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jueves, 4 de julio de 2019

Niños y embarazadas, los más vulnerables a las intoxicaciones con monóxido de carbono

Se estima que cada año fallecen 4,3 millones de personas en el mundo por contaminación del aire en los hogares. Qué hacer si se sospecha de una intoxicación.

Resultado de imagen para intoxicacion monoxido de carbonoLas intoxicaciones por monóxido de carbono (CO) son una preocupación para la salud pública por su elevado nivel de secuelas y mortalidad. Se estima que cada año fallecen 4,3 millones de personas en el mundo por contaminación del aire en los hogares, siendo el CO uno de los principales contaminantes del aire interior.

En la Argentina, según las estadísticas del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación, a través del Boletín Integrado de Vigilancia en Salud, durante el año 2017 se reportaron 976 de personas intoxicadas con monóxido de carbono (CO), de las cuales 200 fallecieron. No obstante, dada la inespecificidad de algunos de los síntomas, se estima que existe un importante subdiagnóstico y una subnotificación de los casos.

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) afirmaron que los niños y las embarazadas, además de los adultos mayores y todas aquellas personas con enfermedades cardiovasculares y respiratorias, constituyen las poblaciones más vulnerables a los efectos de las intoxicaciones con monóxido de carbono e instan a extremar los cuidados, ya que durante los meses de frío suele producirse la mayor cantidad de casos, por mal funcionamiento de los artefactos que producen monóxido de carbono asociado a la falta de ventilación de los ambientes a causa de las bajas temperaturas.

"El monóxido de carbono es un gas incoloro, que no tiene olor, no irrita y que se dispersa fácilmente en el aire; estas características hacen que la intoxicación no sea percibida por la persona expuesta, por eso se lo llama 'el asesino silencioso'. En nuestro país, las fuentes más frecuentes de producción de CO son las estufas y los calefones, también los braseros a carbón o leña, las salamandras, las hornallas de la cocina, faroles y lámparas a gas (como las utilizadas en los campamentos), aunque también pueden ser fuentes productoras de CO aquellas máquinas pequeñas a combustible como los grupos electrógenos, cortadoras de césped, pulidoras de piso o lavadoras a presión, gases del caño de escape de vehículos, incendios, generadores eléctricos a gasolina y removedores de pintura", ejemplificó la médica pediatra Marisa Gaioli, prosecretaria de la Comisión de Salud Infantil y Ambiente de la SAP.

Entre todas las poblaciones vulnerables se destaca el caso de las embarazadas, ya que además del peligro que implica la intoxicación para ellas mismas, el riesgo es todavía mucho mayor para el feto, debido, entre otras circunstancias fisiológicas, a que expuestos a la misma fuente y concentración de monóxido de carbono, la concentración de CO hallada en sangre es entre 10 y 15 veces mayor en el feto que en la madre. Además, el tiempo de desintoxicación que necesita el feto es mucho mayor: la vida media de CO en sangre es aproximadamente 5 veces más prolongada que la materna.

Los adultos mayores, aquellos con enfermedades cardiovasculares y respiratorias, así como las personas con anemia marcada, son más vulnerables a la exposición porque presentan bajas cantidades de oxígeno disponible en las células (hipoxia) y menor volumen de oxígeno en los tejidos.

En opinión de la médica pediatra, toxicóloga, miembro de la Comisión de Salud Infantil y Ambiente de la SAP Elda Cargnel, "dentro de la población infantil, los lactantes son muy vulnerables a la exposición al CO por presentar una tasa de ventilación tres veces mayor que los adultos, tasa que se mantiene al doble en los menores de 6 años. Esto hace que el volumen de aire contaminado inspirado por los niños sea mucho mayor que el que incorporan los adultos".

En cuanto a los síntomas que podrán estar indicando una intoxicación con CO, si bien son variables, en casos leves suelen presentarse cefaleas, náuseas, vómitos, mareos y debilidad; y en los casos más graves aparecen inestabilidad, confusión, visión borrosa, dolor precordial, convulsiones y síncope (desmayo), pudiendo llegar a un desenlace fatal.

"Si la persona sobrevive a un cuadro grave, pueden quedarle secuelas invalidantes que van desde un síndrome de enclaustramiento, hasta parkinsonismo, trastornos psiquiátricos, ceguera, sordera, trastornos cognitivos graves y trastornos en la marcha", advirtió Gaioli.

"Otro de los problemas que enfrentamos es que la intoxicación por monóxido de carbono suele subdiagnosticarse por desconocimiento de las fuentes productoras de CO y de las características del gas, porque generalmente se asume erróneamente que una ventilación es adecuada cuando en realidad no lo es, o porque no se consideran los criterios epidemiológicos, como que en época invernal suelen producirse mayor cantidad de casos. Por otra lado, la clínica es inespecífica y existen diversos diagnósticos diferenciales, incluso puede haber una inadecuada interpretación de los exámenes complementarios. Particularmente, puede llegar a ser confundida con cuadros de intoxicaciones alimentarias, seudogripales, crisis de migraña, epilepsia, síncope vaso-vagal, otros eventos sin explicación médica, infarto de miocardio y muerte súbita", subrayó Cargnel.

Los cuadros de intoxicaciones por CO suelen ser atendidos, además del personal de guardia, por especialistas en toxicología, neurología, cardiología, terapia intensiva (si se requiere) y, eventualmente, oftalmología, diagnóstico por imágenes y salud mental.

En caso de sospecha de intoxicación por monóxido de carbono:

– Abrir las puertas y ventanas del ambiente
– No permanecer dentro de la casa y retirar afuera aquellas personas que no puedan desplazarse por sus propios medios.
– Llamar al servicio de emergencias o acudir al centro de salud más cercano.

Recomendaciones para tener en cuenta 
  • Con los artefactos encendidos, asegurarse de que el ambiente se encuentre ventilado.
  • Abrir al menos 2 veces al día durante 30 minutos las puertas y ventanas de la vivienda.
  • Las instalaciones a gas deben ser realizadas por gasistas matriculados.
  • Una vez al año, se deben controlar los artefactos a gas y verificar que la ventilación no se encuentre obstruida (chimeneas y tubos de ventilación).
  • Prestar atención al color de la llama de los artefactos: la misma debe ser azul, si es naranja o colorada el artefacto no está funcionando correctamente y está generando CO.
  • No usar el horno ni las hornallas para calefaccionar el ambiente, ya que consumen mayor cantidad de oxígeno.
  • No dormir con braseros o calentadores a leña o carbón encendidos.
  • Realizar el encendido y apagado de los braseros fuera de la habitación, ya que pueden quedar brasas mal apagadas (rescoldo) y eso genera mala combustión.
  • No instalar calefones o termotanques a gas en el baño.
  • No dejar el auto con el motor encendido en el garaje sin que éste esté ventilado.
  • Revisar el sistema de escape del auto para verificar que no existan fisuras, y el piso y el baúl para detectar huecos por donde puedan pasar los gases.
  • Nunca encienda un grupo electrógeno en el interior de la casa: el artefacto en funcionamiento siempre debe estar afuera.
  • Antes de encender los artefactos a gas en una vivienda que permaneció deshabitada por un tiempo (casas de vacaciones), asegurarse que estos funcionen correctamente evaluados por un gasista matriculado.
  • Pueden instalarse detectores de monóxido de carbono en las casas.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre Monóxido de Carbono

martes, 26 de junio de 2018

Recomendaciones para evitar la intoxicación por monóxido de carbono

Con la llegada del frío se encienden las alertas de intoxicación por monóxido de carbono (CO), un gas venenoso que se produce por la combustión incompleta del carbono presente en materiales como leña, carbón de leña, gas, kerosene, alcohol, gasoil y nafta, y que provoca la muerte de 200 personas anualmente en nuestro país.

El principal peligro de esta sustancia potencialmente mortal es que resulta imperceptible, porque no tiene color, olor ni sabor, y no irrita los ojos ni la nariz. Está presente en el humo expulsado por automóviles y camiones, candelabros, estufas, fogones de gas y sistemas de calefacción en general.

“La inhalación de monóxido de carbono reemplaza el oxígeno en el torrente sanguíneo, lo que conlleva al sufrimiento de distintos órganos como el corazón y el cerebro, y si bien todos estamos expuestos, quienes tienen mayor riesgo de intoxicación son los niños pequeños, los adultos mayores, las personas con enfermedades cardíacas y/o pulmonares y los fumadores”, explicó la doctora María Valeria El Haj, Directora Médica de Vittal y detalló cuáles son los síntomas y reacciones más frecuentes que requieren la inmediata solicitud de ayuda médica:

• Dolor de cabeza.

• Náuseas o vómitos.

• Mareos, acompañados de cansancio.

• Letargo o confusión.

• Alteraciones visuales.

• Desmayo o pérdida de conocimiento.

• Convulsiones.

• Estado de coma.

Además, la médica compartió medidas preventivas simples y efectivas para evitar la intoxicación por monóxido de carbono:

• Dejar una ventilación permanente en cada ambiente. Además de ventilar toda la casa una vez por día, es fundamental mantener siempre abierta una ventana o puerta en los ambientes calefaccionados, incluso cuando hace frío.

• Observar que la llama de gas sea siempre de color azul. La amarilla o anaranjada es signo de mala combustión y generación de monóxido.

• En caso de utilizar brasero o estufa a querosén, apagarlos afuera de la casa antes de irse a dormir, siempre.No dormir nunca con estos artefactos encendidos.

• No instalar calefones en el baño, ni en espacios cerrados o mal ventilados. En toilettes y dormitorios solamente instalar artefactos con salida al exterior (de tiro balanceado).

• Controlar anualmente las instalaciones y el buen funcionamiento de los artefactos de la casa.

Fuente: DocSalud

martes, 14 de junio de 2016

Consejos para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono

Intoxicaciones por monóxido de carbono - Información para ciudadanos

destacado-monoxido-1El monóxido de carbono es un veneno que no tiene color, olor, sabor y no irrita los ojos ni la nariz. Cada año provoca en nuestro país la muerte de unas 200 personas. Al no poder percibirse, es necesario tomar medidas preventivas para evitar que el monóxido contamine nuestra casa.

Todas las intoxicaciones por monóxido de carbono son evitables.

Para ello es fundamental: 
  • Dejar una ventilación permanente en cada ambiente
  • Además de ventilar toda la casa una vez por día, es fundamental mantener siempre abierta una ventana o puerta en los ambientes calefaccionados aunque haga frío.
  • Observar que la llama de gas sea siempre de color azul (la llama amarilla es signo de mala combustión y generación de monóxido).
  • Si se usa brasero o estufa a querosén, apagarlos siempre afuera de la casa antes de irse a dormir.
  • No instalar calefones en el baño, ni en espacios cerrados o mal ventilados.
  • En baños, dormitorios y ambientes cerrados solamente instalar artefactos con salida al exterior (de tiro balanceado).
  • Controlar anualmente las instalaciones y el buen funcionamiento de los artefactos de la casa. Se recomienda hacerlas revisar por personal autorizado.
¿Cuáles son los síntomas?

El principal riesgo de este tipo de intoxicación es que en muchos casos la persona no percibe los síntomas, que pueden ser: 
  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas o vómitos.
  • Mareos, acompañados de cansancio.
  • Letargo o confusión.
  • Desmayo o pérdida de conocimiento.
  • Alteraciones visuales.
  • Convulsiones.
  • Estado de coma.
Ante los primeros síntomas, es necesario ventilar el ambiente y recurrir a un centro de salud u hospital y/o asistir a un servicio de emergencias médicas.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación - Ver más sobre el tema

jueves, 27 de marzo de 2014

Según un informe de la OMS, la contaminación del aire mató a 7 millones de personas en 2012

La contaminación del aire causó la muerte de alrededor de siete millones de personas en todo el mundo en 2012, por lo que se trata del mayor riesgo ambiental para la salud, informó hoy en Ginebra la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Los riesgos de la contaminación del aire son actualmente mucho más grandes que lo que se creía o entendía hasta ahora, particularmente para las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares", indicó la directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, Maria Neira.

Según la información difundida por el organismo, "las nuevas estimaciones no sólo se deben a un conocimiento más amplio de las enfermedades provocadas por la contaminación atmosférica, sino también a una mejor evaluación de la exposición humana a los contaminantes atmosféricos gracias a mediciones y tecnología más avanzadas" lo que permitió, por ejemplo, incluir zonas rurales.

Los países de ingresos bajos y medianos en las Asia sudoriental y del Pacífico occidental presentaron la mayor carga relacionada con la contaminación en 2012, con un total de 3,3 millones de muertes  vinculadas con la contaminación del aire de interiores y 2,6 millones de muertes relacionadas con la contaminación atmosférica.

En el caso de las Américas, se estima que hubo cerca de 131.000 muertes vinculadas a los efectos conjuntos de la contaminación ambiental y en espacios interiores en países de bajos ingresos y otras 96.000 personas murieron por estas causas en los países con altos ingresos de la región.

De las muertes por la contaminación atmosférica, un 40 por ciento correspondió a cardiopatías isquémicas; otro 40 por ciento a accidentes cerebrovasculares; un 11 por ciento a neumopatías obstructivas crónicas; un 6 por ciento a cánceres de pulmón y un 3 por ciento a infecciones agudas en las vías respiratorias inferiores en los niños.

En tanto, de los fallecimientos debidos a la contaminación del aire de interiores, un 34 por ciento fueron accidentes cerebrovasculares, un 26 por ciento cardiopatías isquémicas, un 22 por ciento neumopatías obstructivas crónicas, un 12 por ciento infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores en los niños y un 6 por ciento a cáncer de pulmón.

jueves, 15 de agosto de 2013

Intoxicación con monóxido de carbono: ¿qué es? ¿cómo prevenirla?

¿Qué es el monóxido de carbono?

Es un gas muy peligroso producto de la combustión incompleta, originada en el mal estado de las instalaciones, insuficiente ventilación o instalación de artefactos en lugares inadecuados.

¿Por qué es tan peligroso?

Porque se trata de un gas muy tóxico y no es detectable a través de los sentidos: El monóxido de carbono es incoloro, inodoro e insípido.

¿Cómo actúa en el organismo?

El monóxido de carbono, se combina con la sangre a través de los pulmones mucho más fácilmente que el oxígeno. La exposición al monóxido de carbono aún por un período breve, produce daños irreparables: unas pocas partículas alteran el funcionamiento del sistema nervioso y provoca desde cambios de humor y cefaleas permanentes hasta lesiones neurológicas. Una persona expuesta a un ambiente contaminado con apenas 600 partes por millón de monóxido de carbono en tres horas puede fallecer.

¿Es lo mismo un escape de gas que de monóxido de carbono?

No es lo mismo, pero a veces las muertes suelen atribuirse a escapes de gas, sin embargo, es preciso aclarar que el gas natural (metano) no es tóxico, en el sentido académico de la palabra. Las moléculas de metano no son solubles en agua por lo que no pasan a la sangre a través de las mucosas pulmonares; pero sí es asfixiante, esto es, cuando desplaza al aire del ambiente.