Lo revela una encuesta realizada en dependencias de
organismos gubernamentales de siete provincias argentinas, lo que evidencia la
necesidad de que se refuerce el cumplimiento de la norma.
Al menos uno de cada tres empleados públicos no fumadores
están expuestos al humo de tabaco en su oficina, según lo reveló una encuesta
realizada a trabajadores de ministerios de Salud, Educación, Desarrollo Social
y otros organismos gubernamentales provinciales de 7 provincias argentinas. Si
bien hay un amplio apoyo a la legislación de ambientes libres de humo, el
relevamiento puso en evidencia la necesidad de mejorar el cumplimiento de la
normativa para proteger la salud en todos los espacios de trabajo.
La encuesta fue realizada por la Fundación Interamericana
del Corazón Argentina (FIC Argentina) y la Alianza Libre de Humo Argentina
(ALIAR) a 1061 empleadas y empleados públicos de los poderes ejecutivos de la
Ciudad de Buenos Aires, La Plata, Neuquén, Mendoza, Paraná, San Juan y Ushuaia.
El sondeo reflejó que el 34% de las personas no fumadoras
estuvieron expuestas al humo de tabaco ajeno uno o más días en la semana previa
a la encuesta.
En este punto, se identificaron importantes diferencias
entre ciudades: 58% estuvieron expuestos a humo ajeno en La Plata; 55% en Mendoza;
35% en Paraná; 34% en San Juan; 30% en CABA; 26% en Ushuaia y 7% en Neuquén.
La investigación, realizada entre abril de 2015 y junio de
2016, buscó conocer el grado de exposición a humo ajeno en oficinas públicas y,
en paralelo, indagar sobre la percepción de las empleadas y empleados públicos
en relación al cumplimiento de las normas de ambientes libres de humo. En este
sentido, el 75% de las personas encuestadas señaló que su percepción de
cumplimiento de la ley fue “muy buena” o “buena”, mientras que el 25% restante
indicó que fue “regular” o “mala”.
En 2011 la Argentina sancionó la Ley Nacional Nº 26.687 que
establece la implementación de ambientes 100% libres de humo de tabaco en todos
los espacios cerrados de acceso público y lugares de trabajo. Además, 18
provincias más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires han adherido a esta ley
nacional o han sancionado normas propias que establecen la prohibición de fumar
en espacios cerrados de acceso público. Se trata de una norma que tiene amplia
aceptación en la población: el 95% de las empleadas y empleados de oficinas
púbicas encuestados apoyan la legislación que prohíbe fumar en espacios
cerrados de acceso público y lugares de trabajo.
“A pesar de la vigencia de normativas y del amplio apoyo que
reciben de la población, la investigación reflejó que es necesario fortalecer
la implementación de las regulaciones de ambientes libres de humo en los
edificios públicos. El incumplimiento varía según la región del país y el
problema es más grave aún en algunas jurisdicciones como en La Plata, provincia
de Buenos Aires, donde la ley de ambientes libres de humo continua sin ser
reglamentada, lo cual dificulta el control y cumplimiento”, señaló Cinthia
Shammah, investigadora de FIC Argentina.
Por su parte, Ernesto Ruiz, de ALIAR y coordinador de la
investigación, señaló que “el cumplimiento de la normativa no sólo implica la
protección de las personas no fumadoras de los efectos de la exposición al humo
de tabaco si no que también colabora a la desnaturalización del acto de fumar”.
“La implementación y cumplimiento de la norma de ambientes 100% libres de humo
ayuda a las personas a dejar de fumar, disminuye la iniciación entre los
jóvenes y aumenta las posibilidades de que no se fume en los hogares. Es
imprescindible que las autoridades gubernamentales hagan cumplir las normas a
través de planes de implementación y control de los ambientes libres de humo en
oficinas públicas así como en otros lugares donde aún hay problemas de
cumplimiento”, dijo Ruiz.
La encuesta reflejó que, en caso de encontrarse frente a una
persona fumando en un ambiente cerrado, el 44% de quienes no fuman suele tener
una actitud activa frente a las violaciones a la norma, como plantear una queja
a las autoridades o pedirle a la persona que fuma que apague el cigarrillo.
Esta actitud activa se observó con mayor frecuencia en aquellas ciudades donde
se registró una percepción de cumplimiento mayor, lo que implica que en las
ciudades donde la norma se cumple menos, el empoderamiento es relativamente
bajo y la mayoría de las personas tolera que se fume en su lugar de trabajo,
aunque la norma lo prohiba.
El peligro del humo del tabaco
El humo de tabaco contiene más de cuatro mil productos
químicos, de los cuales al menos 250 son nocivos y más de 50 causan cáncer. La
exposición al humo de tabaco en lugares cerrados es una de las principales
causas de muerte evitable en el ámbito laboral y un problema grave de salud
pública mundial. En la Argentina, seis mil personas no fumadoras mueren cada
año por exposición a humo de tabaco ajeno. La legislación de ambientes 100%
libres de humo es un paso decisivo para avanzar en la protección de la salud de
la población.
Fuente: Diario Popular - Ver más sobre Tabaquismo