Es importante conseguir que el enfermo se comprometa con el
cuidado de su propia salud. Teléfonos inteligentes y tabletas permitirán ahorrar
millones de euros en gasto sanitario.
Se habló mucho pero -dicho con todos los respetos- se
"pronunció" poco. Sobre todo porque no hubo un foco dirigido hacia lo
que ahora mismo es lo más crucial que puede pasar en la sanidad en todos los
países, conseguir que el paciente se comprometa en el cuidado de su propia
salud. Mejor aún, que se comprometa la sociedad entera, el ciudadano. Cuando
aún se está sano o cuando aparece una patología aguda y-fundamentalmente-
cuando se instaura una enfermedad crónica, el individuo tiene que tener mucha
más implicación con su salud de la que tiene ahora. Prevenir enfermedades,
promocionar salud y solucionar o paliar patologías no es cosa únicamente de los
profesionales sanitarios. Hoy en día, con las nuevas tecnologías de la comunicación
-móviles, ubicuas y versátiles-, se esbozan muchas cosas. Cosas de las que no
se habló demasiado en las jornadas. Una lástima.
Las TIC en sanidad no se limitan solo a lo que tiene que ver
con la pantalla de un ordenador en la consulta (presumimos de tener uno de los
mejores sistemas de historia clínica electrónica en el mundo) ni tampoco con un
repositorio en el que cualquier médico de una comunidad pueda ver la
radiografía de un paciente, independientemente del lugar en el que se la hayan
hecho. Aunque la interoperabilidad y la integración de la informática médica
es, desde luego, muy importante, el revolucionario potencial de las TIC en
sanidad vendrá de la mano de las apps residentes en teléfonos inteligentes y en
tabletas. Y antes de lo que pensamos en dispositivos fabricados con grafeno,
que se plegarán y se meterán en un bolsillo como si se tratara de pañuelos.
Soportes capaces de generar información, educación, gestión y relación entre
pacientes y sanitarios, capaces, también, lo dicen informes muy significativos,
de proporcionar salud y mejorar la sanidad de la ciudadanía de manera más
eficiente de lo que se hace ahora. Capaces de ahorrar millones de euros de
gasto sanitario.
De las empresas españolas que participaron en el encuentro
del Foro de Innovación Sanitaria hubo una que sí enfocó su disertación más allá
de los ordenadores convencionales. Se trata de GMV, una compañía experta en
aviónica que disecciona bien su visión de lo que puede dar de sí la m-health.
Tampoco se habló mucho del "Big Data", como
internacionalmente se conoce al manejo de la ingente cantidad de datos de salud
y enfermedad que se pueden conseguir con la m-health. Se intuye para dentro de
poco una revolución en la epidemiología gracias a la información que provenga precisamente
de los dispositivos móviles.
España no puede seguir presumiendo de excelencia en sanidad
electrónica si carece de la mínima estrategia en la que se aborde en serio la
m-health. Si se sigue olvidando al actor principal de la nueva sanidad, que es
el paciente, y lo mucho que éste interacciona con lo móvil, se perderá una
oportunidad única de innovar esa sanidad española que tanto enorgullece a los
políticos.
Fuente: Diario El Mundo - Ver más sobre Tecnología