jueves, 22 de agosto de 2013

Violencia y más violencia, no dejemos de prestar atención

por Mónica Teresita del Cerro


 En estos días se conoció la situación del  alumno de un Escuela de la localidad de Wilde  de la provincia de Buenos Aires, que fue  agredido por sus compañeros.

 Esta clase de noticias que –desde hace un  tiempo- se publican con mayor asiduidad,  presenta una particularidad adicional que hace  la cuestión aún más grave; el agredido es una  persona con discapacidad... Esta situación  pudo conocerse porque la agresión fue no sólo  filmada sino subida a Internet (se adjunta video) 




Algunas reflexiones sobre el tema

En primer lugar la violencia ha empezado a ser moneda corriente en las relaciones humanas, esta violencia no respeta la condición de inferioridad de quienes la padecen y sólo dejan a la vista la actitud cobarde de quienes la ejercen.

En segundo término, la violencia es una falta de comunicación y sin embargo ‘se comunica’ a través de la red, haciendo gala de lo que significa sacar ventaja de quien se encuentra en inferioridad de condiciones.

En tercer lugar, nadie puede quedar indiferente frente a estos hechos; padres, autoridades, otros compañeros o personas que –en muchas oportunidades- son testigos pasivos de las agresiones…

Es imposible que no existan posibilidades de dar a quienes se transforman en blancos de estos actos, debida protección, contención y resguardo, previniendo la ocurrencia de estos episodios y desalentando que se repitan.

Aquellos que no miren lo que deben ver debieran ser vistos por la sociedad como elementos extraños para el sistema de convivencia y respeto que tanto hemos defendido a lo largo de estos años.