Cinco de cada 10 habitantes de la Ciudad de Buenos Aires
consumió medicamentos sin receta al menos una vez durante este año, y un 40% no
consulta al doctor como primera opción a un malestar. Además, la mayoría tiene
preferencia por fármacos tradicionales frente a los naturales.
Estas son algunas conclusiones de una reciente encuesta a
1000 habitantes de la Ciudad de Buenos Aires mayores de 16 años, realizada por
la consultora Trespuntozero. El relevamiento también destaca que, entre los
medicamentos más vendidos sin receta se cuentan las pastillas para el dolor de
cabeza (aspirinas o paracetamol, consumidas por un 77% de los encuestados),
seguidas de lejos por las píldoras para dormir (25%).
Julián Libonatti, director de estudios cuantitativos de la
consultora, apunta que "cuatro de cada diez porteños dice consumir
medicamentos con mucha o bastante frecuencia, aunque este grupo se compone en
su mayoría (58%) de mayores de 50 años, que es la población con mayores niveles
de consulta regular a profesionales".
En el otro extremo, entre quienes dicen nunca consumir
medicamentos o hacerlo muy raramente, la mayoría son jóvenes (70% de los que
tienen entre 16 y 29 años).
En tanto, los medicamentos tradicionales son preferidos por
ocho de cada 10 porteños, frente a los remedios naturales o alternativos (la
categoría engloba desde la homeopatía hasta yuyos y tisanas), que sólo son
utilizados por un 10% de los encuestados. La farmacia es canal principal de
obtención de los medicamentos (80% de los casos), frente a otras alternativas
como kioscos, obra social o programas del Estado.
En el caso de los complejos vitamínicos, su consumo es
creciente entre los mayores de 50 años y el 62% lo hizo por indicación médica.
El estudio revela algunas diferencias de hábitos según la
edad, el género y el nivel educativo. "Las mujeres refieren ingerir
medicamentos más habitualmente que los varones (45% de las encuestadas, frente
al 34% de los encuestados)", apunta Libonatti.
El 30% de ellas dice tomar habitualmente pastillas para
dormir, frente al 20% de los varones. En el caso de las píldoras para
adelgazar, la proporción es de un 8,7% de mujeres, frente al 3,1% de los
hombres.
En cuanto a las pastillas para el dolor de cabeza, su uso es
alto en ambos géneros y todas las edades, pero ligeramente mayor entre quienes
tienen entre 30 y 49 años ( 86%).
Al contrario de lo que podría pensarse, a mayor nivel
educativo, menor consumo de medicamentos. Un 47% de quienes tienen nivel
educativo primario consumieron pastillas para dormir el último año, frente a un
22% de los que tienen estudios superiores. Del mismo modo, el 23% de quienes
tienen nivel primario tomaron antidepresivos, versus un 8% de los
universitarios.
Más allá de los números, la automedicación es un problema
social y de salud creciente en el país.
Según estimaciones del Sindicato Argentino de Farmacéuticos
y Bioquímicos (Safyb), el mal uso de medicamentos es responsable de más del 10%
de las internaciones hospitalarias anuales, principalmente por intoxicación y
reacciones adversas. Esto genera sobrecostos por ausentismo laboral y
educativo, nuevas consultas médicas, nuevas enfermedades, pérdida de la calidad
de vida, y complicaciones que pueden llevar a la muerte.
Fuente: Diario El Cronista - Ver más sobre Medicamentos