Liberia ha sido declarado este sábado país libre de ébola
por la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse 42 días desde que
la última persona infectada murió y no se hayan detectado nuevos casos.
El último caso fue el de una mujer de los alrededores de
Monrovia que desarrolló los síntomas el 20 de marzo y murió el 27. La fuente de
su contagio es aún desconocida.
Las 332 personas que estuvieron en contacto con ella y que
por lo tanto podían haberse infectado fueron identificados y vigilados durante
21 días -el máximo periodo de incubación del virus- y ninguno desarrolló los
síntomas.
Durante las siguientes semanas, la vigilancia epidemiológica
continuó pero no se ha detectado ningún nuevo caso en los últimos 42 días -el
doble del periodo de incubación- por lo que el país ha podido ser declarado hoy
"libre de ébola".
"Hacemos un tributo al Gobierno y al pueblo de Liberia
que con su determinación han vencido al ébola. Los médicos, doctoras y
enfermeras nunca dejaron de tratar a los pacientes, incluso en las ocasiones en
el que el material de protección no fue el adecuado", afirma la
organización.
La OMS asegura que mantendrá personal de control y de apoyo
hasta el final del año para no sólo apoyar en las tareas de vigilancia, sino
ayudar en el proceso de recuperación de los servicios de salud.
En Liberia, el virus contagió a 10.322 ciudadanos, y de
ellos 4.608 murieron, lo que lo convierte en el país en el cual más personas
fallecieron de los tres más afectados por la epidemia.
El virus se originó en diciembre de 2013 en una zona boscosa
de Guinea, fronteriza con Liberia y Sierra Leona, por lo que rápidamente
traspasó las porosas fronteras y se expandió entre los tres países, un contagio
que hasta la fecha ha infectado a 26.298 personas, de las cuales 10.892 han
fallecido.
Fuente: Diario El Mundo - Ver más sobre Ébola