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lunes, 13 de diciembre de 2021

Chagas, una enfermedad "silenciosa" que afecta a un millón y medio de personas en el país

Identificada en el pasado como la enfermedad de los pobres, en la actualidad la padecen entre 6 y 8 millones de personas en el mundo, de las cuales 1,2 millón son mujeres en edad fértil.

Identificada en el pasado como la enfermedad de los pobres, el Chagas sigue siendo una amenaza silenciosa para los habitantes de una vasta región de América Latina, que incluye a la Argentina, donde se estima viven cerca de un millón y medio de personas infectada por el parásito, según cálculos de la Organización Mundial de a Salud (OMS).

El Chagas no tiene la visibilidad pública de otras enfermedades que afectan a los sectores urbanos, pero mantiene latente la preocupación y ocupación de las autoridades, del mundo científico y algunas ONGs, que reivindican la utilización de las dos leyes nacionales que existen en la materia: la 26.281, de prevención y control de todas las formas de transmisión de la enfermedad; y la 26.279, de pesquisa neonatal.

Ambas se suman a obligaciones internacionales contraídas por el país por tratarse de una enfermedad endémica presente en varias provincias.

La infección se detecta con un análisis de sangre, el cual se realiza, de manera gratuita, en los centros de salud y hospitales. Dentro de los principales modos de transmisión figuran el de persona gestante a hijo durante el embarazo o el parto y la transmisión vectorial a través del insecto conocido como "vinchuca" o "chinche", cuando están infectadas con el parásito Trypanosoma cruzi (T.cruzi)

La enfermedad de Chagas es endémica en 21 países de las Américas, desde el sur de los Estados Unidos hasta Argentina y Chile, no obstante lo cual, los flujos migratorios permitieron su expansión a zonas donde antes era desconocida, como otras regiones de Estados Unidos, Europa, Canadá, Japón y Australia.

En Argentina, las provincias que certificaron la eliminación de la transmisión vectorial por Triatoma infestans (la principal especie de vinchuca de Argentina) son Río Negro, Misiones, Neuquén, La Pampa, Entre Ríos, Jujuy, Santa Fe, San Luis, Tucumán, Corrientes, en tanto que las provincias a certificar son Mendoza, San Juan, Catamarca, La Rioja, Córdoba, Salta, Chaco, Santiago del Estero y Formosa.

La enfermedad debe su nombre al médico brasileño Carlos Chagas, que en 1909 realizó el primer diagnóstico de la enfermedad, un trabajo que fue profundizado por el sanitarista argentino Salvador Mazza, quien trabajó e investigó en forma incansable en las regiones más pobres del noroeste.

El Ministerio de Salud de la Nación define al Chagas como una infección causada por un parásito llamado Trypanosoma cruzi (T. cruzi), que generalmente no presenta síntomas y sólo 3 de cada 10 personas infectadas desarrollan la enfermedad. En estos casos, puede afectar el corazón o el sistema digestivo.

Asegura además que el Chagas se puede prevenir, tratar y curar si se detecta a tiempo, y además no se transmite a través de la lactancia, ni por convivir, besar, abrazar o tener relaciones sexuales con personas que tienen la enfermedad.

"Argentina sancionó en 2007 la ley que dictamina como obligatoria la realización y notificación de pruebas diagnósticas para todas las mujeres embarazadas, recién nacidos de madres con Chagas y sus otros hijos, así como también el control de las donaciones de sangre y órganos", explicó a Télam Andrea Gómez Bravo, representante de la Fundación Mundo Sano, la principal organización no gubernamental dedicada al seguimiento y tratamiento del Chagas y otras enfermedades como el Dengue, el Zika y el Chikunguya.

El trabajo de la fundación, asegura Gómez Bravo, se vincula y se enmarca en las actuales estrategias regionales y mundiales establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y contribuye con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

"Argentina -explicó- cuenta con importantes institutos de investigación reconocidos regionalmente como son el Instituto Nacional de Parasitología Mario Fatala Chaben y el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular Ingebi-Conicet y en la región es reconocida por tener el laboratorio productor del benznidazol, medicamento indicado para el tratamiento etiológico del Chagas, que cuenta con aprobaciones de agencias regionales de diferentes países y de la FDA de los Estados Unidos".

"A nivel mundial muchas instituciones y organizaciones aportan a la lucha contra la enfermedad desde diferentes enfoques. En la actualidad, los esfuerzos se centran en encontrar herramientas para mejorar el acceso al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad con el desarrollo de nuevas técnicas diagnósticas que puedan ser implementadas en terreno, que sean rápidas, seguras y accesibles", dijo Gómez Bravo.

Explicó que los programas de la Fundación en relación al Chagas "están focalizados en la vigilancia y control entomológico, el mejoramiento sanitario de viviendas rurales con participación comunitaria y el acceso al diagnóstico y tratamiento".

En la actualidad, entre 6 y 8 millones de personas padecen Chagas en el mundo, de las cuales 1,2 millón son mujeres en edad fértil, lo que determina que cada año, 9.000 bebés nazcan con esa enfermedad y la mayoría no acceda al diagnóstico ni al tratamiento.

"Nuestro mayor objetivo es lograr que en 2030 ningún bebé nazca con Chagas, es decir, que el 100 por ciento de las mujeres en edad fértil hayan sido diagnosticadas y tratadas. Para ello llevamos a cabo el programa de vigilancia y control de vectores (vinchucas) con mejoramiento sanitario de viviendas rurales, que incluye acciones de vigilancia y control entomológico y el mejoramiento sanitario de viviendas rurales con participación comunitaria de los habitantes del lugar", dijo Gómez Bravo.

"En las áreas endémicas de Argentina, brindamos la posibilidad de acceder de manera gratuita al diagnóstico del Chagas a través de operativos serológicos in situ, y a todas aquellas personas con resultado positivo les facilitamos la posibilidad de realizar su tratamiento y seguimiento con nuestro personal médico. Y en área no endémica, realizamos la captación de madres con Chagas y sus niños y para brindarles acceso a diagnóstico y tratamiento", aseguró.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Chagas es una enfermedad casi 100 por ciento curable si se trata en sus etapas iniciales con los medicamentos: Benznidazol y Nifurtimox. Es endémica en 21 países de las Américas (Sur, Centro y Norte) y afecta a un estimado de 6 millones de personas, con un registro de 30.000 nuevos casos cada año, 12.000 muertes en promedio y 8.000 recién nacidos se infectan durante la gestación.

En el mundo cerca de 28 millones de personas están en riesgo de infección, de 7 a 8 millones están infectados actualmente y 3 millones sufren de enfermedad crónica, en tanto que en las últimas décadas se ha expandido debido a fenómenos migratorios de pacientes infectados desde Latinoamérica. Actualmente hay 300.000 personas infectadas en los EEUU y más de 80.000 en Europa. Cada año son comunicados aproximadamente 56.000 nuevos casos, principalmente niños.

La OMS destacó un centro santiagueño para la atención

Santiago del Estero cuenta con un Centro de Chagas y Patología Regional que es modelo en la Argentina y además fue declarado como colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Atención Médica y Clínica de la Enfermedad de Chagas, en donde actualmente se avanza en diferentes investigaciones para la detección más rápida de la enfermedad y de nuevos tratamientos.

En diálogo con Télam, el director del Centro y asesor de la Dirección de Enfermedades Transmitidas por Vectores de la Provincia, Oscar Ledesma Patiño, detalló que "este centro se creó para la asistencia médica, investigación y educación, y actualmente es referente a nivel de Latinoamérica para capacitar a recursos humanos, ya que aquí concurren becarios desde México, Costa Rica, Paraguay, Uruguay, Salvador, entre otros, que vienen a capacitarse en lo teórico y práctico".

Es un centro que además de hacer el diagnóstico, control y tratamiento de la enfermedad de forma gratuita, cuenta con un equipo de investigadores que avanza en diferentes frentes contra la enfermedad de Chagas.

"La investigación hoy avanza en la búsqueda de una técnica adecuada que tenga alta sensibilidad y especificidad para el diagnóstico del recién nacido de madre chagásica, porque las técnicas que se utilizaban son muy engorrosas ya que requieren de mucha presencia del técnico para buscar el parásito y muchas veces hace que eso, a pesar de estar bien aceitado, no de en la práctica los resultados que se requieren", indicó Ledesma Patiño.

"Los estudios actuales van en búsqueda de reacciones rápidas, de un testeo que nos permita en minutos tener un diagnóstico del recién nacido", manifestó.

Además detalló que "se investiga a la mujer adolescente embarazada, porque se estima que si esta tiene Chagas y se la trata, hay menos probabilidad de que transmita el día de mañana a su hijo la enfermedad".

Otra línea de investigación, según indicó Ledesma Patiño, es que "se está en la búsqueda de nuevos tratamientos, ya que los que existen son efectivos en un 80 u 84% en casos agudos iniciales, pero se está en duda con algunos tratamientos en la fase asintomáticas".

"Esto está en investigación, se hicieron varios de esos estudios, a donde de pronto no dilucidamos la efectividad real de los esos tratamientos y por eso se están buscando alternativas para el tratamiento", puntualizó.

Asimismo manifestó que se trabaja actualmente en forma conjunta con Barcelona y Bolivia en la búsqueda de los reactivos.

"Este es el centro de mayor complejidad en la provincia, a donde además de hacer el diagnóstico de la enfermedad a través de laboratorio, hay un diagnóstico clínico, tratamiento y todo los estudios que requiere en chagásico, tales como radiografías, electrocardiograma, holter, ergometría, ecocardiografía, entre otros", explicó.

Las claves para la detección del Chagas

A continuación, algunas de las definiciones y recomendaciones elaboradas por el Ministerio de Salud de la Nación en relación a la enfermedad del Chagas:

• Es una infección causada por un parásito llamado Trypanosoma cruzi (T. cruzi). En general, no presenta síntomas y sólo 3 de cada 10 personas infectadas desarrollan la enfermedad. En estos casos, puede afectar el corazón o el sistema digestivo.

• Es detectado con un análisis de sangre que se realiza, de manera gratuita, en los centros de salud y hospitales del país.

• Es prevenible, tratable y curable si es detectado a tiempo.

• No se transmite a través de la lactancia, ni por convivir, besar, abrazar o tener relaciones sexuales con personas que tienen la enfermedad.

• Cualquier persona tiene derecho al diagnóstico y tratamiento de Chagas. Son gratuitos en todos los centros de salud y hospitales públicos del país (Ley 26.281).

• Todos los servicios de salud están obligados a realizar el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de personas gestantes y sus hijos.

• Se promueve realizar el diagnóstico a toda persona que haya viajado, viva o haya vivido en una zona con vinchucas o que su madre o abuela materna hayan vivido en una zona con vinchucas o tenga/n Chagas.

• Bebés, niñas, niños y adolescentes con Chagas, pueden curarse si reciben el tratamiento médico adecuado.

• Dentro de los principales modos de transmisión se destacan: de persona gestante a hijo/a durante el embarazo o el parto y transmisión vectorial a través del insecto conocido como "vinchuca" o "chinche", cuando están infectadas con el T. cruzi.

• Provincias que certificaron la eliminación de la transmisión vectorial por Triatoma infestans (la principal especie de vinchuca de Argentina) son Río Negro, Misiones, Neuquén, La Pampa, Entre Ríos, Jujuy, Santa Fe, San Luis, Tucumán, Corrientes, en tanto que las provincias a certificar son Mendoza, San Juan, Catamarca, La Rioja, Córdoba, Salta, Chaco, Santiago del Estero, Formosa.

• La certificación no implica que sean zonas libres de Chagas, sino de la transmisión vectorial por Triatoma infestans.

• El resultado positivo de Chagas no debe ser una limitación para el ingreso a los establecimientos educativos (Art. 4 Ley 26.281).

• Está prohibido realizar los estudios para Chagas a los aspirantes a cualquier tipo de empleo o actividad (Art. 5 Ley 26.281).

• El Ministerio de Salud de la Nación cuenta con el proyecto "Interrupción de la transmisión del T. cruzi y control de la enfermedad de Chagas en la República Argentina - Etapa II - Fonplata ARG 41/2019", que establece lineamientos para el abordaje integral de Chagas.

• Entre otros aspectos importantes de la Ley de Chagas 26.281, se establece que la capacitación, educación e investigación en Chagas deberán ser estimuladas y financiadas por parte del Estado. En este marco se trabaja en estrategias de educación y comunicación en articulación con organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la temática del Chagas.

Información: 0800-222-1002, opción 8.

Fuente: Télam

martes, 4 de mayo de 2021

¿Cómo hablar de las enfermedades sin estigmatizar a las personas que las padecen?

Con la pandemia, se reactivó el debate sobre las etiquetas de las personas con enfermedades. Expertos en psiquiatría, biología y ciencias sociales explican por qué se acentúa el estigma, que conduce a menos consultas y tratamientos, y no favorece la integración social.

“Covidoso”, “esquizofrénico”, “diabético”, “canceroso” o “chagásico”. Hay palabras que se usan para etiquetar a las personas a partir de un test o de un diagnóstico por tomografía u otras tecnologías. A partir del diagnóstico, algunas personas pasan a ser vistas como “diferentes” por haber adquirido una infección por un virus o un parásito, porque sus células formaron un tumor o porque padecen un trastorno mental. Esa percepción lleva al estigma y a complicar la vida de los afectados, que no solo tienen que adaptarse a la enfermedad sino enfrentar situaciones sutiles -y no tanto- de discriminación.

El estigma que rodea a las personas con enfermedades es un problema creciente de preocupación en la biomedicina, la psiquiatría y las ciencias sociales y humanidades. Se reactivó más con la pandemia del coronavirus, porque los investigadores remarcan que la infección gatilló el aislamiento de los infectados en las casas o en hospitales como los nuevos “otros” diferentes.

“Tanto el miedo a la exposición a la enfermedad como el miedo a la diferencia (en este caso a las personas que consideramos diferentes) dan lugar a la estigmatización”, escribió un equipo de investigadores de la Universidad del Estado de Washington, Estados Unidos, la Universidad de Ciencias de la Rehabilitación y Bienestar Social, Irán, y la Universidad de Birmingham, en el Reino Unido, que publicaron un artículo sobre el estigma sobre las personas con COVDI-19 y rastrearon qué pasó con otras pandemias y epidemias en la revista Frontiers in Psychiatry.

El estigma -advirtieron los autores liderados por la investigadora S. Bentolhoda Mousavi- es una barrera para la evaluación médica, la comunicación, la prestación y el acceso a la atención necesaria debido al miedo. “El estigma relacionado con la COVID-19 debe ser abordado con rigor por los profesionales y los que brindan atención sanitaria, así como por las autoridades”, sostuvieron.

“La sociedad aún tiene poco registro sobre cómo se usan esas etiquetas asociadas a las enfermedades o a la discapacidad, incluso cuando se mencionan palabras como esquizofrénico, autista, entre otras, para insultar en un debate político o en la cancha de fútbol”, dijo a Infobae Carolina Ferrante, socióloga, doctora en ciencias sociales, e investigadora adjunta del CONICET y del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Quilmes.

La palabra “estigma” era utilizada por los griegos para marcaban los cuerpos de personas que habían incumplido las normas sociales. Cuando se diagnostica una enfermedad o un trastorno, “se carga la culpa sobre el individuo, y lleva a deshumanizarlo”, subrayó la doctora Ferrante. Esa visión de “anormalidad” sobre los otros, conduce a justificar su segregación.

Una buena es que hubo un cambio significativo con la epidemia del VIH durante la última década. “En el caso de VIH, influyó la corrección política. Hoy nadie dice la palabra “sidoso” en público. Pero siguen circulando categorías estigmatizantes tanto para VIH como para otras condiciones”, expresó Ferrante.

“Las sociedades modernas se constituyeron en base al paradigma de que existe un hombre independiente y que por su voluntad puede desarrollar una vida sana-afirmó Ferrante-. Pero es un mito la independencia total. Todos somos vulnerables. Todos necesitamos de los demás. Es clave que la sociedad hoy considere que todos somos susceptibles de adquirir una condición orgánica o un trastorno mental, y que no nos gustaría recibir un trato inhumano”.

La doctora Ferrante señaló: “Ni el coronavirus ni las enfermedades en general afectan la condición humana. Por lo cual, hay que garantizar el respeto a la condición humana siempre”. La socióloga estima que se debería pensar también en el después de la pandemia, por las potenciales secuelas que producen la infección por el coronavirus en algunos pacientes.

En tanto, Daniel Abadi, médico psiquiatra, es coordinador del área de estigma en salud mental de la asociación civil Proyecto Suma. “Desde que el ser humano nace, empieza a armar categorías para conocer el mundo- comentó Abadi-. Pero cuando aparece algo que lo asusta o lo que se aparta de la norma, se etiqueta a las otras personas, y se le asignan significados negativos. Así se genera una identidad social de las personas, como el “covidoso” o el “esquizofrénico”.

En casos de trastornos de salud mental, se tiende a ver a las personas asociadas a “peligrosidad” o vagancia (como en el caso de las personas con depresión). “Los problemas causados por el estigma son tan importantes como las dificultades que pueden generar las enfermedades en sí mismas”, resaltó Abadi. El estigma influye en la integración en el trabajo o en la interacción con los familiares, amigos y el entorno en general de las personas.

“El estigma social lleva al auto-estigma. Como se las discrimina o se las trata diferente, a veces las personas se sienten que están destinados a la cronicidad de la enfermedad. Estamos en una época que por el COVID-19 y por otros movimientos de concientización de los derechos de los pacientes anteriores, los prejuicios han empezado a revisarse”, expresó Abadi.

Como estrategias contra el estigma, el doctor Abadi sugirió: “Hay que desacralizar a las enfermedades sin convertirlas en insultos. Se pueden hacer grupos de personas con un trastorno con terapeutas y personas que ya se han recuperado, más clases en las escuelas secundarias y en las carreras universitarias que aborden el problema del estigma y su impacto social. Por ejemplo, no hay que pensar que la persona es esquizofrénica sino que tiene esquizofrenia”.

Desde el campo de la historia, Marcela Vignoli, investigadora del Instituto Superior de Estudios Sociales del Conicet y la Universidad Nacional de Tucumán y autora del libro Epidemias y endemias en la Argentina moderna (Imago Mundi), recordó que etiquetar a las personas ha sido un comportamiento a lo largo de la historia de la humanidad, con características específicas relacionadas con las enfermedades.

“Hay letras de tango del pasado que estigmatizan a las mujeres como tuberculosas, cuando se ha detectado la incidencia de la enfermedad era mayor en hombres”, mencionó Vignoli. “Generalmente, la incertidumbre biomédica, es decir, el desconocimiento sobre las enfermedades y sus riesgos, alimenta al principio las narrativas que estigmatizan a las personas en diferentes epidemias. Se da un giro cuando sale a la luz el conocimiento científico”, subrayó.

Existe aún el estigma sobre los pacientes con cáncer. “Las palabras tienen mucho peso para las personas que han recibido el diagnóstico”, señaló a Infobae Marina Bramajo, médica psiquiatra, coordinadora Unidad Psico-oncologia del Centro Médico Austral y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Cancerología.

“La palabra cáncer se sigue aún asociando en situaciones negativas como corrupción o inflación, o con la metáfora bélica de que hay una batalla para dar -subrayó la doctora Bramajo-. Considero que es necesario hablar más abiertamente sobre cáncer hoy. Hay que tratar de entender que es una enfermedad que puede ser tan difícil como otros trastornos, que se puede cronificar, y que se puede vivir con cáncer. El paciente con cáncer es una persona que está atravesando la enfermedad. No es la enfermedad en sí misma”.

Entre las infecciones más desatendidas del mundo se encuentra la enfermedad de Chagas, que fue descripta en 1909 en Brasil y se propagó desde América Latina hacia otras regiones del mundo. Aún se sigue diciendo “Chagásico” a las personas que han adquirido el parásito que puede provocar la enfermedad. Llamarlos “Chagásicos” a los pacientes es altamente estigmatizante -afirmó Mariana Sanmartino, bióloga, doctora en ciencias de la educación, e investigadora del Conicet.

Para Sanmartino, también es importante que se deje de mencionar “mal de Chagas” porque esa vieja denominación de la enfermedad (vinculada con algo diabólico) también lleva al estigma y a la discriminación de las personas que pueden tener la infección y sin manifestar síntomas. “Hablar de Chagas hoy requiere adecuarse a conocimientos que destierren viejas ideas que lo asociaban de manera directa y exclusiva con la situación pobreza, la vida rural, o a la convivencia domiciliaria con vinchucas”, dice el libro gratuito Comunicación y Chagas. Bases para un diálogo urgente, de la asociación ¿De qué hablamos cuando hablamos de Chagas? y el Programa Nacional de Chagas del Ministerio de Salud de la Nación.

Fuente: Diario Infobae

martes, 11 de agosto de 2020

Chagas: aporte argentino, aprueban una nueva formulación pediátrica

Por primera vez, la FDA autorizó en Estados Unidos el uso de una droga en menores de dos años. Fue gracias a los resultados de un ensayo clínico multicéntrico coordinado por el servicio de Parasitología del Hospital de Niños Ricardo Gutierrez y dirigido por un médico-investigador argentino.



"Hoy el mundo es un poquito mejor", dice el médico pediatra Jaime Altcheh, investigador principal del Conicet, jefe del Servicio de Parasitología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Es que por primera vez la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos aprobó un tratamiento de la enfermedad de Chagas​ en menores de dos años. Del ensayo clínico multicéntrico que derivó en su autorización participaron 330 pacientes pediátricos en 25 sitios de investigación en Argentina (18), Bolivia (4) y Colombia (3) y fue impulsado y coordinado por el equipo dirigido por Altcheh. 

La FDA aprobó una formulación pediátrica de nifurtimox, una de las dos drogas disponibles, junto al benznidazol, para el tratamiento de la enfermedad de Chagas en niños y niñas. En Argentina, ambas están autorizadas para su uso en menores de dos años ​y la medicación se entrega en forma gratuita a través del sistema de salud. En Estados Unidos, recién a partir de ahora, con la flamante autorización, podrán empezar a tratarse los bebés, porque el beznidazol está indicado allí recién a partir de los dos años.

La nueva formulación de 30 miligramos de nifurtimox fue aprobada para toda la edad pediátrica incluyendo recién nacidos (desde 2,5 kilos) hasta los 18 años. Se trata de un comprimido que se disuelve en el agua, lo que facilita su dosificación y administración a los niños.

"Esto es muy importante para los casos congénitos. En Argentina, nacen cada año alrededor de 1.000 niños con Chagas congénito y es fundamental tener medicación probada y desarrolla para recién nacidos. Hasta hoy, para usar nifurtimox había que fraccionar comprimidos que eran para adultos", apunta Altcheh a Clarín.

La idea de probar una formulación pediátrica de nifurtimox partió del grupo argentino, afirma el médico-investigador, quien sostiene que es importante que haya medicación especialmente formulada para la edad pediátrica, porque la absorción, distribución, excreción y el metabolismo de los fármacos es diferente entre adultos y niños, así como la respuesta terapéutica y los efectos adversos.

Los 330 niños y niñas que participaron del estudio fueron seguidos durante un año después de terminar el tratamiento, lo que permitió evaluar la seguridad y eficacia del nifurtimox por métodos parasitológicos y serológicos. El seguimiento se prolongará por 4 años para confirmar y validar los resultados obtenidos.

El estudio fue coordinado por el grupo de Parasitología-Chagas del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, que forma parte a su vez del Instituto multidisciplinario de investigación en patologías pediátricas (IMIPP) del Conicet-GCBA. Es, además, centro Colaborador OPS/OMS en Chagas Pediátrico y Congénito.

"Este es un gran logro de la pediatría argentina y latinoamericana, que a partir de una red de investigación clínica con altos estándares de calidad, obtuvo respuesta a una necesidad regional que impactará en la atención de los más vulnerables", sostienen desde el Servicio de Parasitología del Hospital Ricardo Gutiérrez, que integra la red pediátrica de estudios clínicos para la enfermedad de Chagas (RED PEDCHAGAS).

Qué es la enfermedad de Chagas

La enfermedad de Chagas es causada por el parásito Trypanosoma cruzi y se transmite a los humanos a través de las heces de vectores (triatominos infectados, como la vinchuca ), por vía transplacentaria, por transfusiones, por el trasplante de órganos infectados y con menos frecuencia por la ingestión de alimentos contaminados.

En áreas urbanas y en áreas endémicas bajo control vectorial, la vía transplacentaria es la vía más frecuente de nuevas infecciones. Se calculan entre 6.000 a 8.000 recién nacidos infectados por año en las Américas. La detección temprana y el tratamiento son importantes. Esto es especialmente relevante para los niños. La enfermedad es curable cuando se detecta y se trata poco después de la infección. Las personas no tratadas, en un 30% de los casos, pueden presentar compromiso cardíaco y, en menor proporción, compromiso gastrointestinal.

"Un adulto con enfermedad de Chagas es un niño no tratado", subraya Altcheh.

*** 
El servicio de Parasitología del Hospital Ricardo Gutiérrez atiende de lunes a viernes (Gallo 1330, CABA, Pabellón Q). Consultas por vía telefónica al (011) 4963-4122. Más información: https://www.buenosaires.gob.ar/salud/hospitalgutierrez/parasitologia-chagas

Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Chagas

martes, 14 de abril de 2020

Hoy se celebra el primer Día Mundial de la Enfermedad de Chagas

El mundo hoy celebra el primer Día Mundial de la Enfermedad de Chagas. Uno de los objetivos de la celebración es dar visibilidad a las personas que tienen la enfermedad de Chagas y sensibilizar a la sociedad sobre esa enfermedad y los recursos necesarios para prevenirla, controlarla o eliminarla.


La enfermedad de Chagas, denominada también tripanosomiasis americana, ha sido calificada de «enfermedad silenciosa y silenciada», no solo por su lenta evolución clínica, frecuentemente asintomática, sino también porque afecta principalmente a poblaciones pobres sin peso político ni acceso a atención de salud.  

Antaño endémica en países de América Latina, actualmente la enfermedad de Chagas está presente en muchos otros países, lo que hace de ella un problema sanitario mundial.

En esta fecha del año 1909 el Dr. Carlos Ribeiro Justiniano Chagas diagnosticó por primera vez la enfermedad a una muchacha brasileña llamada Berenice Soares de Moura. 

Sensibilizar sobre esta enfermedad tropical desatendida, que con frecuencia se diagnostica en sus últimas etapas, y dar a conocer su perfil es fundamental para mejorar las tasas de tratamiento temprano y curación, y para interrumpir su transmisión. 

Actualmente existen intervenciones costoeficaces y de base científica, como el cribado (de sangre y órganos de recién nacidos y niños), la detección temprana de casos, su tratamiento inmediato, el control vectorial, la higiene y la inocuidad de los alimentos.

La OMS invita a los países a pasar a la acción con nosotros y dar a conocer en todo el mundo esta y otras enfermedades tropicales desatendidas.

¿Lo sabía? 
  • La enfermedad de Chagas es frecuente sobre todo en poblaciones pobres de la América Latina continental y afecta a 6 - 7 millones de personas.
  • En las últimas décadas, se ha detectado cada vez más en los Estados Unidos de América y el Canadá, en muchos países europeos y algunos países del Pacífico Occidental.
  • La enfermedad puede transmitirse a través de vectores (los parásitos T. cruzi se transmiten principalmente por contacto con las heces o la orina de insectos triatomíneos infectados que se alimentan de sangre. Estos insectos son los vectores portadores de los parásitos, y viven por lo general en las grietas de las paredes o los techos de las casas mal construidas de las zonas rurales y suburbanas. Normalmente permanecen ocultos durante el día y por la noche entran en actividad y se alimentan de sangre humana. Por lo común pican en una zona expuesta de la piel, como la cara, y defecan cerca de la picadura. Los parásitos penetran en el organismo cuando la persona picada se frota instintivamente y empuja las heces o la orina del insecto hacia la picadura, los ojos, la boca o alguna lesión cutánea abierta). También se transmite a través de alimentos contaminados, transfusiones de sangre o productos sanguíneos, transmisión de la madre infectada a su hijo recién nacido, trasplante de órganos e incluso en accidentes de laboratorio.
  • Sin tratamiento, la enfermedad de Chagas puede provocar alteraciones cardíacas y digestivas y ser mortal.
La propuesta de designar el 14 de abril Día Mundial de la Enfermedad de Chagas fue iniciada por la Federación Internacional de Asociaciones de Personas Afectadas por la Enfermedad de Chagas.

El 24 de mayo de 2019, la Asamblea Mundial de la Salud ‒el principal órgano normativo de la OMS‒ refrendó la propuesta, que contó con el apoyo de varias instituciones de salud, universidades, centros de investigación, plataformas no gubernamentales nacionales o internacionales, organizaciones y fundaciones.

La celebración del Día Mundial de la Enfermedad de Chagas el 14 de abril es una oportunidad excelente para dar resonancia internacional a esta y otras enfermedades tropicales desatendidas.


Fuente: Organización Panamericana de la Salud - Ver más sobre Chagas

martes, 4 de febrero de 2020

Un proyecto argentino busca detectar rápido el Chagas con un dispositivo móvil

La novedad apunta a ofrecer un diagnóstico temprano en zonas vulnerables al contagio. En Argentina reside el 20% de la población mundial con esta enfermedad.

En Argentina​ habita el 20% de la población mundial con Chagas, 1,5 millones de personas distribuidas en el mapa nacional. Y es que pese a que 10 de las 19 provincias con Chagas endémico fueron certificadas como libres de transmisión vectorial domiciliaria, la prevalencia de esta enfermedad infecciosa continúa siendo una preocupación, principalmente por la transmisión perinatal, es decir, de madre a hijo durante el embarazo o el parto, con el altísimo porcentaje de que cada seis horas nace un bebé infectado. 


Ninguna de estas cifras, contundentes ellas, ha logrado apartar a esta afección provocada por el parásito Trypanosoma cruzi, presente en muchos mamíferos y transmitido por las vinchucas, de la lista de Enfermedades Tropicales Desatendidas, de las que hoy se celebra su primer Día Mundial. En este contexto, una iniciativa argentina con foco en las enfermedades​ infeccionas, desarrolló un dispositivo de bajo costo, portable e integrado a la telefonía móvil que permite realizar una detección rápida de la enfermedad de Chagas.

El objetivo primario es brindar una contención de primera línea en poblaciones vulnerables, y apuntar al "diagnóstico temprano para generar mapas epidemiológicos" útiles para el sistema de salud​ público. La novedad, que fue premiada por la Fundación Bunge y Born, utilizará tres tecnologías fusionadas.

"Buscamos desarrollar dispositivos accesibles, específicos y fáciles de usar que tomen la muestra de sangre de la persona, en una especie de tarjeta que detecta determinados biomarcadores (como si fuera un test de embarazo). Luego le saque una foto en buena calidad, la envíe a un servidor y en un lapso de minutos reciba el diagnóstico", explicó a Télam Federico Schaumburg, doctor en Ingeniería por la Universidad Nacional del Litoral a cargo del proyecto.

El desarrollo que comenzarán a generar este año con el financiamiento obtenido mediante el premio, consta de tres partes: el dispositivo móvil (que puede ser un celular), el cual guía a la persona que toma la muestra sobre cuáles son los pasos que debe seguir; el test en sí mismo, que es una especie de tarjeta que contiene las tecnologías​ para medir la muestra; y finalmente el servidor al cual se le envía la información a partir de una foto, que analiza para luego brindar el diagnóstico.

"Una vez que la persona recibe el diagnóstico, en caso de que sea positivo, se debe confirmar con un test de laboratorio habitual, y si vuelve a dar positivo se le debe brindar el tratamiento médico correspondiente", detalló el investigador. Si bien la parte de análisis de la muestra está a cargo de algoritmos especializados, Schaumburg remarcó que la aplicación "será muy fácil de usar porque brindará a la persona que tome la muestra los pasos que debe seguir para completar el test".

Por su característica endémica y las regiones en las que prevalece, el equipo de investigación eligió al Chagas para lanzar el proyecto, cuya partida destinada al control y lucha contra la enfermedad se redujo un 53% entre 2018 y 2019. Aunque, no descartan que a futuro se pueda implementar en otros casos, como la detección de pesticidas en cultivos.

Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Chagas

martes, 3 de septiembre de 2019

Chagas: Argentina concentra el 20% de los casos del mundo

Según un informe, se ajustaron los recursos asignados para el control de la enfermedad. Argentina concentra el 20% de los casos del mundo.

Resultado de imagen para chagasNo el 1, no el 2, no el 10 sino el 20% de la población mundial con enfermedad de Chagas vive en la Argentina, o sea, 1,5 millones de personas. Mientras la foto general es en sí preocupante, este 30 de agosto, Día Nacional del Chagas, un informe de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) advirtió que desde 2015 el gasto destinado a la lucha y control del Chagas vino siendo cada vez más bajo, al punto de reducirse un 53% entre 2018 y 2019, sin contar una importante subejecución de los recursos disponibles.

Si bien Patricia Angeleri, directora nacional de Epidemiología y Análisis de Situación de Salud (de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación), destacó que, de las 19 provincias con Chagas endémico, “ya hay diez certificadas por la OMS-OPS” como libres de transmisión vectorial domiciliaria, la prevalencia de esta enfermedad infecciosa en el país preocupa a varias ONG, en particular por el irresuelto problema de la transmisión “vertical” o “perinatal”, de madre a hijo, sea en la panza o en el parto. De hecho, cada 6 horas nace en la Argentina un bebé con Chagas.

El informe de ACIJ parte de una premisa tan elemental que sería ocioso discutirla: que en materia de salud importa tanto la gestión de los recursos como los recursos en sí. Y por eso llaman la atención sobre dos cuestiones que vienen observando, en base a las cifras oficiales disponibles: una “disminución gradual de los recursos presupuestarios y la inutilización de los fondos disponibles a ese fin”. El primer punto está ligado a un atraso del presupuesto respecto del ritmo de la inflación, como también ocurrió con las partidas presupuestarias del Conicet. 

El documento detalla que el recorte en el Presupuesto 2019 "profundiza esta disminución en un 52,97% en términos reales, con relación al presupuesto aprobado por Ley de Presupuesto en 2018”. En otras palabras, mientras el presupuesto ajustado por inflación para 2018 fue de 465.735.256 pesos, el proyectado con los ajustes para 2019 es de 219.025.822 pesos.

Según ACIJ, todo esto está en línea con diversos informes que efectuó la Auditoría General de la Nación, “resaltando múltiples falencias en la implementación de políticas destinadas a controlar el Chagas; entre ellas se encuentra la pérdida de asignación presupuestaria, práctica que se profundiza en la ejecución de los últimos años y más aún con el proyecto de presupuesto de 2019”.

El informe señala problemas en áreas muy sensibles, como la subejecución de lo que en el sector llaman metas físicas, no sólo del Chagas sino de otras enfermedades endémicas como paludismo y dengue.

Así, en base a datos del segundo trimestre de 2018, relevan que en la meta física “rociado de viviendas Chagas”, se cumplió el 19,9%. En “vigilancia viviendas rociadas Chagas”, el 11,7%. Y en “estudios serológicos Chagas para Embarazadas y Niños”, la programación contemplaba cubrir a 600.000 personas, pero apenas fueron asistidas 33.210: un 5,5%. En “capacitación”, el programa estipulaba involucrar a 1.700 personas, pero recibieron capacitación 417, el 24,5% del total. En la más específica “capacitación profesional técnica”, sólo se ejecutó el 15,3% de lo previsto.

En el Gobierno no niegan el recorte. Consultada por este punto, Angeleri admitió: “El Programa Nacional de Chagas está sujeto al presupuesto de todas las áreas del Gobierno. En ese contexto, estuvimos trabajando fuertemente en optimizar los circuitos y mecanismos de ejecución presupuestaria y de rendimiento de las partidas de presupuesto”.

La funcionaria también destacó: "Más allá de las cifras, en los últimos 18 meses, desde que estoy a cargo de esta dirección, hemos tenido más actividades territoriales que en los últimos diez años, en términos del control de la transmisión vectorial. Y no sólo eso: hemos enfatizado el trabajo con las provincias, acompañando con un equipo técnico el desempeño de su rol, el trabajo programático y en enfatizar particularmente la estrategia de abordaje de transmisión no vectorial, o sea, en la transmisión de la madre al niño".

Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Chagas

jueves, 29 de agosto de 2019

Cuáles son las 9 enfermedades desatendidas que más pueden afectar a los viajeros en América Latina

La mayoría son infecciones causadas por la picadura de insectos o por mordeduras de serpientes. Aconsejan consultar a un médico antes del viaje, chequear si se tienen las vacunas al día y tomar precauciones en el lugar.

Resultado de imagen para enfermedades viajerosLa aceleración de la vida en las ciudades puede llevar a pensar que desconectarse en zonas con mucho verde sea un gran alivio. Sin embargo, los viajes sin cautela pueden exponer a picaduras de insectos y a mordeduras de animales que transmiten enfermedades que a veces son difíciles de controlar o incluso que producen la muerte. En América Latina, hay 9 enfermedades desatendidas que pueden afectar la salud de viajeros y turistas si no se colocan las vacunas a tiempo (en algunos casos) o si no se adoptan medidas de protección cuando la inmunización no está disponible.

1- Dengue

El virus del dengue, que se transmite por los mosquitos Aedes aegypti, ya afectó a más de 2 millones de personas durante los siete primeros meses del 2019 y 723 fallecieron, de acuerdo con los datos de la Organización Panamericana de la Salud. Durante 2019, Nicaragua, Honduras, Colombia y Brasil han registrado las tasas de incidencias de dengues más altas de la región. Por esto, el 15 de agosto pasado, la OPS alertó a la región sobre el riesgo de que el dengue alcance a más personas en América Latina durante los próximos meses, incluyendo a los turistas que se mueven por zonas urbanas o cercanas a las ciudades donde no se toman medidas y los criaderos de mosquitos proliferan. 

"El dengue está desatendido en algunos países en los que no hay una estrategia de prevención permanente para que evitar los criaderos de mosquitos. Aunque también hay países que ya no saben qué más hacer para combatir", dijo a Infobae el doctor Tomás Orduna, médico infectólogo y jefe del Servicio de Patologías regionales y Medicina tropical del Hospital Muñiz de Buenos Aires. Este año, el número de casos en América Latina es superior al total comunicado en 2017 y 2018, pero menor al registrado durante el periodo 2015-2016. La OPS instó semanas atrás a "hacer el máximo esfuerzo para suprimir los criaderos de mosquitos, en especial los que se encuentran dentro y alrededor de los domicilios".

El contagio del dengue solo se produce por la picadura de los mosquitos infectados (cuando se alimentaron con sangre de otra persona con dengue), nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna. Los síntomas más comunes son fiebre acompañada de dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones, náuseas y vómitos, cansancio intenso, aparición de manchas en la piel, picazón y/o sangrado de nariz y encías. Ante esos síntomas, se debe acudir al médico para recibir el tratamiento adecuado, y no automedicarse.

2- Fiebre amarilla

"La fiebre amarilla es una enfermedad desatendida en las ciudades en que no se garantiza el acceso a la vacuna", afirmó el doctor Orduna, quien fue uno de los disertantes del XIX Simposio Internacional de Enfermedades Desatendidas, organizado por la Fundación Mundo Sano en el Centro Cultural de la Ciencia, en Buenos Aires, los días 21 y 22 de agosto. La fiebre amarilla se transmite a través de la picadura de ciertas especies de mosquitos. Puede ser grave y provocar la muerte. No tiene tratamiento pero puede prevenirse con una vacuna que brinda protección a partir de los 10 días de aplicada y dura para toda la vida. Comienza en forma brusca, con mucha fiebre, escalofríos y dolor de cabeza. Además, la persona afectada puede sufrir dolores musculares, náuseas y vómitos. Es fundamental consultar rápidamente al médico.

Durante 2019, Brasil, Perú y Bolivia habían notificado casos de fiebre amarilla. Para saber si hay que vacunarse contra la fiebre amarilla semanas antes de salir, cada viajero puede consultar el listado de recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. En algunos casos, la vacuna se exige si se visitan sólo las áreas con mayor riesgo de infección como por ejemplo las provincias de Misiones y Corrientes en la Argentina

3 – Leishmaniasis

Es menos conocida por la población, pero la Leishmaniasis tiene su impacto en América Latina: está presente en 18 países y aún no hay una vacuna para prevenirla. Es una infección causada por el parásito Leishmania, que se transmite por la picadura de insectos flebótomos. La presencia de la Leishmaniasis está directamente vinculada a la pobreza, pero los factores sociales, ambientales y climatológicos pueden hacer que los viajeros de otros países adquieran la infección si no están protegidos. Entre 2001 y 2017 se produjeron 55.400 casos en promedio en la región. Desde 2016, la incidencia fue subiendo, según el último reporte de la OPS.

Hay dos tipos de Leishmaniasis en América Latina. Una forma es la cutánea, en la que el parásito daña la piel de la persona. Otra forma, más grave, es la visceral, que afecta a personas y perros. En Misiones, Formosa, Corrientes y Santiago del Estero, en la Argentina, se han presentado casos de esta enfermedad. Los síntomas que produce son: fiebre prolongada, aumento de tamaño del abdomen, pérdida de apetito, disminución de peso, tos seca, diarrea y vómitos. En los perros, los síntomas son decaimiento, falta de apetito, falta de pelo y descamación especialmente alrededor de los ojos y en el hocico, crecimiento exagerado de las uñas, úlceras en la piel y hemorragia nasal. Detectar la infección a tiempo en los perros es clave: porque usualmente precede a un brote de Leishmaniasis en seres humanos. Cuando se diagnostica la enfermedad, hay tratamiento con medicamentos antimoniales pentavalentes. En muchos casos, se requiere internación.

Informe de la OPS sobre Leishmaniasis

4- Fiebre chikunguña

Otra infección que se transmite por mosquitos Aedes aegypti que se han infectado es la fiebre chikunguña. El nombre significa "aquel que se encorva" ya que describe la apariencia inclinada de las personas que lo padecen por los dolores musculares y articulares que provoca. Los síntomas comienzan generalmente de 3 a 7 días después de la picadura del mosquito. El síntoma más común es una aparición repentina de fiebre mayor a 38°, a menudo acompañada de dolor en las articulaciones. Otros síntomas que pueden aparecer son: dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas, fatiga y erupción cutánea. El fuerte dolor en las articulaciones por lo general dura unos pocos días, pero puede llegar a persistir durante meses, afectando la recuperación total y el regreso a las actividades cotidianas.

La fiebre chikunguña no tiene un tratamiento específico, sino que se tratan los síntomas en los pacientes hasta que transcurra el proceso viral. En la mayoría de los casos, el tratamiento es ambulatorio y consiste en controlar el dolor y la fiebre. Originalmente, la fiebre chikunguña estaba presente en África, Asia y en India, pero en diciembre del 2013 se difundió la confirmación de los primeros casos de transmisión autóctona de chikunguña en América Latina. Si bien en 2019, no se registró un brote en la región, la OPS recomienda a los equipos de salud mantener la vigilancia y a las personas protegerse de las picaduras de mosquitos.

5 – Zika

Es una enfermedad emergente en América Latina que causó una gran temor internacional en 2016. Se trata de una infección causada por el virus del zika que se transmite por la picadura de mosquitos infectados o zancudos (como le llaman en algunos países de la región). Y se han observado casos de transmisión de zika por relaciones sexuales en diferentes países de la región. Suele generar sarpullidos, fiebre leve, conjuntivitis y dolores musculares.

El virus había sido aislado por primera vez en 1947 en el bosque de Zika, en Uganda (África). Desde entonces, se ha encontrado principalmente en África y ha generado brotes pequeños y esporádicos también en Asia. En 2007 se describió una gran epidemia en la Isla de Yap (Micronesia), donde cerca del 75% de la población resultó infectada. El 3 de marzo de 2014, Chile notificó a la OPS/OMS la transmisión autóctona de fiebre por virus del zika en la isla de Pascua. En mayo de 2015, las autoridades de salud pública de Brasil confirmaron la transmisión de virus del Zika en el nordeste del país. Desde allí, se produjo un brote en diferentes países de América. A principios de agosto pasado, el Ministerio de Salud de Perú autorizó una partida especial de dinero para financiar un plan por la emergencia sanitaria por brote de zika y dengue.

Se suele confundir a la infección por zika, con dengue y chikunguña. Pero son diferentes en sus síntomas. El dengue presenta fiebre habitualmente más alta, así como dolores musculares más fuertes. Puede complicarse cuando cae la fiebre y se debe prestar atención a los signos de alarma como el sangrado. La fiebre chikunguña produce una fiebre más alta, pero el dolor de las articulaciones es más intenso y afecta manos, pies, rodillas, espalda. Puede llegar a incapacitar (doblar) a las personas para caminar y realizar acciones tan sencillas como abrir una botella de agua. En el caso de zika, la mayoría de los pacientes desarrollan erupciones en la piel y conjuntivitis.

6– Enfermedad de Chagas

"Aunque sea bajo, el riesgo de contraer Chagas para los turistas y los viajeros en América Latina no es cero", advirtió Orduna. El riesgo se debe a una forma de transmisión del parásito que causa la enfermedad que se da a través del consumo de jugo de fruta açai contaminados. En junio pasado, fueron confirmados 13 casos de Chagas en Marechal Thaumaturgo, Acre, Brasil. En su mayoría, la transmisión fue el consumo de jugos de frutas.

En América Latina, se producen 28.000 casos de Chagas por año. Era una infección propia de la región, pero durante las últimas dos décadas se ha globalizado. La mayoría de las transmisiones son por la picadura de insectos, como la vinchuca o chirimacha, la transmisión congénita de madre a hijo, y por transfusiones de sangre de donantes infectados. Provoca la muerte de 13.000 personas anualmente. De acuerdo a la Coalición de Chagas, los viajeros deben evitar dormir en lugares con paredes de paja y/o adobe que estén sin revocar o pintar, en los que existan huecos en las paredes, y no dormir en camas provistas de mosquiteras. También hay que tener cautela con el consumo de jugos artesanales de frutas. La enfermedad de Chagas tiene tratamiento con medicamentos que se toman durante 2 meses y deben ser indicados por el médico.

7- Malaria o paludismo

El paludismo o malaria es una enfermedad que puede ser mortal y se transmite por la picadura del mosquito del género Anopheles. En mayo de 2019, la Argentina logró la certificación de la OMS como "libre de paludismo" porque ha interrumpido la transmisión autóctona de la enfermedad durante al menos 3 años consecutivos. Otros países de América Latina aún están en camino hacia la interrupción y existe el riesgo de que los viajeros y los turistas pueden adquirir malaria.

En 2018, la OPS había advertido el aumento de un 20% de los casos de malaria en Brasil, Ecuador, México, Nicaragua y Venezuela en 2017 y llamó a las autoridades de la región a reforzar la vigilancia y el control. Cuba y Costa Rica notificaron en 2017 casos autóctonos y Honduras registró casos en un área donde no se habían notificado recientemente. En Ecuador y México, donde la transmisión se había reducido significativamente en los últimos años, hubo un aumento de casos en 2017. Los síntomas del paludismo son fiebre, escalofríos, malestar general, dolor de cabeza, entre otros. Si se planea un viaje a zonas con circulación, se debe consultar al médico para que evalúe la necesidad de tomar de medicación preventiva.

Para prevenir las picaduras de insectos y reducir el riesgo de enfermarse tanto por paludismo o malaria, dengue, chikunguña, fiebre amarilla y zika, la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero recomienda: seleccionar alojamiento con persianas o aire acondicionado, colocar insecticidas para desalojar a los mosquitos de las habitaciones, y vestir ropa clara que cubra los brazos y las piernas, especialmente durante la mañana y la tarde cuando se hacen actividades al aire libre. Además, se aconseja usar repelente sobre la piel expuesta con DEET o N, N-dietilmetiltoluamida al 25-50%, con una duración de hasta 6 horas. También los repelentes se puede utilizar sobre ropas y mosquiteros. Hay que evitar cosméticos perfumados porque atraen a los mosquitos. Se deben vaciar y limpiar o cubrir los recipientes con cualquier agua estancada que pueda servir como criaderos de mosquitos.

8- Rabia

Por contacto con animales, aún la rabia es un riesgo para viajeros. Es una enfermedad viral que afecta al sistema nervioso de los mamíferos, incluyendo a los seres humanos. Se previene con vacunas, tanto en animales como en los seres humanos. En la Argentina, los perros y los gatos son los principales transmisores de rabia pero también pueden serlo algunos animales silvestres como los murciélagos.

El virus presente en el animal infectado se puede transmitir a través de la herida causada por una mordedura, o bien cuando el animal lame una parte del cuerpo de la persona lastimada recientemente. "La rabia aún es considerada una enfermedad desatendida ya que en algunos países se encuentran barreras a las vacunas y al tratamiento adecuado. Existen casos de personas infectadas en América Latina por estar en contacto con monos infectados", contó el doctor Orduna. Los síntomas de la rabia son fiebre, inquietud, dificultad para tragar, dolor de cabeza, y sensación de hormigueo en el sitio de mordedura o lamedura, días después de haber sido agredido por un animal, de acuerdo con la Secretaría de Gobierno de Salud de la Argentina. Según informó a Infobae Mirta Roses, la ex directora general de la OPS y miembro de la Red Mundial para el Control de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, "la rabia humana fue reducida en 30 años en América en el 95% y rabia canina en 98%, pero aún el riesgo de contraerla existe".

9- Mordedura de serpientes

Aunque se desconoce el número exacto de mordeduras de serpiente, se calcula que afectan a unos 5,4 millones de personas al año, de las cuales unos 2,7 millones se envenenan, de acuerdo con la OMS. En América Latina y otras regiones en desarrollo, las personas afectadas encuentran obstáculos al antídoto para tratar la mordedura, y por eso se considera como un problema de salud desatendido desde 2017.

Las mordeduras de serpientes venenosas pueden producir parálisis, y luego un paro respiratorio, trastornos hemorrágicos potencialmente mortales, insuficiencia renal irreversible o daños tisulares que pueden necesitar amputación y causar otras discapacidades permanentes. Si bien los más afectados son los trabajadores agrícolas y los niños, los viajeros no están exentos de riesgo.

Cuando una persona sufre una mordedura, se debe inmovilizar completamente el miembro afectado y acudir rápidamente a un centro médico. De acuerdo con la OMS, la colocación de un torniquete o la incisión de la herida pueden agravar los efectos del veneno y no deben formar parte de los primeros auxilios. Con frecuencia, las víctimas de mordeduras de serpiente deberán ser tratadas con un suero antiofídico.

Es importante que ese suero sea el adecuado para las serpientes endémicas en la región. Otras medidas complementarias son la limpieza de la herida para reducir el riesgo de infección, el uso de tratamientos de apoyo como la respiración asistida, y la administración de la vacuna contra el tétanos antes del alta del paciente en caso de que no esté vacunado adecuadamente.

Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre Latinoamérica

jueves, 22 de agosto de 2019

Enfermedad de Chagas: la transmisión materna ya origina más casos que la vinchuca

Advierten que, por los avances en el control del insecto vector, crece la proporción relativa de nuevas infecciones en recién nacidos de madres portadoras del parásito.

Resultado de imagen para chagas madre a hijoLa enfermedad de Chagas, transmitida en el imaginario popular por vinchucas en viviendas precarias rurales de las provincias endémicas, está cambiando de cara. Debido a los progresos en el control del insecto que actúa como vector del parásito, médicos y autoridades advierten que en el país ya son más los nuevos casos originados por vía vertical o congénita, es decir, de madre infectada a hijo, aunque menos del 10% de los eventos se notifica y se calcula que más de la mitad de las veces se pierde la oportunidad de un tratamiento precoz, rápido y efectivo.

"Ha cambiado el escenario de la dinámica de transmisión", afirma a LA NACION Sergio Sosa-Estani, responsable del programa de Chagas en la sede regional de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi) y exdirector del Instituto Nacional de Parasitología Mario Fatala Chabén. "Lo que necesitamos ahora es una actitud proactiva de los efectores de salud para tomar conciencia de la situación, hacer el diagnóstico precoz [en embarazadas, niñas y mujeres en edad fértil] y, cuando corresponda, instrumentar el tratamiento en el lapso más breve posible".

En un nuevo trabajo que publica la revista Medicina (de Buenos Aires), Sosa-Estani y colegas estudiaron el fenómeno en el período 2002-2014. Consignaron que en el país "nacen alrededor de 1500 niños por año con infección por Trypanosoma cruzi [el parásito de la enfermedad]". Y aunque los únicos datos disponibles provienen del sector público, comprobaron que la tasa de transmisión madre-hijo en las distintas provincias no guarda relación con la proporción de embarazadas positivas para el parásito ni con el riesgo de la población de contraer la infección por picaduras de vinchuca.

Para los especialistas, las derivaciones del hallazgo son claras: la percepción de riesgo de transmisión congénita no debería limitarse a las provincias y zonas que solían considerarse las más asoladas. "En términos absolutos, hoy habría más personas infectadas en grandes urbes que en áreas endémicas", alertó Sosa-Estani, quien también integra el Centro de Investigación de Epidemiología y Salud Pública (Ciesp), que depende del Conicet y del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS).

Sosa-Estani calcula que hace 30 años había alrededor de 10 veces más casos por picaduras de vinchuca que por transmisión madre-hijo. Sin embargo, las vías se invirtieron. El informe estadístico más reciente de la Organización Mundial de la Salud, publicado en 2015 con datos de 2010, ya estimaba para la Argentina que la transmisión de la madre producía más infecciones que la vectorial (por vinchuca): 1457 versus 1078. Y la última guía de la Secretaría de Gobierno de Salud para la atención al paciente con Tripanosoma cruzi, de julio de 2018, oficializó la presunción: "Se estima que la vía congénita de infección sería la más frecuente en la generación de nuevos casos". La transmisión por donación de sangre o trasplante de órganos hoy es virtualmente inexistente por los controles de laboratorio.

"Es probable que sea así, pero no hay datos fehacientes, ni antes ni ahora", protesta a LA NACION Héctor Freilij, fundador del Servicio de Parasitología y Chagas del Hospital de Niños Gutiérrez y exdirector del programa nacional de la enfermedad del Ministerio de Salud. "No hay una búsqueda sistemática de los casos congénitos".

Tiempo de actuar

Irma Colli (60) contrajo el Chagas durante su infancia en Las Breñas, Chaco. "En el rancho había vinchucas. Mi mamá no se acuerda, pero dice que seguro que ahí me picó", recuerda. En 1976, ya radicada en La Matanza y embarazada de su primer varón, le detectaron la infección en el Hospital Durand. Tuvo otros tres hijos. Pero, por fortuna, ninguno se contagió.

No todos los binomios mamá-bebé tienen esa suerte. Aunque las revisiones de la literatura muestran que la probabilidad de transmisión vertical si no se realiza ninguna intervención promedia el 5%, Freilij admite que se ignoran muchos factores que influyen en el proceso. "Una misma madre puede transmitirlo a 1 de 3 hijos o a 4 de 5", señala.

Desde 2014, a partir de un estudio que condujo Sosa-Estani que luego tuvo otros cinco confirmatorios, se sabe que tratar a las niñas o mujeres en edad fértil con antiparasitarios antes de que se embaracen elimina o reduce de manera sustancial el riesgo de que el bebé se infecte. Por otra parte, detectar el Chagas en el embarazo o en el recién nacido habilita a tres intervenciones simples y efectivas: comprobar si el bebé nació con infección; medicarlo y curarlo en caso necesario, y medicar a la mujer después del parto para prevenir la transmisión a futuros hijos. "El tratamiento en esa fase tiene una alta eficacia, superior al 95%", asegura Sosa-Estani.

El problema es que si bien las guías de la Secretaría de Salud y las leyes nacionales 26.271 de pesquisa neonatal y 26.281 de prevención y control del Chagas establecen el control de la enfermedad en todas las embarazadas y el estudio del recién nacido hijo de madre infectada, en la práctica se realiza de forma muy irregular. Por ejemplo, se calcula que del 55 al 80% de los bebés se "pierden" durante el seguimiento y no regresan para su control a los 10 meses (la edad mínima en que puede diagnosticarse Chagas por el método clásico).

"En la Argentina, la única ley que se cumple es la ley de la gravedad", lamenta Freilij, quien este jueves expone sobre el tema en el XIX Simposio Internacional sobre Enfermedades Desatendidas, que organiza Mundo Sano en el C3. En marzo pasado, esa fundación lanzó la campaña "Ningún bebé con Chagas" para visualizar lo que define como una "enfermedad injusta", que puede y debe ser detectada y tratada.

Sin bajar la lucha contra el vector, para Sosa-Estani, "los sistemas de salud deben comprometerse a ofrecer el diagnóstico y tratamiento oportuno en el primer nivel de atención, que es donde la mayoría de los afectados pueden ser asistidos. Un niño que no se trata se convertirá en un adulto con Chagas crónico, con el riesgo de complicaciones que implica". Como medidas auspiciosas, resaltó estudios en marcha para acelerar el diagnóstico en recién nacidos y acortar la duración y la dosis del esquema antiparasitario, incluyendo un ensayo clínico conducido por el IECS y la Universidad de Tulane (Estados Unidos) en 600 mujeres en edad fértil de Chaco, Santiago del Estero y Tucumán.

Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre Chagas

martes, 9 de julio de 2019

Lanzan el proyecto ETMI Plus en Santiago del Estero

El Ministerio de Salud de Santiago del Estero lanzó la implementación de la estrategia “ETMI Plus”, una iniciativa de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) que busca contribuir a la eliminación de la transmisión materno-infantil de la Infección por VIH, hepatitis B, sífilis y Chagas.

Resultado de imagen para madre e hijo transmision vihLa apertura de la Jornada contó con la presencia de la ministra de Salud, Natividad Nassif, el Dr. César Monti, subsecretario de Salud; el Dr. Oscar Ledesma Patiño, director del Centro Colaborador OPS/OMS Centro de Chagas y Patologías Regionales; la Dra. María Victoria Bertolino, consultora de Maternidad e Infancia de la OPS/OMS en Argentina; la Dra. Sandra Seu, directora de Enfermedades Transmisibles por Vectores de la provincia; y la Dra Claudia Rodríguez, directora de Sida, ETS, Hepatitis y TBC de la Nación.

Durante el encuentro, los disertantes se refirieron a la situación epidemiológica en Argentina de la transmisión vertical del VIH, sífilis, Hepatitis y Chagas y sus estrategias de prevención. En este sentido, la iniciativa propone una serie de estrategias e intervenciones dirigidas a las mujeres antes y durante el embarazo, así como a las puérperas y a sus recién nacidos poner fin a la transmisión de la madre al hijo de estas enfermedades.

En cuanto a la implementación del programa, la ministra especificó que se fortalecerá el trabajo en red desde el primer nivel de atención con acciones de prevención y promoción sostenidas, hasta el segundo nivel de complejidad para la atención. “El trabajo articulado en territorio logrará una integración de políticas y servicios en torno a la salud sexual y reproductiva, la atención prenatal y del parto y la salud de la madre y el niño”, señaló.

“La estrategia materno infantil ETMI plus es fundamental para tener generaciones libres de estas enfermedades. Es derecho de todos los niños nacer sanos. Esta iniciativa ha convocado no solo promotores, educadores, a los ministerios, a los Centros Colaboradores, a la sociedad civil y a la Academia. Esto es fundamental para poder avanzar en la eliminación del VIH, hepatitis B, sífilis y Chagas”, sostuvo Bertolino.

“Sabemos cómo médicos de la problemática de estas enfermedades y en Chagas, la asignatura pendiente es el Chagas congénito y la transmisión vertical. Venimos trabajando hace mucho tiempo en el tema, especialmente con la OPS/OMS que colaboró mucho. Así es que declaramos libre de transmisión vectorial a seis departamentos y seguimos trabajando en 12 departamentos más para que en un corto plazo también declararlos libres de transmisión”, explicó Ledesma Patiño, quien señaló que la función como Centro Colaborador de OPS/OMS del Centro de Chagas y Patologías Regionales es la capacitación.

A su vez, el director del centro pidió la colaboración de “médicos, enfermeros, agentes sanitarios” para avanzar en la estrategia de ETMI Plus porque “esta es la única etapa en que podemos diagnosticar precozmente, tratar y asegurarnos de cortar la cadena de las enfermedades que estamos hablando: VIH, sífilis, Chagas y Hepatitis”. La iniciativa es apoyada en Santiago del Estero por la Fundación Mundo Sano.

La iniciativa ETMI-plus, desarrollada por la OPS/OMS, busca lograr y mantener la eliminación de la transmisión materno-infantil de la infección por el VIH, la sífilis, la infección perinatal por el virus de la hepatitis B (VHB) y la enfermedad de Chagas como problemas para la salud pública en la Región de las Américas.

El número de infecciones nuevas por el VIH en los niños (de 0 a 14 años de edad) descendió en un 55% entre el 2010 y el 2015 —de 4700 en el 2010 a 2100 en el 2015— y en el mismo periodo se previnieron cerca de 28 000 infecciones nuevas por el VIH.

En el 2015, la OPS estimó que los casos de sífilis congénita ascendían a 22.800, lo que equivale a una tasa de 1,7 casos por mil nacidos vivos en la Región. Asimismo, en las Américas, los cálculos estimativos indican que alrededor de 2,8 millones de personas padecen la infección crónica por el virus de la hepatitis B, de las cuales 2,1 millones se encuentran en América Latina y el Caribe.

Además, alrededor de 1,12 millones de mujeres en edad fértil están infectadas por la enfermedad de Chagas. Según los cálculos, la infección congénita tiene una incidencia de al menos 15.000 casos anuales en América Latina.
Para eso, la estrategia propone promover la planificación familiar, ampliar las coberturas de atención prenatal y de los partos, aumentar los controles de VIH, sífilis y Chagas en embarazadas e incrementar las coberturas de vacunación contra la hepatitis B, entre otras medidas.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud - Ver más sobre Salud Pública

martes, 11 de junio de 2019

La Asamblea Mundial de la Salud resolvió que el 14 de Abril sea el Día Mundial del Chagas

"El objetivo es, entre otros, aumentar la conciencia pública sobre esta enfermedad tropical tan desatendida", explicaron desde la Agencia CTyS-UNLaM.

ChagasCulminó la 72° Asamblea de la Organización Mundial de la Salud en la que participan representantes de las áreas de salud de los Estados miembro de las Naciones Unidas. En la agenda de este año se incluyó la asignación de una fecha para conmemorar el Día Internacional de las Personas Afectadas por el Chagas. El resultado fue unánime: 194 votos positivos.

“Un Día Mundial de la Enfermedad de Chagas es una oportunidad para elevar colectivamente el perfil de las ETD (Enfermedades Tropicales Desatendidas) y los recursos necesarios para controlarlas, eliminarlas o erradicarlas mientras preparamos la nueva hoja de ruta de ETD para 2021-2030”, dijo la Dra. Mwelecele Ntuli Malecela, Directora del Departamento de Control de Enfermedades Tropicales Desatendidas de la OMS.

Al menos 8 millones de personas en el mundo están afectadas por el parásito Trypanosoma cruzi, causante de la enfermedad de Chagas y sólo el 10% está al tanto de su condición. Además, en Argentina se estima que 4 de cada 100 mujeres embarazadas tiene Chagas y nacen 1.300 bebés infectados por año.

Particularmente en Argentina, el cuadro de situación es crítico: mientras el presupuesto asignado para prevención y tratamiento del Chagas es subejecutado y los programas de investigación son progresivamente abandonados, las cifras sobre las personas afectadas están desactualizadas. Las últimas datan del 2007.

“Si bien en el país existe desde el año 2007 una Ley que cuenta con todas las herramientas para revertir esta situación, todavía no está reglamentada, lo que depende del Poder Ejecutivo Nacional”, asegura Mariana Sanmartino, investigadora de CONICET y promotora del espacio “¿De qué hablamos cuando hablamos de Chagas?”. La especialista agrega que, al no haber estadísticas precisas y actualizadas, los datos de esta enfermedad giran en torno a estimaciones que se repiten en papers, tesis e informes sin contar con una cifra actualizada que responda a la realidad del Chagas en el país.

El reconocimiento oficial de este día busca aumentar la conciencia pública y de los gobernantes sobre esta problemática de salud que ocupa el segundo puesto de las enfermedades tropicales más desatendidas.

Fuente: CTyS-UNLaM - Ver más sobre Chagas

martes, 16 de abril de 2019

A ya más de diez años de la sanción, siguen sin reglamentar la Ley para combatir al Chagas

La norma establece como prioritaria tanto la prevención como la erradicación definitiva de las formas de transmisión. La mayoría de los recién nacidos "no son diagnosticados en la etapa de mayor efectividad del tratamiento". Así lo indica la AGN en la actualización de su informe de 2012.

En la Argentina, la enfermedad de Chagas es endémica y, en la mayoría de los países, la notificación de los casos crónicos no es obligatoria. Eso hace que los verdaderos números de pacientes sean desconocidos. Se habla de al menos 1.600.000 personas afectadas en Argentina. Las estimaciones más conservadoras indican que en el mundo hay seis millones de personas que tienen la enfermedad.

La Federación Internacional de Asociaciones de Personas Afectadas por la Enfermedad de Chagas (Findechagas) lanzó una campaña en la plataforma change.org para recolectar firmas en apoyo del reconocimiento oficial del 14 de abril como el Día Mundial de las Personas Afectadas por la Enfermedad de Chagas.

La propuesta será sometida a votación en la 72ª Asamblea Mundial de la Salud, que es el órgano decisorio supremo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que se celebrará a finales de mayo en Ginebra.

La Auditoría General de la Nación (AGN) actualizó un trabajo que había hecho en 2012 relacionado con la enfermedad de Chagas, la principal endemia del país, y comprobó que muchas de las recomendaciones que había realizado no se llevaron a cabo.

Uno de los ejemplos más claros es que sigue sin reglamentarse la Ley 26.281, sancionada en agosto de 2007, y continúa sin establecerse la autoridad de aplicación. En el país hay 1.600.000 personas infectadas por el Trypanosoma cruzi, de los cuales 255.558 son menores de 14 años y más de un millón, mayores de esa edad. Todos los años nacen 1.300 chicos infectados por transmisión de madre a hijo. Se trata de una enfermedad que afecta a los más pobres y está asociada a las malas condiciones de vida.

“El Programa de Chagas (PNCh) depende orgánicamente de la actual Subsecretaría de Prevención y Control de Riesgos”, destaca la AGN en su informe, aprobado en mayo y presentado la semana pasada.

Pero el Plan está, “de hecho”, bajo la órbita de la Dirección de Enfermedad Transmisibles por Vectores, lo cual le quita “institucionalmente” el "carácter prioritario" que la Ley le otorgaría “a la prevención y el control de la enfermedad de Chagas” de estar reglamentada.

Sí se notaron avances en la interrupción de la transmisión vectorial, aunque por debajo de la meta (sólo en nueve de 19 jurisdicciones endémicas). Pero no hay mejoras en los casos de recién nacidos de madres chagásicas ni en chicos de entre 6 y 12 años, tal como establece la Ley. Sobre este punto es importante recordar que en nuestro país cuatro de cada 100 mujeres embarazadas tienen Chagas.

La mayoría de los bebés “no son diagnosticados en la etapa de mayor efectividad del tratamiento”. Los controles que, según la legislación, deben realizarse a menores de 14 años, son pocos. En 2015, sólo se tomaron muestras al 3,4% de la población a controlar y en 2016, sólo al 2,4%.

La AGN remarca que los 490 agentes que dependen de la ex Coordinación Nacional de Control de Vectores “trabajan en acciones de control de enfermedades transmitidas por otros portadores”, tales como paludismo, dengue y zika. Y que sólo hay una Coordinadora Técnica con “dedicación exclusiva” en el PNCh. 
En 2016, sólo tomaron muestras al 2,4% de la población menor de 14 años a controlar.
En 2012, también hubo un cuestionamiento a la metodología con que el Programa Nacional de Chagas recibía información de las provincias: “eran datos parciales y no todas contaban con ellos”. Esta carencia "dificulta la posibilidad de contar con diagnósticos integrales, precisos y oportunos para adoptar las decisiones más adecuadas para alcanzar los objetivos”, indica el actual informe.

La AGN resalta que “no se alcanzó la meta de interrupción de la transmisión vectorial en los lapsos previstos” y en su nuevo trabajo recomienda la provisión de personal idóneo para que intervenga en un plan de control vectorial “con metas claras y precisas”.

También observaron la falta de evidencia “de la implementación sistemática de campañas masivas a nivel nacional para informar, concientizar a todos los sectores sociales y promover la participación comunitaria activa”.

Qué hay de nuevo

La AGN advierte una “debilidad registral ante la ausencia de datos sobre seguimiento, las interrupciones y sus causas y las finalizaciones correctas”. En 2015, por ejemplo, se informaron 2.218 tratamientos para pacientes con infección crónica y para casos agudos congénitos y vectoriales, pero la demanda de medicación es superior, por lo que se estima que hay más tratamientos que se hacen y no se notifican.

Fuente: El Auditor/ Chaco Día por Día – Ver más sobre Chagas