La radiación solar es la principal causa de cáncer de piel y
envejecimiento cutáneo. Por eso, los especialistas del ministerio de Salud de
la Provincia de Buenos Aires insisten en adoptar medidas de cuidado, sobre todo
en verano, la estación en la que la exposición presenta mayor potencial de
daño.
Los datos del Instituto Nacional del Cáncer revelan que cada
año mueren unas 2.400 personas por tumores de la piel. El daño solar es
acumulativo e irreversible y, como la piel tiene memoria, la radiación
acumulada es irreparable: penetra hasta el ADN de las células y puede originar
cáncer. Existen tres tipos de tumores: los carcinomas basoceluares,
espinocelulares y los melanomas.
“El carcinoma basocelular es el cáncer de piel más
frecuente, y la principal causa de su aparición es la exposición crónica a las
radiaciones ultravioletas”, explicó María Viniegra, coordinadora del Plan
Provincial de Control de Cáncer. Agregó que “en la actualidad, se considera que
3 de cada 10 personas de piel blanca tienen la posibilidad de desarrollarlo”.
Dónde aparecen
La especialista de la cartera sanitaria detalló que el 70%
de los tumores basocelulares se asientan en la cara, orejas y cuello, aunque
también pueden ubicarse en el tronco, brazos y piernas. En tanto, el carcinoma
espinocelular, el segundo cáncer de piel más frecuente, suele desarrollarse
sobre los labios, la boca, lengua, genitales y en el canal anal.
Pero el tumor de piel más grave es el llamado “melanoma”. No
obstante, detectado en forma temprana es posible curarlo, de allí la
importancia de consultar al dermatólogo periódicamente. Por lo general, está
vinculado a las exposiciones solares en la infancia y se manifiesta por la
aparición de una pequeña área de pigmentación alterada sobre la piel sana o por la modificación de un lunar (nevus
pigmentario) preexistente.
La buena noticia es que los cánceres de piel se pueden
detectar precozmente en la mayoría de los casos. Por eso, los lunares, manchas
o lesiones en la piel que no cicatrizan deben ser motivo de control inmediato
con el dermatólogo.
Vulnerables
Los más predispuestos a padecer tumores en la piel son
aquellas las personas con piel y ojos claros, con exposición crónica a rayos
ultravioletas naturales o artificiales (camas solares), antecedentes de
quemaduras de sol, inmunodepresión, enfermedades hereditarias que predisponen
al cáncer de piel, exposición al arsénico (ingesta de agua con niveles elevados
de arsénico), úlceras crónicas y cicatrices viejas.
Los niños, en tanto, son más susceptibles a los efectos
nocivos de la radiación ultravioleta que los adultos. “Esto ocurre porque en
los chicos el sistema natural de protección no está desarrollado, entonces el
daño solar es máximo y acumulativo”, agregó Viniegra e insistió en que los
bebés menores de un año no deben estar expuestos en ningún momento al sol.
Tips para protegerse del sol
• Elija y busque la sombra: debajo de un árbol, techo,
sombrilla o carpa.
• Use ropa y accesorios adecuados: gorro o sombrero de ala
ancha, ropa de trama apretada (con mangas), anteojos de sol con filtros para
RUV (radiación ultravioleta).
• Aplique abundante cantidad de protector solar, de amplio
espectro (que proteja contra los rayos UVB-UVA), con FPS (factor de protección
solar) +50. Cubra toda la piel expuesta.
La aplicación debe realizarse 30 minutos antes de ponerse al sol y renovarse
cada 2 horas.
• Evite la exposición directa al sol desde las 10 de la
mañana hasta las 16, cuando los rayos ultravioleta son más intensos.
• Recuerde que las
nubes dejan pasar el sol. La arena, el agua y la nieve reflejan los rayos y
aumentan su acción.
• Sepa que existen medicamentos que pueden ocasionar
reacciones en la piel ante la exposición solar. Pregúntele a su médico.
Fuente: Suplemento DocSalud (Ámbito Financiero) - Ver más Recomendaciones de Verano