jueves, 31 de octubre de 2013

Medicamentos: apenas el 4% es para tratar enfermedades olvidadas

Malaria y Chagas, entre otras, afectan a comunidades vulnerables de países pobres y no reciben atención de la industria farmacéutica.

Apenas el 4% del total de medicamentos y vacunas aprobados durante más de una década, entre 2000 y 2011, sirvieron para luchar contra las llamadas "enfermedades olvidadas", presentes sobre todo en países pobres y comunidades vulnerables. Así lo indicó un estudio publicado por la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Abandonadas (DNDi, en inglés), que precisa que, de 850 fármacos y vacunas autorizados durante en ese período, sólo 37 estaban destinados a combatir esas dolencias.

La malaria, la tuberculosis, un conjunto de 17 enfermedades tropicales (como la leishmaniasis, la enfermedad de Chagas o la enfermedad del sueño), 11 diarreicas y otras 19 relacionadas directamente con situaciones de pobreza, con excepción del sida, son las enfermedades que analiza el informe, y que representan el 11% de la carga mundial de morbilidad, de acuerdo con los datos más recientes.

Según la DNDi, la mayoría de los productos terapéuticos desarrollados está hecha en base a versiones modificadas de medicamentos ya existentes. Pero de los 336 que eran completamente novedosos, sólo 4 (equivalentes al 1% del total) eran destinadas al tratamiento de enfermedades olvidadas (concretamente, tres contra la malaria y uno contra la diarrea), y ninguno al de las de carácter tropical.

El doctor Bernard Pécoul, director ejecutivo de DNDi, explicó: "Aunque el desarrollo de medicamentos y vacunas se acelera, debemos seguir trabajando para mantener estas enfermedades en la agenda de la política internacional."

El estudio apunta que de los 150 mil ensayos clínicos de nuevos productos terapéuticos realizados hasta diciembre de 2011, sólo el 1% era para el tratamiento de enfermedades olvidadas. La DNDi prevé que en los próximos seis años se registrarán 28 productos para este tipo de patologías, pero sólo cinco de ellos serán completamente nuevos.

Como aspecto positivo, el informe destaca que de 123 nuevos productos actualmente en desarrollo contra esas enfermedades, más de la mitad son vacunas o productos biológicos, incluidos 21 para luchar contra la malaria.

La DNDi es una organización que reúne los esfuerzos de la comunidad científica, el sector público y la industria farmacéutica en favor de la investigación y desarrollo de medicamentos para enfermedades olvidadas. 

Dengue epidémico

El dengue, una enfermedad endémica en toda América Latina con excepción de Uruguay y Chile, provoca nuevos brotes en Centroamérica, donde el serotipo 2 se cobró este año 50 vidas. En Latinoamérica, más de 544 millones de personas corren el riesgo de contraer la enfermedad y, en lo que va de 2013, murieron al menos 1034 personas: 456 en Brasil (sobre 1.423.672 casos), 124 en Colombia (102.944 casos) y 47 en México (162.008 casos), según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El caso paraguayo es especialmente preocupante, ya que el número de fallecimientos por la enfermedad hasta el pasado 17 de octubre triplicaba a los 70 que se presentaron en todo 2012. Igualmente, los casos confirmados de infección pasaron de 30.823 a 140.787. También se han producido muertes en República Dominicana (90), Perú (13), Ecuador (11), Bolivia (8) y Puerto Rico (2), y más de 2 millones de personas se han visto infectadas.

En la Argentina, no hubo fallecidos en 2013 a causa de esta enfermedad.

Contra el chagas

Los pacientes que sufren de mal de Chagas en América van a poder tratarse con un medicamento que, por primera vez, se realiza en la Argentina. Así se informó en abril de este año, después de que la Organización Panamericana de la Salud aprobara su inclusión en el fondo rotatorio, lo cual implica que los gobiernos del continente pagan los tratamientos a mejor precio.

Aunque se trata de una enfermedad propia de América, la migración implicó la expansión de la enfermedad en distintas regiones de Europa y Oceanía. En total, la Organización Mundial de la Salud calcula que hay 8 millones de infectados, pero menos del 1% de los infectados se trata con benznidazol, que debe ser suministrado apenas diagnosticada la enfermedad.

Ese medicamento había sido discontinuado por problemas en la producción masiva, que se realizaba en un laboratorio de Brasil, pero el año pasado la producción comenzó en la Argentina mediante una alianza público-privada, que incluye al Ministerio de Salud de la Nación, la Fundación Mundo Sano y las empresas Maprimed y el laboratorio farmacéutico ELEA. Así fue como la Argentina se convirtió en el único proveedor del medicamento para Chagas en el mundo.

Fuente: Tiempo Argentino