Hoy se conmemora el Día Mundial de la Diabetes creado en 1991 por la
Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la
Salud (OMS) con el fin de concientizar a la población sobre la amenaza que representa la diabetes. La campaña de este año lleva como lema “Mujeres y Diabetes” y promueve la importancia de que todas las mujeres en riesgo o aquellas que padezcan la enfermedad, tengan un acceso asequible y equitativo a las medicinas y tecnologías
esenciales, educación para el autocontrol e información que viven con diabetes.
En la actualidad se estima que existen más de 199 millones
de mujeres que viven con diabetes y se espera que para 2040 esa cifra aumente hasta 313
millones, siendo la novena causa principal de muerte entre mujeres
en el mundo, causando 2,1 millones de muertes cada año.
Los roles de género y las dinámicas de poder influyen en la
vulnerabilidad a la diabetes, afectan al acceso a los servicios sanitarios y el
comportamiento en la búsqueda de salud de la mujer, y amplifican el impacto de
la diabetes en las mujeres. Las
desigualdades socioeconómicas exponen a la mujer a los principales factores de
riesgo de la diabetes, como la mala alimentación o nutrición, inactividad
física, consumo de tabaco y uso nocivo del alcohol.
Dos de cada cinco mujeres con diabetes están en edad
reproductiva, lo que representa más de 60 millones de mujeres en todo el mundo.
Las mujeres con diabetes tienen más dificultad para concebir y pueden tener
malos resultados en el embarazo. Sin planificación prenatal, la diabetes tipo 1 y 2 puede
resultar en un mayor riesgo de mortalidad y morbilidad materno e infantil.
Aproximadamente uno de cada siete nacimientos se ve afectado por la diabetes gestacional (DMG), una amenaza grave y desatendida para la salud materno infantil. Muchas mujeres con DMG experimentan complicaciones
relacionadas con el embarazo, como presión arterial, bebés de gran peso y parto
obstruido. Un número significativo de mujeres con DMG también desarrollarán más
adelante diabetes tipo 2 resultando en más complicaciones sanitarias y gastos.
La estigmatización y discriminación a las que se enfrentan
las personas con diabetes son particularmente pronunciadas en mujeres y niñas,
que llevan una doble carga de discriminación debido a su estado de salud y las
desigualdades perpetradas en sociedades dominadas por hombres. Estas
desigualdades pueden disuadir a las niñas y las mujeres a buscar un diagnóstico
y tratamiento y evitar que logren resultados positivos de salud.
Fuente: Federación Internacional de Diabetes - Ver más sobre Diabetes



