Se movilizaron a la sede
de la cartera sanitaria para pedir que se dejen entrar al país los tratamientos
con alta tasa de curación, y que el ministerio los distribuya como prometió
hace un tiempo. Aseguran que el expediente fue entregado a las próxima
autoridades de sector.
Pacientes con hepatitis C se movilizaron a la sede del
Ministerio de Salud nacional para pedir que se autoricen y entreguen los
fármacos de última generación para tratar esta enfermedad, una promesa
realizada hace un tiempo pero que todavía no se implemento completamente. Las
personas reclaman que se incluyan en los programas de atención los medicamentos
recientemente lanzados al mercado, que aumentan de manera exponencial la
efectividad, con tasas de sobrevida que superan el 90 por ciento. Los mismos,
con costos altos, generan controversia en Europa, porque cuestan mil dólares
por píldora.
La manifestación frente a la cartera laboral es parte del
reclamo que pacientes, familiares y organizaciones sociales vienen realizando
para que se autoricen los nuevos tratamientos, y se brinde cobertura. El jueves
pasado, pidieron por el acceso a medicamentos contra la hepatitis C, en nombre
de unos 1.157 pacientes que padecen la enfermedad, y que a mediados de
noviembre debían recibir los primeros tratamientos de alta complejidad.
La protesta estuvo encabezada por miembros de las
organizaciones Grupo Buena Vida, Fundación Icalma, Fundación HCV Sin Fronteras,
Hepatitis 2000, Fundación Sayani, y Red Argentina de Mujeres Viviendo con
VIH/Sida, además de pacientes y familiares que se encontraron en el lugar de
manera espontánea. Rubén Cantelmi, paciente y coordinador del primero de los
grupos, recordó que “en el Ministerio nos dijeron que el reclamo ya se trató en
las reuniones de la transición con el Gobierno entrante. Esperamos que se
solucione”.
Hasta ahora, Salud ofrece tratamientos convencionales para
la hepatitis C, cuya tasa de curación no supera el 55 por ciento. Pero se han
desarrollado nuevos fármacos, que son “agentes antivirales de acción directa”,
que superan el 85 por ciento en la tasa de curación. “Hay 1.157 pacientes
graves que necesitan urgente el acceso a los nuevos medicamentos, porque son
más eficaces y tienen menos efectos colaterales”, contó al diario Clarín
Cantelmi.
Marcelo Silva, jefe de Hepatología del Hospital Austral,
contó que la mayoría de estos enfermos tienen cirrosis, y si empeoran
necesitarán un trasplante o desarrollarán cáncer. "Estamos con pacientes
de hace 15 años que se nos mueren y su problema tiene solución",
reflexionó.
La hepatitis C es un virus y tiene cura, pero el tratamiento
es muy caro. En la Argentina hay 1157 pacientes en fase terminal, y su vida
depende del medicamento. Después de muchísimos reclamos y mucho tiempo, la
Administración Nacional de Medicamentos Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT)
aprobó la droga y el Gobierno compró una partida para distribuirla entre los
pacientes. Pero hasta el momento no se comenzó con la distribución de los
tratamientos.
De acuerdo a un comunicado del Ministerio de Salud, “más de
600 personas recibieron medicación gratuita por hepatitis en la Argentina desde
el 2012”, mientras que en la actualidad “hay más de 300 en tratamiento”. La
cartera sanitaria detalló que desde junio de 2012 fueron tratados 671
pacientes, de los cuales 492 estaban monoinfectados (192 con virus B y 300 con
virus C) y 179 coinfectados, mientras que actualmente se encuentran bajo
tratamiento 152 personas con virus C y 159 con virus B.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la
Argentina, después de Brasil, es el segundo país en Latinoamérica en haber
incorporado los inhibidores de proteasa, Telaprevir y Boceprevir para el
tratamiento gratuito de pacientes con hepatitis C crónica. Estos antivirales
son esenciales en el tratamiento del genotipo 1 de la enfermedad ya que
previenen que el virus pueda replicarse y, así, aumentar su virulencia.
Fuente: Mirada Profesional - Ver más sobre Hepatitis