Documento oficial. Se redujo del 7,9 por mil al 6 por mil entre 2014 y 2015,
según un informe difundido por el gobierno porteño.
Se trata de un dato sensible para la gestión del PRO en la
Ciudad de Buenos Aires luego de que en 2013 esta tasa alcanzara su máximo en
una década: el 8,9 por mil convirtió al indicador en un caballito de batalla de
Martín Lousteau en su campaña contra Rodríguez Larreta por la Jefatura de
Gobierno.
“La tendencia viene bajando, pero sin perder de vista que,
detrás de las estadísticas, cada chico es una vida”, decía Rodríguez Larreta.
Desde 2007, cuando Mauricio Macri asumió el gobierno porteño, es la primera vez
que la tasa que mide la muerte de menores de un año se reduce dos años
seguidos.
Según las cifras difundidas, la reducción más cuantiosa se
produjo en los casos de mortalidad neonatal –es decir, de menores de 28 días–:
pasó de 5,6 por mil en 2014 a 4,3 por mil en 2015.
Consultado por las razones a las que atribuía esta mejora de
la tasa, el jefe de Gobierno porteño aseguró: “Hicimos un acuerdo con Unicef
para que ellos hagan un análisis caso por caso de las aproximadamente 300
muertes que hubo el año pasado. Queremos armar una especie de ranking de
evitabilidad para mejorar las políticas”. Bou Pérez estimó que los primeros
datos de ese análisis podrán conocerse en unos tres meses. Sin embargo, ninguno
de los tres funcionarios se explayó sobre los motivos concretos de la mejora de
la tasa.
“Creemos que hay tres políticas públicas que el gobierno
porteño está implementando que pueden influir en esta reducción”, sostuvo
Tagliaferri, y detalló: “Desde 2009 se abrieron 64 Centros de Primera Infancia
a los que actualmente van 8.600 chicos de entre 45 días y cuatro años, ahí las
madres reciben asistencia para sus próximos embarazos; a la vez, el programa
Ciudadanía Porteña garantiza el piso alimentario a 55 mil familias; y la Red
Primeros Meses, creada en 2013, estimula los controles médicos de las mujeres
embarazadas y los chicos de hasta un año”.
“La tasa de mortalidad infantil, cuando es baja, tiene una
volatilidad muy alta; un caso cambia mucho el cuadro general. No queríamos ni
volvernos locos con el 7,9 por mil ni decir que el 6 por mil es un éxito”,
reflexionó Tagliaferri.
Del informe que difundió Estadísticas y Censos se desprende
que las zonas más vulnerables a la mortalidad infantil son las comunas 4 (La
Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya), 7 (Flores y Parque
Chacabuco) y 8 (Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano).
Otro dato más al que debe prestarse atención: del total de
muertes de chicos de hasta 28 días que hubo en 2014, el 53,6 por ciento podrían
haber sido reducidas. Esa cifra se elevó para 2015: podrían haber reducido el
58,6 por ciento. Lo mismo pasó con chicos de entre 28 días y un año: el
porcentaje de las muertes reducibles sobre el total de cada año pasó de 53,1 a
54,9. Sobre los motivos, las autoridades porteñas insisten: “Hay que ver caso
por caso”.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Salud Infantil