La
Organización Mundial de la Salud acoge con beneplácito el acuerdo de
una reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas que
aumentará el acceso a la asistencia sanitaria y los servicios conexos de las
personas con discapacidad y propiciará que estas contribuyan al desarrollo
sostenible de su comunidad.
Estuvo previsto que el día de ayer, los jefes de Estado,
con motivo de su primera reunión mundial sobre este tema, recomienden lo
siguiente:
- Incluir a las personas con discapacidad al establecer y llevar a cabo su agenda para el desarrollo después de 2015.
- Allanar las innumerables barreras con que estas personas tropiezan en la vida cotidiana, como las dificultades para recibir asistencia sanitaria, en particular los servicios de rehabilitación y los dispositivos de ayuda.
- Impulsar la actuación urgente de todas las partes interesadas, en particular el sector de la salud, para lograr que todas las políticas de desarrollo beneficien a las personas con discapacidad.
- Mejorar la recopilación y el análisis de los datos sobre discapacidad e idear formas de usarlos más eficazmente para orientar la formulación de políticas y programas.
Mejorar el acceso a la asistencia sanitaria
En el mundo hay alrededor de 1000 millones de personas con
discapacidad, y todas ellas tienen las mismas necesidades generales en materia
de salud que las personas sin discapacidad, tales como vacunas, detección del
cáncer y servicios de salud reproductiva. Pero además pueden tener otras
necesidades especiales relacionadas con la discapacidad, como úlceras cutáneas,
infecciones de vías urinarias, parálisis y depresión relacionadas con lesiones
de la médula espinal. Muchas personas con discapacidad necesitan
rehabilitación; por ejemplo, el apoyo para recuperar las fuerzas después de una
hospitalización a causa de un coma diabético o la colocación de una prótesis
después de la amputación de un miembro.
«Las personas con discapacidad se enfrentan muy a menudo con
obstáculos para recibir los servicios de salud y rehabilitación», afirma la
doctora Margaret Chan, Directora General de la OMS. «Entre ellas sobresalen el
estigma y la discriminación, la falta de medios especiales que les permitan el
acceso y la incapacidad de pagar por los servicios. El nuevo acuerdo de las
Naciones Unidas puede ayudar a derribar esos obstáculos.»
Hoy en día, las personas con discapacidad indican con una
frecuencia dos veces mayor que las aptitudes del personal sanitario y las
características de los establecimientos asistenciales no satisfacen sus
necesidades. Con una frecuencia tres veces mayor se les niega la asistencia sanitaria,
y con una frecuencia cuatro veces mayor son tratadas de mala manera en el
sistema sanitario por comparación con quienes no tienen discapacidad.
En todo el mundo, la mitad de las personas con discapacidad
no pueden pagar la asistencia sanitaria que necesitan. Tienen un 50% más de
probabilidades que las personas sin discapacidad de incurrir en gastos médicos
catastróficos que las hunden en la pobreza.
Muchas personas con discapacidad no pueden conseguir los
dispositivos de ayuda ni los servicios de rehabilitación conexos que necesitan.
Por ejemplo, se calcula que 360 millones de personas padecen pérdida de la
audición entre moderada y profunda, pero la producción de audífonos apenas
basta para satisfacer un 10 de las necesidades a escala mundial y un 3% de las
necesidades en los países en desarrollo; unos 200 millones de personas
necesitan anteojos u otros dispositivos contra las deficiencias visuales pero
no tienen acceso a ellos. Alrededor de 70 millones de personas necesitan una
silla de ruedas, pero solo la consiguen entre un 5 y un 15% de ellas.
En el documento de la reunión de alto nivel se pondrá de
relieve la importancia de:
- Poner al alcance de las personas con discapacidad, sin importar quiénes sean ni dónde vivan, servicios de salud de buena calidad y asequibles.
- Formular políticas y programas nacionales en materia de discapacidad que atiendan las necesidades de asistencia sanitaria y rehabilitación de las personas con discapacidad, y asignar los recursos apropiados.
- Mejorar el acopio de datos para conocer mejor estas necesidades asistenciales y de rehabilitación, y vigilar y evaluar los efectos de las políticas y los programas.
La OMS ha venido redoblando sus esfuerzos a tono con el
documento y para ello está preparando un plan de acción a siete años para
mejorar la salud de las personas con discapacidad. El plan está basado en
métodos de comprobada eficacia para mejorar la salud y el bienestar de estas
personas.
También se apoya en la Convención sobre los derechos de las
personas con discapacidad y en las recomendaciones formuladas en el Informe
mundial sobre la discapacidad de 2011. En estos momentos, el proyecto de plan
es objeto de una serie de consultas regionales específicas, incluido un proceso
consultivo en línea que terminará el 11 de octubre de 2013. Una vez finalizado,
el plan se someterá a la consideración del Consejo Ejecutivo de la OMS en su
reunión de enero de 2014, antes de presentarlo a la 67.ª Asamblea Mundial de la
Salud en mayo del mismo año.
Fuente: Organización Mundial de la Salud