Será obligatorio para las de 5 kilómetros de extensión o
más. Tendrá un año de validez y los participantes deberán presentar fotocopia
antes de inscribirse en cada prueba. Este año hubo más de 90 competencias.
Los maratones y carreras de calle se transformaron en un
clásico porteño. Los fines de semana, miles salen a correr por las avenidas.
Cada vez más gente elige la actividad y, además de entrenar durante todo el año
en parques y plazas, participan de diferentes tipos de competencias: 5, 10 y 15
kilómetros, en versiones nocturnas y exclusivas para mujeres. También se anotan
en las más extensas, las de 21 y 42 kilómetros, de las que además participan
deportistas profesionales. Durante 2015, según datos de la Subsecretaría de
Deportes de la Ciudad, hubo casi 90 competencias en circuitos callejeros, con
500 mil participantes. Y a partir de ahora, por una ley que votó la
Legislatura, deberán presentar un certificado médico para inscribirse.
La iniciativa surgió a partir de un interrogante en relación
a los controles. ¿Cualquier persona puede calzarse zapatillas y salir a correr?
¿Qué pasa si alguien se descompensa en plena carrera? ¿Los organizadores son
responsables? ¿Existe una normativa al respecto? El año pasado fallecieron tres
personas que corrían carreras, en Tandil, Córdoba y Rosario; las autopsias
revelaron que en los tres casos hubo fallas cardíacas y padecieron una muerte
súbita. Estos casos pusieron el foco en los aptos médicos, que hasta ahora no
eran obligatorios.
La nueva norma comenzará a regir en pocos días. En rigor se
trata de una modificación a la ley 139, que fue sancionada en 1998 y que ya
obligaba a los gimnasios a pedir aptos médicos a sus clientes. “Con la puesta
en marcha de la presente ley se pretende prevenir y reducir los accidentes en
el deporte, episodios que ocurren en forma brusca e inesperada durante el
desarrollo de la actividad deportiva o al poco tiempo de finalizada”, sostuvo
en sus fundamentos el legislador de ECO, Hernán Rossi. Se transformó en ley con
49 votos a favor.
La ley especifica que son los organizadores quienes tienen
que mostrar el certificado médico. Además dice que el día de la inscripción el
participante “deberá exhibir el apto médico original y entregar a los organizadores
una fotocopia”.
Más allá de que la iniciativa surgió a partir de que se
multiplicó la cantidad de competencias y participantes, también influyó un
fenómeno reciente: cada vez más gente se anima a correr en pruebas de 15, 21 y
hasta 42 kilómetros, con lo que las exigencias y los riesgos se incrementan. Se
espera que con los chequeos médicos, se logren reducir las chances de
accidentes.
“Me parece interesante que se legislen este tipo de
controles, porque tienden a mejorar la calidad de vida y la seguridad en estas
competencias. De hecho, muchas anomalías se detectan con estos estudios que se
hacen por control o prevención. Por otro lado, sirven para generar conciencia
en la gente”, opinó Mario Petrucci, presidente de la Asociación Civil Carreras
y Maratones Ñandú, que organiza muchas de las competencias más importantes de
la Ciudad. Por ejemplo en el 21K que se corre en septiembre, Ñandú dispone de
18 ambulancias –cuatro de ellas son unidades cardiológicas– y un equipo médico
con cardiólogos, masajistas y kinesiólogos; además, emiten un alerta
hospitalario al Fernández, Argerich y el Pirovano; también al SAME, Bomberos y
Defensa Civil. Recientemente desarrollaron un sistema que informa a los
corredores la temperatura y la humedad, ya que por recomendación médica, no
debería correrse con más de 27 grados de temperatura y 75 por ciento de
humedad. “Sería interesante ahondar en el alcance real del apto médico. Y quizá
en el futuro incluir otros estudios más abarcativos”, propone Petrucci (ver
Piden un...).
En algunos institutos médicos –entre otros, Fundación
Favaloro, Diagnóstico Rossi, Instituto del Diagnóstico y Tratamiento–, realizan
chequeos preventivos que se pueden llevar a cabo en un mismo día: hemograma y
orina completo, radiografía de tórax, electrocardiograma, una ergometría y un
ecocardiograma. Y cuando el paciente regresa a buscar los resultados, también
tiene una entrevista médica. Puede ser una buena alternativa para resolver
varios estudios en una mañana.
Fuente: Diario Clarín