Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada
vez está más preocupada por la resistencia a los antibióticos, la población
continúa sin entender cómo se genera, en qué medida les afecta y cómo podrían
prevenirla. Según una encuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
realizada en 12 países a un total de 9.772 personas, el 64% de las personas
encuestadas cree que los antibióticos se pueden utilizar para tratar resfriados
y la gripe.
Como consecuencia del inadecuado y excesivo uso de los
antibióticos, las bacterias cambian y se vuelven resistentes a dichos fármacos,
lo que significa que pierden su capacidad para eliminarlas o para detener su
crecimiento. Las bacterias resistentes sobreviven en la presencia del antibiótico
y siguen multiplicándose, prolongando así la enfermedad e incluso causando la
muerte. Como explica Juan Pablo Horcajada, presidente del Grupo de Estudio de
Infecciones Hospitalarias (GEIH) de la Sociedad Española de Enfermedades
Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), "las consecuencias de las
infecciones producidas por bacterias resistentes a los antibióticos pueden ser
muy graves ya que se produce un retraso en el tratamiento de los pacientes, con
riesgo de mala evolución clínica y un aumento de los costes sanitarios al
prolongarse su estancia hospitalaria".
Dada la dimensión del problema, la OMS insta a combatir con
más dureza la resistencia de las bacterias a los antibióticos, pues su
tendencia creciente supone "una importante amenaza para la salud
pública" y "una crisis sanitaria global". Así lo ha manifestado
la directora Margaret Chan, directora de la OMS, durante la presentación de la
encuesta internacional sobre el uso de los antibióticos, coincidiendo con la
inauguración de la primera Semana Mundial de Sensibilización sobre los
Antibióticos. "La resistencia alcanza altos niveles que resultan
peligrosos en todos los rincones del mundo, compromete nuestra capacidad para
tratar las enfermedades infecciosas y está socavando muchos avances en la
medicina".
Los resultados del sondeo ponen de relieve "la
imperiosa necesidad de mejorar la comprensión sobre la resistencia a los
antibióticos", señala el doctor Keiji Fukuda, representante especial del
Director General para la resistencia a los antimicrobianos. Con este propósito,
la OMS lanza una nueva campaña: 'Antibioticos: Manejar con cuidado', para
mejorar la comprensión del problema y cambiar la forma en que se utilizan estos
medicamentos. A través de esta iniciativa, "estamos trabajando con los
gobiernos, las autoridades de salud y otros socios, con el objetivo de reducir
dicha resistencia", puntualiza Fukuda.
Todo el mundo debería saber que la resistencia a los
antibióticos es un problema de salud global, no sólo de quienes los toman con
regularidad (una teoría errónea en la que cree el 44% de la población). Tampoco
es cierto que los individuos que personalmente toman sus antibióticos según las
indicaciones no estén en riesgo de una infección resistente a los medicamentos
y esto lo piensa el 66% de los encuestados. Como exponen los expertos, las
bacterias resistentes pueden diseminarse y causar infecciones a otras personas
que no hayan tomado ningún antibiótico.
La encuesta internacional incluyó 14 cuestiones sobre el uso
y el conocimiento de los antibióticos y sobre la resistencia a los mismos.
Algunas entrevistas se realizaron online y otras en persona, en un total de 12
países: Barbados, China, Egipto, India, Indonesia, México, Nigeria, la
Federación de Rusia, Serbia, Sudáfrica, Sudán y Vietnam. El propósito era
ayudar a la OMS y sus asociados para determinar las brechas clave en la
comprensión pública de este problema y conceptos erróneos acerca de cómo
utilizar antibióticos para ser abordados a través de la campaña.
Para hacer frente a este creciente problema, la Asamblea
Mundial de la Salud aprobó en mayo de 2015 un plan de acción global. Uno de sus
objetivos es mejorar la conciencia y la comprensión de esta amenaza a través de
una comunicación efectiva, educación y formación. En este sentido, España es
uno de los siete países europeos que ya cuentan con un Plan Nacional de
Resistencia a los Antibióticos.
Un estudio publicado en la revista 'The Lancet' subraya la
importancia que tienen las políticas de control en la lucha mundial contra la
resistencia a los antibióticos y hace una llamada de atención. Tal y como
exponen los autores, de la Universidad de Harvard (EEUU), tiene que haber un
equilibrio. Por un lado, mejorar el acceso a los antibióticos en todo el mundo.
Aún miles de personas están en riesgo de enfermedad grave o muerte por
enfermedades prevenibles. Y por otro, combatir la resistencia antimicrobiana.
"Más personas mueren cada año por falta de acceso a los antimicrobianos
que lo por infección por bacterias resistentes, por lo que los esfuerzos
mundiales para combatir la resistencia no debe restringir aún más el acceso a
los antibióticos".
Fuente: Diario El Mundo - Ver más sobre Medicamentos