Se trata de una de las llamadas "enfermedades
silenciosas" dado que muchas de las personas infectadas lo desconoce. La
OMS la considera más grave que el sida y la tuberculosis. En el día mundial de
la enfermedad, especialistas advierten que la detección temprana evita
complicaciones.
Las hepatitis virales se consideran una "epidemia silenciosa"
dado que la mayoría de las personas desconocen estar infectadas y, a lo largo
de décadas, desarrollan lentamente la enfermedad hepática. Por este motivo, es
fundamental tomar conciencia de la importancia de realizarse un test de
diagnóstico y vacunarse a tiempo evitando así daños irreparables en el hígado.
"Hay tratamientos exitosos de la enfermedad que
permiten suprimir al virus B y eliminar el virus C, por eso es importante
realizarse un test de diagnóstico y buscar cuidado médico a tiempo", expresaron
los profesionales nucleados en la Asociación de Estudios de Enfermedades del
Hígado (A.A.E.E.H).
En el país, aproximadamente 1 millón de personas están
infectadas con la hepatitis B y C y la mayoría no lo sabe. En todo el mundo, se
cree que existen 240 millones de personas con infección crónica con el virus de
la hepatitis B y 150 millones con el de la hepatitis C.
Según la Organización Mundial de la Salud, la hepatitis es
una enfermedad más grave que el sida y la tuberculosis, siendo además la hepatitis
B la principal causa de cirrosis o cáncer de hígado.
La complejidad de esta enfermedad deriva de la existencia de
diferentes tipos de virus A, B, C, D y E. Las hepatitis A y E son infecciones
transmitidas por los alimentos y por el agua y afectan a millones de personas
causando casos de enfermedad aguda, de la que los pacientes tardan varias
semanas en recuperarse. Las hepatitis B, C y D se transmiten a través de
líquidos corporales infectados, como la sangre, por contacto sexual, de madre a
hijo durante el parto, o a través de material médico contaminado.
Estas últimas (B y C) pueden ser las responsables del
desarrollo de enfermedades más graves como cirrosis hepática y cáncer. "La
hepatitis C es la principal causa de trasplante hepático en el país",
informó la asociación que agrupa a hepatólogos de hospitales públicos y
privados de todo el país.
En la Argentina, la vacuna de la hepatitis A forma parte del
calendario nacional de vacunación y se aplica, en una única dosis, a los 12
meses de vida. En cuanto a la hepatitis B se aplica una dosis al recién nacido
dentro de las 12 horas de vida y luego como parte de la vacuna quíntuple
celular o pentavalente a los 4 y 6 meses de vida.
También se incorporó recientemente al calendario para todos
los adultos, siendo aplicada de manera gratuita en hospitales públicos y
centros de vacunación de todo el país. El virus de la hepatitis C es el único
que hasta el momento no tiene vacuna desarrollada.
El Día Mundial contra la hepatitis
El 28 de julio de cada año, la Organización Mundial de la
Salud y sus asociados conmemoran el Día Mundial contra la Hepatitis con el
objetivo de acrecentar la sensibilización y la comprensión de la hepatitis
viral y las enfermedades que provoca e incitar a los gobiernos de los distintos
países a tomar un rol activo en la prevención y el tratamiento de esta
enfermedad. El Día Mundial contra la Hepatitis se fijó el 28 de julio en honor
del descubridor del virus de la hepatitis B, el profesor Baruch Samuel
Blumberg, galardonado con el Premio Nobel, nacido ese día.
Fuente: Diario Infobae - Ver más Efemérides publicadas