La malaria, la tuberculosis, un conjunto de 17 enfermedades
tropicales (como la leishmaniasis, la enfermedad de Chagas o la enfermedad del
sueño), 11 diarreicas y otras 19 relacionadas directamente con situaciones de
pobreza, con excepción del sida, son las enfermedades que analiza el informe, y
que representan el 11% de la carga mundial de morbilidad, de acuerdo con los
datos más recientes.
Según la DNDi, la mayoría de los productos terapéuticos
desarrollados está hecha en base a versiones modificadas de medicamentos ya
existentes. Pero de los 336 que eran completamente novedosos, sólo 4
(equivalentes al 1% del total) eran destinadas al tratamiento de enfermedades
olvidadas (concretamente, tres contra la malaria y uno contra la diarrea), y
ninguno al de las de carácter tropical.
El doctor Bernard Pécoul, director ejecutivo de DNDi,
explicó: "Aunque el desarrollo de medicamentos y vacunas se acelera,
debemos seguir trabajando para mantener estas enfermedades en la agenda de la
política internacional."
El estudio apunta que de los 150 mil ensayos clínicos de
nuevos productos terapéuticos realizados hasta diciembre de 2011, sólo el 1%
era para el tratamiento de enfermedades olvidadas. La DNDi prevé que en los
próximos seis años se registrarán 28 productos para este tipo de patologías,
pero sólo cinco de ellos serán completamente nuevos.
Como aspecto positivo, el informe destaca que de 123 nuevos
productos actualmente en desarrollo contra esas enfermedades, más de la mitad son
vacunas o productos biológicos, incluidos 21 para luchar contra la malaria.
La DNDi es una organización que reúne los esfuerzos de la
comunidad científica, el sector público y la industria farmacéutica en favor de
la investigación y desarrollo de medicamentos para enfermedades olvidadas.
Dengue epidémico
El dengue, una enfermedad endémica en toda América Latina
con excepción de Uruguay y Chile, provoca nuevos brotes en Centroamérica, donde
el serotipo 2 se cobró este año 50 vidas. En Latinoamérica, más de 544 millones
de personas corren el riesgo de contraer la enfermedad y, en lo que va de 2013,
murieron al menos 1034 personas: 456 en Brasil (sobre 1.423.672 casos), 124 en
Colombia (102.944 casos) y 47 en México (162.008 casos), según cifras de la
Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El caso paraguayo es especialmente preocupante, ya que el
número de fallecimientos por la enfermedad hasta el pasado 17 de octubre
triplicaba a los 70 que se presentaron en todo 2012. Igualmente, los casos confirmados
de infección pasaron de 30.823 a 140.787. También se han producido muertes en
República Dominicana (90), Perú (13), Ecuador (11), Bolivia (8) y Puerto Rico
(2), y más de 2 millones de personas se han visto infectadas.
En la Argentina, no hubo fallecidos en 2013 a causa de esta
enfermedad.
Contra el chagas
Los pacientes que sufren de mal de Chagas en América van a
poder tratarse con un medicamento que, por primera vez, se realiza en la
Argentina. Así se informó en abril de este año, después de que la Organización
Panamericana de la Salud aprobara su inclusión en el fondo rotatorio, lo cual
implica que los gobiernos del continente pagan los tratamientos a mejor precio.
Aunque se trata de una enfermedad propia de América, la
migración implicó la expansión de la enfermedad en distintas regiones de Europa
y Oceanía. En total, la Organización Mundial de la Salud calcula que hay 8
millones de infectados, pero menos del 1% de los infectados se trata con
benznidazol, que debe ser suministrado apenas diagnosticada la enfermedad.
Ese medicamento había sido discontinuado por problemas en la
producción masiva, que se realizaba en un laboratorio de Brasil, pero el año
pasado la producción comenzó en la Argentina mediante una alianza
público-privada, que incluye al Ministerio de Salud de la Nación, la Fundación
Mundo Sano y las empresas Maprimed y el laboratorio farmacéutico ELEA. Así fue
como la Argentina se convirtió en el único proveedor del medicamento para
Chagas en el mundo.
Fuente: Tiempo Argentino