Un hombre, tras acudir a un concierto de Motörhead, empezó a
sufrir fuertes cefaleas. Las sacudidas de cabeza durante la actuación le generaron un
problema médico.
Los doctores Pirayesh, Polemikos y Krauss, del Departamento
de Neurocirugía de la Medizinischen Hochschule de Hannover (Alemania), detallan
en la publicación el caso de este hombre de 50 años que llegó a su consulta
aquejado de un fuerte dolor de cabeza que llevaba atormentándole dos semanas.
Los análisis y la exploración neurológica inicial eran
normales, por lo que los especialistas decidieron realizarle una tomografía
axial computerizada en el cráneo que reveló la existencia de un hematoma
subdural, una lesión que con frecuencia se produce tras un traumatismo craneal
grave.
El paciente manifestaba no haber sufrido ningún golpe
reciente, por lo que los neurólogos tuvieron que 'bucear' en sus hábitos de las
últimas semanas para encontrar la causa del hematoma. Según sus pesquisas, lo
único que podría haber provocado la lesión habían sido los continuos
movimientos de cabeza que el paciente aseguró haber realizado en el concierto
de Motörhead al que había asistido semanas atrás.
"El paciente no tenía ninguna historia de trauma en la
cabeza, así que asumimos que el cabeceo, con sus marcadas fuerzas de
aceleración y deceleración adelante y atrás, condujo a una ruptura de las venas
causando una hemorragia en el espacio subdural [la zona que existe entre las
membranas duramadre y aracnoides, que recubren el cerebro]", señalan los
investigadores en la revista médica.
En sus conclusiones, los especialistas reconocen que el
paciente presentaba un quiste aracnoideo en la fosa craneal media, lo "que
podría considerarse un factor de predisposición" para la hemorragia, si
bien subrayan que el del paciente X no es el único caso médico relacionado con
el característico cabeceo que realizan los seguidores del 'heavy metal' y el
rock duro.
"Aunque generalmente se considera no dañino, se le han
atribuido complicaciones médicas", como disección de la arteria carótida,
traumatismo cervical o fracturas dentales, señalan los investigadores, que
encontraron en la literatura médica otros tres casos de hematoma subdural
relacionado con el cabeceo.
La revista British Medical Journal ya dedicó un artículo a
estas llamativas lesiones en su tradicional número navideño de 2008. En él, dos
profesores de la Universidad New South Wales de Sydney (Australia) mostraban,
tras un concienzudo estudio, que las sacudidas con las que muchos amantes de
bandas como Motörhead, Mötley Crüe o Iron Maiden acompañan sus canciones
favoritas aumentan el riesgo de sufrir lesiones en el cuello y la cabeza.
Según señalan los neurocirujanos alemanes en The Lancet, el
paciente se recuperó sin secuelas después de someterse a un procedimiento para
eliminar el hematoma.
Fuente: Diario El Mundo