No es aplicado media hora antes de exponerse al sol y el 40%
tiene componentes vencidos.
Según el informe, el 30% de los usuarios de protectores
solares “no reaplica el producto en jornadas extendidas al aire libre y un 40%
usa los comprados el año anterior”. Además, el 99% sólo se aplica protector
solar cuando está en la playa o va a la pileta, a pesar de que la recomendación
de la Anmat y otros organismos es que éstos deben ser utilizados en cualquier
situación de exposición de la piel a los rayos solares. Es decir, que aún
cuando se camina por la calle o se hace cola para entrar al banco o a un
negocio, hay que ponerse protector solar.
Para Ana De Pablo, dermatóloga del Hospital Universitario
Austral, “en los últimos años el uso de protectores solares está muy difundido,
aunque todavía es un elemento difícil de incorporar a veces por su costo, dado
que prácticamente ninguna cobertura médica los tiene en sus vademécum”.
Otro concepto equivocado es que la mayoría de los argentinos
se aplica el producto en la playa o en la pileta, cuando ya está instalado
frente al sol, mientras que los dermatólogos recomiendan que los filtros
solares deben usarse entre 30 minutos y dos horas antes de exponerse al sol.
“Desde que los protectores solares están en las farmacias, luego pasaron a
venderse en cualquier comercio. Eso favorece su mala utilización y propicia que
sólo el 40% de los consumidores compre recurriendo a la recomendación de
dermatólogos o farmacéuticos”, le dijo a PERFIL Miguel Lombardo, presidente de
Facaf.
Más datos. Los resultados de la edición 19° de la Campaña
que organiza anualmente la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) mostraron
que el 45% de la población se protegía con protector solar, mientras que el 32%
lo hacía con la ropa, aunque sólo el 20% respetaba los horarios. Para De Pablo
esto demuestra que existe un bajo nivel de concientización que contribuye a
incrementar las cifras de cáncer de piel. “Con este tipo de hábitos,
prácticamente el 33% de la población tendrá alguna lesión en el transcurso de
su vida”.
“Inclusive, los casos de epitelioma basocelular,
espinocelular y melanoma, que son los tres tipos de cáncer de piel, se
advierten a edades más tempranas”, refirió Cristina Pascutto, dermatóloga,
directiva de la SAD y coordinadora de la Sección Dermatoinmunología del
Hospital de Clínicas.
“Frente a esta situación, lo bueno es que el cáncer de piel
es fácilmente detectable, y diagnosticado en forma temprana tiene altas tasas
de curación. Por eso hacemos hincapié en la prevención, pero también en la
realización de controles a través del autoexamen que consiste en revisar si
aparecen manchas o si los lunares cambian de tamaño, forma y coloración. Por
otro lado, al menos una vez al año, hay que ir al dermatólogo”, agregó.
Cambio de hábitos. Aunque la idea que imperaba hace muchos
años respecto a que estar bronceado era sinónimo de salud está cambiando, lo
cierto es que tomar sol es una cuestión cultural que debe modificarse de a
poco, haciendo foco en el cambio de hábitos. Esto es fundamental porque la
acumulación crónica de radiación ultravioleta y el antecedente de quemaduras
solares (el típico enrojecimiento del verano), favorece la aparición de
lesiones.
“Una costumbre que podríamos modificar es la de hacer
ejercicio —tanto adultos como niños— cuando el sol está muy fuerte. También
debemos modificar el hábito de cuidado y extenderlo, por ejemplo a los hombres
que siguen siendo mucho más reticentes que las mujeres a colocarse el protector
solar”, sostuvo De Pablo.
Antes de exponerse al sol, es importante tener en cuenta
ciertas recomendaciones como no recurrir a productos de años anteriores estén o
no vencidos porque, como le explicó Pascutto a PERFIL, “una vez abiertos y al
tener seis meses o más de antigüedad muchos de los aditivos de los protectores
pueden sufrir modificaciones que alteran su efectividad”.
Por eso, lo mejor es comprar nuevos respetando el fototipo
de piel que está determinado por la genética: tono de piel, ojos y cabello.
Según los expertos, también hay que optar por uno de amplio espectro (rayos
UVA/UVB) y Factor de Protección Solar (FPS) superior a 20. Y no exponerse al sol
entre la 11.00 y 16.00 hs.
Fuente: Diario Perfil