Diputados debatirá en sesiones extraordinarias un proyecto
de ley de alimentación saludable que incluye el etiquetado de advertencia con
octógonos negros.
En poco tiempo, Argentina podría saldar una deuda pendiente
en materia de salud pública: el proyecto de ley que propone incluir un
etiquetado frontal en los envases de alimentos y bebidas sin alcohol que contengan
exceso de grasas saturadas y totales, azúcares, sodio y calorías será tratado
en sesiones extraordinarias en la Cámara de Diputados.
El proyecto de Ley de Promoción de la Alimentación Saludable
ya obtuvo media sanción en Senadores, donde surgió del consenso entre
legisladores del oficialismo y la oposición. Cuenta, además, con el aval de los
de los ministerios de Salud, Agricultura, Ganadería y Pesca; y Desarrollo
Productivo.
La inclusión de sellos en la cara principal de los envases
que contengan nutrientes críticos en exceso es uno de los pilares de la
iniciativa. El modelo de etiquetado propuesto es el de octógonos negros, que
rige en algunos países de la región; es el que promueve la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y es resistido por la industria alimenticia por
considerarlo demasiado restrictivo. El nutricionista Sergio Britos, director de
CEPEA (Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación),
planteó en una entrevista con Clarín también sus críticas al perfil de
nutrientes que servirá como parámetro para determinar la inclusión de sellos en
los envases de los productos.
La OPS presentó hace unos días el documento "El
etiquetado frontal como instrumento de política para prevenir enfermedades no
transmisibles en la Región de las Américas", donde plantea que el modelo
de octógonos negros basado en el perfil de nutrientes desarrollado por la
institución es "el mejor sistema probado para cumplir con el propósito de
salud pública", según afirma Enrique Pérez Gutiérrez, representante de
OPS/OMS en Argentina.
A continuación, 14 preguntas frecuentes sobre etiquetado
frontal elaboradas por la OPS en base a ese documento.
¿Por qué es importante el etiquetado frontal?
Un sistema de etiquetado frontal debe ayudar a las personas
a identificar de manera correcta, rápida y sencilla aquellos productos que
contienen cantidades excesivas de azúcares, grasas y sodio. Esto es clave para
ayudar a la población a cumplir con las recomendaciones de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) y protegerla contra los principales factores de
riesgo que perjudican su salud y desarrollo.
Por eso, a pesar de que se han diseñado muchos sistemas de
etiquetado frontal, no todos responden a este propósito. El etiquetado frontal
con advertencias sanitarias es el más efectivo para informar a la población
sobre los productos que pueden dañar la salud y ayudar a guiar las decisiones
de compra.
¿Qué es el etiquetado frontal con advertencias "exceso
de"?
Es un sistema de etiquetado que proporciona información
directa al emplear sellos en forma de octágono con texto en la etiqueta frontal
del envase. Informa a los consumidores cuando un producto contiene cantidades
altas o excesivas de nutrientes críticos.
Este sistema de advertencias sanitarias es el más adecuado
para la finalidad sanitaria de prevenir la obesidad y otras enfermedades no
transmisibles. Otros sistemas de etiquetados que combinan, resumen o agregan
información y colores sobre nutrientes o atributos positivos no resultan
eficaces para el propósito sanitario.
No prohíbe a los consumidores comprar los productos, solo
los ayuda a tomar una decisión fundamentada.
¿En qué países está vigente el etiquetado frontal con
advertencias sanitarias "exceso de"?
Este sistema es de utilización obligatoria en Chile, México,
Perú y Uruguay. También está en discusión en varios países de la región.
¿Por qué la OPS/OMS indica que el etiquetado frontal con
advertencias sanitarias es el más adecuado?
La investigación indica que el consumidor, al escoger sus
alimentos, se enfrenta a muchas dificultades para acceder, comprender y evaluar
la información nutricional que se presenta en la etiqueta. Desde una
perspectiva de salud pública es indispensable, por lo tanto, que al considerar
las principales características de un sistema de etiquetado frontal se incluya:
la capacidad de atraer la atención del consumidor; la facilidad para que los
consumidores puedan procesar, comprender, evaluar y utilizar la información; y
la influencia del sistema de etiquetado frontal en las decisiones de compra de
los consumidores.
En los estudios en los que se comparan los resultados de los
sistemas de etiquetado frontal para informar a los consumidores sobre el
contenido de cantidades excesivas de nutrientes críticos asociados a la mayor
carga de enfermedades se llega a la misma conclusión: las advertencias
sanitarias en el etiquetado frontal en forma de octógono con fondo negro y
letras blancas que indiquen "exceso de" cumplen mejor que otros
sistemas con la finalidad propuesta.
¿Qué es el modelo de perfil de nutrientes de la OPS?
El Modelo de Perfil de Nutrientes de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) es el instrumento desarrollado a pedido de los
países de la región para poder establecer qué productos deben ser alcanzados
por las regulaciones y llevar la advertencia sanitaria.
Señala umbrales para identificar productos procesados y
ultraprocesados con excesivo contenido de azúcares, grasas totales, grasas
saturadas, grasas trans y sodio.
¿El modelo de perfil de nutrientes de la OPS se aplica a
todos los alimentos y bebidas, inclusive los naturales o sin procesar?
No. Los productos alimentarios y las bebidas que deben ser
evaluados con el modelo de perfil de nutrientes de la OPS se limitan a los
procesados y ultraprocesados, que normalmente pueden contener cantidades
excesivas de sodio, azúcares y grasas.
Este modelo no se aplica a los alimentos frescos, naturales
o mínimamente procesados como frutas, verduras carnes, pollo pescado, arroz,
fideos secos, polenta, harinas y legumbres, ni tampoco a los ingredientes para
cocinar como aceite y sal de mesa o el azúcar.
¿Cuáles son los alimentos a los que NO se aplica el modelo
de perfil de nutrientes de la OPS?
El Modelo de perfil de nutrientes de la OPS no se aplica a
alimentos no procesados o mínimamente procesados como:
- verduras, frutas, papas, batatas, otras raíces y tubérculos
naturales envasados, refrigerados o congelados;
- carne vacuna, porcina, de pollo o de pescado;
- arroz blanco, integral o granos enteros de trigo y de otros
cereales;
- granola hecha de granos de cereal;
- frutas secas como nueces, entre otras;
- harina de maíz, de trigo u otras;
- leche, yogures naturales y miel.
Tampoco se aplica a los ingredientes que se utilizan para
cocinar: aceites, manteca, azúcar de mesa en sus diferentes tipos, y la sal de
mesa en todas sus variedades.
¿Cuán riguroso es el modelo de perfil de nutrientes de la
OPS?
Muchos argumentos que se oponen al etiquetado frontal de
advertencias sanitarias indican que el modelo de perfil de nutrientes de OPS es
demasiado riguroso. Sin embargo, esto no es así. Se basa en las recomendaciones
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las metas de ingesta de
nutrientes que se han formulado con base en un riguroso examen científico de la
evidencia.
El modelo de perfil de nutrientes de la OPS considera que un
producto tiene una cantidad excesiva de nutrientes críticos cuando la
proporción de esos nutrientes en el producto sobrepasa lo recomendado por la
OMS. Las metas de la OMS buscan orientar la ingesta diaria de nutrientes para
prevenir las enfermedades no transmisibles y otras enfermedades relacionadas
con la alimentación.
¿Por qué se utiliza la energía como base del modelo de
perfil de nutrientes de la OPS?
Cuando se utiliza la energía como base, el modelo puede
aplicarse a todos los productos y a grupos de población con diferentes
requisitos de energía.
En el modelo se utiliza como base el porcentaje de energía
que aportan los nutrientes que contienen calorías y, de esa manera, el sistema
resulta aplicable y pertinente para todos los grupos etarios. Por ejemplo, los
requisitos energéticos de los niños son inferiores a los de los adultos. Si se
emplea como criterio 100 gramos de producto o un determinado tamaño de porción
como base, se podría imponer en los niños una carga mayor de nutrientes
críticos, mientras que podría no afectar la alimentación de los adultos.
¿Qué son los nutrientes críticos y cuáles son las
recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud?
Los nutrientes críticos son aquellos cuyo exceso en la
alimentación de una persona constituye un factor de riesgo para muchas
enfermedades. Por ejemplo, los azúcares, las grasas totales, las grasas
saturadas, las grasas trans y el sodio son "nutrientes críticos" de
preocupación para la salud pública.
La Organización Mundial de la Salud definió límites y
estableció que la ingesta de los nutrientes críticos que proporcionan energía
no debe superar por día:
- 10% de azúcares libres (con mayor beneficio si no superan el
5%).
- 10% de grasas saturadas.
- 30% de grasas totales.
- 1% de grasas trans
- Para el sodio (sal), la recomendación tiene un límite
absoluto y otro relativo: en los adultos, cuya necesidad media de energía es de
2000 kcal, la ingesta de sodio debe ser inferior a 2000 mg. En los niños, el
límite debe ajustarse a su necesidad de energía, que es menor.
¿El modelo de perfil de nutrientes entra en conflicto con
las guías alimentarias de los países?
El objetivo del perfil de nutrientes es acompañar y ayudar a
cumplir las guías alimentarias de los países, como en el caso de las
"Guías alimentarias para la población argentina", que recomiendan
consumir alimentos naturales, frescos y variados, y limitar el consumo de
aquellos envasados con altas cantidades de sodio, azúcares y grasas. Se basa en
las recomendaciones de la OMS y las metas de ingesta de nutrientes que se han
formulado con base en un riguroso examen científico de la evidencia.
¿Son las campañas educativas más eficaces que las
advertencias en las etiquetas?
El etiquetado frontal es una herramienta educativa en sí
misma, porque suministra información y se integra a las recomendaciones de la
educación alimentaria y de las campañas educativas que se impulsen. En
comparación con las campañas de educación alimentaria en los medios de
comunicación, el etiquetado frontal de advertencias es más costo-efectivo, dado
su alcance y gran autosostenibilidad con el transcurso del tiempo.
La educación alimentaria debe ser complementaria a otras
políticas como: el etiquetado frontal, la regulación de la publicidad, la protección
de los entornos escolares, entre otras.
¿Es posible que el etiquetado frontal de advertencias tenga
efectos negativos en la economía?
En los países en los que se implementa, no se observó que
las etiquetas frontales con advertencias sanitarias tengan una repercusión
negativa en la economía. Por el contrario, el etiquetado frontal ofrece una
oportunidad para que muchas empresas desarrollen y amplíen la demanda y la
oferta de alimentos recomendados como parte de una alimentación saludable.
En el contexto de una epidemia cada vez mayor de obesidad y
de enfermedades no transmisibles asociadas a la mala alimentación, el ahorro de
costos sanitarios, de muertes evitadas o vidas salvadas supera ampliamente los
costos relacionados con la modificación de las etiquetas de los productos.
En última instancia, los resultados financieros de la
empresa no se verían afectados a medida que su modelo de negocios se dirija
hacia opciones más saludables.
El caso del tabaco ejemplifica bien lo anterior ya que no se
ha visto reducción de empleo a pesar de contar con normas más restrictivas aún:
etiquetas en los envases más rigurosas, prohibición total de publicidad
promoción y patrocinio, restricciones de ventas y de consumo en lugares
públicos juntos a la suba de impuestos.
¿Es posible que el etiquetado frontal de advertencias
obstaculice el comercio internacional?
Los socios comerciales extranjeros de los países suelen
tener distintas normas de etiquetado, o los elementos del etiquetado difieren
siempre de alguna manera. En este contexto, el hecho de adoptar en cada país un
sistema nacional diferente no modifica la situación actual. Los productos de
todas maneras tendrán que poder venderse en más de un mercado y cumplir con los
requisitos de cada uno.
El sistema de etiquetado frontal no debería decidirse con
base en las prácticas que adopten los socios comerciales, en parte porque los
acuerdos comerciales preservan el derecho de regular la protección de la salud.
Todas las empresas tienen la posibilidad de comercializar sus productos en
cualquier país; todo lo que necesitan es cumplir con la norma de etiquetado
frontal que haya adoptado el país importador como ocurre con otros requisitos
de etiquetado, de manera que no existe obstáculo alguno al comercio
internacional.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Nutrición