El ministro destacó el
plan del oficialismo para reformular la salud pública. Además, ratificó el
convenio con el gobierno de Mendoza para sostener el plan piloto que se hace en
una localidad de esa provincia. La semana pasada hubo una marcha para denunciar
el “retroceso en el derecho a la salud” que significa este plan.
Uno de los grandes desafíos del nuevo ministro de salud será
poner en marcha la CUS, admiten en el entorno del ministerio, que es rechazada
por especialistas y entidades sanitarias, y todavía no tiene ni los fondos
asignados ni la operatividad para su puesta en vigencia confirmada. Pero
Rubinstein decidió bancar el proyecto, hablando públicamente de sus beneficios.
“La CUS consiste en la atención efectiva de los problemas sin tener que
afrontar riesgos financieros al momento de utilizar los servicios”, afirmó el
funcionario, en declaraciones a la agencia estatal Télam. “El CUS es
fundamentalmente atención efectiva de los problemas sin tener que afrontar
riesgos financieros al momento de utilizar los servicios”, definió.
En la entrevista, Rubinstein enfatizó que “es que toda la
población reciba los servicios que necesita, y que son efectivos y con calidad,
sin tener riesgos de que no los pueda pagar. Y eso tiene que ser universal”.
“El concepto de CUS es distinto en un país como Argentina, como Suecia o como
el África subsahariana, pero todos los países están hoy yendo con este objetivo
en la cabeza”, argumento el ministro. La Cobertura, creada por decreto el 2 de
agosto de 2016, define que “las medidas dispuestas tienen como objetivos
fortalecer el financiamiento del Sistema Nacional del Seguro de Salud,
promoviendo la atención sanitaria integral a fin de garantizar el acceso a la
salud de toda la población, afianzando los principios de equidad y solidaridad
que inspiraron su creación”. La medida implicó un decreto de necesidad y
urgencia con el argumento de “que la crítica situación del sector, evidencia
una circunstancia extraordinaria que hace imposible seguir los trámites de
rigor previstos por la Constitución Nacional para la sanción de las leyes”.
Antes de dejar su cargo, Jorge Lemus anunció la puesta en
funcionamiento de la CUS, a través de un plan piloto que comenzó en el
departamento mendocino de Guaymallén, lugar elegido para comenzar la
implementación territorial de la estrategia nacional. Esa localidad tiene
aproximadamente 300 mil habitantes y alrededor de un 40 por ciento de su
población (120 mil), tiene cobertura pública exclusiva, es decir, está fuera de
la seguridad social, y debe atenderse a través de los 22 centros de atención
primaria de la salud y los dos hospitales de referencia. Según un reciente
informe del Ministerio de Salud, este nuevo modelo de atención “involucró en la
primera etapa al centro de salud 5 y 16 permitió que las personas que se
atienden en el sistema público de salud saquen su turno médico llamando a un
centro de atención telefónica y de esta manera eviten ir a la madrugada y
realizar largas filas para conseguir turno”. El día asignado para el turno, la
persona deberá presentarse en el centro de salud con su DNI donde el personal
administrativo le generará por única vez su historia clínica electrónica. La
misma será actualizada por el médico durante la consulta y estará disponible en
todos los centros de salud integrados al nuevo modelo para facilitar las
interconsultas en caso de que sea necesario.
Es importante señalar que si después de la consulta el
médico solicita una derivación a un especialista, el paciente deberá presentar
esa nota en la administración para que se le asigne un turno en el hospital
especializado más cercano y luego de esa consulta deberá volver a su médico
tratante para de esta manera hacer un seguimiento eficiente del paciente. En
este contexto, hace unos días Rubinstein firmó con el gobernador de Mendoza,
Alfredo Cornejo, y la Ministra de Salud de esa provincia, Claudia Najul, un
acta acuerdo para dar continuidad a la CUS en esa provincia. “La CUS implica
mejoramiento en la calidad y la efectividad de la atención de la salud, implica
mejor cobertura, mayor cobertura a la población, cobertura prestacional,
protección. Esto es lo que estanos promoviendo y en Mendoza es donde estamos
haciendo la primera experiencia de mejoramiento de la calidad en los centros de
salud pública”, afirmó el titular de la cartera sanitaria nacional.
Más allá del entusiasmo oficial, los sectores que forman el
Movimiento por el Derecho a la Salud insisten con sus desventajas. Quienes
forman este espacio manifestaron en la marcha del 1º de diciembre que el
eventual avance de la reforma sanitaria “será un retroceso inadmisible para el
derecho a la salud, consagrado a través de la adhesión a pactos internaciones
preexistentes en la última reforma constitucional de 1994”. “La disposición a
luchar en defensa de la salud pública resultó un compromiso común asumido por
el conjunto de los participantes y el movimiento una demostración de que la
unidad en la diversidad es posible”, concluyeron, lejos del entusiasmo del
flamante ministro.
Fuente: Mirada Profesional Farmacéutica - Ver más sobre Salud Pública