La decisión fue tomada durante
la Asamblea que la Organización Mundial de la Salud desarrolla en Ginebra.
Algunos países manifestaron su preocupación por el desafío que supone las
ventas por internet.
La decisión se tomó en la 67ª Asamblea Mundial de la Salud,
al tratarse el informe de la segunda reunión del Mecanismo de Estados Miembros
sobre Productos Médicos de Calidad Subestándar, Espurios, de Etiquetado
Engañoso, Falsificados o de Imitación.
Durante el debate de esta resolución, hubo consenso general
en pensar en este tema como un problema de salud pública, monitoreado por
sistemas nacionales y mundiales, al tiempo que se fortalece la capacidad
nacional, entre otros puntos. Algunos países manifestaron su preocupación por
el desafío que supone las ventas por internet y el riesgo de que este tipo de
medicamentos y su impacto negativo, si no se hacen más esfuerzos para abordar
el tema desde este mecanismo.
La primera reunión de este mecanismo de Estados Miembros fue
realizada en noviembre de 2012 en Buenos Aires por la OMS y el Ministerio de
Salud de Argentina.
Los medicamentos espurios, de etiquetado engañoso,
falsificados o de imitación son medicamentos en cuyas etiquetas se incluye, de
manera deliberada y fraudulenta, información falsa acerca de su identidad o
procedencia. Los medicamentos espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o
de imitación pueden ser productos que contienen ingredientes correctos o
incorrectos, cantidades insuficientes o excesivas del principio activo, o
productos cuyo envase ha sido adulterado. Las consecuencias del uso de
medicamentos espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación
pueden ser el fracaso terapéutico o, incluso, la muerte.
Fuente: Organización Panamericana de la Salud