Se llama Santiago Aranguri, y construyó un sitio y una
aplicación para celulares que ayuda a buscar a personas extraviadas colaborando
con una ONG especializada.
"Sentí que algo debía hacer", explica. En la
Argentina, por día se pierde una persona. Así, empezó el camino de este joven
programador, quien confiesa haber encontrado pocas iniciativas alrededor de
esta temática. Interpeló a profesores acerca de código, hizo cuanto curso se
cruzara por la web, y empezó. La idea fue clara: pasar de un simple listado de
personas perdidas a un sistema de reporte por localización que pueda incluso
funcionar desde dispositivos móviles.
"Lo que hice fue crear una red de usuarios para
conectarlos entre sí. Cuando alguien se pierde los que pueden aportar datos
para encontrarlos son las familiares y amigos de las personas, y los testigos
que son los que ayudan en la búsqueda", explica Aranguri, que trabaja con
la ONG Personas Perdidas. Hasta el momento, el proyecto está desarrollado en un
50 por ciento. Queda, aún, terminar la implementación. Una vez terminado se
podrán cargar a las personas y los usuarios aportarán datos online; habrá una
base de datos conectada y en constante funcionamiento; la aplicación activará
automáticamente la geolocalización para que pueda notificar a quienes se
encuentren en un radio de 20 kilómetros.
¿Fecha de finalización? El proyecto estaría terminado a
principios del año que viene. "Queda por mejorar la interfaz. Lo que había
hecho estaba bien pero tiene que ser más fácil para los usuarios",
explica, en referencia a una aplicación básica para Android que creó hace un
tiempo, y que será reemplazada en breve por otra; estará también disponible
para Windows Phone y para iOS. El desarrollo ya lleva 4 meses y ahora están
juntando todo el conocimiento de Aranguri con las necesidades específicas de la
ONG.
El joven programador cree que también hay que prevenir que
las personas se pierdan. Para ello creó el sitio perdido.com.ar, útil para la
gente que sale a la calle "y que tiene probabilidad de perderse",
señala. Lo que ofrece son cuatro botones: uno con tu información básica, otro
para saber tu ubicación actual y enviarla a un conocido previamente
configurado, números de emergencia y otro para configurar la cuenta.
"Sería el paso anterior al reporte de personas perdidas", completa.
Un chico de código
"La mejor manera de aprender a programar es
haciendo", señala Aranguri. Él empezó a los 12 y tomó varios cursos online
para poder aprender mejor. Para aquellos que le preguntaban cómo hizo, compiló
en una aplicación diversos tutoriales.
Sensei of Code es una guía gratis de cursos de programación,
para poder ayudar a todos los chicos que quieran aprender a programar, mediante
cursos y videotutoriales en internet.
"La idea es comenzar con un nivel inicial y luego de ir
aprendiendo, pasar a nivel Sensei of Code, en la página hay cursos de los
lenguajes de programación más conocidos, y también de algunos programas",
explica Santiago.
Fuente: Diario La Nación - Ver más Innovaciones