Los progresos realizados en los primeros años del siglo XXI
en materia de salud no han conseguido borrar las desigualdades.
Se calcula que 800 millones de personas dedican al menos un
10% de sus ingresos a gastos de salud, ya sea para ellos mismos o para un
miembro de su familia. Unos 100 millones atraviesan situaciones de extrema
pobreza a causa de estos gastos, que les obligan a sobrevivir con menos de 1,9
$ al día. Además, otros 122 millones de personas viven con menos de 3$ diarios
por tener que costearlos.
El director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom
Ghebreyesus, declaró que «es necesario aumentar los esfuerzos porque existe una
solución para que cada uno pueda acceder a los servicios sanitarios que
necesite, donde quiera y cuando quiera sin que tenga que atravesar por una
situación financiera desesperada».
Los progresos realizados en los primeros años del siglo XXI
en materia de salud no han conseguido borrar las desigualdades que existen entre
países para acceder a los servicios sanitarios básicos sobre todo en las
regiones de África subsahariana o del Sudeste asiático, las más pobres del
planeta, indicó el estudio.
Aunque en algunas regiones donde están los países con
ingresos más bajos comienzan a impartirse servicios básicos de salud, sobre
planificación familiar o vacunación, la ausencia de sistemas de seguridad
social nacionales pone en una situación difícil a las familias, ya que tienen
que pagar con sus propios ingresos los gastos médicos.
Naciones Unidas calcula que más del 50% de los 7,3 billones
de personas que habitan el planeta no tiene acceso a cuidados médicos básicos.
Por este motivo, alrededor de un millón de personas vive sin poder controlar su
tensión arterial, 200 millones de mujeres carecen de asesoramiento en temas de
planificación familiar y 20 millones de niños no están vacunados contra el
tétanos y la difteria.
También existen desigualdades importantes dentro de los
propios países en materia de salud, sobre todo respecto a los cuidados
impartidos a la madre y al recién nacido. De acuerdo con la OMS, sólo el 17% de
las madres de los hogares más pobres, en países con ingreso medio o bajo,
reciben los mismos cuidados que tienen el 74% de las familias de los países
industrializados.
Ambas organizaciones coinciden en que las enfermedades del
sida y la malaria han sido las que han logrado más progresos, en materia de
cobertura sanitaria, durante los últimos años. En el año 2000 sólo el 2% de
pacientes tenía acceso a tratamientos antirretrovirales mientras que en 2016
esta cifra se elevaba a 53%. Por otra parte, el uso de mosquiteras impregnadas
de insecticida contra la malaria aumentó en este período pasando del 1% al 54%
en 2016.
La cobertura sanitaria universal, conseguir el acceso a los
servicios sanitarios indispensables sin tener que atravesar dificultades
financieras, antes de 2030 contribuiría a la realización de los objetivos
mundiales sobre desarrollo sostenible de la ONU porque la salud es la principal
motivo que empuja a las personas hacia la pobreza, subrayó el estudio.
Fuente: ACB.es - Ver más sobre OMS/OPS