Especialistas del Museo Británico
analizaron al detalle ocho cuerpos momificados. Y desde la semana pasada los exhiben al
público.
Los expertos recurrieron a la última generación de escáner
para analizar ocho momias, que incluyen las de dos nenes, extraídas de la
extensa colección de 120 momias de Egipto y Sudán que tiene el museo británico.
Gracias a esas técnicas pioneras se pudieron sacar a la luz secretos del
proceso de enterramiento y sobre las personas que vivieron entre los años 3.500
antes de Cristo y el 700 de nuestra era.
Hasta el 30 de noviembre, el Museo Británico, en el centro
de Londres, exhibirá los rostros de esas momias en los que aún se conserva el
pelo y la piel, que sobrevivieron miles de años gracias al proceso de
momificación.
Durante su investigación, los científicos hallaron cómo en
el cerebro de una de las momias se había quedado almacenada una espátula que se
empleó para vaciarle los sesos y que se puede ver claramente con el escáner.
El cuerpo del hombre, originario de la ciudad de Tebas, la
antigua capital del Imperio Nuevo de Egipto, podría haber sido momificado
alrededor del año 600 antes de Cristo, según los análisis. La imagen del cuerpo
momificado permite ver una serie de pústulas dentales que podrían haberle
ocasionado un dolor dental extremo. Esos escáneres son capaces de producir
datos de alta resolución que a su vez pueden transformarse en imágenes en 3D
con un software designado originariamente para fabricar autos.
Los restos de una cantante femenina llamada Tamut, que vivía
también en ese área alrededor del año 900 antes de Cristo, “cobrarán vida”
mediante esa técnica. Ese cuerpo fue enterrado junto con objetos de joyería que
delataban su alto estatus social y el escáner también mostró que tenía arterias
bloqueadas, que podrían haber contribuido a su muerte.
“Esta nueva tecnología es verdaderamente innovadora, lo que
nos permite reconstruir y comprender las vidas de estos ocho individuos muy
diferentes”, dijo Neil MacGregor, el director del museo.
La exposición incluirá imágenes en pantalla grande que
revelan algunos de los secretos de la momificación. Los cuerpos de las momias
fueron traídos al Museo Británico en 1756 pero ninguno había sido analizado en
los últimos 200 años, por lo que en algunos casos ni siquiera se conoce su
sexo.
La momificación fue una técnica que se desarrolló en el
Antiguo Egipto, y por la cual se adquirieron grandes conocimientos de anatomía
y química. Para los antiguos egipcios, la muerte no era necesariamente el final
de la vida, sino que era la disociación de la vida en la Tierra; el espíritu
abandonaba el cuerpo para renacer juntos en el “más allá”. Para ello era
necesario que el cuerpo llegase al “otro mundo” en perfectas condiciones,
íntegro y sin defectos, para que pudiera ser identificado por el alma del
difunto. Para lograrlo, los egipcios momificaron a los muertos, ya que así
detenían la peor consecuencia física de la muerte: la putrefacción.
La técnica de momificación consiste en vaciar el cuerpo de
los órganos. También se extrae el cerebro. Después se lava el cuerpo y se lo
deshidrata. Por último, se lo venda y se colocan amuletos entre los vendajes.
Fuente: Diario Clarín - Ver más Notas de Color