Según la Organización Mundial de la Salud, hacia el año 2020 la depresión provocará más discapacidad que los accidentes cerebrovasculares o las enfermedades pulmonares. Cómo
detectarla.
Los síntomas incluyen:
- Sentimiento de tristeza o “vacío”
- Pensamientos pesimistas o de desesperanza
- Culpa
- Irritabilidad
- Pérdida del interés en actividades o hobbies que producían placer
- Cansancio o pérdida de la energía
- Dificultad en la concentración, o en la toma de decisiones
- Insomnio o sueño no reparador
- Pensamientos recurrente de muerte o de no vivir
- Somatizaciones como cefaleas, gastritis, contracturas musculares
La depresión es la principal causa mundial de discapacidad,
según datos de la Organización Mundial de la Salud. Esta entidad publicó cifras
que indican que hacia el año 2020 la depresión producirá más discapacidad que
los accidentes de tránsito y los accidentes cerebrovasculares (ACV) o las
enfermedades pulmonares, afectando sobre todo a quienes estén entre los 20 y
los 50 años de edad.
“La depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo,
y se calcula que afecta a unos 350 millones de personas. Es un problema de
salud serio, especialmente cuando se vuelve crónico y según la intensidad puede
llegar a ser grave”, explicó Marcelo Cetkovich, director del Departamento de
Psiquiatría de INECO.
El trastorno depresivo mayor está caracterizado por la
combinación de síntomas que interfieren con la habilidad de la persona en
trabajar, dormir, estudiar, comer o de disfrutar de actividades. Por este
motivo, se lo considera incapacitante ya que interviene en el funcionamiento
normal de las personas.
Fernando Torrente, director del Departamento de Psicoterapia
Cognitiva de INECO, indicó que “la depresión es una enfermedad tratable y, una
vez diagnosticada, puede ser abordada de diversas maneras. El tratamiento más
exitoso sería una combinación de fármacos y psicoterapia”.
Para las depresiones leves o moderadas, la psicoterapia
puede ser la mejor opción. Entre las diversas escuelas psicoterapéuticas, la
que ha demostrado mayor eficacia y especificidad para la depresión, es la
cognitivo-comportamental, ya que permite detectar y reestructurar patrones de
pensamiento que favorecen nuestro malestar al afectar la visión del mundo y la
relación con quienes nos rodean.
Sin embargo, en la depresión severa la psicoterapia no sería
suficiente. El tratamiento farmacológico incluye una familia de medicamentos,
los antidepresivos, muy eficaces debido a su capacidad de modificar sutilmente
el funcionamiento químico cerebral.
“Si bien sabemos que neurotransmisores como la serotonina,
la noradrenalina y la dopamina juegan un rol fundamental en la depresión y en
el mecanismo de acción de los antidepresivos, tenemos claro que son solo una
parte de una muy compleja maquinaria molecular”, finalizó Evangelina Melgar,
psiquiatra de la Clínica de Ansiedad y Estrés de INECO.
Fuente: Diario Infobae