Se puede cumplir con el sueño de ser madre después de una
enfermedad oncológica gracias a las nuevas técnicas de preservación de la
fertilidad, según recuerdan especialistas al conmemorarse este 4 de febrero el
Día Mundial de Lucha contra el Cáncer.
“En primer lugar, hay que destacar que cada cuadro es único
y particular, pero como regla general, podemos afirmar que es posible
convertirse en madre luego del cáncer”, señaló el doctor Fernando Neuspiller,
director de IVI Buenos Aires, quien además explica que, de acuerdo a varios
estudios, la experiencia del cáncer aumenta un 30% el deseo de tener hijos
biológicos.
Asimismo, en pacientes en edad reproductiva, preservar la
fertilidad es una de las primeras decisiones que se deben tomar frente a un
diagnóstico de cáncer, abordando con el especialista la posibilidad de
infertilidad previo al inicio del tratamiento oncológico (quimioterapia,
radioterapia y/o cirugía) y otorgándole toda la información para que pueda
tomar una decisión respecto a su futuro.
“Existen diversas opciones que permiten preservar la
fertilidad; nuestra recomendación es la vitrificación, siempre luego de una
interconsulta y la aprobación del equipo oncológico”, indican desde la IVI.
La técnica de vitrificación consiste en la estimulación
ovárica con medicación, que puede iniciarse en cualquier momento del ciclo de
la mujer, para luego aspirar los ovocitos que entrarán en un proceso de
solidificación en el que serán tratados con una sustancia crioprotectora y
sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196°C.
A diferencia de la
congelación tradicional, no se forman cristales de hielo que puedan dañar al
óvulo y todo el procedimiento se lleva a cabo solamente entre 10 y 12 días.
Luego, una vez que la paciente haya finalizado su tratamiento oncológico y sea
dada de alta, puede comenzar con el tratamiento de Reproducción Asistida
haciendo uso de sus óvulos obtenidos previamente.
Los varones también pueden tener complicaciones sobre su
capacidad reproductiva, por ejemplo, al recibir radiación sobre la próstata o
los testículos, o si deben someterse a una cirugía de extracción de uno o ambos
testículos (orquiectomía). Por eso, es recomendable consultar con un
especialista en fertilidad y analizar la conveniencia de congelar semen. El
método sugerido por IVI Buenos Aires es la crioconservación, que consiste en la
congelación de semen para conservar muestras de espermatozoides procedentes
tanto del eyaculado como del testículo o epidídimo, manteniéndolas a muy bajas
temperaturas hasta su descongelamiento. Este procedimiento debe hacerse tan
pronto como sea posible de forma coordinada entre las unidades de Oncología y
Reproducción Asistida.
Finalmente, es importante realizar un Test de Compatibilidad
Genética antes de comenzar a buscar un embarazo por vía natural o fertilización
asistida, dado que todas las personas
poseen alrededor de 5-18 mutaciones recesivas severas que pueden causar
una enfermedad genética, y el test es capaz de reducir el riesgo teórico de
tener una descendencia afectada de 1 de cada 100 a 1 en cada 30.000. El
análisis es especialmente efectivo para detectar el gen BRCA2, vinculado en un
60% al cáncer de mama hereditario.
“La mejora de los tratamientos oncológicos, así como la
eficacia de los programas de diagnóstico precoz consiguieron que las tasas de
curación y supervivencia de algunos tumores aumenten considerablemente. En
sintonía con este panorama, el desafío de los especialistas es darles mayor
preponderancia a los efectos secundarios de los tratamientos de quimio y
radioterapia, priorizando especialmente la función ovárica y el mantenimiento
de la fertilidad”, concluyó Neuspiller.
Fuente: Doc Salud - Ver más sobre Cáncer