Se trata de un software que regula desde un celular el valor
de azúcar en sangre, sin necesidad de que el paciente deba realizar las
correcciones habituales con insulina.
| Foto: Emiliana Miguelez |
Por primera vez se probó un páncreas artificial en pacientes
con diabetes tipo 1. Es el primer ensayo de estas características que se
realiza en la Argentina y lo llevaron adelante investigadores del Hospital
Italiano y del Conicet, con la colaboración de la Universidad de Virginia,
Estados Unidos. Participaron cinco pacientes que estuvieron utilizando el
dispositivo durante 36 horas, en las que permanecieron internados y
monitoreados por el equipo de investigadores.
Los investigadores explicaron en conferencia de prensa que
el objetivo del páncreas artificial es regular de forma automática el valor de
azúcar en sangre, sin necesidad de que el paciente deba realizar las
correcciones con insulina habituales en el manejo de la diabetes tipo 1.
El dispositivo está compuesto por un sensor continuo de
glucosa y una bomba de infusión de insulina, ambos conectados vía bluetooth a
un teléfono celular que tiene instalado un software con un algoritmo que va
sacando, mediante cálculos matemáticos, los valores de insulina que necesita el
paciente. Para ello, el paciente debe introducir algunos datos, como qué va a comer
y a qué hora.
“Ya estamos avanzando en una segunda etapa, para la que se
está trabajando en un nuevo algoritmo de control para aumentar la autonomía y
disminuir aún más la necesidad de intervención del paciente”, anunció el doctor
Luis Grosembacher, investigador principal del estudio y jefe de la sección
Diabetes del Servicio de Endocrinología del Hospital Italiano. Para una segunda
etapa se utilizará un algoritmo desarrollado completamente en la Argentina por
investigadores del ITBA, la Universidad Nacional de Quilmes y la Universidad
Nacional de La Plata y que apunta a que haya una intervención aún menor del
paciente, esto es, que no tenga que introducir datos.
“Lograr objetivos glucémicos estables en una persona que no
tiene un páncreas que regula la secreción de insulina y hacerlo en forma
artificial va a reducir la incidencia de complicaciones crónicas a largo plazo
en estos pacientes”, añade el especialista. “Con el páncreas artificial es
posible evitar las complicaciones crónicas”.
De hecho, el éxito de este primer ensayo quedó demostrado
porque durante las 36 horas que los cinco pacientes estuvieron conectados al
dispositivo, todos pudieron regular los niveles de glucosa y ninguno presentó
cuadros de hiperglucemia (los niveles de glucosa se elevan) o de hipogucemia
(los niveles de glucosa bajan demasiado).
“El objetivo de este desarrollo es aliviar el trabajo arduo
que es tener diabetes”, explica el doctor Daniel Chernavvsky. “El paciente con
diabetes tipo 1 tiene los valores de azúcar que suben y bajan, y se tienen que
chequear los niveles a cada. El medidor continúo lo hace automáticamente y
envía al asistente esa información. Con esa información, sumada a una serie de
cálculos históricos y predictivos, no sólo regula los niveles, sino que evita
complicaciones. En el caso de los chicos, uno de los miedos más grandes de los
padres es que sufran una hipoglucemia cuando duermen. Esto fue reducido a
cero”, añade el especialista, que además es pediatra y ha realizado este tipo
de ensayos con chicos en los Estados Unidos.
"Evitar las hipoglucemias nocturnas es un gran avance.
Los padres son el páncreas de los chicos, son quienes están pendientes de sus
niveles de glucosa. Si logramos que sea totalmente automático, es un
avance", añade Chernavvsky. “El proyecto en Argentina se inició hace seis
años, con el objetivo de que el paciente se pueda independizar de todos esos
cálculos matemáticos que normalmente tienen que hacer con ayuda de un médico”,
explica el ingeniero Ricardo Sánchez Peña, del Instituto Tecnológico de Buenos
Aires y responsable técnico principal del estudio.“Este primer estudio fue
aprobado por la ANMAT y esperamos que próximamente podamos llevar adelante la
segunda prueba”, añadió el investigador, que trabaja en el desarrollo del nuevo
algoritmo.
El ensayo realizado en la Argentina forma parte de un consorcio
de países (entre ellos Francia, Holanda y Estados Unidos) que están realizando
ensayos clínicos con este sistema de páncreas artificial con el algoritmo
desarrollado por la Universidad de Virginia. Actualmente, hay 240 pacientes en
el mundo que están haciendo pruebas de un año como las de Argentina. Los primeros resultados han sido asombrosos.
Gracias al páncreas artificial se pasó de 15% de hipoglucemias a cero. Y en el
caso de las hiperglucemias, se pasó de pacientes que estaban en promedio entre
4 a 5 horas en estado de hiperglucemia, a estar no más de 12 minutos en ese
estado. Esto es gracias al sistema de alarma que tiene el páncreas artificial:
cuando el paciente comienza a descompensarse, se activa de inmediato el sistema
de alarma, que cuenta con más de una persona para responder, lo que reduce
notablemente el riesgo de complicaciones.
Además, los datos que quedan registrados en el celular, pueden ser
enviados al médico vía mail. Así, también se pueden reducir notablemente la
necesidad de consultas con el médico en consultorio. Y abrirá la puerta a la
telemedicina: la posibilidad de monitorear al paciente a distancia, sin
necesidad de realizar una consulta presencial cada tres meses. "Con esto podríamos ver al paciente una
vez por año", grafica Grosembacher.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Diabetes