El anticonceptivo oral masculino permitiría equilibrar las
relaciones entre hombres y mujeres.
Es lo mismo que opina Filomena Ruggiero, de la asociación
Genera, dedicada a la igualdad de género y el desarrollo. “Sería un avance en
la igualdad”, dice Ruggiero, ya que ayudaría a compartir los costes (en salud,
psicológicos y económicos) de la contracepción. Sin embargo, su utilización
requeriría un elevado grado de “confianza” en la pareja. “Las mujeres pueden no
tener la seguridad de que el hombre se esté tomando la píldora, pero los
efectos (el embarazo) recaen sobre ellas”.
La cuestión es si los hombres la usarían o noLucía Masarrasa, del Forum de Política Feminista
Algunas organizaciones feministas ponen en duda que la
píldora masculina pudiera cambiar el panorama de las relaciones. Es el caso de
Lucía Masarrasa, del Forum de Política Feminista. “En principio, es bienvenida.
La cuestión es si los hombres la usarían o no”, plantea Masarrasa. La activista
cree que, en este caso, la igualdad sería el prerrequisito para que el
anticonceptivo oral funcionase y se implantase en la sociedad. “Si los hombres
tienen una perspectiva igualitaria, serán proclives a usarla. Pero si no, lo
veo difícil”, mantiene Masarrasa. Los hombres que ya son reacios a usar el
preservativo no abrazarían un método que requiere más planificación e
involucramiento.
“Como posibilidad científica es positiva, pero otra cosa son
las condiciones necesarias para normalizar su uso”, dice Luis Enrique Sánchez,
presidente de la Federación de Planificación Familiar Estatal, que integra
distintas asociaciones por los derechos sexuales y reproductivos. “Requeriría
un cambio cultural convencer a los hombres para que adopten una nueva pauta”,
dice.
Josune Aguinaga, profesora de Sociología de la UNED, cree
que la aparición de la píldora masculina no tendría grandes repercusiones. “El
preservativo es el principal método anticonceptivo en España. Los hombres ya se
han responsabilizado en buena medida”, argumenta. Un 80% de la población que
mantiene relaciones sexuales utiliza métodos anticonceptivos seguros en España,
de los cuales el 60% emplean el preservativo, según datos referidos por la
Federación de Planificación Familiar. Por ello, Aguinaga cree que el
antincnceptivo oral aumentaría las posibilidades de elección, pero no
implicaría un gran cambio social.
Fuente: Diario El País