Una mala práctica que afecta el bolsillo. Son datos de
Provincia. Ayer se lanzó un acuerdo para incrementar el uso de esta modalidad,
prevista por una ley.
Por eso, ahora las autoridades provinciales intentan
“reimpulsar” esta normativa que se presentó como una herramienta para bajar el
precio de los remedios y como un instrumento para facilitar el acceso de la
población a la salud. Sin embargo, farmacéuticos, médicos y autoridades
coinciden en que los objetivos de la reforma legal no llegaron a concretarse.Según
datos oficiales, existe una brecha de más del
200% entre el precio de productos medicinales de diferentes laboratorios
que contienen los mismos componentes básicos, según sean versiones comerciales
o genéricas.
Buenos Aires fue pionera en el impulso de esta normativa. El
primer proyecto se debatió hace 25 años en el Parlamento provincial. Fue en la
gestión de Ginés González García, actual embajador argentino en Chile y ex
ministro de Salud de la Nación entre 2002 y 2006. Sin embargo, la ley dejó
abierta la posibilidad de que el profesional responsable de la prescripción
sugiriera en la receta un nombre comercial del remedio. Ese atajo utilizan hoy
8 de cada 10 médicos para formular una receta.
Por eso, ayer en el encuentro convocado por el gobierno
provincial para firmar un “amplio acuerdo” entre todos los sectores vinculados
con la Salud se mencionó la posibilidad de plantear una reforma para incorporar
una restricción. Legisladores y funcionarios mencionaron incluir la palabra
“exclusivamente” en el texto de la ley, para no dejar la chance de colocar una
marca comercial.“Los usos habituales derivaron en la prescripción de los
medicamentos por el nombre comercial. Esta situación no se adecúa a la ley y
coloca en desventaja a los sectores más desfavorecidos”, aseguró el ministro de
Salud provincial Alejandro Collia.
En la misma línea, González García, quien además recibió un
reconocimiento en el encuentro, explicó el espíritu de la iniciativa: “Que el
médico elija el medicamento, pero que el paciente pueda elegir el precio, es
una política que no requiere dinero sino construcción de consenso”.
Ayer, en una jornada sobre “Los medicamentos y la gente”,
realizada en La Plata, médicos, odontólogos, representantes de las clínicas y
farmacéuticos avalaron un compromiso para “impulsar entre todos sus
representados la obligatoriedad de la prescripción por nombre genérico”.
Desde la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias
(FACAF) que agrupa a más de 5.000 locales de todo el país, su presidente Miguel
Lombardo, pidió “ajustar los controles necesarios para el cumplimiento de la
ley”.
En el Congreso nacional también analizan modificaciones. Una
propuesta de la diputada Gloria Bidegain (FPV)
busca anular toda mención de nombres comerciales en las recetas de
medicamentos para que las prescripciones sólo incluyan “el nombre genérico o su
denominación común internacional”.
La discusión por los medicamentos se reinstala luego de un
año en el que los productos tuvieron hasta un 40% de aumento, según admiten en
el sector farmacéutico.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Medicamentos