Diversos estudios se han
enfocado en la investigación de posibles predictores de este trastorno que
afecta a cerca del 20% de las flamantes madres. El principal objetivo es
identificar a las que están en riesgo de padecerlo para ofrecerles tratamientos
preventivos.
Algunos de los signos de este último tipo de depresión son:
agitación e irritabilidad, cambios en el apetito, sentimiento de inutilidad o
culpa, sentirse retraída o desconectada, falta de placer o interés en todas o
en la mayoría de las actividades, pérdida de la concentración, pérdida de
energía, problemas para realizar las tareas en el hogar o el trabajo, ansiedad
considerable, pensamientos de muerte o suicidio y dificultad para dormir, entre
otros.
Debido a que la depresión postparto, de no recibir el
tratamiento adecuado, puede hacerse crónica e implicar además un riesgo para la
mujer o el bebé, los expertos aconsejan buscar ayuda profesional ante la
aparición de estos síntomas.
Si bien los cambios en los niveles hormonales durante y
después del embarazo pueden afectar el estado anímico de una mujer, las causas
exactas de la depresión postparto se desconocen. Es por eso que la ciencia ha
intentado en los últimos años identificar posibles "predictores" de
este tipo de depresión que permitan actuar preventivamente o de manera temprana
con el objetivo de obtener resultados efectivos en el tratamiento y mejorar la
calidad de vida de muchas de las puérperas.
En ese sentido, un estudio publicado el mes pasado en
"Archives of Women"s Mental Health" reveló que los niveles
elevados de oxitocina durante el tercer trimestre del embarazo permiten
predecir la severidad de los síntomas de depresión postparto en mujeres que
habían sufrido previamente depresión.
"Todavía no está listo para convertirse en un análisis
de sangre", aclaró la autora principal de la investigación, Suena Massey,
profesora de psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Escuela de
Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern.
"Pero el estudio nos indica que estamos en camino de
hallar biomarcadores que ayuden a predecir la depresión postparto",
agregó.
Según contó la científica, el vínculo entre los síntomas
depresivos y los niveles elevados de oxitocina la sorprendieron pues ella
esperaba que estuvieran asociados con niveles bajos de esta hormona.
"Hay cada vez más evidencia que demuestra que haber
sufrido depresión en el pasado puede alterar el receptor de oxitocina de modo
que éste se hace menos eficiente", describió Massey, quien especuló con
que quizás cuando las mujeres empiezan a experimentar los signos tempranos de
la depresión, sus cuerpos liberan más oxitocina para combatirla.
Los resultados del estudio mostraron que entre las mujeres
que habían sufrido previamente depresión, las que tuvieron niveles más elevados
de oxitocina en sangre durante el tercer trimestre del embarazo experimentaron
más síntomas depresivos durante las seis semanas posteriores al parto.
La oxitocina es una hormona que interviene en muchas
funciones del cuerpo, incluyendo el trabajo de parto y la lactancia, el vinculo
social, el apego madre-hijo y el manejo del estrés.
De acuerdo con Massey, muchas mujeres afectadas por la
depresión postparto sienten que están "fallando" porque creen que
deberían estar felices ante la llegada de un hijo. "Esto disminuye las
posibilidades de que busquen o acepten ayuda", opinó la investigadora.
"Si logramos identificar durante el embarazo a aquellas
mujeres que desarrollarán depresión postparto, podríamos iniciar un tratamiento
preventivo", subrayó.
Miedo al parto
En tanto, un estudio realizado en 2014 por científicos de la
Universidad de Finlandia del Este halló que las embarazadas a las que se
diagnosticó con "miedo al parto" tienen tres veces mayor riesgo de
padecer depresión postparto.
La investigación, que incluyó a más de 500.000 finlandesas,
también comprobó que las mujeres con antecedentes de depresión son las que
presentan el mayor riesgo de sufrir depresión postparto.
Según apuntaron los autores del trabajo, publicado en
"BMJ Open", estos resultados podrían ayudar a los profesionales de la
salud a realizar un mejor abordaje de los casos de depresión postparto.
Otros datos que se desprendieron del estudio fueron que el
riesgo de depresión postparto es mayor luego del nacimiento del primer hijo,
tras una cesárea, un parto prematuro o ante una anomalía congénita del bebé.
Manejo de sentimientos
También publicado en 2014, un trabajo de investigadores de
KU Leuven planteó la relación entre la depresión postparto y la manera en que
se "administran" las emociones.
En concreto, el estudio concluyó que la moderación o
supresión de las emociones positivas juegan un rol importante en el desarrollo
de la depresión postparto, lo cual tendría implicancias en el tratamiento de
esta patología.
Los autores del trabajo manifestaron que el hecho de que la
depresión se caracterice por sentimientos negativos junto con una falta de
sentimientos positivos puede deberse al modo en que las personas proclives a
sufrir depresión manejan las emociones positivas o felices.
Estas personas moderan o suprimen los sentimientos positivos
a través de un estilo de respuesta cognitiva llamada "moderación".
"Estos buenos sentimientos no durarán, ya van a ver", "No puedo
olvidar que las cosas no siempre fueron así de buenas", "Probablemente
no merezca ser así de feliz", son algunos de los pensamientos típicos que
se presentan en las personas que padecen este tipo de respuesta cognitiva.
Para determinar si la moderación de las emociones positivas
también se encuentra en la raíz de la depresión postparto, el profesor Filip
Raes realizó a 200 mujeres una encuesta -antes y después del parto- que busco
identificar síntomas depresivos y respuestas cognitivas antes emociones
negativas y positivas.
Raes halló así síntomas consistentes con la depresión
postparto en el 8% de las mujeres y comprobó que la "moderación" de
las emociones positivas fue un predictor significativo de la depresión
postparto. De este modo, los resultados mostraron por primera vez que la
supresión de las emociones positivas juegan un rol fundamental en la depresión
y que la manera en que se manejan las emociones positivas es tan importante -o
incluso más- que la forma en que se manejan los sentimientos negativos.
Por último, los autores del trabajo hicieron hincapié en la
necesidad de implementar técnicas de tratamiento preventivas para abordar la
supresión o moderación de los sentimientos positivos junto con las respuestas
desadaptativas a los sentimientos negativos.
Fuente: Diario La Prensa - Ver más sobre Mujer y Embarazo