¿Cuándo se retiró del mercado? Los hallazgos del doctor Lenz
provocaron su inmediata retirada en 1962, en Alemania y posteriormente en el
resto de países (en España fue en 1963), con un balance que el pediatra alemán
estimaba en al menos unos 3.900 afectados (con evidencias claras de exposición)
a los que habría que sumar casi 2.000 víctimas mortales porque Lenz calculó que
la mortalidad infantil en el primer año de vida en menores expuestos a la
talidomida durante la gestación era del 40%.
¿Cuántos afectados hay? Aunque algunos estudios elevan la
cifra de afectados en toda Europa a unos 8.000-10.000 personas, los
especialistas reconocen las dificultades para dar una cifra exacta. Como
explica en un artículo en la revista 'Medicina Clínica' la doctora María Luis
Martínez Frías, directora del Centro de Investigación sobre Anomalías
Congénitas (CIAC), antes de establecer una relación causa-efecto hay que tener
claro que no todos los tipos de malformaciones detectadas en niños expuestos a
un agente teratógeno (capaz de generar daños en el feto) son necesariamente
producidas por ese agente. Además, hay que descartar que los defectos
congénitos sean de causa génica, cromosómica o por otros factores ambientales
de riesgo, pues hay que tener en cuenta que entre el 3 y el 6% de las personas
tienen un riesgo de que sus hijos nazcan con defectos congénitos.
¿Todas las mujeres tuvieron niños afectados? Según demostró
el profesor Lenz hace 50 años, el periodo exacto en el que la talidomida
produce alteraciones en el desarrollo de las extremidades del feto es el
comprendido entre los días 38 y 47 contando desde el primer día de la última
regla. En cambio, no se observaron personas afectadas después de los días 48-49
(coincidiendo con un embrión de cinco semanas).
¿Para qué se usa hoy la talidomida? A pesar de esta terrible
experiencia, este fármaco se sigue utilizando con estictos controles ya que en
los últimos 40 años se han identificado propiedades diversas: sedante no
barbitúrico, antiinflamatorio, etc. Así, en 1979, se empezó a usar para el
tratamiento del síndrome de Behçet (una enfermedad reumática crónica) y, a partir
de 1988, para la enfermedad de injerto contra huesped. Hace 20 años, se
describieron por primera vez sus propiedades antiangiogénicas, comprobándose
resultados favorables en el mieloma múltiple. Además, es un tratamiento útil
contra la lepra. "Se ha reintroducido con indicaciones precisas y con una
contraindicación clara en el embarazo", aclara el doctor Miguel del Campo,
especialista en Genética Humana del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona.
¿Qué lecciones enseñó? Hasta ese momento se consideraba que
la placenta era una barrera impenetrable que protegía al embrión de cualquier
agente externo. A partir de la talidomida, los investigadores descubrieron que
algunos fármacos y otras sustancias podían atravesarla y alterar el desarrollo
embrionario, lo que cambió radicalmente la percepción y el uso de medicamentos
durante el embarazo. Además, como destaca la doctora Martínez-Frías en su
artículo, este fármaco obligó a reforzar los estudios epidemiológicos sobre
anomalías congénitas, endureció las normativas sobre comercialización de
fármacos y motivó la puesta en marcha de registros internacionales de recién
nacidos con defectos. "Supuso el pistoletazo de salida de la investigación
sobre teratología [anomalías congénitas]", añade el doctor del Campo. La
talidomida, apunta, supuso un punto de inflexión en la demostración de que una
sustancia segura para adultos podía no serlo en mujeres embarazadas.
Fuente: El Mundo.es