El relevamiento mensual que realiza el Inedep detectó que el
precio de los productos sin TACC aún está muy por encima de los que contienen
trigo, avena, cebada y centeno.
Durante febrero último la Canasta Básica Alimentaria Apta para
Celíacos costó $ 1.500,86 y la Canasta Básica Total para una persona con
celiaquía llegó a los $ 3.400,35, de acuerdo a los resultados constatados por
el Instituto de Estadísticas (Inedep) del Defensor del Pueblo de la Provincia
de Córdoba.
Estos precios representan un 47,04% más que las Canastas
Básicas con TACC, que el mes pasado costaron $1.020,73 (la Básica Alimentaria.)
y $2.312,56 (la Básica Total), según el relevamiento que semanalmente lleva
adelante el Inedep.
No obstante, al considerar los datos de febrero con aquellos
obtenidos en enero para la canasta apta para celíacos, se constató una
variación intermensual de –3,18%, como consecuencia de la reaparición de marcas
económicas en ítems como la premezcla y fideos de arroz, específicos para personas
con esta afección.
“El objetivo del relevamiento es sensibilizar acerca de las
problemáticas que atraviesan las personas celiacas en el acceso a sus derechos,
entre ellos el de la información para comprar mejor y, además, promover una
igualdad de oportunidades para tener una vida saludable”, explicó el defensor
del Pueblo, Mario Decara.
Al analizar el comportamiento de los productos que conforman
la Canasta sin TACC se observaron notables fluctuaciones.
Tal fue el caso de la polenta (12,26%), la mermelada (9,96%), el azúcar
(5,99%), el dulce de leche (4,19%) y el aceite mezcla (3,62%). También se
constataron importantes bajas, que terminaron influyendo en la baja global de
la Canasta apta para celíacos, destacándose: la levadura (-14,70%), el jugo
para diluir (-8,49%), la premezcla (-8,46%), las galletas saladas (-7,92%), el
tomate tetra break (-6,73%) y los fideos de arroz (-4,50%).
Menos diversidad
De acuerdo al relevamiento del Inedep, durante febrero se
observó una reducción de la diversidad de productos apto para celíacos. Además,
se constató un menor surtido de galletas, panificados, postres, alfajores,
premezclas y se advierte que se han suplantado estos alimentos de primera
necesidad con aquellos secundarios como, por ejemplo, con mayor cantidad de
tipos de sal (fina, gruesa, parrillera, etcétera), vinagres y mermeladas.
“La Canasta para Celíacos nos permite prevenir prácticas
discriminatorias y promover una igualdad de oportunidades para tener una vida
más saludable”, afirmó Mario Decara.
Tras recordar que en el caso de los celíacos existe un
desconocimiento generalizado sobre que alimentos no tienen gluten de trigo,
avena, cebada o centeno, incluido sus aditivos, el Defensor del Pueblo agregó:
“Consideramos de gran importancia esta canasta porque nos permite acompañar a
la comunidad de personas celiacas dando a conocer cuáles son los productos
alimenticios que pueden consumir y sus variaciones de precios”.
Fuente: Diario La Voz - Ver más sobre Celiaquía