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lunes, 13 de diciembre de 2021

Hospital Posadas: realizaron una operación inédita para tratar a un paciente psiquiátrico grave

Se trató de una neurocirugía funcional, una técnica que tiene por objetivo reparar o mejor la función del sistema nervioso. Fue la primera vez que se realizó en un establecimiento público del país. 

El Hospital  Posadas se convirtió este mes en el primer centro público del país en realizar neurocirugías funcionales para tratar pacientes con padecimientos psiquiátricos graves que no respondían a otros tratamientos y cuya calidad de vida había sido sensiblemente deteriorada por esta agresividad.

Este tipo de procedimientos quirúrgicos, que tienen por objetivo la reparación o mejoría de la función del sistema nervioso afectada en un cuadro psiquiátrico grave, se realiza habitualmente en países de todo el mundo, pero en Argentina se encontraba limitado a la realización en el sector privado.

"La primera cirugía de afecciones psiquiátricas o psicocirugía (en el Posadas) se hizo hace un mes atrás y el lunes pasado ya realizamos la segunda", dijo a Télam el jefe de Sección de Neurocirugía Funcional del Posadas, Sergio Pampin.

En ambos casos se trató de "pacientes con trastornos de control de impulsos, en este caso una agresividad refractaria al tratamiento farmacológico", que se manifiesta en personas con "un trastorno de esquizofrenia o retraso madurativo".

No obstante, "la psicocirugía no sólo se aplica a ellos" y por eso en el Hospital Posadas se está trabajando también "en otros proyectos como el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y la depresión mayor" que son las otras dos indicaciones para los que este tratamiento quirúrgico ha demostrado ser eficaz en el caso de afecciones psiquiátricas graves.

"Es un procedimiento de muy bajo riesgo -a pesar de ser una cirugía cerebral- y la tecnología que se aplica es exactamente igual a la que aplicamos en la operación de la enfermedad de Parkinson", dijo.

Antes de este nuevo hito, el Posadas ya realizaba "100 procedimientos por año" de otro tipo de neurocirugías, las que se aplican justamente a los trastornos del movimiento. Otras ramas de la neurocirugía son "la de epilepsia, de la espasticidad y la cirugía del dolor" que aún no se realizan en este centro asistencial.

Como ejemplos de cuadros psíquicos que podrían tratarse con cirugía de afecciones psiquiátricas o psicocirugía, Pampin mencionó el de "una persona que está recluida en una institución con un trastorno de agresividad que la mantiene atada a una cama con guantes de box porque de lo contrario se autoagrede o agrede" o de otra "con un TOC de un ritualismo tal que no pueda salir de su casa", porque necesita "bañarse 50 veces por día" o "tocar toda la madera que ve".

Por otro lado, "está en fase experimental" la aplicación de este tratamiento quirúrgico para "adicciones refractarias", como puede ser "una obesidad mórbida que no mejoró con una cirugía bariátrica".

"Hay que aclarar que las psicocirugías no curan la enfermedad, lo que hace es tratar los síntomas y permitir al paciente reinsertarse en programas de terapia cognitivo conductuales para continuar así su tratamiento", dijo.

El desarrollo de esta opción terapéutica fue posible a nivel mundial gracias al avance de la tecnología de diagnóstico por imágenes, de la neurofisiología, y de las técnicas neuro quirúrgicas, así como de la mayor comprensión del funcionamiento de los circuitos implicados en los trastornos psiquiátricos.

El enfoque terapéutico convencional de la mayoría de las enfermedades psiquiátricas se basa en una combinación de psicoterapia, farmacoterapia y, en algunos casos, terapia electro convulsiva.

Sin embargo, algunos pacientes no responden adecuadamente a ninguna de estas medidas y conservan una grave discapacidad que los imposibilita para llevar adelante su vida, terminando en muchos casos con hospitalizaciones crónicas o intermitentes.

"Cuando esto ocurre, se necesitan dos psiquiatras que avalen que se ha realizado todos los procedimientos habidos y conocidos en el medio desde el punto de vista farmacológico y terapias cognitivo conductual, y que el paciente está francamente deteriorado por su enfermedad: ahí es cuando una psicocirugía puede ser indicada", agregó.

Según OMS al menos el 20% de la discapacidad mundial se debe a causas psiquiátricas. El 35% de los pacientes con TOC no responden a los tratamientos convencionales. De las personas diagnosticadas con depresión, un 20% no pueden beneficiarse de ninguna de las terapéuticas convencionales ofrecidas y casi el 10% de los pacientes psiquiátricos crónicos son hospitalizados por comportamiento agresivo sin respuesta al tratamiento psicofarmacológico.

Los procedimientos empleados en la actualidad en la neurocirugía psiquiátrica se basan en técnicas estereostáticas. Esta técnica de altísima precisión sumada a softwares que permiten procesar imágenes cerebrales y censar la actividad eléctrica neuronal posibilitan restaurar la función de algunos circuitos neuronales.

"La psicocirugía lo que hace es modular circuitos neuronales que se hayan afectado y esta neuromoldulación que se puede hacer por técnicas de tipo ablativos -generando pequeñas lesiones que desconectan circuitos disfuncionales para suprimirlos- o de estimulación cerebral profunda que produce una inhibición eléctrica de las conexiones neuronales afectadas en la patología a tratar", explicó.

"En todos los casos, lo que se consigue una mejora que permite una reinserción social de diferentes tipos. Hay pacientes que hemos operado con agresividad que han mejorado mucho y han quedado medicados, hay pacientes que a lo mejor tomaban 5 y no necesitaron más medicación", dijo.

Fuente: Diario Crónica

miércoles, 24 de noviembre de 2021

La vacuna contra el Mal de Alzheimer está cada vez más cerca: será nasal y se probará en humanos

El ensayo representa la culminación de casi 20 años de investigación y podría administrarse en forma temprana para ayudar a prevenir la enfermedad.

Una vacuna para prevenir el alzhéimer va empezando a tomar forma. Investigadores del Hospital Brigham and Women´s de Boston, Estados Unidos, anunciaron que están trabajando en un primer ensayo en humanos basado en una inoculación nasal para prevenir esta enfermedad mental.

De acuerdo con el reconocido hospital, el objetivo principal de este estudio es determinar la seguridad y tolerancia de la protoluna, una sustancia que activa el sistema inmunológico. Los investigadores creen que podría ayudar al cuerpo a combatir algunas de las proteínas y la inflamación que se cree que contribuyen a la enfermedad de Alzheimer. La protolutina se compone de proteínas derivadas de bacterias y se ha utilizado en otras vacunas porque ayuda a estimular ciertas partes del sistema inmunológico.

Este tratamiento está diseñado para activar los glóbulos blancos que se encuentran en los ganglios linfáticos –en los lados y la parte posterior del cuello– para que migren al cerebro y desencadenen la eliminación de las placas de beta amiloide, una de las características fundamentales del Mal de Alzheimer.

Cómo se prueba la vacuna nasal contra el alzheimer

En principio van a seleccionar a 16 personas para evaluar la dosis adecuada de la vacuna. Los ensayos posteriores podrían inscribir a más personas y permitir a los investigadores estudiar la efectividad de la fórmula.

El ensayo representa la culminación de casi 20 años de investigación dirigida por Howard L. Weiner, codirector del Centro Ann Romney para Enfermedades Neurológicas en Brigham.

“Durante las últimas dos décadas, hemos acumulado evidencia preclínica que sugiere el potencial de esta vacuna nasal para el alzheimer. Si los ensayos clínicos en humanos muestran que la vacuna es segura y efectiva, esto podría representar un tratamiento no tóxico para las personas con esta enfermedad, y también podría administrarse temprano para ayudar a prevenirla en personas en riesgo”, refirió en un comunicado.

Para 2030 podrían aumentar los casos de alzheimer

Más de 55 millones de personas viven en el mundo con alzheimer, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se prevé que el número de enfermos se incremente a 78 millones para 2030 y a 139 millones para 2050.

En el informe se destacó la urgente necesidad de reforzar el apoyo a nivel nacional en lo que respecta tanto a la prestación de atención a las personas con alzheimer, tanto en entornos formales como informales. El cuidado que necesitan las personas con esta enfermedad incluye atención primaria de la salud y/o especializada, servicios comunitarios, rehabilitación, cuidados de larga duración y/o paliativos.

Además, la OMS advirtió que solo una cuarta parte de los países cuenta con políticas, estrategias o planes nacionales de atención para estos pacientes y sus familias. Pero aclara que en la mayoría de los casos, los planes están por expirar o ya lo han hecho, por lo que insta a los gobiernos a renovar el compromiso con las personas que sufren este trastorno mental.

Fuente: TN

martes, 2 de noviembre de 2021

9 claves para prevenir un ACV y 5 síntomas frente a los que hay que actuar con urgencia

El ataque cerebrovascular (ACV) es la principal causa de discapacidad y la tercera de muerte en Argentina.

Antes, durante y después. El ataque cerebrovascular (ACV), la principal causa de discapacidad en el país y la tercera de muerte, requiere actuar en esas tres instancias. Antes, para prevenirlo, controlando los factores de riesgo que contribuyen a que ocurra. Durante, con el reconocimiento de los síntomas que demandan atención urgente para disminuir las probabilidades de secuelas o de fallecer. Y después, para evitar que vuelva a producirse.

En el Día Mundial del ACV, que se conmemoró el 29 de octubre, instituciones médicas, especialistas y asociaciones de pacientes se unen para concientizar sobre factores de riesgo y signos del ataque cerebral con el objetivo de reducir la carga de enfermedad. Y para pedir políticas públicas que fomenten la prevención, el acceso al tratamiento agudo y el apoyo a pacientes y cuidadores.

Qué es un ACV

Un ACV ocurre cuando el flujo sanguíneo se interrumpe en cualquier parte del cerebro. Puede ser a causa de un coágulo de sangre que tapona una arteria del cerebro (ACV isquémico, el tipo más frecuente) o como consecuencia de que un vaso sanguíneo se dilate y se rompa (se llama ACV hemorrágico, que suele tener peor pronóstico).

Claves para prevenir un ACV

Existen factores de riesgo bien identificados que aumentan las chances de sufrir un ACV, algunos no se pueden modificar (la edad, el sexo, características genéticas, por ejemplo) pero muchos otros sí. En general, las recomendaciones para evitar un ACV son muy similares a las del cuidado del corazón e incluyen las siguientes pautas:

✔Controlar la presión arterial alta. La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para un ACV, por lo que controlar los valores de presión es clave. En Argentina, por los menos uno de cada tres adultos es hipertenso y alrededor de la mitad de ellos desconoce que tiene sus valores de presión arterial por encima de lo normal (a partir de 14/9 se considera hipertensión).

Frente a un ACV previo, reducir la presión arterial puede ayudar a prevenir un accidente isquémico transitorio (AIT) o un accidente cerebrovascular posterior.

✔Hacer ejercicio, controlar el estrés, mantener un peso saludable, reducir la cantidad de sodio de los alimentos y limitar o evitar el consumo de alcohol ayudan a mantener la presión bajo control y, en consecuencia, favorecen la prevención del ACV. Además de recomendar cambios en el estilo de vida, el médico puede recetar medicamentos para tratar la hipertensión.

✔Reducir el colesterol y las grasas saturadas. Consumir menos colesterol y grasa, especialmente grasas saturadas y grasas trans, puede ayudar a reducir la formación de placas en las arterias. Si los cambios en la dieta no alcanzan para controlar el colesterol, es probable que se requiera tratamiento farmacológico.

✔Dejar de fumar. El tabaquismo aumenta el riesgo de sufrir un ataque cerebral entre un 50% y un 70%. Los fumadores pasivos (que inhalan el humo del tabaco ajeno) también tienen riesgos.

✔Controlar la diabetes. En Argentina, el 12,8% de la población adulta tiene diabetes, una enfermedad que duplica el riesgo de sufrir un ACV. El manejo de la diabetes requiere dieta, ejercicio, control de peso y medicamentos.

✔Mantener un peso saludable. La obesidad también incrementa el riesgo de ACV. Adelgazar contribuye a controlar mejor la presión, el colesterol y la glucosa en sangre.

✔Llevar una dieta rica en frutas y vegetales. Una dieta saludable debe incluir al menos cinco porciones de frutas o vegetales al día. Especialistas recomiendan adherir a dietas estilo mediterránea o DASH, que ponen énfasis en el aceite de oliva, las frutas, los frutos secos, los vegetales y los cereales integrales y son bajas en grasas saturadas. Además, es clave reducir el consumo de sodio.

✔Hacer actividad física en forma regular. El ejercicio ayuda a reducir la presión arterial, aumentar el nivel de colesterol "bueno" y mejorar la salud general de los vasos sanguíneos y el corazón. También ayuda a contrar el peso, la diabetes y a reducir el estrés. Se aconseja realizar unos 30 minutos de actividad (como caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta) la mayoría o todos los días de la semana.

✔Comprobar tu pulso. La fibrilación auricular (FA) es la arritmia más frecuente y quienes la presentan tienen cinco veces más chances de sufrir un ataque ACV. Los latidos irregulares del corazón favorecen la formación de coágulos que pueden viajar hasta el cerebro y provocar un bloqueo. La detección de esta arritmia es clave para iniciar un tratamiento.

Síntomas del ACV

"El ACV es uno de los eventos más terribles que puede sufrir una persona, ya que las capacidades mentales, el movimiento, la capacidad de comunicarnos, de ver, de sentir, de mantener una vida independiente y hasta la propia vida puede comprometerse en un instante", asegura el neurocirujano Pedro Lylyk, referente internacional en el tratamiento del ACV y presidente de FENERI.

Se trata de una emergencia médica tan grave como el infarto cardíaco o el traumatismo grave. Y actuar con velocidad es clave porque por cada minuto de evolución de un ACV que involucra una arteria cerebral grande, se pierden 2 millones de neuronas.

Reconocer los síntomas es fundamental para ayudar a una persona que está sufriendo un ACV. Ante la sospecha, lo primero que hay que hacer es llamar inmediatamente al servicio de emergencias (107 o número de emergencias de su obra social o prepaga). Ese contacto con reconocimiento de síntomas dispara un protocolo específico del servicio de emergencias.

Algunos de los síntomas que se presentan en esta patología de forma muy aguda son:

✔Dificultad para hablar y entender lo que otros están diciendo. Se puede experimentar confusión, dificultar para articular las palabras o para entender lo que se dice.

✔Parálisis o entumecimiento de la cara, el brazo o la pierna. Suele afectar solo un lado del cuerpo. Una prueba útil es tratar de levantar los dos brazos sobre la cabeza al mismo tiempo. Si uno comienza a caer, es posible que esté sufriendo un ACV. También es un signo de alarma si, al tratar de sonreír, uno de los lados de la boca cae (sonrisa asimétrica).

✔Problemas para ver en uno o ambos ojos. Ocurre de manera repentina. También se puede ver doble.

✔Dolor de cabeza súbito y grave, que puede estar acompañado de vómitos, mareos o alteración del conocimiento.

✔Problemas para caminar. Pérdida del equilibrio o coordinación, sensación de vértigo o mareo.

Fuente: Diario Clarín

jueves, 21 de octubre de 2021

La idea de la enfermedad como castigo o la femineidad en juego no ayudan a superar el cáncer de mama

Los mitos que lo rodean, tanto desde el punto de vista físico como desde la sexualidad, actúan como generadores de un estado de angustia y sufrimiento que comprometen la eficacia de los tratamientos.

La idea de que la enfermedad es una batalla que ganan solo los guerreros más valientes, que las personas “se la autoprovocan” a fuerza de malos hábitos o sentimientos guardados, o que algo de la femineidad y vida sexual se pierde con el cabello o una mama son algunas de las representaciones sociales del cáncer que terminan “incidiendo en el éxito de los tratamientos” porque suman angustias, explicaron especialistas en vísperas del Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama.

Por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 19 de octubre se celebra mundialmente el Día Internacional de lucha contra el Cáncer de Mama con el objetivo de crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos.

“En la psicooncología estamos muy atentos, entre otras cuestiones, a los sistemas de creencias de las y los pacientes, que además nos lleva a mirar el contexto social”, dijo a Télam la docente y psicóloga especializada Fernanda Montaña, coordinadora del área Psicosocial de la Liga Argentina de Lucha contra el cáncer.

Montaña, quien además es vicepresidenta del Comité de Piscooncología de la Asociación Médica Argentina y codirectora de un curso de actualización de la UCA, aseguró que “es importante tener en cuenta estas representaciones porque algunas funcionan como ‘distresores’” o generadores de un estado de angustia y sufrimiento que comprometen seriamente la capacidad de adaptarse a situaciones amenazantes o de mayor exigencia como es atravesar una enfermedad.

“Los distresores pueden terminar incidiendo en el éxito del tratamiento porque no es lo mismo afrontarlo con depresión que adaptativamente”, dijo.

Una necesidad que aparece recurrentemente en las consultas es la necesidad de herramientas para lidiar con “la mirada del otro” cuando los pacientes tienen que volver a transitar lugares habituales con evidentes cambios físicos -como la ausencia de cabello o de una o ambas mamas-.

Otro objetivo clave para la terapia es la asimilación del diagnóstico en una sociedad donde el cáncer sigue siendo “tabú” y, para muchas personas, todavía “sinónimo de muerte”.

“Es una enfermedad temida, e incluso hay quienes no pueden mencionar la palabra hasta avanzado el tiempo porque está muy instalado que cáncer es igual muerte, aunque sepan que la medicina ha avanzado mucho”, dijo.

Otra idea equivocada que “uno trae a la consulta para desarmarlas” es la autoadjudicación del paciente tanto de la “responsabilidad” por la enfermedad como por su superación.

“Está instalado que aquel que tiene un cáncer es porque no ha afrontado correctamente la vida y te dicen ‘yo me hice este cáncer’, algo muy frecuente en caso del cáncer de pulmón. Pero en realidad no hay una sola causa, y si bien hay factores predisponentes, tratamos de correr al paciente de ese lugar de la culpa, de la enfermedad como castigo”, dijo.

“Por otro lado, uno todavía escucha la metáfora bélica del tratamiento como una lucha en la que hay que ser valiente, no bajar los brazos y estar siempre positivo; lo que coloca al paciente en una posición muy difícil porque si llora o se siente triste significa que está luchando poco, o si el tratamiento anduvo mal fue porque no luchó lo suficiente”, explicó.

En el caso del cáncer de mama, las representaciones sociales adquieren una preponderancia especial por tratarse de un órgano al mismo tiempo considerado uno de los más importantes atributos de la belleza femenina, desempeña -además- una función fundamental tanto en relación a la maternidad como al placer sexual.

“Es bastante habitual que, como lo que quieren es sacarse el cáncer, las mujeres acepten una mastectomía sin que aparezca inicialmente la idea de la pérdida o del cambio de la imagen corporal; pero nosotros sabemos que después algo va a ocurrir con eso y nos adelantamos: mientras algunas sienten mucha vergüenza y la viven como una mutilación de la femineidad, otras buscan distinguir esa cicatriz como símbolo de haber atravesado de forma resiliente un proceso muy difícil”, contó.

En ocasiones también sobrevienen preocupaciones respecto “a la reacción de la pareja ante estos cambios”.

En estos casos, los terapeutas “tenemos que traer el tema a la consulta porque algunas pacientes niegan esa posibilidad diciendo ‘¡cómo le voy a preguntar a mi médico qué va a pasar con mi sexualidad si estoy viviendo esta situación!”.

Parte de esas representaciones sociales se pueden delinear e incluso cuantificar con estudios como la reciente Encuesta Nacional de Opinión Pública sobre Cáncer de Mama Fundación Avon, según la cual sólo el 30% de las mujeres de la región reconoce a la mamografía como el método de detección temprana más efectivo, y apenas una de cada 100 sabe que el cáncer de mama puede ser asintomático en sus estadíos iniciales y no presentar signos externos identificables a la vista o al tacto.

El presidente de la Sociedad Argentina de Mastología, Juan Luis Uriburu, explicó que “lo mejor en diagnóstico es la mamografía anual a partir de los 40 años”, que “no previene” la enfermedad, pero al identificar su presencia en etapas más tempranas “permite tratamientos menos agresivos” y elevar las chances de curación “hasta el 95%”.

“La mamografía es de los años ’60, y antes de que se difundiera y estandarizara estimulábamos a las mujeres a realizar el autoexamen. Hoy no es que lo desestimamos, pero decimos que debe ser un complemento, y sí es el método indicado para las mujeres entre los 30 y 40 años, donde estadísticamente es menor la posibilidad de encontrarnos con la enfermedad, y por eso no se pide mamografía”, dijo.

Otros mitos respecto a la mamografía son que “la radiación provoca cáncer de tiroides” -cuando los rayos emitidos equivalen “al 10% de una radiografía de tórax”-, que basta con la ecografía o la resonancia magnética mamaria -todos “métodos complementarios” y menos importantes- o que “si en mi familia no hay antecedentes, estoy a salvo”-cuando “en el 70% de los casos de cáncer no conocemos una causa”, y sólo el 8% se explica por antecedentes genéticos.

También son “mitos” a desterrar “que los antitranspirantes, el corpiño con aro o los anticonceptivos generan cáncer”, o que esta enfermedad “es sinónimo de perder la mama” o de perder el cabello.

“Hoy la gran mayoría de los casos se trata con cirugía, pero conservando la mama. También la quimio mejoró sus medicaciones: ya no se ven los ataques de vómito y hay métodos bastante efectivos para prevenir la caída de cabello como los cascos fríos que se hacen de rutina”, dijo.

Como signo de los tiempos, Uriburu mencionó que se ha empezado a caer el estigma que se cernía sobre las personas con cáncer, permitiendo que se hable del tema y se llegue más temprano al diagnóstico de esta enfermedad cuyo abordaje multidisciplinario ahora incluye a la psicooncología.

“Antes uno era un cirujano que operaba la mama como el útero o la vesícula, luego se hacía la quimio y a arreglarse. Hoy hacemos un abordaje multitudinario donde trabaja el cirujano pero también el mastólogo, el cirujano reconstructivo, el genetista y el psicooncólogo”, dijo.

Tanto Montaña como Uriburu señalaron como un déficit la inexistencia de investigaciones sobre el cáncer de mama en varones trans, y reconocieron que a nivel mundial “nos hemos ocupado muy poco de cómo atender, ayudar y acompañar a las minorías” que también deberían verse interpeladas en las campañas de prevención.

Fuente: Télam

martes, 12 de octubre de 2021

Un informe de la OMS pone de relieve el déficit mundial de inversión en salud mental

El mundo no alcanza la mayoría de las metas de salud mental fijadas para 2020; la ampliación del Plan de Acción sobre Salud Mental de la OMS hasta 2030 ofrece una nueva oportunidad de avanzar a este respecto.

El nuevo Atlas de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud dibuja un decepcionante panorama de fracaso mundial a la hora de prestar a las personas los servicios de salud mental que necesitan, en un momento en el que la pandemia de la COVID-19 está poniendo de manifiesto la creciente necesidad de apoyo en materia de salud mental.

La última edición del Atlas, que incluye datos de 171 países, es un claro indicio de que la mayor atención prestada a la salud mental en los últimos años aún no se ha traducido en una ampliación de los servicios de atención de salud mental de calidad que se ajuste a las necesidades. 

El Atlas, que se publica cada tres años, es una recopilación de datos proporcionados por países de todo el mundo sobre las políticas, la legislación, la financiación, los recursos humanos, la disponibilidad y la utilización de los servicios y los sistemas de recopilación de datos en materia de salud mental. También es un mecanismo para monitorear los avances hacia el cumplimiento de las metas del Plan de Acción Integral sobre Salud Mental de la OMS. 

«Es sumamente preocupante que, a pesar de la evidente y creciente necesidad de servicios de salud mental, la cual se ha agudizado aún más durante la pandemia del COVID-19, las buenas intenciones no se vean acompañadas de inversiones,» dijo el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud. «Debemos atender esta llamada de atención y actuar al respecto acelerando drásticamente el aumento de la inversión en salud mental, porque no hay salud sin salud mental.» 

Falta de avances en liderazgo, gobernanza y financiación

Ninguna de las metas de liderazgo y gobernanza eficaces en materia de salud mental, prestación de servicios de salud mental en entornos comunitarios, promoción y prevención de la salud mental, y fortalecimiento de los sistemas de información, estuvo cerca de alcanzarse.

En 2020, solo el 51% de los 194 Estados Miembros de la OMS informaron de que su política o plan de salud mental estaba en consonancia con los instrumentos internacionales y regionales de derechos humanos, porcentaje que es muy inferior a la meta del 80%. Y solo el 52% de los países cumplieron la meta relativa a los programas de promoción y prevención de la salud mental, porcentaje también muy inferior a la meta del 80%. La única meta para 2020 que se cumplió fue la reducción de la tasa de suicidio en un 10%, pero, incluso entonces, solo 35 países dijeron que tenían una estrategia, política o plan de prevención independiente.

Sin embargo, se observaron progresos constantes en la adopción de políticas, planes y leyes de salud mental, así como en la mejora de la capacidad de informar sobre un conjunto de indicadores básicos de salud mental. Sin embargo, el porcentaje de los presupuestos públicos de salud que se destina a la salud mental apenas ha variado en los últimos años y sigue rondando el 2%. Además, incluso cuando las políticas y los planes incluían estimaciones de los recursos humanos y financieros necesarios, solo el 39% de los países que respondieron indicaron que se habían asignado los recursos humanos necesarios, y el 34% que se habían proporcionado los recursos financieros necesarios.

La transferencia de la atención a la comunidad es lenta

Aunque la OMS recomienda desde hace tiempo la descentralización sistemática de la atención de salud mental a los entornos comunitarios, solo el 25% de los países que respondieron cumplían todos los criterios para la integración de la salud mental en la atención primaria. Aunque en la mayoría de los países se ha avanzado en materia de formación y supervisión, el suministro de medicamentos para las enfermedades mentales y la atención psicosocial en los servicios de atención primaria siguen siendo limitados.

Esto también se refleja en la forma en que se asignan los fondos públicos a la salud mental, lo que pone de manifiesto la urgente necesidad de desinstitucionalización. Más del 70% del gasto público total en salud mental se asignó a hospitales de salud mental en los países de ingresos medios, en comparación con el 35% en los países de ingresos altos. Esto indica que los hospitales de salud mental centralizados y la atención hospitalaria institucional siguen recibiendo más fondos que los servicios prestados en hospitales generales y centros de atención primaria en muchos países. 

Sin embargo, hubo un aumento del porcentaje de países que informaron de que el tratamiento de las personas con varias afecciones de salud mental está incluido en el seguro nacional de enfermedad o en los planes de reembolso —del 73% en 2017 al 80% (esto es, el 55% de los Estados Miembros) en 2020—.

Las estimaciones mundiales de las personas que reciben atención para afecciones específicas de salud mental (utilizadas como un indicador de la atención de salud mental en su conjunto) se mantuvieron por debajo del 50%, con una mediana mundial del 40% de las personas con depresión y solo del 29% de las personas con psicosis que reciben atención.

Aumento de la promoción de la salud mental, pero eficacia cuestionable

Más alentador fue el aumento del número de países que informaron de programas de promoción y prevención de la salud mental, que pasó del 41% de los Estados Miembros en 2014 al 52% en 2020. Sin embargo, el 31% del total de los programas notificados no contaban con recursos humanos y financieros específicos, el 27% no tenían un plan definido y el 39% no tenían pruebas documentadas de los avances y/o el impacto.

Ligero aumento del personal de salud mental

El número medio mundial de trabajadores de salud mental por cada 100 000 habitantes ha aumentado ligeramente, pasando de nueve trabajadores en 2014 a 13 trabajadores por cada 100 000 habitantes en 2020. Sin embargo, se observa una variación muy elevada entre países de distintos niveles de ingresos, ya que el número de trabajadores de salud mental en los países de ingresos altos es más de 40 veces superior al de los países de ingresos bajos.

Nuevas metas para 2030

Las metas mundiales recogidas en el Atlas de Salud Mental proceden del Plan de Acción Integral sobre Salud Mental de la OMS, que contenía metas para 2020 aprobadas por la Asamblea Mundial de la Salud en 2013. Este Plan se ha ampliado ahora hasta 2030 e incluye nuevas metas para la inclusión de la salud mental y el apoyo psicosocial en los planes de preparación para emergencias, la integración de la salud mental en la atención primaria de salud y la investigación sobre salud mental.

«Los nuevos datos del Atlas de Salud Mental nos muestran que todavía tenemos un camino muy largo por recorrer para conseguir que todo el mundo, en todas partes, tenga acceso a una atención de salud mental de calidad,» ha dicho Dévora Kestel, Directora del Departamento de Salud Mental y Consumo de Sustancias de la OMS. «Sin embargo, me alienta el renovado vigor que vimos por parte de los gobiernos cuando se debatieron y acordaron las nuevas metas para 2030, y confío en que juntos podamos hacer lo necesario para que los pequeños saltos se conviertan en pasos de gigante en los próximos 10 años.»

Fuente: Organización Mundial de la Salud

martes, 21 de septiembre de 2021

Cuáles son los 9 factores que hay que tener en cuenta para prevenir la enfermedad de Alzheimer

Según un estudio publicado en The Lancet por una comisión de expertos, en América Latina se podría reducir un 56% el riesgo de demencias como Alzheimer si se controlan los factores de riesgo. Cuáles son y cuándo comenzar.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia. Se manifiesta con la pérdida progresiva de memoria y otras habilidades cognitivas que interfieren con la vida cotidiana. Si bien se desarrolla más en personas mayores de 65 años, puede también afectar a más jóvenes. Con el avance de la investigación científica ahora se sabe que en América Latina se puede reducir un 56% el riesgo de demencias como Alzheimer si se controlan mejor 9 factores para su prevención.

Hoy 21 de septiembre es el Día Mundial de la enfermedad de Alzheimer. A través de un análisis de diferentes estudios, una comisión de expertos impulsada por la revista The Lancet determinó cuáles son los factores que ayudan a prevenir las demencias, incluyendo la enfermedad de Alzheimer. Para la región latinoamericana se identificaron 9 claves que hay que tenerlas en cuenta desde la infancia porque el acceso a la educación es el primer factor que ayuda a reducir el riesgo de padecer el trastorno en la etapa adulta.

“La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia entre las personas mayores. Es un trastorno cerebral que puede afectar la capacidad de una persona de llevar a cabo sus actividades diarias. Pero ahora sabemos que las personas y sus familias pueden hacer mucho para reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer desde la infancia así como también para desacelerar su avance si se diagnostica a tiempo”, dijo a Infobae el doctor Ricardo Allegri, investigador del Conicet y jefe de Neurología Cognitiva, Neuropsicología y Neuropsiquiatría de Fleni en Buenos Aires.

La enfermedad de Alzheimer afecta la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. El deterioro de la función cognitiva suele ir acompañado, y a veces precedido, por el deterioro del control emocional, del comportamiento social o de la motivación.

En 1901, el médico psiquiatra alemán Alois Alzheimer quedó sorprendido con los síntomas del comportamiento de Auguste Deter, de 51 años. Su paciente sufría la pérdida de memoria de corto plazo y alucinaciones auditivas, y el médico se preguntó por qué. Cinco años después, la paciente -que había pasado a vivir en un asilo en Frankfurt- falleció. Alzheimer conservó la historia clínica y estudios de su cerebro, y se los llevó a Munich para trabajar en el laboratorio de un pionero de la psiquiatría, Emil Kraepelin.

Al hacer la autopsia del cerebro de la paciente, el médico observó placas de amiloide y la acumulación de estructuras fibrilares entrelazadas en las neuronas. Presentó el caso en una reunión de psiquiatría, pero la audiencia no le prestó atención. En 1910, Kraepelin empezó a hablar de la “enfermedad de Alzheimer”. Pero Alzheimer nunca sospechó que su encuentro con la paciente iniciaría una larga carrera internacional por descubrir las causas y desarrollar tratamientos para la demencia más frecuente.

Alzheimer murió en 1915, y el mundo biomédico lo reconoce no sólo por su original descripción de una enfermedad sino también por ser un modelo de investigador clínico. Desde hace varias décadas se sabe que las proteínas beta-amiloide y la proteína tau. Ambas proteínas están relacionadas con el desarrollo de Alzheimer, pero aún hay muchos detalles del proceso de la enfermedad por entender. En 1987, se puso en marcha el primer ensayo clínico sobre la enfermedad. Desde 1998, se han probado 100 medicamentos, incluyendo una vacuna en ratones, y se indican hoy algunos fármacos para tratar síntomas. Hay una carrera para encontrar más pistas sobre la enfermedad y tratar porque se pronostica que para el año 2050 habrá 14 millones de personas con la enfermedad en el mundo.

Hoy se conoce que las personas y las comunidades pueden hacer mucho más para reducir el riesgo de la enfermedad de Alzheimer. “Lo interesante es que el control de los 9 factores en América Latina también sirven para cuidar tanto el cerebro como el corazón. Por esos consideramos que las políticas públicas de salud deberían tenerlos en cuenta y desarrollar acciones para que la gente los pueda adoptar. Sería costo-efectivo para cada país”, comentó el doctor Allegri.

El reporte de la Comisión de The Lancet sobre demencias se señaló que el primer factor de riesgo es la baja educación de las personas durante la infancia. Este factor influye en el 11% de los casos en América Latina. Los tres factores de riesgo de Alzheimer siguientes son la pérdida auditiva, la hipertensión sin control y la obesidad durante la vida adulta.

Con el transcurso de los años, se suman otros 5 factores de riesgo que son el consumo de tabaco, desarrollar depresión, no practicar actividad física o ser una persona sedentaria, mantener poca actividad social con otras personas, y tener diabetes sin tratamiento.

Además de los factores de riesgo, en la actualidad se pone más énfasis en que las personas mayores, y sus seres queridos puedan estar atentos para que se acceda a un diagnóstico más temprano de la enfermedad. “La enfermedad puede confundirse por los olvidos que las personas tienen. Hay que distinguir entre olvidos normales y olvidos patológicos”, remarcó el especialista de Fleni.

En el caso del olvido normal, la persona olvida algo en un momento y lo recuerda poco después. Por ejemplo el nombre del actor de una película que luego vuelve a venir a la mente. “En cambio en el olvido patológico, la persona se olvida toda una situación y no se la recuerda después. Otra señal temprana puede ser la desorientación en un lugar conocido. Otras situaciones para prestarle atención son que las personas empiezan repetir preguntas y comentarios y se olvidan que ya los hicieron”, señaló Allegri. En esos casos, es importante que se consulte al médico de cabecera que puede hacer un examen en profundidad.

También puede ocurrir que la persona con síntomas de un trastorno cognitivo niegue el problema. Por eso, hay pacientes con Alzheimer que llegan a la consulta porque sus familiares o sus parejas empiezan a quejarse porque cometen más errores, tienen ansiedad, entre otras otras situaciones.

En tanto, el doctor Juan Alberto Ollari, coordinador del Centro de Neurología Cognitiva del Hospital Británico de Buenos Aires y jefe del servicio de neurología del Hospital Borda de la Ciudad de Buenos Aires, comentó a Infobae que desde el año pasado la pandemia por el coronavirus sumó más obstáculos tanto a la prevención de la enfermedad de Alzheimer como a su detección temprana.

“Con el confinamiento del año pasado, hubo más aislamiento social de las personas, que es uno de los factores de riesgo para las demencias. También fue más difícil el control de enfermedades como hipertensión, diabetes, obesidad, y la gente se movió menos. Es decir, ha sido más sedentaria”, señaló el doctor Ollari.

Mucho se puede hacer para reducir el riesgo de Alzheimer: “Seguir una alimentación mediterránea -con más frutas y verduras y menos productos procesados, realizar actividad física -como las caminatas rápidas diariamente-, encontrarse con otras personas (hoy siguiendo los cuidados también contra el COVID-19, y hacer estimulación cognitiva mejora sustancialmente la calidad de vida de las personas y disminuye significativamente la exposición a factores de riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer”, subrayó Ollari.

Además, según el doctor Ollari se pueden considerar los cuidados en el hogar, como evitar suelos resbaladizos o irregulares, puertas angostas, iluminación deficiente, pasillos con exceso de obstáculos, alfombrados, exceso de mobiliario, muebles con superficie vidriada, entre otros, que pueden llevar a que las personas sufran accidentes. Ir a dormir en un horario fijo cada día también forma parte de las medidas de higiene del sueño que favorecen un descanso nocturno reparador. “Algunas de esos consejos favorecen el refuerzo de la autoestima y la preservación de la independencia funcional en las personas mayores. Por lo cual, son también claves para preservar su calidad de vida”.

Fuente: Diario Infobae

martes, 14 de septiembre de 2021

El Gobierno reglamentó la Ley para la Prevención del Suicidio

A través del Decreto 603/2021, el Gobierno nacional dio un paso vital para la puesta en marcha de esta norma, que había sido votada por unanimidad de ambas cámaras del Congreso en 2015 y que llevaba entonces ya siete años sin reglamentar.

El Gobierno reglamentó este viernes la Ley Nacional de Prevención del Suicidio, que tiene por objeto la disminución de la incidencia y prevalencia del suicidio, a través de la prevención, asistencia y posvención,

Así lo hizo a través de la publicación del Decreto 603/2021 en el Boletín Oficial, que en sus considerandos subraya, entre otros aspectos, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) consideran al suicidio como "un grave problema de salud pública de carácter prevenible mediante intervenciones oportunas, basadas en datos fidedignos".

"Resulta indispensable dictar las normas reglamentarias que permitan la inmediata aplicación de las previsiones contenidas en la citada Ley Nacional de Prevención del Suicidio Nº 27.130", plantea el Poder Ejecutivo en los considerandos de la reglamentación de la norma, que lleva las firmas del presidente Alberto Fernández; del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y de los ministros Carla Vizzotti (Salud), Juan Zabaleta (Desarrollo Social) y Nicolás Trotta (Educación).

De esta forma, el Gobierno nacional dio un paso vital para la puesta en marcha de esta norma, que había sido votada por unanimidad de ambas cámaras del Congreso en 2015 y que llevaba entonces ya siete años sin reglamentar, y, por ende, sin efectiva aplicación.

Según había anticipado ayer en diálogo con Télam el subsecretario de Gestión de Servicios e Institutos del Ministerio de Salud, Alejandro Collia, la reglamentación oficializada este viernes, en el marco del Día Mundial y Nacional de la Prevención del Suicidio, fue "consensuada con todas las jurisdicciones, la comunidad científica, universidades y la sociedad civil, y con todos los actores que forman parte de la implementación de la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657, ley marco que cambió el paradigma dándole una visión social y comunitaria a la atención, que pone en el centro de la escena a la persona como sujeto de derecho y se lo aborda desde una mirada global, que incluye esta problemática".

En diálogo con Télam, el subsecretario de Gestión de Servicios e Institutos del Ministerio de Salud, Alejandro Collia, había dicho que "el suicidio es una problemática de salud pública mundial y de la Argentina, prevenible y multicausal".

En cuanto a las tasas de mortalidad por suicidio, señaló que "varían en el mundo pero en la Argentina tiene alrededor de 10 muertes cada 100 mil habitantes por año", mientras que "Estados Unidos está en 12 y Corea del Norte en 28".

El funcionario indicó que "la Argentina tuvo entre 2010 y 2019 alrededor de 31.000 muertes por suicidio" y "las franjas etarias que mayor prevalencia tienen son las de los 15 a 29 años y de 25 a 39, pero también depende de los países y los diversos factores culturales, socio económicos, psicológicos, biológicos, ambientales, porque esta es una problemática multicausal".

Collia indicó que la reglamentación plantea -entre otras cuestiones- tres intervenciones claves como la de fortalecer la atención de esta problemática en los centros de salud, que son el primer nivel de atención, mejorar la vigilancia epidemiológica, y que cada jurisdicción disponga de una línea telefónica para la atención de esta problemática las 24 horas.

A su vez, detalló que en este momento se está incluyendo medicación para los problemas de salud mental dentro de los botiquines del Plan Remediar, sumado a una fuerte estrategia de capacitación para los integrantes de los equipos de salud a través de las plataformas del Ministerio de Salud.

En paralelo, las autoridades sanitarias argentinas están avanzando en colaboración con la OPS en determinar lugares centinela, para tomar información precisa de las causas a partir de la experiencia de distintos hospitales de referencia.

Además, Collia destacó el trabajo en conjunto con las distintas jurisdicciones del país, bajo la rectoría del Ministerio de Salud, y aseguró que "en el contexto de la pandemia se estima que en el campo de la salud mental hay una proyección de un aumento de las consultadas de un 30 por ciento; y en relación a la problemática del suicidio es clave el monitoreo y las acciones prevención, asistencia y posvención".

A su vez, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que cada año, más de 700.000 personas se quitan la vida tras numerosos intentos de suicidio, lo que corresponde a una muerte cada 40 segundos y que "los suicidios son prevenibles con intervenciones oportunas", para las cuales es fundamental "un enfoque multisectorial" y así mitigar los factores de riesgo, reducir los medios de suicidio y potenciar los factores de protección, fomentar la resiliencia, que pueden "reducir de manera eficaz las tasas de suicidio".

En su campaña de concientización, el Ministerio de Salud detalló que los signos de alerta son: persistencia de ideas negativas, dificultad para comer, dormir y trabajar, desesperanza, llanto inconsolable, repentino cambio de conducta. Y se puede colaborar en la prevención reconociendo estas señales, mostrando interés y apoyo, respetando las diferentes expresiones de sentimientos, eliminando prejuicios.

Por último, Collia, también se refirió a las acciones remotas que se están llevando adelante desde que comenzó la pandemia, "algo muy importante para mantener los tratamientos que también sirven para evitar y realizar seguimiento en caso de suicidios o intentos de suicidios, con las tele consultas y tele recetas, la implementación de nuevas prestaciones en el Sumar , y el trabajo con la comunidad mediante la comunicación general del Ministerio de Salud".

Con respecto al programa Sumar, señaló también su importancia en la posvención ya que incorporó una prestación "con la que se realiza seguimiento de la familia en domicilio tanto por intento de suicidio como por suicidio, no solo por la posibilidad de que exista otra situación similar sino por todo el impacto emocional que genera, que requiere el apoyo psicosocial".

Desde el año 2003, la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), impulsaron la conmemoración del 10 de septiembre como el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que representa el compromiso mundial para trabajar desde los Estados y la sociedad civil en la prevención.

En 2010, en la Argentina la Cámara de Diputados de la Nación declaró el 10 de septiembre como el Día Nacional de Prevención del Suicidio.

Este año, la OPS propone como lema para concientizar "crear esperanza a través de la acción".



Cifras y datos vinculados a conductas suicidas

Algunos datos y cifras de la OMS/OPS y del Ministerio de Salud de la Nación que convalidan la caracterización de la conducta suicida como una problemática sociosanitaria prioritaria de alcance mundial:

•703.000 personas se quitan la vida en el mundo.

•Conlleva a una muerte cada 40 segundos.

•Por cada suicidio consumado se estima que hay unos 20 intentos.

•Una de cada 100 muertes en el mundo es por suicidio.

•En 2019, fue la cuarta causa de defunción entre personas de 15 a 29 años en el mundo.

•Es un fenómeno que afecta a todas las regiones del mundo.

•Sin embargo, el 77% de los suicidios ocurridos en el 2019 ocurrieron en países de ingresos bajos y medianos.

•Aunque la relación entre el suicidio y los trastornos mentales está establecida, muchos suicidios se producen de forma impulsiva en momentos de crisis, como una pérdida económica.

•Se estima que 20 veces ese número pudo haber realizado intentos de suicidio.

•Hubo más de 31.000 muertes por suicidio en la Argentina en el período 2010-2019.

•La tasa argentina de mortalidad por suicidio fue de 7,3 por cada 100.000 habitantes en el 2019. No sufrió variaciones significativas en relación a años anteriores.

•Es mayor la incidencia de estas conductas en varones que en mujeres.

Centro de Asistencia al Suicida: "La sola presencia de una línea telefónica ya es preventiva"

El Centro de Asistencia al Suicida (CAS) es una organización no gubernamental pionera en la Argentina, que trabaja con voluntarios en la atención de la línea de prevención 135 desde 1967, para asistir de forma personal, confidencial y anónima a personas de todo el país que buscan ayuda.

"La sola presencia de una línea telefónica ya es preventiva", aseguró en diálogo con Télam la psicóloga y presidenta de la comisión directiva del CAS, María Fernanda Azcoitia.

"El suicidio siempre fue muy tabú y estigmatizante -agregó-. Hoy, conocer las estadísticas sigue siendo complejo porque se sigue ocultando debido a que es una muerte que deja más preguntas que respuestas, es duro para el entorno".

Y aclaró: "No hacemos terapia en la línea, sino que ayudamos a las personas a buscar alternativas con los recursos que tiene con una escucha atenta, porque cuando la crisis es muy profunda es como si el horizonte se cerrara, la persona no ve posibilidades, y el hecho de que la línea sea anónima hace que las personas sientan la confianza y la libertad para poder hablar, que supone un alivio siempre".

"Muchas veces, luego de la escucha, se abren puertas de derivación a un tratamiento psicológico, otras líneas de ayuda u hospitales, de acuerdo con los recursos de cada persona", detalló Azcoitia.

Por su parte, una de sus voluntarias, quien tiene más de 20 años de experiencia en la atención de la línea y pidió mantener su identidad en reserva como parte de la política del CAS, dijo a Télam que la pregunta con la que comienzan muchos de los llamados es: "¿Tenés tiempo? ¿Me podés escuchar? Necesito que alguien me escuche".

Para la voluntaria, ese tipo de inquietudes "dan la pauta de que en general las personas no tienen con quien hablar lo que les pasa, lo que están pensando o lo que van a hacer".

También destacó que quienes contactar al CAS "reconocen que, en realidad, no quieren morirse. Lo que buscan es acallar el dolor del que no encuentran desahogo ni salida", y "cuando les preguntamos si les gustaría vivir si las condiciones fueran distintas, todos dicen que sí".

*Ante una situación de riesgo recurrir personalmente o en nombre de otra persona al centro de salud más cercano o bien comunicarse con Línea de Prevención del Suicidio - Ayuda a Personas en Crisis: 135 (gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires), (011) 5275-1135 o 0800-345-1435 (desde todo el país).

Fuente: Télam

martes, 7 de septiembre de 2021

Según la OMS, la demencia es un problema que afecta a más de 55 millones de personas en el mundo

Según un estudio divulgado, esta cifra va en aumento a pesar de que sólo una cuarta parte de los países cuenta con políticas, estrategias o planes nacionales de atención para estos pacientes y sus familias.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre la falta generalizada de apoyo a las personas con demencia y a sus familiares, pese a tratarse de un problema sanitario que afecta a más de 55 millones de personas en el mundo.

Según un informe divulgado, esta cifra va en aumento y se estima que llegará a 78 millones en 2030 y a 139 millones en 2050. En términos porcentuales, el padecimiento que afecta al 8,1% de las mujeres y al 5,4% de los hombres mayores de 65 años.

No obstante, sólo una cuarta parte de los países cuenta con políticas, estrategias o planes nacionales de atención para estos pacientes y sus familias.

El director general de la agencia sanitaria de la ONU señaló que la demencia roba a millones de personas sus recuerdos, su independencia y su dignidad.

"El mundo está fallando a las personas con demencia, y eso nos perjudica a todos", dijo el director de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien agregó que hace cuatro años los gobiernos acordaron una serie de metas para mejorar la atención del padecimiento.

"Pero las metas por sí solas no son suficientes. Necesitamos una acción concertada para garantizar que todas las personas con demencia puedan vivir con el apoyo y la dignidad que merecen", recalcó Tedros.

La demencia afecta la memoria, otras funciones cognitivas y la capacidad de realizar tareas cotidianas; y entre sus causas se destacan enfermedades y lesiones diversas que dañan al cerebro, como el Alzheimer o la apoplejía.

La OMS subrayó, en su investigación, la necesidad de reforzar los servicios de atención a las personas con demencia y a sus cuidadores.

Y agregaron que esos servicios deben incluir atención primaria de salud, atención especializada, servicios comunitarios, rehabilitación, cuidados de larga duración y cuidados paliativos.

El informe indicó que el nivel de prestación de servicios es mayor en los países de renta alta que en los de ingresos bajos y medios, según consignó la agencia de noticias AFP.

La medicación para la demencia, los productos de higiene, las tecnologías de asistencia y las adaptaciones domésticas también son más accesibles en los países de ingresos altos.

El estudio detalló que en 2019 los cuidadores pasaron una media de cinco horas diarias atendiendo a los pacientes; y el 70% de esos cuidados son ejercidos por mujeres.

En este contexto, la OMS recalcó la urgencia de respaldo social y financiero para los cuidadores de personas con demencia, que enfrentan un enorme estrés financiero, social y psicológico.

Hasta ahora, el 75% de los países reportan algún nivel de apoyo a los cuidadores, principalmente en los países de altos ingresos.

Fuente: Télam

miércoles, 1 de septiembre de 2021

El consumo de psicofármacos está en niveles históricos y advierten sobre su efecto en la salud mental

La venta de estos medicamentos subió 4,2% en los primeros 7 meses del año. En el caso de los antidepresivos la cifra trepa a 8,7 %. Los especialistas advierten que será uno de los grandes problemas a resolver en la pospandemia.

Más de 500 días de pandemia tienen consecuencias en la salud física, psíquica y emocional de toda la población. En estos meses muchos sufrieron procesos de duelo o de angustia, incertidumbre económica, o atravesaron situaciones que causaron malestar, tristeza o impotencia. Muchos de estos procesos son provocados, principalmente, por los cambios en la vida cotidiana que impuso el SARS-CoV-2,

Cada mes, el Observatorio de Salud, Medicamentos y Sociedad de la Confederación Farmacéutica Argentina releva datos sobre la comercialización de fármacos dispensados en todo el país. En el último reporte de julio se observó que, en el mercado total de medicamentos, bajaron las ventas en unidades respecto de junio (- 1%) pero en comparación con el año pasado, la tendencia es creciente y evidencia un aumento del 12,30%. En julio se vendieron 62.645.882 medicamentos en toda la Argentina.

En diálogo con Infobae, María Isabel Reinoso, presidenta de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), explicó que entre los tantos impactos de la pandemia, uno de los más destacables es que “los médicos aumentaron la prescripción de psicofármacos, en casos de angustia, insomio, u otros trastornos mentales. Al principio del aislamiento, en los primeros meses más encierro, uno de los medicamentos que disparó las ventas fue la melatonina, un remedio que no precisa receta médica y se usa para conciliar el sueño, ya que las restricciones y otras circunstancias alteran el proceso de sueño”.

El aumento del consumo de estos medicamentos no para de crecer y está en niveles históricos: “Durante este año 2021, entre los 15 medicamentos más vendidos se ubican el clonazepam y el alprazolam, dos ansiolíticos”, advirtió Reinoso.

Según datos de la Confederación Farmacéutica Argentina, el expendio de psicofármacos subió 4,2% en los primeros 7 meses del año, pero la cifra más alta se da en el caso de los antidepresivos, que subieron 8,7 % en el mismo período.

Entre los antidepresivos se destaca el caso de la sertralina, que llega a un incremento del 13,4%, en cuanto al clonazepan el alza fue de 4,55%.

Otro de las grandes subas se registró entre los sedantes: las ventas de zolpidem, usado como un inductor del sueño y que se vende bajo receta, crecieron 25,8 % durante 2021.

“El crecimiento del consumo de psicofármacos empezó en marzo de 2020, cuando se decretaron las primeras medidas de aislamiento como estrategia para enfrentar la emergencia sanitaria, como ejemplo, los hipnóticos y sedantes crecieron 9,20% en 2020 respecto a 2019″, apuntó Reinoso y destacó que este será uno de los grandes problemas de la pospandemia: “Creemos que esta tendencia es algo para abordar en forma interdisciplinaria desde ahora, pero en especial en la pospandemia, los tratamientos en salud mental son prolongados, no es algo que va a resolverse rápido.”.

El Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense elaboró un informe sobre la evolución de la comercialización de medicamentos durante el 2020, y detectó que “dos psicofármacos, que se venden bajo receta archivada, se encuentran entre los 15 más vendidos y la tasa de crecimiento de la cantidad de unidades dispensadas de estos remedios supera varias veces el promedio general. Se trata del Clonazepam y del Alprazolam, psicotrópicos que actúan sobre el Sistema Nervioso Central y son utilizados en distintos tratamientos psiquiátricos. En comparación con 2019, durante 2020 se vendieron 187.009 unidades más de Clonazepam (+3,93%) y 286.801 unidades más de Alprazolam (+6,31%)”. El informé advirtió que “estos porcentajes triplican y quintuplican respectivamente el promedio general de incremento de unidades dispensadas de medicamentos, registrado el año pasado (+ 1,36%)”.

En diálogo con Infobae, Enrique De Rosa, médico forense, neurólogo y psiquiatra alertó sobre los efectos a largo plazo del aislamiento y las restricciones: “La pandemia de coronavirus ya lleva más de 500 días, millones de muertos, contagiados, sintomáticos o no, y, además del efecto específico del virus, padecemos todos las inimaginables consecuencias de un cambio existencial histórico a escala planetaria. Eso también nos ha generado un estado de tensión permanente, de estrés, con su inevitable consecuencia de agotamiento, fatiga, cansancio, irritabilidad, baja tolerancia. Cada uno lo experimentará y pondrá un nombre a su malestar, pero al igual que la pandemia, en mayor o menor medida, es una afección colectiva”.

La manera en que cada persona se relaja y busca distender las preocupaciones, depende de múltiples factores, De Rosa señaló que: “de la misma manera que cada uno denominará a su malestar, lo que le permite identificarlo, también buscará diferentes formas de enfrentarlo, de poder liberarse del mismo. Así hay un resurgimiento muy favorable con la vida sana, deporte, cuidado en la alimentación, técnicas de meditación u otras prácticas que, hasta hace unos años poco difundidas, revalorizar el encuentro con el otro, el diálogo positivo, la sinergia, la colaboración”.

Sin embargo, no todos logran sobrellevar la angustia, la tristeza o los malestares psíquicos generados por la “nueva normalidad” impuesta por la pandemia. Al respecto, De Rosa señaló: “hay quienes, quizás en la incapacidad de utilizar esa u otras estrategias de manera eficiente, pueden buscar algo que los libere rápidamente, de ese malestar tan difuso como constante. En este camino se registra un aumento en el consumo de psicofármacos, muy frecuentemente automedicados”.

“En muchos casos esa automedicación se inicia como un tratamiento médico, pero que, si bien fue sugerido o recetado por un especialista médico, muchos pacientes no siguen indicaciones claras de dosis, de objeto de tratamiento, de duración especialmente, banalizando los graves efectos de la automedicación crónica sin control ni diagnóstico”, remarcó el psiquiatra y neurólogo De Rosa.

Fuente: Diario Infobae

miércoles, 28 de julio de 2021

Cuáles son los derechos de las personas que tienen padecimientos de salud mental

La Ley Nacional de Salud Mental Nº 26.657, sancionada en 2010 y promulgada en 2013, asegura el derecho a la protección de la salud mental de todas las personas y el pleno goce de los derechos humanos de aquellas con padecimiento mental.

Salud integral, educación, vivienda, trabajo, tratamiento y respeto a la identidad de género, son algunos de los derechos que deben ser garantizados en nuestro país a personas con padecimiento mental.

Para garantizar los derechos, la norma creó el Órgano de Revisión Nacional de Salud Mental (ORN), el cual depende del Ministerio Público de la Defensa y está formado por personas que trabajan en el Ministerio de Salud, en la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y en el Ministerio Público de la Defensa de la Nación.

El debate sobre la norma se abrió tras el caso del músico Santiago Moreno Charpentier, conocido como "Chano", quien fue baleado en el abdomen por un policía bonaerense al que presuntamente intentó apuñalar con un cuchillo.

La Asociación por los Derechos en Salud Mental (Adesam, adesam.org.ar/) elaboró una guía en el marco del proyecto "Lucha contra la tortura y malos tratos en la Argentina: promoviendo políticas de prevención, rendición de cuentas y rehabilitación de víctimas" con los siguientes puntos:

Durante el tratamiento la persona tiene derecho a

•Tratamiento gratuito.

•Que se respete la identidad, orígenes, historia e identidad de género.

•Tratamiento con fundamentos científicos

•Pedir copia de la historia clínica.

En caso de situación de crisis

•El servicio de salud debe contar con un equipo compuesto por profesionales de varias disciplinas en el que haya al menos un médico o una médica o un psicólogo o psicóloga.

•Si el equipo considera que en ese momento que la mejor opción es una internación, lo van a proponer y si la persona acepta es considerada voluntaria.

•Si la persona se niega a la internación, y el equipo considera que eso pone en riesgo su vida o la de otras personas, pueden decidir una internación involuntaria.

•Esta internación tiene que durar solamente hasta que la persona salga de esta situación de riesgo y no debe prolongarse por otros motivos, como podrían ser no tener familia, dinero o una casa donde ir a vivir.

•Dentro de las 48 horas de producida la internación, los profesionales tienen que brindar información completa, clara y precisa acerca de cómo evaluaron la situación.

•Deben informar también sobre cómo creen que puede seguir la situación, para que la persona o su representante legal, firmen un documento llamado "Consentimiento Informado".

•Las internaciones involuntarias, y todas las internaciones de niños, niñas y adolescentes (menores a 18 años), son controladas por un juez o jueza y por el Órgano de Revisión desde el momento en que se producen. También las internaciones voluntarias después de los primeros 60 días.

•Si tu internación fue involuntaria tenés derecho a tener un/a abogado/a defensor/a que vos o tu familia o allegados/as propongan, o que el Estado te lo asigne.

- Si tu internación involuntaria se prolonga por más de 90 días, el/la juez/a solicitará al Órgano de Revisión una evaluación interdisciplinaria independiente.

Se debe partir de la presunción de capacidad de todas las personas

•Puede ejercer todos tus derechos civiles, tales como votar, trabajar, casarte, disponer y tomar decisiones sobre tu vida.

•Poseer una propiedad, recibir una herencia y manejar dinero.

•Si vos o alguna persona cercana, consideran que en este ejercicio libre de tus derechos podrías llegar a producir un daño a tu persona o a tus bienes, pueden iniciar un juicio de restricción a la capacidad jurídica.

•En ese caso la persona tiene derecho a contar con un abogado y se le debe asignar una persona o un grupo de personas que funcionen como apoyo.

•En caso contrario el Estado tiene la obligación de brindarte apoyo a través del Ministerio Público de la Defensa.

Con respecto a la salud sexual y reproductiva

•Tiene derecho a tomar las decisiones sobre tu cuerpo en relación a esterilizaciones, abortos y métodos anticonceptivos.

•A acceder a los tratamientos que faciliten tener hijos o hijas.

•Ante un embarazo, tiene derecho a la atención de la salud integral durante la gestación.

•A no ser separada del bebé luego del nacimiento.

•Padres y madres a recibir apoyo para que puedas ejercer la responsabilidad en el cuidado personal de tus hijos/as en la medida de tus posibilidades en cada momento.

En caso de que algunos de estos derechos sean vulnerados se debe informar a Órgano de Revisión Nacional de Salud Mental.

Fuente: Télam

jueves, 15 de julio de 2021

Por qué la escolarización es clave para el bienestar psicosocial de los jóvenes en pandemia

Un estudio psicosocial realizado en más de 2500 adolescentes por la Cruz Roja Argentina, Fundación INECO y Scouts de Argentina reveló que aquellos que no están escolarizados presentan más dificultades emocionales y socioafectivas.

Pasado un año y medio de la pandemia de COVID-19, con más de 188 millones de infectados y 4 millones de personas muertas, el nuevo virus que todavía no ha podido ser eliminado por las efectivas y vacunas que fueron desarrolladas, obliga a sociedades enteras a seguir en confinamiento, con restricciones para trasladarse, viajar a otros países y retomar la vida social, escolar y afectiva que solíamos vivir.

Como ya es sabido, la pandemia de COVID-19 tiene consecuencias significativas en el bienestar psicosocial de toda la población y los y las adolescentes no se encuentran ajenos a esto. El estrés producido debido al aislamiento ocasiona, en este grupo etario, síntomas tales como ánimo decaído y ansiedad que se potencia con otros estresores como cierres de escuelas, cambios en sus rutinas, pérdidas de seres queridos, información inadecuada, pérdida económica y ansiedad de otros miembros de sus familias.

En esta línea, el Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina en colaboración con Fundación INECO y Scouts de Argentina se propusieron medir el estado socio-afectivo de los y las adolescentes argentinos, así como también describir el estado de la escolarización en contexto de pandemia y de las medidas de aislamiento.

Para realizar este informe, se estudió a adolescentes de 13 a 17 años sobre la base de 2.530 encuestas presenciales realizadas en 20 provincias del país.

Los resultados arrojaron que los y las adolescentes que no están escolarizados presentan significativamente más dificultades emocionales totales y socioafectivas que aquellos que realizan algún tipo de modalidad escolar. En este sentido, un 55 % de las personas entrevistadas aseguró que lo que más extraña de las clases presenciales es la relación con sus compañeros, poniendo en evidencia cómo en situaciones de emergencia la escuela es un espacio fundamental para el apoyo emocional, la continuidad educativa, el apoyo social y material a los alumnos, alumnas y sus familias.

En línea con esto, se observaron diferencias en el nivel de resiliencia entre quienes hacen alguna modalidad escolar y aquellos que no están escolarizados, siendo las y los estudiantes de regiones más vulnerables quienes han experimentado un mayor impacto negativo.

Además, un tercio de los jóvenes encuestados refieren dificultades para recordar o concentrarse. Asimismo, mientras que un 91 % de las personas entrevistadas asiste a clases (ya sea de manera virtual o presencial), el 56 % vio afectada su continuidad escolar a causa de la pandemia, siendo la abundante tarea y las dificultades de conectividad las causas más mencionadas. Complementariamente, un tercio de los y las jóvenes refieren dificultades para recordar o concentrarse como consecuencia directa del contexto que estamos viviendo.

“A partir de los datos obtenidos podemos ver que la cobertura en el nivel secundario de educación, a pesar de la pandemia por COVID 19 se sostuvo en un 91 %. Se observó que la continuidad pedagógica, ya sea a distancia, en modalidad mixta o de forma presencial, incide en el bienestar de los y las adolescentes. Sin embargo, es fundamental desarrollar estrategias que acompañen las trayectorias, de acuerdo a las situaciones particulares y las necesidades”, señaló Cristina Cantatore, Secretaria de Educación de Cruz Roja Argentina.

“La pandemia nos obligó a transformar muy rápidamente las prácticas educativas. Si bien el 90% de las personas encuestadas manifestó poseer por lo menos un dispositivo tecnológico, y el 86 % accede a WiFi, hay un 2 % que no posee ni dispositivos tecnológicos ni acceso a internet. Entonces, mejorar el acceso a dispositivos y conectividad es uno de los principales desafíos a abordar en conjunto entre el Estado y la sociedad civil”.

“La combinación excepcional de crisis de salud pública, aislamiento social y recesión económica, puede empeorar los problemas de salud mental existentes y provocar más casos entre niños, niñas y adolescentes”, afirma el doctor Pablo López, Director Académico de Fundación Ineco.

Y asegura que “la escolarización es una herramienta valiosa para mitigar los efectos nocivos que la crisis social y sanitaria tienen en la salud socioemocional de los y las adolescentes, y son una condición necesaria para el aprendizaje en el contexto actual. Esta situación excepcional nos ofrece la oportunidad de repensar el propósito de la educación y su rol en la comunidad”.

En resumen, la actual pandemia de COVID-19 plantea importantes desafíos para el sistema educativo, que deben ser abordados de forma coordinada.

Al mismo tiempo, nos ofrece la oportunidad de repensar el propósito de la educación y su rol en el desarrollo de habilidades y recursos de afrontamiento que funcionen como factores protectores frente a las dificultades que supone el contexto para los adolescentes en Argentina.

Fuente: Diario Infobae

martes, 29 de junio de 2021

Psiquiatras e intensivistas advierten sobre el agotamiento mental de trabajadores de la salud

Los médicos coincidieron en que la pandemia los puso en un lugar impensado, el de pedir ayuda y contención, en un contexto sociosanitario en el cual además la locura y la muerte cobraron una significación inédita en tanto "tema tabú para la sociedad".

Médicos psiquiatras e intensivistas coincidieron en que la pandemia los puso en un lugar impensado, el de pedir ayuda y contención, en un contexto sociosanitario en el cual además la locura y la muerte cobraron una significación inédita en tanto "tema tabú para la sociedad", lo que tiende a agravar la situación de "burnout" (agotamiento mental) ante la exigencia de los familiares de que "hagan todo" para salvar vidas de aquellas personas afectadas por la pandemia.

Esas fueron algunas de las reflexiones que cobraron cuerpo en "De locuras y de muertes", que reunió por primera vez en el marco de un conversatorio a psiquiatras e intensivistas, en el cual abordaron también el estigma que suele pesar sobre ambas especialidades, las razones que las hacen proclives al burnout, la noción de finitud y cómo se vieron impactadas la labor y la vocación en el actual contexto pandémico.

El conversatorio reunió a voces de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva -Rosa Reina, presidenta; Analía Occhiuzzi, directora del Comité de Bioética; Juan Carlos Tealdi, quien además es director del Comité de Ética y Programa de Bioética, del Hospital de Clínicas- y de la Asociación de Psiquiatras Argentinos -Santiago Levín, presidente; Elisa Sbriglio; Aymará Pinster, quien coordina el Servicio de Salud Mental y Adicciones del Hospital chubutense Santa Teresita;y Martín Nemirovsky, quien es subdirector de la revista de psiquiatría Vertex y es uno de los directivos de Proyecto Suma, una ONG dedicada a la salud mental comunitaria-.

Reina apuntó que los intensivistas "nunca" han "solicitado ayuda, salvo algún caso personal" y destacó que el mito que sobrevuela al médico de terapia intensiva es que "si puede lidiar con la vida y la muerte de una persona, no necesita ayuda personal".

"Muchos de los intensivistas terminan presos de adicciones. Creen que pueden manejarlo todo y en esta pandemia no tenemos presente que necesitamos ayuda. Hemos puesto una aplicación para aquellos que necesitan contención y el porcentaje de adhesión es bajo. No podemos manejar todo".

Levín calificó como un "logro importante" el encuentro virtual entre ambas especialidades médicas, "en momentos que se viene advirtiendo por la situación de las terapias intensivas y de la salud mental de todos los trabajadores de la salud".

"Las guardias de 24 horas son inadmisibles a esta altura, al igual que el pluriempleo y las instancias formativas de los residentes, quienes deben atender los casos más graves en vez de que lo que hagan los colegas con más experiencia", advirtió el titular de APSA.

Occhiuzzi reflexionó que "con la psiquiatría tenemos la coincidencia de patologizar todo, incluso las formas de vida y las formas de muerte. Muchas veces nos falta el recurso de la palabra y pensar al paciente de manera integral. Este tema nos chocó de frente en la pandemia, nos cuesta darle sentido a las palabras, a la comunicación con los familiares"

"Ninguno de nosotros está preparado para esto", indicó a su turno Pinsker, y agregó: "Menos desde el punto de vista emocional, muchas veces nos sentimos desbordados pero hay que pensar que no es necesario soportar todo".

Tealdi, en tanto, consideró que uno de los problemas que trae la pandemia es "la amenaza constante de enfermedad y muerte, que es masiva y alcanza a toda la población sin distinción alguna. Esto impacta en las formas de organización que en distintos modos se fragmenta e individualiza".

El bioeticista aseguró que, "ante el avance de la enfermedad, había que dar una respuesta integral de todo el sistema de salud, pero esto no funcionó. Los comité de crisis (de los hospitales y otros establecimientos sanitarios) no armaron un equipo integrado y así los residentes están con la cabeza quemada".

"El profesional de la salud tiene que enfrentarse con las familias (de los pacientes), que quiere que hagamos todo, pero hay veces que no nos alcanzan las palabras, los conocimientos para explicar (un cuadro de salud impactado por una situación sanitaria inédita) y que no tengan falsas expectativas. Muchos consideran que el soporte técnico de la UTI es como un milagro", afirmó Occhiuzzi.

En ese punto, Nemirovsky consideró que "ahora las familias no acompañan a los pacientes, ahora la responsabilidad recae en los intensivistas. A esto hay que sumarle la saturación de camas que da un nivel de burnout que es preocupante".

"Se trata de la medicalización de la vida y la muerte. Los familiares nos piden que hagamos todo y los medios de comunicación promocionan todo tipo de criterios. Eso es una presión", sostuvo el psiquiatra.

E interrogó: "¿Qué va a pasar en unos meses con los que no se quieren vacunar, con los antivacunas? En este contexto, los aplausos como manera de reconocimiento, los veo como parte de una hipocresía social".

Según Reina, "nunca pasó esto de que fallecieran tantos trabajadores de la salud en tan poco tiempo o que sufrieran lo que deja este virus. Nuestra sociedad escapa a la muerte, pero el paciente que está mal tiene posibilidades de recuperarse. Como sociedad debemos internalizar el tema de la muerte".

Al respecto, Briglio destacó la necesidad de "desmitificar la muerte que representa un tabú. Asumirla es liberador, aunque sea doloroso y trágico. A psiquiatras e intensivistas se nos obliga a hacer todo el tiempo algo. No hay reflexión, no hay palabra. En un hospital psiquiátrico la pulsión de muerte está todo el tiempo, sin espacio para el ordenamiento de la palabra".

Esta pandemia llevó a los profesionales de la salud a hablar de su "propia muerte", advirtió Nemirovsky.

Los profesionales coincidieron en que el poco descanso y falta de esparcimiento, mala alimentación, pocos elementos de seguridad personal, el miedo a contagiarse, la infodemia, los familiares y la necesidad de adoptar decisiones que les tocan tomar a ellos es abrumador para el personal de salud.

Fuente: Télam

martes, 25 de mayo de 2021

El acompañamiento psicológico, un pilar fundamental en el tratamiento contra el cáncer

Recibir la noticia de una enfermedad oncológica conmueve a las personas. Por eso, los especialistas aseguran que la contención emocional en estas patologías “es muy importante para poner luz sobre todos los aspectos del ser humano que aparecen desde el momento mismo del diagnóstico”.

Un estudio observacional realizado por el Comité de Psicooncología de la Asociación Médica Argentina (AMA) buscó conocer el impacto emocional en pacientes oncológicos durante el transcurso de la pandemia por COVID-19.

La muestra incluyó 255 pacientes adultos, de ambos sexos y de distintas regiones del país, que respondieron una encuesta autoadministrada, diseñada y consensuada por 12 miembros del Comité de la AMA.

Entre los resultados, los especialistas destacaron que “la mayoría de los pacientes no tenía asistencia por salud mental”. Además, “el 80% de los pacientes expresaban miedo a desatención por la pandemia, el 83,1% vio alterada su rutina, hubo una alta prevalencia de insomnio, el 42% expresó angustia y el 19%, tristeza”.

Un dato que a quienes analizaron los resultados llamó la atención fue que el 68,4% de los pacientes afrontó las complicaciones con recursos espirituales.

En este contexto, y en línea con la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sostiene que la salud es “un estado de completo bienestar físico, mental y social” y no solamente “la ausencia de afecciones o enfermedades”, la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec) conformó su área psicosocial, dirigida tanto a pacientes que atraviesan el diagnóstico y los tratamientos para superar la enfermedad, así como a sus cuidadores y personas cercanas.

Ante la urgencia de la enfermedad, los aspectos psicológicos y emocionales suelen quedar relegados, postergados o en un segundo lugar, sin considerar el alto impacto que tienen en el fenómeno de enfermar. Sin embargo, mantener el buen ánimo y el bienestar psíquico contribuye en gran medida a atravesar mejor esta enfermedad, de la que son diagnosticadas más de 129.000 nuevos casos cada año en Argentina.

El objetivo del área, que se presenta de cara al aniversario número 100 de la institución, es el “cuidado integral del paciente, su familia y sus cuidadores”.

Coordinada por el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Británico de Buenos Aires y del Hospital Universitario Austral, Carlos Silva, y por la licenciada María Fernanda Montaña, psicóloga especializada en psicooncología y cuidados paliativos, el área propone una serie de programas entre los cuales se encuentran grupos terapéuticos de cáncer de mama, un taller para cuidadores de pacientes oncológicos, espacios de psicooncología individual y el programa de mindfulness y cáncer. También cuenta con un programa de voluntariado, que apunta a aquellas personas dispuestas a acompañar a los pacientes en su paso por la enfermedad.

“Yo llegué a Lalcec como voluntaria y para nosotros siempre la prioridad fueron los pacientes. Estoy feliz de poder reconectarnos con la mirada que tuvo hace 100 años Helena Larroque de Roffo, fundadora de la institución, de trabajar para mejorar la calidad de vida del paciente con cáncer”, contó María Cristina Espió, actual presidenta de la institución.

“Recibir la noticia de una enfermedad oncológica conmueve las distintas dimensiones de las personas. Por eso, en el acompañamiento en oncología es muy importante poner luz sobre todos los aspectos del ser humano que aparecen desde el momento mismo del diagnóstico”, explicó Montaña, quien, además de coordinar el área psicosocial de Lalcec, es parte del equipo de psicooncología en el Hospital Británico y el Alemán, y precisó que “el propósito es ofrecer esta mirada de apoyo para contribuir al desarrollo de una asistencia más humanizada”.

Psicooncología, un aspecto central en el tratamiento del cáncer

Lo primero para entender este aspecto del tratamiento de la enfermedad es saber que se trabaja principalmente en la aceptación de lo que ya está ocurriendo para favorecer el afrontamiento y, con ello, la calidad de vida. La psicooncología propone distintas herramientas dirigidas al manejo del estrés o malestar emocional. Mejorar la comunicación, aprender a manejar los síntomas y miedos, revisar la calidad de vida, transitar duelos, y adaptarse a cambios en imagen corporal son algunos de los objetivos a los que apunta la psicooncología.

“Desde el diagnóstico de cáncer se movilizan en los pacientes distintas emociones y se suscitan situaciones de la vida diaria y con su entorno familiar”, advirtió Silva, y explicó que, ante esta situación, “es muy importante el trabajo interdisciplinario para trabajar los distintos aspectos que se ven afectados”. Desde su experiencia en el tratamiento de pacientes con diagnóstico de distintos tipos de cáncer, el especialista remarcó que “si bien el ingreso en el grupo de trabajo generalmente es a través del médico oncólogo, es su responsabilidad integrar rápidamente al resto de las disciplinas, para lograr una atención centrada en todos los aspectos de la persona involucrada”.

Una de los abordajes utilizados dentro de la psicooncología es el mindfulness. El programa de cáncer y mindfulness fue creado por Trish Bartley con el objetivo principal de que el paciente tome un rol activo frente a su diagnóstico y al proceso en general. Una serie de investigaciones que evalúan los efectos de esta terapia en pacientes con cáncer de mama, han podido comprobar que reducen la sintomatología psicológica, puntualmente la ansiedad, la depresión y el estrés percibido, así como un síntoma físico como es el de la fatiga. Claramente, esta reducción de síntomas mejora directamente la calidad de vida de las pacientes.

El mindfulness plantea una manera de aprender a relacionarse de forma directa con aquello que está ocurriendo, momento a momento. Entendiendo que la muerte es parte de la vida, es una forma de tomar conciencia de la realidad y darse la oportunidad para trabajar el dolor, las pérdidas, las alegrías y los desafíos. Se trata de recuperar el equilibrio interno, para poder acompañarnos y acompañar a los demás. Algunos de los sentimientos habituales al momento de atravesar la enfermedad -como la ira, las dificultades de concentración, el miedo o la pérdida de ilusión- van mejorando a medida que avanza la terapia grupal.

En este mismo sentido, funcionan los grupos terapéuticos para pacientes con cáncer de mama, con el foco en la posibilidad de compartir los distintos aspectos y manifestaciones de la enfermedad y las emociones y sentires que de ella derivan.

Los grupos que propone Lalcec tendrán una modalidad remota, de dos horas o 90 minutos por encuentro, dependiendo de la temática, y están pensados para que puedan participar tanto pacientes como familiares que acompañan el proceso. Para inscribirse, habrá que mandar un mail. Una clave para entender este tipo de abordaje es saber que no necesariamente se debe aprender algo, sino solo acompañar con una presencia genuina y amorosa a quienes lo necesitan.

Fuente: Diario Infobae