jueves, 29 de diciembre de 2016

Una aplicación ajusta la insulina a diabéticos hospitalizados

Evitar descompensaciones de los niveles de insulina de los pacientes diabéticos que ingresan, especialmente en Urgencias, es el objetivo de una herramienta que calcula sus niveles durante las primeras 24 horas de su hospitalización.

ROGELIO GARCÍA Y RAQUEL GARCÍALos equipos de Endocrinología y Farmacia del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de la Comunidad de Madrid han ideado una herramienta que permite calcular las necesidades de insulina de los pacientes diabéticos durante las primeras 24 horas de su hospitalización. El objetivo es evitar descompensaciones de los niveles de insulina de los pacientes que ingresan especialmente en Urgencias, primer servicio en el que se ha implantado esta herramienta, aunque ya se ha extendido también en las distintas plantas de hospitalización del centro.

"Implementar esta aplicación en el Hospital es un beneficio tanto para médicos como para pacientes, ya que supone facilitar a los profesionales de otros servicios una herramienta que de forma sencilla, con pocos datos del paciente, va a dar una recomendación útil de cuál es el tratamiento más adecuado de insulina de cada enfermo en su situación concreta", asegura Rogelio García Centeno, endocrinólogo, que junto a las farmacéuticas, Raquel García Sánchez y Ana de Lorenzo, profesionales los tres del Gregorio Marañón, han desarrollado este proyecto.

Después, distribuir necesidades

Esta aplicación comenzó a ser utilizada en el Servicio de Urgencias de este centro, ya que se estima que alrededor del 30 por ciento de las consultas de estos servicios son para atender a diabéticos que pueden acudir por otras patologías que requieren ingreso como apendicitis, neumonía, fractura de cadera o cualquier otra causa.

La herramienta permite calcular las necesidades de insulina que tiene un paciente diabético durante las primeras 24 horas de ingreso, y posteriormente distribuir esas necesidades en una pauta de insulina adaptada a la nueva situación clínica de cada enfermo. Para ello, la aplicación tiene en cuenta el tipo de tratamiento hipoglucemiante crónico (antidiabéticos orales, insulina o insulina en tratamiento combinado con antidiabéticos orales) y parámetros como el valor de la glucemia al ingreso, el peso y si el paciente se encuentra en ayunas o no.

Está demostrado que lograr un buen control de la glucemia durante la hospitalización evita múltiples complicaciones, mejora la rápida recuperación de la patología por la que el paciente había ingresado, e incluso disminuye la mortalidad. La ventaja de esta nueva herramienta es que es aplicable a la gran mayoría de pacientes diabéticos que acuden al hospital, a excepción de los pacientes críticos y los quirúrgicos que van a ser sometidos a una cirugía urgente.

Fuente: Diario Médico - Ver más sobre Diabetes