Misiones y Formosa son las provincias más afectadas; en esta
época en 2015, había 94 casos notificados en la Argentina y sólo tres
confirmados.
La epidemia de dengue en Brasil y Paraguay alcanzó a la
Argentina. La cantidad de personas infectadas por el virus que transmite el
mosquito Aedes aegypti superó el número esperado para esta época del año y el
Ministerio de Salud de la Nación aseguró ayer que la situación es preocupante.
"Tenemos un brote epidémico con cabeza en Formosa,
donde hay más de 500 casos, y de Misiones, con más de 400 casos informados.
Pero ya estimamos que es el doble o el triple", explicó ayer a LA NACION
el ministro de Salud, Jorge Lemus.
Ayer, en Misiones, las autoridades decretaron la emergencia
epidemiológica y sanitaria por 120 días. "Se detectó la circulación del
virus en las ciudades de Posadas y Puerto Iguazú, habiéndose identificado al
día de la fecha más de 860 casos", se lee en los fundamentos de la
decisión oficial.
Al respecto, el director nacional de Epidemiología, Jorge
San Juan, señaló que la medida nada tiene que ver con "un alerta de
desastre, sino que se trata de una advertencia que facilita el movimiento de
fondos para comprar repelentes, insecticidas y máquinas fumigadoras".
Anteayer, por las redes sociales, en Posadas se convocaba a
una manifestación en la plaza 9 de Julio, a las 20, para exigirles a las
autoridades provinciales medidas para combatir la epidemia.
La información que los ministerios provinciales le están
comunicando a la cartera nacional indica que es alto el número de casos
autóctonos (personas que no contrajeron la infección en áreas afectadas),
aunque no todos están incorporados en el sistema de vigilancia nacional.
"Cuando el brote está declarado, no se hacen estudios
de laboratorio y bastan los síntomas de la enfermedad para que se tome como
caso -explicó Lemus-. Claramente, el número ya supera lo registrado para este
mes en años anteriores. No hay que alarmar a la población, pero sí informarle
que son números importantes para este mes del año porque, habitualmente, el
brote se produce en marzo o en abril. Este verano, está muy adelantado. Los
primeros casos aparecieron en noviembre, y con una epidemia tan importante en
los países vecinos, tenemos que extremar las medidas de prevención con la
población."
Hasta ayer, las cifras que van adelantando los ministerios
provinciales acumulaban por lo menos unos 1100 casos, cuando el año pasado para
la misma fecha, sólo había 94 casos notificados y tres confirmados. Hace dos
semanas, en una reunión del Consejo Regional de Salud (Coresa), los ministros
de Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe analizaron con Lemus el
estado de situación de las poblaciones afectadas por las inundaciones en el
noreste del país. En la reunión, se les solicitó a las provincias una mayor
rapidez en la notificación epidemiológica y se las alentó a informar a la
población.
"La Nación no obtiene esos datos en forma directa, sino
de manera indirecta a través de los ministerios de Salud de cada una de las
provincias y confiamos en que los datos sean confiables. Pudimos hablar con los
ministros de todas las provincias y les dijimos que confiamos en la información
que envían", respondió Lemus. Fue ante la pregunta sobre si los registros
epidemiológicos de estos años podrían haberse manipulado. "En los últimos
años, el número de personas afectadas en enero era muy bajo, excepto en el
2009", precisó el funcionario.
La información, clave
Para Ariel Bardach, doctor en Medicina e investigador del
Centro Cochrane Argentino del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria
(IECS), el desconocimiento es "un problema vital" frente a este
virus.
"Es necesario que cada persona haga un clic y tome
conciencia de que la acción individual es fundamental para combatir el
dengue", sostuvo.
Para eso, dio algunos consejos muy simples, pero efectivos:
"Reconocer cuáles son los cacharros que pueden tener agua y que, muy
probablemente, no estamos viendo en nuestras casas y espacios comunes. A esas
cosas que no vemos hay que prestarles muchísima atención, como el agua que se
junta en la zinguería, en los recipientes de las mascotas, en las macetas o en
los techos de nuestras casas. Esos reservorios existen ¡y son muchos!".
Bardach también destacó la utilidad de los tules en las
camas de los chicos y de los mosquiteros en las ventanas, además del uso de
repelente.
"La única manera de prevenir el avance de este problema
es controlar el mosquito, que es el vector de la enfermedad -insistió-. Es
necesario que todos nos informemos, pero también que hagamos una suerte de
inventario de lugares peligrosos en casa, para así eliminar aquellos en donde
se reproduce el mosquito, que muy probablemente tengamos en nuestro hogar sin
darnos cuenta".
Antecedentes de un brote
En 2009 se registraron más casos de los esperados
Los casos
Durante el brote de 2009, que afectó a todo el país, se
registraron 27.943 casos y cinco muertes. Fue la primera vez que murieron
pacientes al contraer la infección por la gravedad de la enfermedad
La experiencia
La epidemia de hace siete años dejó varias enseñanzas para
tener en cuenta. Una de ellas es la necesidad de mantener informada a la
población. Dejar lugar a la especulación sólo agrava el curso del brote. Un
estudio publicado en la revista Archivos Argentinos de Pediatría aconseja a partir
de esa experiencia que "como la progresión del dengue no ha sido posible
controlar, los esfuerzos para capacitar al primer nivel de atención deberían
ser prioritarios. El dengue grave puede evitarse o mitigarse si se maneja la
enfermedad adecuadamente en los primeros días"
Fuente: La Nación - Ver más sobre Dengue