Informe de Naciones Unidas. Pese a que bajó la mortalidad, alertan que aún es alto el
número de contagios. Es por la falta de protección en las relaciones sexuales y
por el uso compartido de jeringas con drogas.
La mayoría de las nuevas infecciones se producen por
relaciones sexuales sin protección. El paso del virus se realiza a través de
lesiones microscópicas que se producen durante la penetración y otras prácticas
sexuales, por donde los fluidos de quien tiene el virus ingresan al cuerpo de
la pareja. El sexo oral es también una práctica de riesgo para la persona que
usa la boca.
En el resumen del informe de ONUSIDA, se afirma “que el
número anual estimado de nuevas infecciones entre los adultos se mantiene casi
invariable en torno a los 1,9 millones de personas. La cifra global enmascara
las llamativas diferencias regionales que deben solventarse para lograr las reducciones
necesarias si se quiere poner fin a la epidemia de sida para 2030”.
Por un lado, la mayor reducción en las nuevas infecciones en
adultos se produjo en el este y el sur de África. Hubo unas 40 000 infecciones
por el VIH menos entre los adultos de la región en 2015 que en 2010, un
descenso del 4 %. En la región de Asia y el Pacífico y el oeste y centro de
África se lograron unos descensos más graduales.
En cambio, las tasas de nuevas infecciones por el VIH en
adultos se mantuvieron relativamente estables en América Latina y el Caribe,
Europa Oriental y Central, Norteamérica, Oriente Medio y el norte de África. En
América Latina y el Caribe se estima que 2 millones de personas viven con VIH y
que en el 2014 hubo aproximadamente unas 100.000 nuevas infecciones en la
región. En tanto, el número anual de nuevas infecciones por el VIH en Europa
del Este y Asia Central aumentó en un 57 %.
El reporte se difunde en un momento en que el sida volverá a
estar en la agenda política mundial. Entre el 8 y el 10 de junio, habrá una
reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas para Poner
Fin al Sida, en Nueva York. Se informó también que las muertes bajaron de 1,5
millón en 2010 a 1,1 millón en 2015, y es porque se aumentó el acceso a los tratamientos
para los infectados en diferentes regiones.
Se calcula que unos 17 millones de personas accedieron los
medicamentos que salvan vidas a finales de 2015, de manera que 2 millones de
personas más habían accedido en un período de 12 meses. A medida que más países
adoptan las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud para
tratar de inmediato a todas las personas a las que se diagnostica el VIH, se
hacen realidad los beneficios de salud pública para las personas y la sociedad
en general.
“Se está aprovechando todo el potencial del tratamiento
antirretroviral”, afirmó Michel Sidibé, director ejecutivo de Onusida. “Insto a
todos los países a aprovechar esta oportunidad sin precedentes con el fin de
acelerar los programas de prevención y tratamiento del VIH y poner fin a la
epidemia de sida para el año 2030”.
El informe se presentó en la ciudad de Nairobi, en Kenia,
uno de los países con uno de los avances más notables en la ampliación del
acceso a los medicamentos y la reducción del número de nuevas infecciones por
el VIH. “El gobierno keniata, en colaboración con ONUSIDA y otros socios de
desarrollo, está comprometido con el enfoque de Acción acelerada para poner fin
al sida como amenaza para la salud pública para 2030”, contó Cleopa Mailu,
secretaria del Gabinete para la Salud de Kenia.
Para poner fin a la epidemia en 2030, Onusida enfatizó en
que los tratamientos para el VIH y las herramientas de prevención prioritarios,
como el preservativo, pueden reducir la aparición de nuevas infecciones en los
adultos en países de ingresos bajos y medios, de 2,1 millones en 2010 a cerca
de 300.000 en el año 2030. Las predicciones indican que la terapia con
antirretrovirales representará el 60% de las infecciones prevenidas mediante la
ampliación de las estrategias prioritarias.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre HIV