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martes, 19 de enero de 2021

Salta: Campaña contra el Síndrome Urémico Hemolítico

Es un folleto impulsado por el área de Nefrología del Hospital Materno Infantil, que se distribuirá en centros de salud. 


Ante la temporada estival, el Servicio de Nefrología del Hospital Materno Infantil, con apoyo de la Dirección de Niñez y Adolescencia, lanzaron un folleto explicativo que busca prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico en niños, enfermedad que se trasmite por alimentos contaminados. Será distribuido en hospitales y centros de salud, y se apunta a educar en el manejo y cuidado de alimentos para evitar casos por la complejidad. 

“Empezamos un poquito tarde lamentablemente, pero lo importante es hacerlo. Es un folleto explicativo y preventivo para la población en general. Es muy sencillo y muy representativo, con dibujos sencillos para que la gente pueda conocer la enfermedad”, explicó Andrea Arias, médica nefróloga infantil del Hospital Materno Infantil Sucede que se trata de una enfermedad prevenible; en el país hay más de 300 casos al año, en Jujuy bajaron en los últimos años y en el 2020 hubo solo dos. Para prevenirla es clave la higiene en el manejo de alimentos, que es a donde se apunta a través de la educación desde centros de salud de toda la provincia, donde se controlan niños y en hospitales. 

La iniciativa desde el servicio de Nefrología del Hospital Materno Infantil cuenta con el apoyo de la dirección del nosocomio Jorge Valdez y Sebastián Horvat, y del director de Maternidad e Infancia, Antonio Buljubasich, por lo que está en marcha la impresión para su distribución, sumando difusión por medios de comunicación. “Es para poder prevenir ésta enfermedad,ya que no tiene tratamiento y es muy fácil de prevenir, nos evitamos un gasto de salud importantísimo, y una enfermedad muy grave en pacientes”, explicó. 

“Con simple educación podemos prevenir una enfermedad gravísima”, agregó detallando que el síndrome urémico hemolítico genera morbilidad y mortalidad. Según explicó, “es la primera causa en pediatría de insuficiencia renal aguda en Argentina, y la segunda causa de los chicos que tienen que ir a diálisis y a un trasplante renal”, precisó. En Argentina por año, hay entre 300 y 500 casos, pero disminuyó lo que atribuyó a la prevención, ya que en 2018 hubo más de 230 casos y en 2019, 280 según datos de Vigilancia epidemiológica nacional. 

“En Jujuy tenemos habitualmente entre 3 a 5 casos por año, no son cuadros grandes, aunque los tuvimos y hubo chicos que fallecieron años anteriores”, detalló y precisó que en 2020 hubo un caso en octubre ,que tuvo insuficiencia renal y en noviembre hubo otro. El síndrome urémico hemolítico es una enfermedad prevenible, que no tiene tratamiento, transmitida por alimentos contaminados y en mal estado. Se contaminan con la bacteria “scherichia coli”, que ingresa al organismo por la boca generalmente en menores de cinco años. Los casos pueden agravarse y afectar al riñón y producir insuficiencia renal aguda, un porcentaje se recupera y otros pueden quedar con enfermedad renal crónica.

Recomendaciones en los folletos para poder educar 

En el folleto se explica que la bacteria que produce la enfermedad se trasmite generalmente por carne contaminada, poco cocida, sobre todo carne molida, lácteos o jugos no pasteurizados porque perdieron la cadena de frío, agua no potabilizada, frutas y verduras contaminadas, o bien piletas de natación o piletines no clorados. Otras recomendaciones para prevenirlo es lavarse las manos antes y después de ir al baño, y antes de preparar los alimentos, que también previenen otro tipo de enfermedades especialmente las diarreas estivales.

También se debe evitar la contaminación cruzada de los alimentos, es decir que la carne cruda no entre en contacto con otros alimentos, usar un cuchillo y tabla especial para la carne cruda; comprar lácteos con adecuada fecha de vencimiento y que no hayan perdido la cadena de frío. Además, cocinar las carnes a temperaturas altas hasta su completa cocción de modo que el jugo en el centro de la porción no debe tener color rosado, lavar bien las frutas y verduras. 

También recomiendan que los niños no deben comer en puestos ambulantes o comidas rápidas como panchos o hamburguesas; y en la heladera ubicar la carne cruda en el estante más abajo para que no gotee jugos a otros alimentos. Ante la presencia de fiebre, vómitos, diarrea y dolor abdominal recomienda consultar al médico.

Fuente: El Tribuno - Ver más sobre SUH

martes, 20 de agosto de 2019

Síndrome Urémico Hemolítico: en la Ciudad hay 200 mil chicos menores de cinco años expuestos al contagio

El tratamiento solo es sintomático y al no haber vacunas lo más importante es la prevención. Los principales síntomas y todo lo que hay que saber.

El Síndrome Urémico Hemolítico (S.U.H.) es una enfermedad transmitida por la ingestión de agua o alimentos contaminados por una cepa de la bacteria llamada Escherichia coli productora de una toxina muy potente y la única vacuna es la prevención. Con el objetivo de generar conciencia y, justamente, la forma de prevenirla, la Ley 26926 estableció el 19 de agosto como Día Nacional de Lucha contra esa enfermedad.

Síndrome Urémico Hemolítico.


Argentina es el país con más casos de Síndrome Urémico Hemolítico infantil del mundo. Se diagnostican más de 300 nuevos casos por año. Más del 60% delos enfermos se recupera sin secuelas, el 30% permanece con secuelas menores, el 5% evoluciona hacia una insuficiencia renal crónica con la posibilidad de necesitar un trasplante renal. La población expuesta sólo en la Ciudad de Buenos Aires es de casi 200.000 chicos menores de 5 años.

La bacteria se encuentra en el intestino grueso de algunos bovinos, ovinos, porcinos y otros animales. También hay algunas personas que la poseen en su intestino y la pueden transmitir por falta de higiene en las manos.

Fuente: Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad de Buenos Aires (AGC).


El tratamiento de esta enfermedad solo es sintomático, al no haber vacunas lo más importante es la prevención. La principal vía de transmisión es la carne cruda y contaminada. Por eso es importante, prestar particular atención a que la carne esté bien cocida, tenga color homogéneo y no desprenda jugos.

Los principales síntomas son: diarrea, vómitos, fiebre, disminución de la orina, falla renal aguda, anemia, hipertensión, síntomas neurológicos.

Fuente: Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad de Buenos Aires (AGC).


Ante la presencia de estos síntomas, se debe consultar inmediatamente al médico. Si quedan restos de los alimentos consumidos, es importante colocarlos frío y trasladarlos al Laboratorio de Investigación y Monitoreo de la Dirección General de Higiene y Seguridad Alimentaria del Gobierno de la Ciudad.

“Desde la Agencia Gubernamental de Control chequeamos periódicamente los establecimientos para que mantengan los estándares necesarios de salud e higiene que evitan esta y muchas otras enfermedades. Al mismo tiempo contamos con un laboratorio que permite el avance en la prevención de las mismas”, explica el director ejecutivo de la AGC, Ricardo Pedace.

Asimismo, la Agencia cuenta con el Plan de Carnicerías Saludables. Se trata de un modelo preventivo para determinar la aptitud de la carne, con el objetivo de mejorar la seguridad de la materia prima en los comercios, evitando la transmisión de enfermedades por el consumo de alimentos contaminados.

Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre SUH

martes, 4 de junio de 2019

Argentina es el país con mayor tasa mundial de síndrome urémico hemolítico en menores de 5 años

La enfermedad puede provocar la muerte y es la primera causa de insuficiencia renal aguda en pacientes pediátricos. Sin embargo, hasta el momento no existe un tratamiento específico disponible. Investigadores argentinos desarrollaron un medicamento biológico innovador que podría convertirse en el primer fármaco para tratar el SUH.

Resultado de imagen para sindrome uremico hemoliticoEl síndrome urémico hemolítico (SUH) es una intoxicación alimentaria transmitida por el consumo de alimentos contaminados con la bacteria escherichia coli, productora de toxina Shiga (STEC). Se lo conoce como el "mal de las hamburguesas crudas" pero la bacteria se encuentra también en frutas y verduras o leche sin pasteurizar.

En la actualidad, no existe un tratamiento específico disponible y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Argentina presenta la mayor tasa de incidencia mundial de esta enfermedad en menores de cinco años. El SUH puede provocar la muerte y es la primera causa de insuficiencia renal aguda en pacientes pediátricos.

Convencidos de la urgente necesidad de contar con terapias específicas, investigadores del laboratorio Inmunova -una start up biotecnológica surgida hace nueve años del Instituto Leloir- y del Instituto de Medicina Experimental, dependiente de la Academia de Medicina y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) desarrollaron un medicamento biológico innovador con potencial de transformarse en el primer tratamiento para evitar la progresión al SUH de las infecciones intestinales con STEC. El medicamento -un anticuerpo similar al que se utiliza contra el veneno de serpientes o alacranes- actúa neutralizando la toxina en circulación, responsable de desencadenar el síndrome.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) fue la encargada de evaluar el plan de estudios clínicos para llevar adelante la prueba en humanos, así como también de habilitar al Hospital Italiano de Buenos Aires para la realización de estudios en fases tempranas, según la nueva normativa aprobada en 2017.

En esta primera fase participaron 14 personas del Registro de Voluntarios Sanos del Hospital Italiano, que recibieron el suero por vía endovenosa. Este registro está conformado por individuos sanos que desean colaborar de manera altruista en la búsqueda de nuevos tratamientos que podrían ayudar a muchas personas.

La prueba implementada por la sección de Farmacología Clínica del Hospital Italiano mostró un excelente perfil de seguridad y una farmacocinética (distribución del medicamento en el cuerpo) muy adecuada para su posterior aplicación.

Este año está planificado iniciar el estudio clínico fase 2/3, que se desarrollará con un equipo de pediatras y nefrólogos pediátricos del mismo hospital y de otros centros de salud de todo el país. Los niños infectados con la bacteria E. Coli productora de toxina Shiga y en riesgo de desarrollar el SUH serán invitados a participar voluntariamente y bajo todas las regulaciones de la ANMAT en el ensayo clínico, que buscará demostrar la eficacia y seguridad del producto en comparación con la administración de placebo sumado al tratamiento estándar.

Sobre el SUH

El SUH es una enfermedad muy grave que se produce por ingerir alimentos contaminados con la bacteria Escherichia coli, que puede estar presente en la carne, las frutas, las verduras, la leche sin pasteurizar o incluso en el agua. Esta bacteria produce la toxina Shiga (STEC), que es la que genera el SUH.

Su mayor incidencia es en la población pediátrica. Según la OMS, Argentina tiene la tasa más alta del mundo en menores de cinco años (8,5 casos por cada 100 mil niños). Al año, hay en el país 5 mil infecciones por STEC, y 500 chicos desarrollan el síndrome. El SUH es la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños y origina el 20% de los trasplantes de riñón pediátricos. Puede dejar secuelas de por vida como hipertensión y alteraciones neurológicas, y causa la muerte entre un 3 y 5% de los casos.

No existe aún ningún tratamiento aprobado por autoridades regulatorias contra el SUH. Sí pueden tomarse medidas de prevención, como cocinar bien la carne; lavarse las manos con agua y jabón antes y después de ir al baño, antes de manipular alimentos y después de tocar alimentos crudos; lavar bien frutas y verduras; y consumir agua potable y leche pasteurizada.

Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre SUH

martes, 16 de abril de 2019

La Argentina, más cerca de un medicamento contra el Síndrome Urémico Hemolítico

Un grupo de científicos argentinos que investiga con recursos locales está más cerca de obtener el primer medicamento que evitaría la progresión de un mal endémico local, como es el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).

Los científicos que participan de la investigaciónInvestigadores del laboratorio Inmunova y el Hospital Italiano de Buenos Aires presentaron en conferencia de prensa la finalización de la primera parte de un estudio clínico de un suero que detiene la progresión de este mal, que cada año afecta a unos quinientos niños -sobre todo, menores de cinco años. El SUH es además la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños y del 20% de los trasplantes de riñón pediátricos. Además, puede dejar secuelas de por vida, incluidas neurológicas porque la bacteria Escherichia coli también afecta al sistema nervioso central.

El producto ya fue probado en animales con éxito y aún restan pruebas en niños que tengan el síndrome, lo que llevará un par de años. También se realizarán pruebas en hospitales y centros de salud de todo el país, antes de que finalmente llegue al mercado. 

"En esta etapa demostramos la inocuidad del producto, lo que nos permite empezar ensayos para comprobar su eficacia en niños, algo que iniciaremos en los próximos meses, en por lo menos diez hospitales. En niños que lleguen con diarrea con sangre y cuyos padres acepten ingresar al estudio (vía consentimiento informado) se les va a dar este medicamento para ver si evita el desarrollo", dijo Fernando Goldbaum, director científico de Inmunova e investigador del Conicet.

Cómo sigue el proceso

El objetivo es probarlo en unos cuatrocientos niños. Luego de continuar con un escenario de éxitos, se podrá comercializar. Mientras tanto, el trabajo clínico se coordinó con las agencias que controlan los medicamentos y dan las aprobaciones en la Argentina ( Anmat ), tanto como en Europa (EMA) y los Estados Unidos (FDA). Por lo que el suero tendría proyección global, ya que hasta hoy no existe ningún tratamiento ante el síndrome y sólo se aplican paliativos, por ejemplo, ante la inflamación renal. 

En la primera parte del ensayo se les dio el suero a catorce voluntarios sanos, que lo recibieron por vía endovenosa. "Empezamos a fines de 2017 con el primer paciente sano", contó Ventura Simonovich, jefe de Farmacología Clínica del Hospital Italiano y líder del estudio en esta fase. "Le dimos cantidades escalonadas hasta llegar a la esperada como dosis y a las concentraciones adecuadas para que sea práctico y, por ejemplo, no sea algo que se deba administrar cada dos horas", añadió.

La Argentina tiene la tasa más alta del mundo del SUH en menores de cinco años, con 8,5 casos cada 100.000 niños, cuando en el mundo ese número es de 0,8. Las hipótesis para explicar estas cifras locales van desde el nivel de consumo de carne del país hasta su lugar geográfico, pero según Goldbaum lo más probable es que sea que aquí la cepa circulante es más virulenta. De todos modos, y pese a su mote (que se debe a la posibilidad de que la carne esté cruda), la bacteria también se contrae por agua y verduras contaminadas y otras manipulaciones incorrectas.

Inmunova, una start-up biotecnológica generada en el Instituto Leloir, desarrolla medicamentos para salud humana y animal. En ese contexto fue que se pensó en un primer momento diseñar una vacuna contra el SUH, pero luego se vio como más conveniente un producto que fuera un antígeno. "El mecanismo es similar a los antisueros para venenos de víboras y alacranes, y también para la toxina botulínica en algunos casos", dijo Goldbaum, y detalló: "Se bloquea el ingreso de la toxina a la célula mediante anticuerpos neutralizantes".

Simonovich, por su parte, también se mostró conforme por poder hacer ciencia de alto nivel y con proyección en el país: "Estamos jugando un juego que se reserva para grandes empresas y para otros países. Y lo bueno es que lo hacemos con idénticos y altos estándares de calidad". Según manifestó Linus Spatz, CEO de Inmunova, todo el desarrollo y hasta la conclusión con la próxima fase clínica, conlleva costos del orden de las "decenas de millones de dólares". Lo que parece mucho, y lo es, puede ser relativo si se compara que el desarrollo de una nueva molécula para una nueva droga puede alcanzar costos de miles de millones de dólares para los grandes laboratorios multinacionales.

Leticia Bentancor, especialista en SUH del Conicet y la Universidad Nacional de Quilmes, que participó en una primera instancia en el desarrollo de Inmunova, dijo que "sería muy importante obtener un tratamiento para el síndrome porque sólo existe una terapia de sostén, que por su lado logró bajar la mortalidad al 4%". Y recalcó que hay que hacer prevención de todos modos porque "la prevención del SUH sirve también para evitar otras 250 enfermedades transmitidas por alimentos".


Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre SUH

martes, 13 de noviembre de 2018

El uso en la Argentina del medicamento más costoso del mundo

El Eculizumab es el medicamento más caro del mundo: u$s6.900 dólares cada vial. Se aplica para el Síndrome Urémico Hemolítico, entre otras patologías.

El uso en la Argentina del medicamento más costoso del mundoMartín García vive en la ciudad de Azul y a los 13 años le diagnosticaron el Síndrome Urémico Hemolítico atípico. Se trata de un trastorno autoinmune poco común que afecta la sangre y los riñones.

Es, además, una enfermedad que afecta al complemento, produciendo coágulos en los vasos sanguíneos menores en todo el cuerpo. Puede impactar en varios órganos como los riñones, el corazón, los pulmones, el cerebro y el aparato gastrointestinal.

El tratamiento con Eculizumab, más conocido como Soliris, inhibe la activación no controlada del complemento, atacando la causa de la enfermedad y ayuda a controlar el agravamiento del SUHa. El vial de Soliris tiene un costo de 6.900 dólares, y las dosis necesarias en un año para su administración por vía intravenosa superan los 25 millones de pesos. 

El medicamento es comercializado por la farmacéutica Alexion Pharmaceuticals, con sede matriz en Estados Unidos, pero con subsedes en otros países. 

Este tratamiento por sus costos altos es abandonado, en algunas ocasiones, por las obras sociales y las personas con esta enfermedad deben recurrir a acciones judiciales para que la cobertura del medicamento sea asegurado.

En el caso de Martín García, el precio de esta medicación es solventado por el Instituto de Obra Médico Asistencial de la Provincia de Buenos Aires (IOMA) y debe adquirirla cada dos meses, con un costo de 110.960 dólares los 16 viales.

En septiembre se dio a conocer otro caso en Entre Ríos: el Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (IOSPER) gastó 8 millones de pesos para darle el acceso a un afiliado que padece Síndrome Urémico Hemolítico atípico.

No se conoce una cifra exacta de la cantidad de personas que necesitan el medicamento en nuestro país, incluso la ANMAT no da a conocer el precio específico del fármaco. Solo los importadores conocen su costo real. Cada importador es el afiliado y quien se hace cargo es la obra social.

A la elevada suma de la adquisición del Soliris hay que sumarle que es una droga que las personas que padecen esta enfermedad deben suministrarse de por vida.

Su falta implica riesgos para los pacientes con SUHa: pueden tener falla renal, en caso en que estén trasplantados, y perder la capacidad de controlar el sistema del complemento.

El elevado precio de los medicamentos huérfanos se justificaría por los altos costos de investigación y desarrollo para un mercado reducido en el mundo. En el caso del SUHa su incidencia es de 20 casos por cada millón de habitantes en un año. Es por eso que las farmacéuticas tienen poco interés en desarrollar fármacos para una pequeña cantidad de pacientes con enfermedades raras.

Fuente: iProfesional - Ver más sobre Medicamentos

martes, 21 de agosto de 2018

Tips para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico

El 19 de agosto se conmemora el Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), en homenaje al nacimiento del pediatra argentino Carlos Gianantonio hace 92 años, cuyos aportes fueron fundamentales para conocer cómo tratar y prevenir esta enfermedad.

Resultado de imagen para sindrome uremico hemoliticoEl SUH es una infección  generada por una  bacteria  llamada Escherichia col (E.Coli), la cual produce una toxina que causa una diarrea sanguinolenta y puede ocasionar complicaciones severas como insuficiencia renal, llegando incluso a provocar la muerte.

Pese a ser una enfermedad grave, la mayoría de los pacientes que reciben un tratamiento adecuado a tiempo se recupera completamente. Sin embargo, niños menores de 5 años, mayores de 75 años y personas con determinados cambios genéticos son más propensos a sufrir esta patología y más vulnerables a sus efectos. De hecho, el Síndrome Urémico Hemolítico ocasiona que el 20% de los niños afectados por este mal requieran un trasplante de riñón.

¿Dónde se encuentra la toxina responsable del SUH? Se la puede hallar, fundamentalmente, en carnes sin cocción completa. En este sentido, la carne picada es el producto de mayor riesgo. Otros focos de alerta son la leche sin pasteurizar y productos elaborados a partir de ella, aguas contaminadas de piletas o lagos, verduras como lechuga, repollo u otros vegetales que se consumen crudos y son regados con aguas contaminadas con heces. Además, hay que tener en cuenta que la enfermedad se puede propagar a través del contacto cercano con una persona infectada, por ejemplo, dentro de una familia o en un centro de cuidado de día o guardería infantil.

Entre los síntomas se pueden presentar diarreas sanguinolentas, dolores abdominales, vómitos, fiebre ocasional, fatiga, pequeños hematomas, sangrado por nariz o boca, disminución de orina, cuadros de confusión o convulsiones y otros más severos como deficiencias renales. El período de incubación es de 3 a 9 días.

Al respecto, la doctora Valeria El Haj, Directora Médica de vittal, comparte consideraciones generales y recomendaciones para reducir la incidencia del Síndrome Urémico Hemolítico:

• La carne o los productos contaminados con E. coli no necesariamente tienen mal aspecto, mal olor o mala textura.

• Al comprar carne picada es preferible que sea procesada en el momento, ya que se altera más rápido que un trozo de carne entera.

• Al comprar productos envasados, prestar atención al estado del envase y las fechas de vencimiento y cuidar que no pierda la cadena de frío.

• No volver a congelar un alimento que ya fue descongelado, ya que eso favorece la contaminación con microorganismos y su posterior proliferación.

• Descongelar los alimentos, fundamentalmente la carne, en la heladera y no a temperatura ambiente, ni aproximándolos a una fuente de calor o bajo el chorro de la canilla.

• Asegurarse que, antes de cocinar el alimento, se haya completado su descongelación sobre todo cuando se trata de piezas grandes.

• No comprar huevos con cascara rota o sucia.

• No consumir leche sin pasteurizar.

• Lavarse bien las manos antes de cocinar, comer, después de ir al baño y después de cambiar pañales.

• Limpiar los utensilios y las superficies donde se prepara  la comida.

• Cocinar bien la carne.

• Separar los alimentos crudos de los alimentos listos para consumir. No colocar carne cocida en platos en los que antes haya habido carne cruda.

• Lavar detenidamente la fruta y la verdura antes de colocarla en la heladera.

• De no poseer agua corriente de red, hervirla antes de usar.

• No nadar en aguas contaminadas.

Fuente: DocSalud - Ver más sobre SUH

jueves, 7 de septiembre de 2017

Síndrome urémico: advierten que es alta la circulación de la bacteria en el ámbito familiar

Es por las fallas en las medidas de prevención e higiene. Argentina tiene la mayor cantidad de casos entre chicos. 

Argentina es el país con más casos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) en niños menores de 5 años, entre 300 y 400 casos anuales, y el grupo de edad más afectado tiene entre 1 y 5 años. Esta grave enfermedad es provocada por una variedad de cepas de la bacteria Escherichia coli y suele dejar secuelas renales de por vida en un porcentaje los niños que la padecen. En algunos casos, puede provocar la muerte. Argentina además se caracteriza por tener un 80% de cepas de E. coli O157 de las denominadas hipervirulentas, una proporción más alta que en otros países del mundo.

Por eso, los especialistas advierten que es necesario tener presentes cuáles son las posibles vías de contagio y advierten que la carne mal cocida, si bien es la fuente principal de contagio –su reservorio natural son los rumiantes-, no es la única. “En Argentina es frecuente ver que la bacteria circula en el ámbito familiar, por eso es importante pensar y tener claro cómo circula la bacteria en esa familia”, explica a Clarín la doctora Marta Rivas, jefa del Servicio Fisiopatogenia del INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán”, centro de referencia donde se procesan entre el 60 y 70% de las muestras de SUH del país.

La bacteria suele estar en un alimento –puede ser carne cruda o mal cocida, fruta o verdura mal lavada, agua contaminada, lácteos no pasteurizados o que se les cortó la cadena de frío-. Si fallan las medidas de prevención, esa bacteria puede contaminar a una persona, ya sea que la ingiere o que esa persona manipula alimentos contaminados y toca con sus manos contaminadas por ejemplo alimentos listos para servir (también puede suceder con los utensilios, que se usan los mismos para alimentos crudos y cocidos). En el caso de que la ingiera, esa persona puede infectarse, pero eso no significa que necesariamente vaya a enfermarse. Hay muchos casos en los que la persona puede desarrollar una enfermedad leve como una gastroenterocolitis. El SUH es la forma más grave de enfermedad que pueden producir determinadas cepas de E. coli. También hay muchos casos de personas que son portadores asintomáticos de la bacteria. Pero, mientras la bacteria esté en su organismo, son excretores. De persona a persona, la vía de contagio es fecal–oral. 


“Cuando hay un caso de SUH, en la familia hay entre un 40 y un 50% de convivientes con cuadros clínicos de infección sin desarrollar la enfermedad, como puede ser una diarrea”, afirma el doctor Eduardo López, infectólogo pediatra y jefe del Departamento de Medicina del Hospital Gutiérrez. Y aclara: “El SUH no se contagia de una persona a otra. Lo que puede circular entre personas (pero no por vía aérea, como una gripe) es la bacteria dentro de un ámbito familiar. Esa bacteria en algunos no hace nada y en otros puede hacer SUH”.

Otra característica de esta bacteria, que tiene una notable efectividad para desarrollar enfermedad cuando ingresa al organismo, es que puede sobrevivir por varias horas en una superficie. Pero con buenas prácticas y adoptando adecuadas medidas de higiene, la bacteria muere. “Muchas veces en las guarderías se puede ver que hay un caso de SUH y tres o cuatro chicos con gastroenterocolitis“, explica la doctora Paula Coccia, jefa del servicio de Nefrología pediátrica del Hospital Italiano. Y estudiar el grupo familiar es una de las formas que tienen los médicos para confirmar que la bacteria que provocó ese caso de SUH. “Si tienen o tuvo diarrea, y como la bacteria muchas veces se elimina por tiempo prolongado, se puede detectar un brote entre miembros de una misma familia”, añade.

Aunque Argentina tiene la mayor tasa de incidencia de SUH en el mundo, los brotes son difusos. “En nuestro país no hay grandes brotes como ha ocurrido por ejemplo en Estados Unidos, con muchas personas implicadas. En Argentina tenemos brotes difusos, intrafamiliares en general. Por eso, cuando hay un caso, se visita a la familia y se trata de tomar muestras de los convivientes. Si el niño asiste a un jardín maternal, se va al jardín. Lo que hay que pensar siempre es cómo circula la bacteria en el ámbito familiar o en esas comunidades”, explica Rivas. Esos brotes suelen ser de “grupos chiquitos, en general familias en las que la bacteria está circulando”, añade.

El SUH es una de las enfermedades de notificación obligatoria que están mejor vigiladas, dicen los especialistas, aunque admiten que podría haber un subregistro por demoras en la notificación. “El SUH es de notificación obligatoria. Cuando se detecta un caso se dispara una serie de acciones para que se investigue qué pasó en el ámbito familiar, o si el chico asiste a un establecimiento educativo, ver qué pasa en la institución. Esa investigación está a cargo del municipio donde se registró el caso. Luego interviene la provincia correspondiente”, explica Rivas.

Coccia coincide en que “es una enfermedad que se reporta bien, como corresponde. Es una de las enfermedades que están mejor documentadas. Puede haber un subregistro, por algunos lugares que pueden demorar la notificación”. De cualquier manera, más allá de si hay demora en la notificación de casos, la realidad es que Argentina no logra bajar la incidencia de esta enfermedad, que es la principal causa de insuficiencia renal aguda y la segunda de enfermedad renal crónica y representa cerca del 9% de los trasplantes renales pediátricos.

“No hay una política pública llevada a cabo seriamente para bajar el número de casos. Para ello falta controlar la fuente de transmisión, que principalmente son los alimentos. Si la fuente principal es la carne vacuna, por más que yo como madre tome todos los recaudos, me están vendiendo carne contaminada, lo que ya supone un riesgo. Eso no debería pasar”, dice Coccia. Eso, sumado a que en Argentina circulan las denominadas cepas hipervirulentas, agrava la situación.

Rivas destaca que el problema de la educación continua es fundamental para la prevención. “Las campañas deben ser sostenidas a lo largo del año. Y no se debe mezclar el mensaje de una diarrea que puede evolucionar al SUH con las de otras diarreas bacterianas o virales. El mensaje tiene que ser bien claro y definido”, dice. Y también dice que se debe intensificar la capacitación del personal que trabaja con los grupos de riesgo, que son los menores de 5 años. “Todo personal que ingresa a un jardín maternal, aunque sea un trabajador eventual, debe conocer todos los riesgos”, apunta.

Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre SUH

martes, 18 de julio de 2017

Aumentaron los casos de síndrome urémico hemolítico

Surge de comparar el primer semestre de 2017 e igual período del año pasado; todavía no hay una explicación del incremento; afecta principalmente a menores de cinco años.

Las autoridades sanitarias de la ciudad confirmaron ayer que durante el primer semestre del año aumentaron los casos de síndrome urémico hemolítico (SUH) con respecto al mismo período de 2016. Ante el incremento, los especialistas aconsejan que la población tome medidas para prevenir posibles brotes de SUH; se trata de una complicación grave de la infección que provocan ciertas cepas de la Escherichia coli y afecta principalmente a chicos menores de cinco años.

Según las cifras del sistema nacional de vigilancia epidemiológica, la cantidad de casos de SUH se duplicó en la Capital. En cambio, si se consultan los informes semanales del Ministerio de Salud porteño, la diferencia interanual es menor: siete casos. 

De cualquier manera, hay coincidencia en que los registros parciales de medio año están mostrando un aumento de esta enfermedad, que es de notificación obligatoria para los centros de atención públicos y privados del país. "Se comunicaron más casos desde los centros de salud de la jurisdicción, incluidos algunos privados. El año pasado había 16 para esta época y este año ya se contabilizan 23", precisaron voceros de la cartera sanitaria a LA NACION.

Esas cifras aparecen en el último Boletín Epidemiológico Semanal (BES) de la Gerencia Operativa de Epidemiología del Ministerio de Salud porteño. Publicado online, incluye los datos acumulados hasta el 24 del mes pasado. 

 

Pero en el Boletín Integrado de Vigilancia del Ministerio de Salud de la Nación los números varían: se atribuyen a la ciudad 26 casos notificados hasta el 1° de este mes, contra 13 del año pasado para igual período, en lugar de los 16 que las autoridades locales dicen haber reportado.

"Hay un ligero aumento de la edad en los casos este año. No obstante, en general son pacientes de menos de cuatro años, con un pico entre el año y los dos años de edad", explicó ayer Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina e Infectología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, que es el centro de referencia para el diagnóstico del SUH en la ciudad.

Contagio

El síndrome se contrae por el consumo de alimentos, incluida el agua, contaminados con ciertas cepas patógenas de E. coli. Pero en los 39 brotes que hubo en el país en el período 2011-2015, que se informaron recién el año pasado, el contacto con personas portadoras de la bacteria fue la principal vía de contagio.

Una vez en el organismo, la bacteria produce una toxina (shiga) que empieza a destruir los glóbulos rojos y lesionar los pequeños vasos sanguíneos del riñón, entre otras complicaciones. Anemia, convulsiones, algo de fiebre y cólicos muy dolorosos son los síntomas más comunes.

"Este año hay un aumento del número de casos de diarreas con sangre con resultados de laboratorio positivos para E. coli, productora de toxina shiga. Alrededor de un 10% de los pacientes con diarrea sanguinolenta se complicará con SUH. Podemos decir que este año estamos viendo un poco más de diagnósticos. Pero aún no es brote", indicó López.

La causa

Está pendiente la explicación oficial. "Hay que ver la tendencia, pero no hay una causa clara. No hubo un brote en una guardería u otra institución a la que atribuirla fácilmente. Por eso, hay que estar alerta. Es importante reforzar los cuidados al preparar la comida, sobre todo en las guarderías, las escuelas y los colegios", comentó López.

Para María Gracia Caletti, consultora honoraria del hospital Garrahan, esta variación podría estar más asociada con la situación socioeconómica. "Es una enfermedad muy ligada a la calidad y la seguridad de la comida y el agua que consumimos, las medidas de higiene y los cuidados en la manipulación y preparación de los alimentos, y los lugares donde se come. Pero, de acuerdo con la información disponible, en la ciudad no hubo varios casos en un solo lugar. Son casos aislados, por lo que podrían estar asociados con un menor acceso a alimentos seguros debido a la situación socioeconómica", agregó Caletti, integrante de la Comisión de Doctorado de la Facultad de Medicina de la UBA.

Indicó que, en todo 2016, hubo 24 casos en el Garrahan y que este año, por ahora, la tendencia sería la misma. "El SUH es el paradigma de la enfermedad transmitida por alimentos. Es una enfermedad «trazadora»: si se previniera, desaparecerían más de 250 enfermedades de transmisión alimentaria. En nuestro país, es endémica", agregó la especialista.

Con López coincidieron no sólo en que el SUH está subregistrado en el país, sino también en que hay que informar a la población sobre las medidas de prevención y la consulta precoz. En el hospital Gutiérrez, con un análisis de materia fecal se obtiene un diagnóstico preliminar en dos horas.

Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre SUH

jueves, 1 de diciembre de 2016

Entre 2011 y 2015 el Ministerio de Salud no difundió brotes de una grave enfermedad

Es el Síndrome Urémico Hemolítico, que es endémico en la Argentina y se transmite por alimentos contaminados. En ese periodo hubo 39 brotes.

Resultado de imagen para suh sindrome uremico hemoliticoEl Síndrome Urémico Hemolítico es una grave enfermedad producida por la Escherichia Coli y que es endémica en la Argentina, con una media de 400 casos anuales. Es más, nuestro país tiene la mayor incidencia mundial en menores de 5 años. Su forma de transmisión es, principalmente, carne mal cocida y contaminada con la bacteria que se encuentra naturalmente en el intestino del ganado bovino y que no afecta a los animales. Pero también puede contraerse por otras vías, como la contaminación de persona a persona en forma oral-fecal o por agua contaminada.

Sin embargo, no todas las cepas de Escherichia coli causan SUH, y sólo un 10% de los pacientes portadores de esa cepa desarrollan la enfermedad, que puede causar insuficiencia renal y hasta la muerte. El resto experimenta una leve diarrea o incluso puede tenerla de manera asintomática.

Pese a la gravedad de esta enfermedad, en la Argentina entre 2011 y 2015 no se difundieron 39 brotes de diarreas infecciosas y síndrome urémico hemolítico que tuvieron lugar en distintos puntos del país, según publica hoy el diario La Nación. Durante ese período se produjeron cuatro brotes comunitarios, cinco brotes en instituciones educativas y 30 brotes familiares que no fueron difundidos en un registro oficial público. Todos fueron brotes que afectaron a pocas personas, el más grande, alcanzó a diez personas.

Estos brotes recién salieron a la luz en el Boletín Integrado de Vigilancia N°329 del Ministerio de Salud, con fecha 11 de octubre último. Dicho informe especial se realizó en respuesta al pedido de informes de la FAO y OMS para un reporte mundial del Comité de Higiene de los Alimentos del Código Alimentario que busca prevenir las enfermedades de transmisión alimentaria.

En dicho informe, se indica que debido a la relevancia de la enfermedad a nivel nacional, tanto en términos de magnitud como de gravedad, se torna muy importante la vigilancia sostenida de este patógeno y su transmisión, como insumo fundamental para las acciones de prevención y control en Salud Pública.

"Es espantoso que autoridades que ocupan un lugar en el Ministerio de Salud sean tan insensibles, tergiversen y oculten información de una enfermedad que afecta a tantas familias. No son sólo números estadísticos, sino seres humanos que muchas veces quedan con secuelas o mueren", afirmó Miguel Caracciolo, presidente de la Asociación para la Prevención del SUH (Apresuh). 

Cómo prevenirlo

A continuación, algunas recomendaciones básicas para evitar esta enfermedad:

1. Asegurar una correcta y homogénea cocción de la carne y evitar el consumo de jugo de carne. Tener especial cuidado con la cocción de la carne picada, ya que generalmente se cocina la parte superficial, quedando insuficientemente cocida en el interior, de forma que la bacteria permanece viable. La bacteria se destruye a los 68,3ºC.

2. Utilizar distintos utensilios de cocina para trozar la carne cruda y para cortarla antes de ser ingerida.

3. Evitar el contacto de las carnes crudas con otros alimentos (contaminación cruzada).

4. Controlar el uso de leche y derivados lácteos correctamente pasteurizados y conservar la cadena de frío.

5. Consumir jugos de frutas pasteurizados.

6. Lavar cuidadosamente las frutas y verduras.

7. Asegurar la correcta higiene de las manos y utensilios de cocina. Deben lavarse siempre con agua y jabón:
a. antes y durante la preparación de los alimentos
b. después de manipular carne cruda
c. luego de ir al baño
​d. luego del contacto con animales en granjas educativas y zoológicos o de mascotas.

8. Evitar el consumo de alimentos en lugares con animales que puedan ser portadores.

9. Evitar el hacinamiento en instituciones cerradas (jardines maternales, jardines de infantes, escuelas, geriátricos, cárceles, etc.).

10. Consumir agua potable. Ante cualquier duda hervirla.

11. Bañarse en aguas recreacionales habilitadas.

12. Evitar el uso de antimicrobianos y antidiarreicos, considerados factores de riesgo en la evolución de diarrea a SUH.

Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre SUH

jueves, 18 de agosto de 2016

Prevención del Síndrome Urémico Hemolítico

El Síndrome Urémico Hemolítico es considerada una enfermedad endémica en Argentina, y es transmitida principalmente por alimentos contaminados por una bacteria llamada Escherichia coli. Afecta mayormente a niños menores de 5 años y se contrae durante todo el año, sobre todo en los meses cálidos, siendo la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños menores de esa edad, y puede causar la muerte o dejar secuelas de por vida, como influencia renal crónica, hipertensión arterial y alteraciones neurológicas. Existen alrededor de 400 a 500 nuevos casos por año, lo que hace que la Argentina sea el país de mayor incidencia en el mundo.

De cara al Día Nacional de Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (que se conmemora mañana), comparto las recomendaciones tanto del Ministerio de Salud de la Nación como de la Asociación Civil de Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (LUSUH) para la prevención de esta enfermedad.


Asimismo, cabe recordar que el Defensor del Pueblo de la Nación mantiene suscripto un Convenio de Cooperación con dicha asociación civil a fin de garantizar el respeto y la promoción de los derechos de las personas que padecen Síndrome Urémico Hemolítico, y concientizar a la población involucrada. Ver más

jueves, 9 de abril de 2015

El Defensor firmó convenio con la Asociación Civil de Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico

La Defensoría del Pueblo de la Nación, a través de su Secretario General CPN Carlos Haquim, a cargo de ella, y el Presidente de la Asociación Civil de Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (LUSUH), Dr. Marcelo Da Rocha, firmaron un Convenio de Cooperación.


































El mismo tiene el propósito de establecer canales de colaboración, realizar acciones y brindar asistencia recíproca para así garantizar el respeto y la promoción de los derechos de las personas que padecen Síndrome Urémico Hemolítico, y concientizar a la población involucrada.

La Asociación Civil LUSUH está integrada por familiares de pacientes, profesionales de la salud, investigadores y otros integrantes de la comunidad que desde hace 10 años abordan los problemas relacionados con esta enfermedad. “No somos una organización de protesta, sino que aportamos investigación, conocimiento y apoyo a los padres de los pacientes”, explicó Da Rocha.
































Argentina es el país con el índice más alto en el mundo de casos de infección -unos 500 nuevos por año- y el grupo más afectado son los menores de 5 años. Es una enfermedad endémica, es decir, no es un brote, sino que en nuestro país los casos se repiten al punto de que se volvió una enfermedad propia de la época y de la zona.


El SUH es la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños menores de 5 años y la segunda causa de insuficiencia renal crónica, y puede causar la muerte o dejar secuelas para toda la vida como insuficiencia renal crónica, hipertensión arterial y alteraciones neurológicas, siendo nuestro país el de mayor casuística de SUH en el mundo. A pesar de ello, no se advierten campañas de prevención de la enfermedad y de las Enfermedades Transmitidas por los Alimentos (ETAs), en función de esta situación epidemiológica.

El Defensor del Pueblo de la Nación hace varios años que apoya a la Asociación Civil LUSUH a través del pedido de informes, exhortos y recomendaciones al Ministerio de Salud para que se investiguen los casos y se tomen recaudos. A la vez, organizó talleres informativos en la Institución para difundir las maneras de prevenirlo.

El presente Convenio de Cooperación se firmó en la sede del Defensor Nacional (Suipacha 365) con la presencia del CPN Carlos Haquim, el Dr Marcelo Da Rocha, la Dra Mónica del Cerro, jefa del Área de Salud del Defensor, y demás integrantes de esta Institución.



Fuente: Defensor del Pueblo de la Nación - Ver más sobre Alimentación

martes, 7 de abril de 2015

La historia de las enfermedades transmitidas por bacterias

Introducción

TimelineLas Enfermedades Trasmitidas por Alimentos se conocen desde épocas muy remotas. En el 2000 A.C, Moisés había dictado leyes sobre los alimentos que se podían comer y los que se debían rechazar, así como también estaban legislados los métodos de preparación y la importancia de la limpieza de las manos antes de ingerir los alimentos.

Generalmente los relatos de intoxicaciones alimentarias que registra la historia antigua se atribuían a productos químicos venenosos, a veces incorporados deliberadamente. Recién en el siglo XIX se tuvo conocimiento de las enfermedades alimentarias producidas por gérmenes.

Antiguamente se relacionaban los alimentos contaminados con el estado de putrefacción de los mismos. Hoy se sabe que los alimentos contaminados con microorganismos pueden tener aspecto, olor y sabor normal.

Las Bacterias

Las bacterias fueron vistas por primera vez por Antony van Leeuwenhoek, un científico holandés que en 1674 observó, en una gota de agua de un lago, a través de varios lentes que formaban un primitivo microscopio, la presencia de pequeños organismos en forma de bastones. En una carta del 7 de setiembre de ese año, describió lo que había visto a través de su novedoso artefacto: “Extraje agua de un lago y, examinándola detenidamente, encontré flotando ahí dentro unas partículas terrosas y algunas rayas verdosas enrolladas en forma de espiral y ordenadamente acomodadas. La circunferencia entera de cada una de estas rayas estaba sobre el grueso de un pelo de una de sus cabezas, todas consistentes de glóbulos verdes muy pequeños que permanecían juntos”.

Sus dibujos reflejaron que se trataba de las primeras bacterias descritas; sin embargo sus descubrimientos no fueron tomados en cuenta en aquella época.

Pasteur

Sólo doscientos años después, cuando Luis Pasteur demostró el papel que jugaban las bacterias en las fermentaciones de vinos y de cervezas, se apreciaron estos hallazgos. Pasteur investigó enfermedades en animales y hombres demostrando que las mismas eran causadas por bacterias. También observó que si los alimentos eran esterilizados a través de una rigurosa cocción, se producía la muerte de la bacteria y el alimento sólo podía recontaminarse por razones externas (utensilios, manipulaciones, etc.).

Prevención

Al descubrirse el modo de difusión de estas enfermedades se empezaron a aplicar métodos de prevención y tratamiento. En el año 1854 John Snow descubrió que el agua contaminada podía favorecer la difusión del cólera. Años más tarde se descubrió en Suiza que la fiebre tifoidea también era vehiculizada por el agua.

A fines del siglo XIX se vio que la leche participaba en la difusión de importantes enfermedades, introduciéndose la Pasteurización (tratamiento que destruye las bacterias nocivas). En el año 1888 fue aislada por primera vez una bacteria causante de un brote de intoxicación alimentaria por consumo de carne cocida. A principios del siglo XX fueron descubiertas otras bacterias (Salmonellas, Staphylococcus, etc).

Fuente: OMS

Día Mundial de la Salud "La inocuidad de los alimentos"

A medida que aumenta la globalización de los suministros de alimentos, resulta cada vez más evidente la necesidad de reforzar los sistemas que velan por la inocuidad de los alimentos en todos los países. Es por ello que la OMS ha aprovechado el Día Mundial de la Salud, que se celebra el día de hoy, para fomentar medidas destinadas a mejorar la inocuidad de los alimentos a lo largo de toda la cadena, desde la granja hasta el plato.

La inocuidad de los alimentos es una responsabilidad compartida. Es importante que se trabaje a lo largo de toda la cadena de producción de los alimentos: desde los campesinos y los fabricantes hasta los vendedores y los consumidores. 



El Día Mundial de la Salud 2015 es una oportunidad para alertar a quienes trabajan en diferentes sectores del gobierno, a los campesinos, a los fabricantes, a los minoristas, a los profesionales sanitarios y a los consumidores de la importancia de la inocuidad de los alimentos, y concientizarlos sobre el papel que cada uno puede desempeñar para que todos tengamos confianza en que los alimentos que nos llegan al plato son inocuos.

Fuente: OMS

jueves, 29 de enero de 2015

Diez recomendaciones para prevenir el SUH

Atento a los seis nuevos casos de síndrome urémico hemolítico (SUH) que tuvieron lugar en Córdoba y considerando que durante los meses cálidos la temperatura favorece la proliferación de la bacteria que causa la enfermedad, el Defensor del Pueblo de la Nación considera oportuno detallar las recomendaciones formuladas por la Asociación de Lucha contra el SUH para prevenir el contagio del “mal de la carne cruda”:

1.Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de comer, procesar alimentos o después de ir al baño.

2.Cuidar que las hamburguesas estén bien cocidas. En particular porque las consumen los niños y niñas.

3.Cocinar las carnes, especialmente la picada, hasta que pierda el color rosado.

4.No utilizar el mismo cuchillo o superficie que utilizó para cortar carne cruda, para cortar otros alimentos.

5.Evitar el contacto de carne cruda con otros alimentos.

6.Frutas y verduras deben lavarse cuidadosamente.

7.El agua para consumir debe ser potable. Ante la duda agregar 2 gotas de lavandina por litro de agua o bien hervirla durante 5 minutos.

8.Consumir lácteos pasteurizados y conservados en frío.

9.Conservar los alimentos frescos y cocidos en la heladera.

10.No bañar a los niños y niñas en aguas contaminadas. Las piletas de natación deben tener agua adecuadamente clorada.

El SUH es una enfermedad grave,  transmitida especialmente por alimentos contaminados con una bacteria llamada Escherichia coli, que afecta principalmente a niños y niñas menores de 5 años. El SUH es la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños y niñas, y puede causar la muerte o dejar secuelas de por vida.

Los reclamos, las denuncias a establecimientos o restaurants que no cumplan con estas normas o  todo tipo de consultas pueden hacerse al Instituto Nacional de Alimentos (llamando al 0800-222-6110) o al municipio correspondiente.

Fuente: Defensor del Pueblo de la Nación - Ver más sobre SUH

martes, 23 de diciembre de 2014

Se contagia un chico por día el síndrome urémico hemolítico

Una enfermedad que preocupa en el país y que aumenta en el verano. No logran frenarlo. Ahora también afecta a mayores de 5 años. Hay polémica sobre los controles a los animales.
     
El síndrome urémico hemolítico (SUH) cobra notoriedad cada vez que se encuentran muestras de Escherichia coli en alimentos o cuando se enferma el hijo de un famoso, pero lo concreto es que en nuestro país hay 400 nuevos casos por año y entre el 3 y el 5 por ciento de ellos deriva en la muerte del paciente. Argentina es el país del mundo con mayor incidencia de SUH, “Brasil o Chile, por ejemplo, tienen menos de diez casos por año”, indica la doctora en bioquímica e investigadora del Conicet, Cristina Ibarra.

“Esto es así y es histórico, desde que el doctor Gianantonio describió la enfermedad, hace 40 o 50 años atrás, Argentina tuvo la mitad de todos los casos del mundo”, explica el doctor Jaime Lazovski, secretario de Promoción y Programas Sanitarios del Ministerio de Salud de la Nación. No todas las cepas de Escherichia coli causan SUH, y sólo un 10% de los pacientes portadores de esa cepa desarrollan la enfermedad. El resto experimenta una leve diarrea o incluso puede tenerla de manera asintomática.

¿Cómo ingresa la escherichia coli al organismo? La respuesta es múltiple, pero la forma más común es a través de la carne mal cocida, ya que la bacteria se encuentra de manera natural en el intestino del ganado bovino. En las vacas es inocua, pero no sucede lo mismo con los humanos. Para que pase las personas se requiere una incorrecta manipulación de los alimentos, lo que puede suceder de varias formas, principalmente durante la faena de la vaca. “La carne en sí misma no está en contacto con las bacterias del intestino, por eso la contaminación ocurre durante la faena si se realiza en condiciones inadecuadas”, señala Lazovski.

Cuando se trata de la carne, hay una solución: la bacteria no sobrevive al calor: muere si se la cocina a más de 70 °C. Es más complejo cuando se trata de alimentos crudos o que requieren frío. En los lácteos, la pasteurización es un tratamiento bactericida y su eficacia está garantizada por la cadena de frío, pero cuando esta se rompe cualquier bacteria puede atacar el producto. También se da la contaminación cruzada al manipular carne cruda y sobre la misma tabla o mesa cortar vegetales de una ensalada o cualquier otro alimento.

Ibarra señala que la clave para bajar la cantidad de casos es “atacar el reservorio, o sea el intestino del ganado bovino y eso requiere controles; en el exterior no compran carne argentina si no está libre de bacteria, en cambio para el mercado interno no hay controles. Para eso se necesita una política pública y también el compromiso de los propietarios del ganado, porque como la bacteria no le genera problemas a la vaca ellos no están preocupados por erradicarlo”.

Lazovski no está de acuerdo en que haya falta de inspección en el mercado interno. Sin embargo, reconoce que en algunos casos específicos es difícil implementarlos: “La posibilidad de obtener muestras se da en los grandes frigoríficos, es imposible recorrer cada granja, finca y estancia del país para controlar las faenas artesanales o domiciliarias”.

Una vez que la bacteria generó SUH “hay que rezar porque no hay ningún tratamiento disponible”, asegura Ibarra. Es que produce una toxina, llamada de Shiga, que daña los órganos, sobre todo el riñón, y si progresa y llega al corazón o al cerebro, las probabilidades de sobrevivir se reducen drásticamente. Antes se creía que sólo afectaba a menores de 5 años, pero cada vez es más frecuente en chicos mayores. Se da más en primavera y verano, aunque también hay casos en otoño e invierno.

Ibarra trabaja en varios frentes: “En China intentamos desarrollar una vacuna para el ganado. También experimentamos y le pusimos a vacas gestantes los antígenos de la bacteria y generaron anticuerpos que luego se trasladaron al calostro. Estamos en tratativas con una empresa para enriquecer la leche con esos anticuerpos y así proteger al chico”. También hay esperanzas en un tratamiento que está en fase experimental. Se trata de un desarrollo de Marina Palermo, investigadora del Conicet y miembro de la Academia Nacional de Medicina, que consiste en un anticuerpo que captura la toxina y evita que llegue a los órganos. Así, el país con mayor cantidad de casos en el mundo también puede ser el que encuentre una cura capaz de salvar a niños de todo el planeta.

Fuente: Diario Clarín