jueves, 21 de abril de 2016

Buscan prevenir la depresión postparto

Diversos estudios se han enfocado en la investigación de posibles predictores de este trastorno que afecta a cerca del 20% de las flamantes madres. El principal objetivo es identificar a las que están en riesgo de padecerlo para ofrecerles tratamientos preventivos. 

Sentir ansiedad, irritación, tristeza con llanto e inquietud es común en la mujer las dos primeras semanas después del parto y estos sentimientos -que casi siempre desaparecen pronto, sin necesidad de tratamiento- se denominan "depresión puerperal". Sin embargo, en algunos casos, la depresión puerperal no desaparece o los signos de depresión comienzan uno o más meses después de haber dado a luz. En estos casos, se habla de "depresión postparto", según se define en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) de la American Psychiatric Association.

Algunos de los signos de este último tipo de depresión son: agitación e irritabilidad, cambios en el apetito, sentimiento de inutilidad o culpa, sentirse retraída o desconectada, falta de placer o interés en todas o en la mayoría de las actividades, pérdida de la concentración, pérdida de energía, problemas para realizar las tareas en el hogar o el trabajo, ansiedad considerable, pensamientos de muerte o suicidio y dificultad para dormir, entre otros.

Debido a que la depresión postparto, de no recibir el tratamiento adecuado, puede hacerse crónica e implicar además un riesgo para la mujer o el bebé, los expertos aconsejan buscar ayuda profesional ante la aparición de estos síntomas.

Si bien los cambios en los niveles hormonales durante y después del embarazo pueden afectar el estado anímico de una mujer, las causas exactas de la depresión postparto se desconocen. Es por eso que la ciencia ha intentado en los últimos años identificar posibles "predictores" de este tipo de depresión que permitan actuar preventivamente o de manera temprana con el objetivo de obtener resultados efectivos en el tratamiento y mejorar la calidad de vida de muchas de las puérperas.

En ese sentido, un estudio publicado el mes pasado en "Archives of Women"s Mental Health" reveló que los niveles elevados de oxitocina durante el tercer trimestre del embarazo permiten predecir la severidad de los síntomas de depresión postparto en mujeres que habían sufrido previamente depresión.

"Todavía no está listo para convertirse en un análisis de sangre", aclaró la autora principal de la investigación, Suena Massey, profesora de psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern.

"Pero el estudio nos indica que estamos en camino de hallar biomarcadores que ayuden a predecir la depresión postparto", agregó.

Según contó la científica, el vínculo entre los síntomas depresivos y los niveles elevados de oxitocina la sorprendieron pues ella esperaba que estuvieran asociados con niveles bajos de esta hormona.

"Hay cada vez más evidencia que demuestra que haber sufrido depresión en el pasado puede alterar el receptor de oxitocina de modo que éste se hace menos eficiente", describió Massey, quien especuló con que quizás cuando las mujeres empiezan a experimentar los signos tempranos de la depresión, sus cuerpos liberan más oxitocina para combatirla.

Los resultados del estudio mostraron que entre las mujeres que habían sufrido previamente depresión, las que tuvieron niveles más elevados de oxitocina en sangre durante el tercer trimestre del embarazo experimentaron más síntomas depresivos durante las seis semanas posteriores al parto.

La oxitocina es una hormona que interviene en muchas funciones del cuerpo, incluyendo el trabajo de parto y la lactancia, el vinculo social, el apego madre-hijo y el manejo del estrés.

De acuerdo con Massey, muchas mujeres afectadas por la depresión postparto sienten que están "fallando" porque creen que deberían estar felices ante la llegada de un hijo. "Esto disminuye las posibilidades de que busquen o acepten ayuda", opinó la investigadora.

"Si logramos identificar durante el embarazo a aquellas mujeres que desarrollarán depresión postparto, podríamos iniciar un tratamiento preventivo", subrayó.

Miedo al parto

En tanto, un estudio realizado en 2014 por científicos de la Universidad de Finlandia del Este halló que las embarazadas a las que se diagnosticó con "miedo al parto" tienen tres veces mayor riesgo de padecer depresión postparto.

La investigación, que incluyó a más de 500.000 finlandesas, también comprobó que las mujeres con antecedentes de depresión son las que presentan el mayor riesgo de sufrir depresión postparto.

Según apuntaron los autores del trabajo, publicado en "BMJ Open", estos resultados podrían ayudar a los profesionales de la salud a realizar un mejor abordaje de los casos de depresión postparto.

Otros datos que se desprendieron del estudio fueron que el riesgo de depresión postparto es mayor luego del nacimiento del primer hijo, tras una cesárea, un parto prematuro o ante una anomalía congénita del bebé.

Manejo de sentimientos

También publicado en 2014, un trabajo de investigadores de KU Leuven planteó la relación entre la depresión postparto y la manera en que se "administran" las emociones.

En concreto, el estudio concluyó que la moderación o supresión de las emociones positivas juegan un rol importante en el desarrollo de la depresión postparto, lo cual tendría implicancias en el tratamiento de esta patología.

Los autores del trabajo manifestaron que el hecho de que la depresión se caracterice por sentimientos negativos junto con una falta de sentimientos positivos puede deberse al modo en que las personas proclives a sufrir depresión manejan las emociones positivas o felices.

Estas personas moderan o suprimen los sentimientos positivos a través de un estilo de respuesta cognitiva llamada "moderación". "Estos buenos sentimientos no durarán, ya van a ver", "No puedo olvidar que las cosas no siempre fueron así de buenas", "Probablemente no merezca ser así de feliz", son algunos de los pensamientos típicos que se presentan en las personas que padecen este tipo de respuesta cognitiva.

Para determinar si la moderación de las emociones positivas también se encuentra en la raíz de la depresión postparto, el profesor Filip Raes realizó a 200 mujeres una encuesta -antes y después del parto- que busco identificar síntomas depresivos y respuestas cognitivas antes emociones negativas y positivas.

Raes halló así síntomas consistentes con la depresión postparto en el 8% de las mujeres y comprobó que la "moderación" de las emociones positivas fue un predictor significativo de la depresión postparto. De este modo, los resultados mostraron por primera vez que la supresión de las emociones positivas juegan un rol fundamental en la depresión y que la manera en que se manejan las emociones positivas es tan importante -o incluso más- que la forma en que se manejan los sentimientos negativos.

Por último, los autores del trabajo hicieron hincapié en la necesidad de implementar técnicas de tratamiento preventivas para abordar la supresión o moderación de los sentimientos positivos junto con las respuestas desadaptativas a los sentimientos negativos.

Fuente: Diario La Prensa - Ver más sobre Mujer y Embarazo