetado frontal de alimentos y bebidas, con media sanción del Senado desde hace siete meses, se convierta en ley lo antes posible.

Varias ONGs, sociedades médicas, académicas y asociaciones de consumidores comenzaron a motorizar en los últimos días campañas en las redes sociales con datos, explicaciones prácticas y hasta testimonios de personalidades del medio artístico con el fin de incentivar a la población a que se involucre en el proceso y reclamar así la aprobación “sin cambios ni más demoras”.

Conocer lo que consumimos

“¿Conocés de verdad lo que estás comiendo?”. La pregunta irrumpe una y otra vez junto a paquetes de galletitas, gaseosas o barras de cereal y forman parte de la campaña #DeFrente, lanzada en las últimas semanas por la Fundación Interamericana del Corazón (FIC Argentina). La respuesta al interrogante da cuenta de la necesidad de “advertencias claras para tomar mejores decisiones”.

La movida de la Sociedad Argentina de Nutrición y Alimentos Reales (Sanar) se centra en el #EtiquetadoClaroYa: muestra representaciones de alimentos envasados en formatos genéricos con los sellos negros que les correspondería tener si la ley ya estuviera en vigencia, y una campaña de videos en los que participan actrices, actores, modelos y cocineras para exigir el tratamiento urgente de la ley.

“En Argentina sólo el 13% de las personas lee y entiende las etiquetas de los productos”, dice la cocinera Ximena Sáenz. “Queremos saber si lo que comen nuestros hijos esconde algún riesgo”, plantea la modelo y conductora Paula Chaves. “Argentina necesita una regulación seria sobre las publicidades destinadas a niños, niñas y adolescentes”, sigue la actriz Celeste Cid.

Los productos que superen los valores establecidos por el Perfil de Nutrientes de la OPS y las autoridades sanitarias nacionales, tienen que decir “exceso en…” el nutriente crítico que corresponda, y también las leyendas “contiene cafeína, evitar en niños/as” y “contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as”

Los productos que superen los valores establecidos por el Perfil de Nutrientes de la OPS y las autoridades sanitarias nacionales, tienen que decir “exceso en…” el nutriente crítico que corresponda, y también las leyendas “contiene cafeína, evitar en niños/as” y “contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as”

La campaña de Sanar también promueve la participación en la plataforma Activá el Congreso, a través de la cual se pueden enviar mensajes a las redes de los legisladores para pedirles que manifiesten de manera pública su posicionamiento con respecto a la ley, por ejemplo, así: “Necesitamos una Ley de #EtiquetadoClaroYa cuanto antes. La salud, la alimentación adecuada y el acceso a la información son derechos. Queremos saber tu posición”.

Qué dice el proyecto de ley

En líneas generales, el proyecto de ley aprobado en el Senado el 29 de octubre del año pasado casi por unanimidad y por todas las fuerzas políticas, incorpora advertencias con forma de octógonos negros en el frente de los envases que informen sobre el exceso de los nutrientes críticos: azúcar, sodio, grasas -saturadas y totales- y calorías.

Los productos que superen los valores establecidos por el Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y las autoridades sanitarias nacionales, tienen que decir “exceso en…” el nutriente crítico que corresponda, y también las leyendas “contiene cafeína, evitar en niños/as” y “contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as”.

Estos envases no pueden tener información nutricional complementaria, logos o frases con publicidad, promoción, patrocinio o avales de sociedades científicas o asociaciones civiles, ni personajes infantiles, celebridades, deportistas o mascotas y la promesa de entrega de obsequios, premios ni regalos. Y no se pueden vender en las escuelas.

El derecho a ser advertidos

Infobae habló con integrantes de estas organizaciones -nutricionistas, abogados y sociólogos abocados a la investigación en salud pública y derecho del consumidor- para conocer por qué es necesaria una ley que regule la información de los envases de alimentos y bebidas procesados y ultraprocesados, cuál debe ser el perfil técnico de nutrientes a aplicar y cómo contribuirá en la disminución de los altos índices de enfermedades crónicas no transmisibles que acarrean el sobrepeso y la obesidad.

En primer lugar, la mayoría de las voces aclaran que la información que el proyecto de ley propone para el etiquetado frontal de los alimentos “no es información banal”. Así lo explica Mara García, licenciada en Nutrición, docente, investigadora, magíster en Salud Pública y coordinadora del equipo de etiquetado frontal de alimentos de la Federación Argentina de Graduados en Nutrición (Fagran): “El debate no es sólo acerca de nuestros derechos a ser informados de manera veraz, sino también a ser advertidos sobre lo que consumimos”.

En ese contexto, Ignacio Porras, licenciado en Nutrición y director de Sanar, remarca la importancia de la iniciativa: “La idea del proyecto no es quitar productos de la góndola, sino que las personas tengan la posibilidad de tomar decisiones informadas y, frente a eso, elecciones más libres, no tan manipuladas por el aparato publicitario sino por la decisión genuina de querer comprar algo o no, sabiendo que el producto que están llevando esconde riesgos para su salud, es decir, han sido advertidas y ya lo saben”.

“No es por resolución, es por ley”

“Estamos esperando el dictamen de las cuatro comisiones tratantes en Diputados: Legislación General; Acción Social y Salud Pública; Defensa del Consumidor; e Industria. Ya está aprobado el protocolo para reunirse de manera remota pero todavía no han fijado fecha”, resume a Infobae Victoria Tiscornia, licenciada en Nutrición y magister en Nutrición Humana e investigadora del área de políticas de alimentación saludable de FIC Argentina.

Y agrega: “Recientemente la Argentina presentó su posición como país en el Mercosur que está en línea con la propuesta de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL): reemplazar la leyenda “Exceso en…” por “Alto en…” y modificar el sistema de perfil de nutrientes de OPS por otro cuyos umbrales son más laxos. Si esto avanza, se estaría desoyendo la voluntad legislativa y el aval de organizaciones nacionales e internacionales, y no se permitirá que ciertos productos como bebidas azucaradas que contienen dos cucharadas de azúcar aproximadamente por vaso no lleven el sello de exceso de azúcar”.

En el debate en torno a este proyecto de ley, los especialistas en nutrición mantienen algunas diferencias. Con respecto al perfil de nutrientes de la OPS, el nutricionista Sergio Britos, director del Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (CEPEA), considera que el criterio técnico de la OPS “conduce a arbitrariedades en la forma en que clasifica”. Esta postura también la plantea la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) y la Asociación Argentina de Tecnólogos Alimentarios (AATA), entre otras entidades.

En diálogo con Infobae, Britos explica por qué: “El criterio técnico debe ser riguroso y basado en evidencia científica de manera que una vez aplicado, los productos que terminen siendo desalentados por su alto contenido en sodio, azúcar o grasas saturadas sean estrictamente los alimentos que tienen un contenido alto y son reconocidos como tales también por las guías alimentarias de Argentina. Estas guías señalan cuáles son los alimentos que deben consumirse de manera frecuente o diaria y cuáles de forma opcional u ocasional. Un buen etiquetado frontal de alimentos debe generar mensajes coherentes y consistentes con las guías alimentarias de cada país. Por eso, es central definir el mejor perfil de nutrientes y el de OPS no lo es”.

Tiscornia insiste en que la iniciativa legislativa tiene “un sistema de advertencia basado en los mejores estándares y evidencia libre de conflicto de interés que contempla el perfil de la OPS, porque es el que mejor se corresponde con las recomendaciones de las guías alimentarias para la población argentina, y un sistema gráfico que cuenta con amplia evidencia científica a nivel nacional y regional”.

El 91% de los argentinos apoya los sellos negros

¿Cómo son los sistemas de etiquetados frontales que hay en el mundo? Los tres principales son el de advertencias, como el de los octógonos negros como se utilizan Chile, México, Perú y Uruguay; el NutriScore, que existe en Francia y otros países de Europa y cuenta con cinco colores y escalas, desde verde hasta rojo, pasando por distintos tonos; y el semáforo, como tiene Ecuador, con sus tres colores. En nuestra región, el año pasado Brasil incorporó el sistema gráfico de lupas para avisar si el producto tiene exceso de algún nutriente crítico.

“El sistema de octógonos es el más intuitivo y efectivo porque el consumidor elige en enésimas de segundos; otros sistemas son más complejos”, analiza a Infobae Ignacio Drake, sociólogo, a cargo del área de proyectos de salud de Consumidores Argentinos. Y apunta: “Este proyecto de ley no demoniza: busca informar y advertir a los consumidores para que compren alimentos más saludables y, a la vez, incentiva a la industria a producirlos. Es un buen inicio para discutir entre todos, políticas de alimentación saludable”.

Un reciente sondeo realizado por FIC Argentina indica que los octógonos tienen el apoyo de los argentinos: el 91% de los encuestados apoya su inclusión en el frente de los envases de alimentos y bebidas con exceso en nutrientes críticos.

“Hay interferencias de la industria”

Al momento de responder por qué se demora el tratamiento del proyecto de ley, hay organizaciones que hablan de “interferencias de la industria alimentaria”. Maga Merlo, abogada y coordinadora de Salud de la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (Fundeps), lo explica en diálogo con Infobae: “Sabemos que están presionando muy fuerte en algunos decisores políticos y que están queriendo introducir ciertas modificaciones en algunos de los artículos del proyecto de ley, que priorizan sus intereses económicos y no la salud ni la alimentación adecuada de los argentinos y las argentinas”.

“Reiteraremos hasta el cansancio -sigue Merlo- que los procesos de elaboración de políticas públicas deben estar protegidos de la interferencia de la industria, luego de tantos años y tantos esfuerzos por lograr una ley con este grado de protección de derechos fundamentales, sería una pena que se viera desvirtuada”.

En esa línea, Porras amplía: “Es importante aclarar que esta ley fue generada con evidencia libre de conflictos de intereses, es decir que no fue financiada por la industria alimentaria, farmacéutica, ni de bebidas azucaradas o artificiales. Reclamamos una decisión política para tratar cuanto antes el tema en el recinto”.

Malnutrición, sindemia y pandemia

El pedido de urgente aprobación de la norma es también un llamado de atención para dar respuestas al contexto de sindemia de afecciones que afecta a la Argentina: la coexistencia de la malnutrición, la inequidad social, la epidemia silenciosa de enfermedades crónicas no transmisibles (obesidad, hipertensión, diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares, entre otras), todo retroalimentado con la pandemia de coronavirus que hace casi un año y medio tiene en vilo al mundo.

“Es muy preocupante en Argentina el aumento de peso en todos los grupos etarios”, expresa Tiscornia de FIC Argentina. “La última medición del Ministerio de Salud de la Nación, realizada en 2018, muestra cifras alarmantes: 7 de cada 10 adultos tienen sobrepeso y hay una tendencia en aumento del consumo de alimentos procesados con exceso de nutrientes críticos en detrimento de frutas y verduras”.

En la visión de Britos, el etiquetado frontal de alimentos “es una buena herramienta de política alimentaria para promover una alimentación saludable y prevenir el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades que, sobre todo, afectan a la población más pobre del país; pero no es la única”.

El especialista sostiene que “debe estar complementada y coordinada con otras estrategias que también merecen la misma atención que el etiquetado frontal: una buena política de educación alimentaria con adecuados diseños de calidad nutricional en comedores comunitarios y escuelas, y políticas de precios de alimentos, en particular los más saludables, que hoy conspiran contra la accesibilidad de la población de menores ingresos”.

Fuente: Diario Infobae

martes, 25 de mayo de 2021

Cómo leer la información nutricional en las etiquetas de los alimentos

Cómo leer la información nutricional en las etiquetas de los alimentos. Lo que hay que saber para elegir y comprar.

En su envase cada producto debe contener una etiqueta con su información nutricional. Además de datos que suelen estar más destacados, como el peso y la fecha de vencimiento, allí se encuentran la información necesaria para saber si tal alimento puede formar parte de la dieta y en qué medida.

Pero, cómo se lee. Las demandas por parte de profesionales de la salud, nutricionistas y activistas socioambientales confluyen en un diagnóstico certero: es muy difícil entender las etiquetas de los alimentos que compramos, especialmente de aquellos alimentos llamados de "consumo masivo".

De hecho, existe una Ley de Etiquetado Frontal en nuestro país que fue aprobada por el Senado a fines de octubre de 2020 y está esperando ser tratada en la Cámara de Diputados. Pero hasta entonces, cómo leer la información nutricional en las etiquetas de los alimentos.

Cómo leer la información de las etiquetas

En primer lugar, hay que distinguir la información que habla de la porción individual respecto de la que habla del total del paquete.

Según Melanie Gordon, Licenciada en Nutrición (M.N. 9378), "Es muy importante prestar atención al tamaño de la porción que se indica en cada alimento, para comprender la cantidad de cada nutriente que contiene para dicha porción".

Como profesional, sugiere visualizar el listado de ingredientes del alimento, teniendo en cuenta que se encuentran mencionados los mismos en orden, desde el ingrediente que existe en mayor cantidad hasta el incluido en una menor cantidad.

En cuanto al aporte de los diversos nutrientes, se expresa el porcentaje que representa sobre una dieta promedio (de 2000 calorías), por lo que si una persona lleva un régimen muy diferente, debe calcular, proporcionalmente, cuánto le significan esos aportes.

Lo primordial no es observar el número de calorías, sino su relación con las grasas: los alimentos más saludables son aquellos que registran una gran diferencia entre el número total de calorías y las que provienen de las grasas. Por el contrario, los más nocivos son los que presentan elevadas grasas saturadas.

En un plan de alimentación saludable, resulta importante ver cómo se componen las calorías que uno ingiere. "Por lo que recomiendo no sólo estar al tanto de la cantidad de calorías consumidas sino también de la calidad de las mismas. No es lo mismo ingerir grasas no saludables (provenientes de frituras, productos de panadería y snacks) que grasas saludables (provenientes de aceites, frutos secos y semillas)", explica Gordon.

En líneas generales, esta es la información nutricional en las etiquetas de los alimentos a la que hay que prestarle atención:

Tamaño de porción: Es la cantidad media de alimento que debería ser consumida por personas sanas en cada ocasión.

Valor energético: Indica cuánta energía se obtiene al consumir una porción. Se expresa en Kilocalorías o Kilojoule.

Valor diario %: Se suele expresar como %VD (porcentaje de valor diario) y muestra qué porcentaje de los valores diarios recomendados aporta la porción de alimento.

Dieta de referencia: Para los fines del rotulado se toma como referencia una dieta de 2000 calorías (8400 Kj).

Otra información para leer

Qué son las grasas trans

Es un elemento muy mencionado en las etiquetas de diferentes tipos de alimentos. Se producen como resultado de la hidrogenación de ciertas sustancias, como los aceites vegetales, para solidificarlas y emplearlas en la preparación de distintos alimentos (productos de copetín, margarina, etc.). Su consumo excesivo provoca aumentos en los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Los triglicéridos son un tipo de lípidos cuyo exceso es perjudicial para la salud. Puede pasar que un alimento libre de colesterol por su origen –la margarina vegetal es el ejemplo más típico– termine aumentando este elemento por la presencia de grasas trans. En general, cuando un producto no las tiene, su fabricante se preocupa en destacarlo.

Qué son los productos OGM o Transgénicos

El término "organismo genéticamente modificado" (OGM) implica "un organismo cuyo material genético ha sido modificado de una manera no natural". Obviamente, no son orgánicos, pero no implica que sean perjudiciales.

Diet o light

Cuidado, porque no son lo mismo. Usualmente, los productos light tienen la mitad de grasas o sodio o 30% menos de calorías que el original. Los dietéticos pueden tener la misma cantidad de calorías o grasas, pero están modificados con respecto a su composición original. Algo diet puede tener edulcorante en vez de azúcar y ser bueno para un diabético, pero malo para alguien con una dieta reducida en calorías.

Celiacos y "Sin T.A.C.C."

Cerca del 1% de los argentinos son celíacos, una enfermedad genética apodada la "gran simuladora" porque sus síntomas –diarrea, anemia, erupciones en la piel– se confunden con los del colon irritable. Los celíacos no pueden comer gluten de trigo, avena, cebada ni centeno. Deben buscar alimentos cuyo envase diga: "Sin T. A. C. C." (sin trigo, avena, cebada ni centeno) o que tenga el ícono de la espiga de trigo cruzada.

Fuente: Diario Clarín

martes, 11 de mayo de 2021

El uso eficaz de impuestos a las bebidas azucaradas podría disminuir su consumo, según informe de OPS

Son de las principales responsables del sobrepeso y la obesidad en las Américas. Un impuesto selectivo que aumente su precio 25% reduciría 34% su consumo. Ingresos derivados podrían utilizarse para responder a la COVID-19.

El uso eficaz de impuestos podría reducir en gran medida el consumo de bebidas azucaradas, según un informe publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Un aumento del 25% en el precio de las bebidas azucaradas como resultado de impuestos selectivos conduciría a una reducción del 34% en el consumo de estas bebidas.

“Las bebidas azucaradas contribuyen en gran medida al sobrepeso y la obesidad, y se sabe que estas condiciones, a su vez, causan enfermedades cardíacas, diabetes y otras enfermedades graves relacionadas”, afirmó la directora de la OPS, Carissa F. Etienne. “Reducir el consumo de estas bebidas mejora la salud y los impuestos selectivos son una herramienta eficaz para lograrlo”, manifestó.

Los impuestos selectivos suelen ser pagados por el fabricante de un producto y trasladados al consumidor en forma de precios más altos. Según Etienne, las políticas efectivas como los impuestos a las bebidas azucaradas se han vuelto más urgentes en tiempos de la pandemia por COVID-19. La evidencia científica indica que las personas con sobrepeso u obesidad o que padecen diabetes y enfermedades cardíacas tienen más probabilidades de desarrollar casos graves de COVID-19.

En las Américas, el 64% de los hombres y el 61% de las mujeres tienen sobrepeso u obesidad, las tasas más altas del mundo. El consumo de alimentos ultraprocesados y azúcares - que carecen de los nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar-, y un estilo de vida sedentario han impulsado la epidemia de obesidad a nivel global. 

“Los impuestos selectivos sobre las bebidas azucaradas podrían generar un triple beneficio para los países”, consideró Anselm Hennis, Director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS. El doctor Hennis explicó que estos impuestos no solo generan ingresos, sino que también mejoran la salud, reducen los costos de salud a largo plazo y disminuyen las pérdidas en productividad debido a enfermedades relacionadas con el sobrepeso y la obesidad.

Además, dijo que “los impuestos a las bebidas azucaradas podrían usarse como una fuente inmediata de ingresos fiscales para responder a la pandemia por COVID-19, financiar planes de recuperación económica y apoyar a los países en su avance hacia la cobertura de salud universal".

Los gobiernos de todo el mundo adoptan cada vez más impuestos sobre las bebidas azucaradas. Más de 73 países en todo el mundo ya los han implementado. En las Américas, 21 Estados miembros de la OPS aplican estos impuestos selectivos a nivel nacional, al tiempo que siete jurisdicciones en los Estados Unidos lo hacen a nivel local.

El reporte La tributación de las bebidas azucaradas en la Región de las Américas señala que muchos impuestos sobre las bebidas azucaradas en las Américas se han diseñado teniendo en cuenta las metas fiscales y sin considerar el importante papel que pueden desempeñar en la protección de la salud. El informe explica cómo se podrían utilizar los impuestos existentes para mejorar la salud mediante la reducción del consumo de bebidas azucaradas.

“A medida que más gobiernos adopten y mejoren los impuestos sobre las bebidas azucaradas, se espera que aumente su capacidad para reducir la carga de enfermedades no transmisibles”, dijo el doctor Hennis.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud

jueves, 8 de abril de 2021

Piden que el etiquetado frontal de advertencias sea tratado en la Cámara de Diputados

Organizaciones nacionales y regionales le solicitan al Poder Ejecutivo de la Nación que se abstenga de promover un proyecto de etiquetado en el ámbito de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) y del Mercosur, cuyos estándares son inferiores al proyecto que se está debatiendo actualmente en la Cámara de Diputados.


En el Día Mundial de la Salud, más de 80 organizaciones nacionales y regionales firmaron una declaración donde alertan sobre el avance de un etiquetado frontal más laxo en espacios de discusión menos representativos que el Congreso, como la CONAL y el Mercosur. El proyecto que se encuentra en el Congreso ya cuenta con media sanción: fue aprobado casi por unanimidad y por todas las fuerzas políticas en la Cámara de Senadores de la Nación, en octubre del año pasado, y ahora es turno de su aprobación en Diputados.

Actualmente la política está siendo discutida en tres ámbitos distintos. En la Cámara de Diputados, donde se encuentra el mejor proyecto de Etiquetado Frontal, basado en los mejores estándares y evidencia libre de conflicto de interés: contempla un sistema de advertencias con forma de octógonos negros (con la leyenda “Exceso en..”) y el sistema de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). A su vez, recientemente Argentina presentó su posición país en Mercosur, que supone reemplazar la leyenda “Exceso en...” por “Alto en...” y modifica el sistema de perfil de nutrientes de OPS por otro cuyos umbrales son más laxos. En paralelo, se convocó a una reunión extraordinaria a celebrarse en el ámbito de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) para el 14 de abril, con el objetivo de presentar una propuesta que está en línea con lo presentado en Mercosur y que no prioriza el objetivo central de la política: el acceso a la información, de forma simple y rápida, sobre el contenido real de los alimentos y bebidas. 

De avanzar por otras vías como CONAL y/o Mercosur, se permitiría que, por ejemplo, ciertos productos como bebidas azucaradas que contienen dos cucharadas de azúcar aproximadamente por vaso no lleven el sello de advertencia que informe el exceso de azúcar. Además se estaría desoyendo la voluntad legislativa y el aval de organizaciones internacionales como OPS, UNICEF, FAO y de organizaciones sociales, académicas y científicas que han apoyado el proyecto que se encuentra en el Congreso. “Avanzar en un Etiquetado Frontal de Alimentos a través de espacios menos representativos que el Congreso, atenta contra la protección del derecho a la información, a la alimentación adecuada y a la salud de las y los consumidores argentinos”, concluyó Monica Pires, coordinadora del área de incidencia de FIC Argentina. 

En simultáneo a estas discusiones, la industria de alimentos y bebidas, así como sus grupos aliados continúan obstaculizando el proceso a través de la difusión de argumentos falsos y amenazas de posibles impactos negativos del proyecto que espera ser tratado en la Cámara de Diputados. Mientras tanto, la evidencia es contundente sobre la efectividad de los estándares contemplados en esta normativa:

  • A nivel local, FIC Argentina realizó una encuesta a más de 700 adultos de distinto nivel educativo donde se comparó el impacto en términos de percepción de saludable e intención de compra de tres sistemas de etiquetado frontal (advertencias, NutriScore y el semáforo) en distintos productos. El sistema de advertencias resultó el más efectivo para reducir la intención de compra y, además, los productos que tenían este tipo de etiquetado eran percibidos como los menos saludables. 
  • En base a estudios realizados tanto por el Ministerio de Salud de la Nación como por FIC Argentina, el perfil de nutrientes que más se adecúa a las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) es el diseñado por la OPS.
  • La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y Organización Panamericana de la Salud (OPS) han reconocido al sistema frontal de advertencias de octógonos negros como una de las medidas recomendadas para regular la producción y desincentivar el consumo de productos con alto contenido de azúcar, sal y grasas.

Más información:

- Declaración de la sociedad civil

- Políticas para promover un etiquetado frontal en Argentina: avances y recomendaciones

- Encuesta para evaluar la influencia de tres sistemas de etiquetado

Fuente: FIC Argentina

martes, 16 de marzo de 2021

Las advertencias nutricionales octogonales son las que mejor ayudan a los consumidores a elegir los alimentos más saludables

Según un nuevo estudio comparativo realizado en Jamaica, los participantes expuestos a esas etiquetas manifestaron casi el doble de probabilidades de elegir los productos menos perjudiciales.

Las etiquetas octogonales de advertencia nutricional en los productos alimenticios y bebidas fueron las que mejor ayudaron a los consumidores a tomar decisiones más saludables, según el primer estudio realizado en el Caribe sobre los sistemas de etiquetado en el frente del envase. El estudio demostró que las advertencias octogonales eran las más fáciles de entender y utilizar por los consumidores jamaicanos que elegían alimentos procesados y bebidas en los supermercados de nueve parroquias o municipios del país.  

 


Las advertencias octogonales son uno de los diferentes tipos de sistemas de etiquetas desarrollados para indicar cuándo los productos alimenticios y las bebidas tienen un alto contenido de sodio, azúcar, sodio/sal, grasas, grasas saturadas y grasas trans. El estudio, un ensayo controlado aleatorio, comparó la eficacia de tres tipos diferentes de sistemas de etiquetado para ayudar a los consumidores a identificar los productos menos perjudiciales; identificar si los productos tenían cantidades excesivas de azúcares, grasas y/o sodio; y decidir comprar el producto menos perjudicial con más frecuencia. Los participantes, que fueron entrevistados entre diciembre y febrero, tenían distintas edades, géneros y estatus socioeconómico y educativo.  

"Este estudio demostró claramente que las etiquetas octogonales son las que mejor funcionan para ayudar a la gente a identificar y elegir alimentos más saludables", dijo el doctor Anselm Hennis, director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que concibió el estudio junto con el Ministerio de Salud y Bienestar de Jamaica y la Universidad de Tecnología de Jamaica. "El estudio es vital, porque los alimentos y bebidas poco saludables están asociados a algunas de nuestras enfermedades y afecciones más mortales, como la hipertensión arterial, la diabetes y la obesidad".

Junto con las advertencias octogonales (WRN), las otras etiquetas de la parte delantera del envase utilizadas en el estudio fueron la lupa (MGG) y el semáforo (TFL). La información nutricional sobre los productos que figuraba en la parte delantera del envase (CRT) se utilizó como control, lo que significa que los tres tipos de etiquetas se compararon con ella.  

En el estudio, se mostró a cada grupo de participantes modelos de productos con una de las etiquetas de la parte delantera del envase y se les pidió que realizaran tres tareas para diferentes categorías de productos: seleccionar la opción que comprarían (también podían optar por no comprar ninguno de los productos); seleccionar la opción menos perjudicial; e identificar los nutrientes que había en exceso en los productos. 

En la primera tarea, los participantes a los que se les mostraban los productos con las advertencias octogonales tenían el doble de probabilidades (1,9 veces más) de elegir los productos alimenticios menos perjudiciales con más frecuencia, en comparación con la información nutricional de la parte delantera. La lupa y las etiquetas de advertencia en forma de semáforo no ayudaron a los participantes a elegir los productos menos perjudiciales con mayor frecuencia. 

En la segunda tarea, los participantes a los que se les mostraron productos con las etiquetas de advertencia octogonales tenían el doble de probabilidades (2,1 veces más) de identificar correctamente los productos menos perjudiciales con mayor frecuencia, en comparación con la información nutricional de la parte delantera. En cambio, los participantes a los que se les mostraron los productos con la lupa sólo tenían un 60% más de probabilidades de identificar los productos menos perjudiciales, mientras que la etiqueta del semáforo no ayudaba a los consumidores en su toma de decisiones.  

En la tercera tarea, los participantes a los que se les mostraron productos con advertencias octogonales tenían nueve veces más probabilidades de identificar correctamente los que tenían un exceso de azúcares, grasas saturadas o sodio, en comparación con aquellos a los que se les mostraron productos con información nutricional al frente. Los participantes a los que se les mostraron productos con la lupa tenían 5,8 veces más probabilidades de identificar correctamente los productos con exceso de nutrientes, y los participantes a los que se les mostraron productos con el semáforo tenían 3,4 veces más probabilidades de hacerlo.  

"Este estudio valida la propuesta de la Organización Regional de Normas y Calidad (CROSQ) de la Comunidad del Caribe (CARICOM) de utilizar las advertencias octogonales en los productos alimenticios y bebidas en todo el Caribe", dijo el doctor Hennis. La CROSQ propuso que la CARICOM adoptara las advertencias octogonales como norma subregional para el etiquetado de los alimentos preenvasados. Se espera que la decisión de la CARICOM esté finalizada en abril de 2021.  

El estudio, concebido, diseñado y realizado por el Ministerio de Salud y Bienestar de Jamaica, la Universidad de Tecnología de Jamaica y la OPS, contribuye al conjunto de pruebas científicas sólidas acumuladas en otros países de las Américas.   

Fuente: Organización Panamericana de la Salud

martes, 2 de febrero de 2021

Incorporan la elaboración artesanal de productos lácteos al Código Alimentario

Con esta medida interministerial se dio "un paso adelante para que la producción láctea semi artesanal se formalice con estándares sanitarios de calidad para así contribuir a asegurar la salud pública, generando alimentos a baja escala pero con las medidas higiénico sanitarias adecuadas", señaló Arnaldo Medina, secretario de Calidad en Salud.

Los Ministerios de Agricultura, Ganadería y Pesca y de Salud resolvieron conjuntamente incorporar la elaboración artesanal de productos lácteos dentro del Código Alimentario Argentino, según informó la cartera rural.

A través de la Resolución Conjunta 10/2021, firmada por la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional y por la secretaría de Calidad en Salud, se incorporó el artículo 60 bis al Capítulo II "Condiciones Generales de las Fábricas y Comercios de Alimentos" del Código Alimentario Argentino, que establece cuáles son las características particulares de los Establecimientos Lácteos de Elaboración Artesanal.

El artículo incorporado define a los establecimientos artesanales como aquellos que producen hasta un máximo de 5.000 litros diarios anualizado y hasta 1.000 litros por día por operario de producción y donde la intervención directa del elaborador es el componente sustancial del producto terminado.

En este sentido, el Secretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional, Marcelo Alós señaló que "la norma tiene en cuenta las realidades productivas asociadas al tipo de productor de baja escala dando repuesta a una realidad productiva".

"Se trabajó en forma conjunta con la Secretaria de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena y con el SENASA, así como con las provincias; estableciendo requerimientos de infraestructura acordes para los establecimientos Lácteos de Elaboración Artesanal, sin desatender los principios de sanidad animal, higiene, buenas prácticas, cuidado ambiental e inocuidad alimentaria", explicó el funcionario.

Con esta medida interministerial se dio "un paso adelante para que la producción láctea semi artesanal se formalice con estándares sanitarios de calidad para así contribuir a asegurar la salud pública, generando alimentos a baja escala pero con las medidas higiénico sanitarias adecuadas", señaló Arnaldo Medina, secretario de Calidad en Salud.

Asimismo, se detallan cuáles son los requerimientos de infraestructura para esos establecimientos, adecuando su escala de producción, sin desatender los principios de sanidad animal, higiene, buenas prácticas, cuidado ambiental e inocuidad alimentaria.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) en conjunto con la dirección de Lechería y la subsecretaría de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial, trabajaron en la normativa con el apoyo de expertos de diversas instituciones, en consulta con fuentes prestigiosas y referentes en la materia, productores nacionales e internacionales.

Fuente: Télam - Ver más sobre Alimentación