El Eculizumab es el medicamento más caro del mundo: u$s6.900
dólares cada vial. Se aplica para el Síndrome Urémico Hemolítico, entre otras
patologías.
Martín García vive en la ciudad de Azul y a los 13 años le
diagnosticaron el Síndrome Urémico Hemolítico atípico. Se trata de un trastorno
autoinmune poco común que afecta la sangre y los riñones.
Es, además, una enfermedad que afecta al complemento,
produciendo coágulos en los vasos sanguíneos menores en todo el cuerpo. Puede
impactar en varios órganos como los riñones, el corazón, los pulmones, el
cerebro y el aparato gastrointestinal.
El tratamiento con Eculizumab, más conocido como Soliris,
inhibe la activación no controlada del complemento, atacando la causa de la
enfermedad y ayuda a controlar el agravamiento del SUHa. El vial de Soliris
tiene un costo de 6.900 dólares, y las dosis necesarias en un año para su
administración por vía intravenosa superan los 25 millones de pesos.
El medicamento es comercializado por la farmacéutica Alexion
Pharmaceuticals, con sede matriz en Estados Unidos, pero con subsedes en otros
países.
Este tratamiento por sus costos altos es abandonado, en
algunas ocasiones, por las obras sociales y las personas con esta enfermedad
deben recurrir a acciones judiciales para que la cobertura del medicamento sea
asegurado.
En el caso de Martín García, el precio de esta medicación es
solventado por el Instituto de Obra Médico Asistencial de la Provincia de
Buenos Aires (IOMA) y debe adquirirla cada dos meses, con un costo de 110.960
dólares los 16 viales.
En septiembre se dio a conocer otro caso en Entre Ríos: el
Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (IOSPER) gastó 8
millones de pesos para darle el acceso a un afiliado que padece Síndrome
Urémico Hemolítico atípico.
No se conoce una cifra exacta de la cantidad de personas que
necesitan el medicamento en nuestro país, incluso la ANMAT no da a conocer el
precio específico del fármaco. Solo los importadores conocen su costo real.
Cada importador es el afiliado y quien se hace cargo es la obra social.
A la elevada suma de la adquisición del Soliris hay que
sumarle que es una droga que las personas que padecen esta enfermedad deben
suministrarse de por vida.
Su falta implica riesgos para los pacientes con SUHa: pueden
tener falla renal, en caso en que estén trasplantados, y perder la capacidad de
controlar el sistema del complemento.
El elevado precio de los medicamentos huérfanos se
justificaría por los altos costos de investigación y desarrollo para un mercado
reducido en el mundo. En el caso del SUHa su incidencia es de 20 casos por cada
millón de habitantes en un año. Es por eso que las farmacéuticas tienen poco
interés en desarrollar fármacos para una pequeña cantidad de pacientes con
enfermedades raras.
Fuente: iProfesional - Ver más sobre Medicamentos