Para conmemorar el día de la Cobertura
Sanitaria Universal, la Organización Mundial de la Salud ha lanzado un nuevo
portal con los últimos datos sobre el acceso a los servicios de salud en sus
194 estados miembros, así como la equidad en el acceso a los mismos.
Asimismo, la información detalla la situación actual de
algunas enfermedades, como la neumonía infantil en países de bajos ingresos,
donde menos de la mitad de los niños con síntomas de padecerla son trasladados
y atendidos en centros de salud apropiados. En el caso de la tuberculosis las
cifras no mejoran: de los casi 10,4 millones de nuevos casos registrados en
2015, sólo 6,1 millones fueron detectados y notificados de forma oficial,
dejando a 4,3 millones de personas sin diagnosticar.
La iniciativa de la OMS busca alcanzar la Cobertura
Sanitaria Universal como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
de la ONU para 2030, para los que todos los Estados Miembros se comprometen.
Además, contando con que el 32% del gasto global en salud se deriva del
bolsillo de cada habitante, los gobiernos planean incorporar el próximo año
datos sobre el impacto del pago de los servicios de salud sobre las economías
familiares, motivando, además, la lucha contra la pobreza, la garantía del
trabajo decente y el correcto crecimiento económico.
En busca de una mejora
universal de la sanidad
"La ampliación del acceso a los servicios
sanitarios implicará un aumento del gasto para la mayoría de los países. Pero
igual de importante es lo que se gasta que la forma en la que se gasta. Todos
los países pueden avanzar hacia una cobertura sanitaria universal, incluso a
bajos niveles de gasto", ha afirmado la Subdirectora General de los
Sistemas de Salud e Innovación, Marie-Paule Kieny.
Sin embargo y sin que las
medidas a seguir conlleven elevados costes y dificultades financieras, la OMS
quiere garantizar el acceso equitativo a los sistemas sanitarios y satisfacer
las necesidades de todas las personas y comunidades dentro de las lagunas
concentradas -en su gran mayoría- en los países de medios y bajos ingresos.
"Los datos proporcionados no prevén enfermedades ni salvan vidas de forma
directa, pero sí muestran dónde deben actuar los gobiernos de cada país para
fortalecer los sistemas de salud y proteger a los ciudadanos de los efectos
potencialmente devastadores de los costes que suponen los cuidados
sanitarios", ha subrayado la Directora General de la OMS, Margaret Chan.
Fuente: Diario El Mundo