La enfermedad puede presentarse como meningitis bacteriana
(infecta a las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal) o a
través de una infección generalizada en la sangre. Del 10 al 20% de quienes la
padecen muere y otro porcentaje similar sufre severas complicaciones como
amputaciones, convulsiones, daño cerebral o sordera. Anualmente, se registran
medio millón de casos en todo el mundo y en Argentina su prevalencia es de 0,6
casos cada 100 mil personas.
Los síntomas son variados y dependen de la edad de la
persona afectada: rechazo a los alimentos, fiebre, irritabilidad, fotofobia,
dolor de cabeza, náuseas y vómitos, tendencia al sueño y, en algunas casos,
aparecen manchas rojas (petequias). Suele confundirse con un estado gripal, lo
que muchas veces complica el diagnóstico temprano. En el país, hay tres vacunas
para prevenir la enfermedad: la Meningococo C Conjugada (de aplicación
gratuita, porque está incluida en el Calendario nacional de inmunizaciones), la
Meningococo BC y la tetravalente, que protege contra cuatro de los cinco
serogrupos más frecuentes (A. C, W135, Y). Esa última, se aplica en en
adolescentes y adultos (11 a 55 años) desde 2010 y a partir de 2011 se la
indicó también en chicos de 2 a 10 años. Ahora, la ANMAT aprobó la extensión a
bebés a partir de los dos meses (tiene un costo de 620 pesos y sólo las
prepagas OSDE y Louis Pasteur la cubren al 100% antes del año).
“Esta nueva indicación es muy importante, porque los niños
pequeños menores de un año son los más afectados. Según datos del Ministerio de
Salud de la Nación la mayor cantidad de casos fatales se presenta entre los
menores de 5 años, especialmente en los menores de 1 año.” afirmó Daniel
Stamboulian, Presidente de FUNCEI-FIDEC. En base a datos del Instituto Malbrán,
se estima que el 88% de los casos en los menores de un año se producen antes de
los 9 meses de vida.
"Es una enfermedad que si bien no es muy frecuente, es
muy grave, tiene una alta mortalidad y es muy difícil detectarla precozmente ya
que afecta a niños sanos que pasan rápidamente, en unas pocas horas, de un
estado de salud a un estado de enfermedad, un 20-25% puede requerir terapia
intensiva”, añadió Eduardo López, jefe del departamento de Medicina del
Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y profesor de Pediatría de la Facultad de
Medicina de la Universidad del Salvador.
La mayoría de las personas transporta la bacteria Neisseria
meningitidis (conocida como meningococo) en la nariz y garganta en algún
momento de su vida en forma asintomática. Sólo el 1% de los portadores
desarrolla la enfermedad, que se transmite por la saliva (tos, estornudos,
besos, compartir vasos o mate, etc.).
“Si uno quiere prevenir la enfermedad por meningococo y sus
consecuencias, es fundamental vacunar lo más precozmente posible. Uno puede
vacunarse a cualquier edad pero teniendo cuenta que la enfermedad comienza con
mucha mayor frecuencia antes del año comenzar a vacunar a partir de los 2 meses
es lo ideal.” concluyó López.
Fuente: Diario Clarín