La OPS insta a crear
alternativas comunitarias para atenderlos y a capacitar a los familiares
cuidadores, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemoró este mes.
Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud
Mental para acrecentar la conciencia del público en torno a estos problemas. La
OPS, oficina regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) se une a la celebración de esta fecha cuyo lema este año fue "Salud Mental
y Adultos Mayores". En la región, vivían en 2006 casi 100 millones de personas
mayores de 60 años, cifra que se estima se duplicará para 2020.
La demencia y la depresión son los trastornos
neuropsiquiátricos más comunes en ese grupo de edad. La depresión afecta a
nivel mundial al 7% de ellos y la demencia al 5%. Le siguen los trastornos de
ansiedad (3,8%) y los problemas por abuso de sustancias psicotrópicas (casi al
1%). Asimismo, aproximadamente una cuarta parte de las muertes por daños
autoinfligidos corresponden a personas de este grupo de población.
La Directora de la OPS, la doctora Carissa F. Etienne,
destacó los “importantes avances” en la reforma en salud mental en la región en
los últimos 25 años, en particular, en el cambio progresivo del viejo modelo de
asilo al nuevo sistema basado en la comunidad, que respeta los derechos humanos
de los usuarios y cuenta con servicios descentralizados e integrados a la
atención primaria de la salud. En ese sentido, Etienne destacó como ejemplo a
Belice, Brasil, Chile, Cuba y Panamá, entre otros.
Sin embargo, se estima que en muchos hospitales
psiquiátricos de las Américas, más del 50% de los ancianos permanecen allí
porque no existen alternativas de tratamiento en la comunidad. “Debemos
desarrollar servicios comunitarios que puedan dar respuesta a esta problemática
y capacitar a las familias para que sepan cómo acompañar mejor a sus seres
queridos en esas situaciones”, indicó el asesor regional de Salud Mental de la
OPS/OMS, Jorge Rodríguez.
Asimismo, las personas mayores pueden realizar actividades
para mantenerse física y mentalmente activas, construir lazos con sus
familiares, amigos y su comunidad, cuidar su salud y consultar a su médico. Los
trastornos mentales se pueden tratar. No existe cura para la demencia pero sí
tratamiento que puede ayudar a las personas con este padecimiento a vivir
muchos años y con buena calidad de vida.
Por otro lado, y con el fin de involucrar a los usuarios de
los servicios de salud mental y a sus familiares en este cambio de modelo de
atención psiquiátrica, del 15 al 17 de octubre se realizó en la capital de
Brasil la primera conferencia regional en este sentido, que organizada por la
Organización Panamericana de la Salud, reunió a más de un centenar de
usuarios y familiares de 20 países.
Estrategias de tratamiento y asistencia
- Proporcionar a los adultos mayores una atención de salud mental eficaz en el nivel comunitario.
- Dar formación, capacitación y apoyo a quienes los atienden en las casas.
- Capacitar a todo el personal sanitario que debe enfrentarse con los problemas y trastornos relacionados con la vejez.
- Crear condiciones de vida y entornos que acrecienten el bienestar y propicien que las personas adopten modos de vida sanos e integrados.
- Contar con un marco legislativo apropiado, basado en las normas internacionales sobre derechos humanos, para ofrecer los servicios de la mejor calidad.
Fuente: Organización Panamericana de la Salud