La historia de Tuntakamón, especialmente su último capítulo,
dio un nuevo giro. Científicos británicos descubrieron que no murió como se
pensaba hasta ahora: víctima de la malaria. Al parecer, fue atropellado
accidentalemtne por un carro en pleno combate. El cadáver momificado, además,
reveló otro detalle inesperado. Se prendió fuego espontáneamente tras un
intento chapucero por embalsamarlo.
Un fragmento de carne del joven faraón, cuya tumba fue
descubierta en 1922 por Howard Carter y Lord Carnarvon, fue testeado por
científicos que confirmaron que su cuerpo se quemó abruptamente cuando estaba
siendo sellado.
El descubrimiento de su tumba casi intacta, junto con un
ataúd de oro y una máscara funeraria de oro, causaron sensación en todo el
mundo en los años 20 y generaron una fascinación generalizada y persistente por
el Antiguo Egipto. Tutankamón y sus tesoros se asocian desde hace tiempo,
además, con una “maldición” que nació luego de varias muertes misteriosas.
Entre ellas, la de Lord Carnarvon poco después del hallazgo de la tumba.
Más de 20 personas vinculadas a la apertura de la cámara
funeraria del faraón en Luxor murieron de forma extraña en los años siguientes,
seis en Londres.
Ahora, con la tecnologíadel siglo XXI, el investigador Chris
Naunton, egiptólogo, hace crecer la intriga que rodea a la momia al llegar a la
conclusión de que su cuerpo se quemó por una mala praxis en el proceso de
momificación. Para tener certeza de ese dato, Naunton examinó los apuntes
originales de Carter y junto con científicos forenses del Cranfield Forensic
Institute, de Bedfordshire, llevó a cabo una autopsia virtual del cadáver
utilizando la tecnología de escáner con tomografía axial computarizada, cuyos
resultados pueden reavivar también la posibilidad de que el joven soberano
muriera atropellado por un carro, en combate.
Ese detalle no es menor porque no hay registros sobre los
últimos días del faraón y desde hace tiempo se debate cuál fue la causa de su
muerte. Si bien existen versiones de que Tutankamón fue asesinado o que murió
en un conflicto, muchos expertos creían que su muerte se debió a un accidente o
una enfermedad. Una tomografía realizada en 2005 muestra que había sufrido una
fractura en la pierna izquierda poco antes de morir, y que esa pierna se había
infectado. Análisis de ADN realizados en 2010 mostraron la presencia de malaria
en su sistema. Las recientes revelaciones, en cambio, indican que habría caído
en combate y que un carro lo arrolló.
Los nuevos datos se presentarán este fin de semana en un
documental que emitirá la televisión británica. El programa también analiza por
qué razón la tumba de Tutankamón no fue descubierta durante tantos miles de
años. Stephen Cross, geólogo, presentó pruebas de una inundación repentina,
cuyas consecuencias pueden haber mantenido los tesoros a salvo de profanadores.
Fuente: Diario Clarín