En el Día Mundial de las Enfermedades Raras, la OMS lanzó
una alerta para que los gobiernos incrementen sus objetivos para detectarlas y
brindarles un adecuado tratamiento.
Luciana Lasa es mamá de Santiago, de tres años.
"Santi" padece Fibrosis Quística, una de las 8000 enfermedades raras
que existen.
"Nos enteramos cuando nació y fue devastador. Al
principio uno no entiende mucho porque un hijo es todo y también porque es una
enfermedad poco conocida. Lo primero que hice fue ir a Google y fue lo peor que
me pasó, ya que necesitaba información al momento. Pero me encontré con
información vieja o poco clara", relató Luciana.
Y agregó: "Pero hoy, tres años después, la situación es
distinta. Si bien sabemos que es una enfermedad que no tiene cura, Santiago
está bien, pero necesita un tratamiento diario. Sé también que es una
enfermedad progresiva, más cuando el pulmón está afectado, principalmente por
la resistencia de las bacterias".
Luciana comentó que siempre "se alienta a los pacientes
a que hagan mucho ejercicio y que tengan una buena alimentación. Los chicos
pierden mucho líquido y sal, por lo tanto hay que hacer un seguimiento
permanente".
Como le ocurre a Santiago, en la Argentina hay unos 3,5
millones de personas con este problema. Las Enfermedades Raras (ER) o
Enfermedades Poco Frecuentes (EPOF) si bien son aquellas cuya prevalencia es
menor a cinco personas por cada 10.000 habitantes (o una cada 2000), en su
conjunto, constituyen el 25-40% del total de las enfermedades que se padecen.
En el mundo suman más de 350 millones de personas con EPOF.
Los especialistas indican que en su mayoría son de origen
genético, crónicas, degenerativas y, en muchos casos, pueden producir algún
tipo de discapacidad. Pero lo más peligroso que ocurre si no se las diagnostica
a tiempo y no se las trata en forma adecuada, es que suelen ser graves y ponen
en serio riesgo la vida de los pacientes.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las ER son
un grupo una 8000 enfermedades, de las cuales el 90% son genéticamente
determinadas y pueden afectar cualquier órgano del cuerpo humano. Otro dato que
asusta es que el 75% de las enfermedades de baja prevalencia comienzan en la
niñez, etapa en la que el 30% de los pacientes fallece antes de cumplir los 5
años.
Y hoy, 28 de febrero, se celebra el Día Mundial de las
Enfermedades Raras con el fin de llamar la atención de las mismas para
comprenderlas y detectarlas a tiempo, factor vital a fin de recibir un
tratamiento eficaz y duradero.
Primer registro nacional de personas con Epof
La Argentina no contaba hasta el momento con datos
epidemiológicos sobre la cantidad de Epof, su incidencia o los centros de
atención especializados, medidas que están contempladas en la ley nacional
26.689 de Cuidado integral de la Salud de las personas con enfermedades poco
frecuentes, reglamentada por el decreto 794/2015.
En base a estadísticas internacionales de la OMS que indican
que el 8% de la población padece alguna de las 8.000 Epof descriptas, unos 3,5
millones de argentinos estarían afectados, es decir, una de cada 13 personas.
La Fadepof ya había realizado en 2016 una prueba piloto de
registro, a través de una encuesta en Internet que buscaba recabar información.
"A partir de las respuestas de 800 participantes
(pacientes, familiares y allegados), se pudo acceder a una primera aproximación
sobre la situación de las Epof en el país y funcionó como trampolín para el
lanzamiento oficial del Renepof, un proyecto mucho más ambicioso y
abarcativo", retomó Castellano.
Para la confección del Renepof se contemplaron las
recomendaciones y prácticas del Instituto Nacional de Salud de los Estados
Unidos, el Centro Nacional de Ciencias Traslacionales Avanzadas, el Repositorio
de Datos del Registro Global de Enfermedades Raras y otros estándares
internacionales establecidos por la Plataforma Europea de Registros de Epof y
el Instituto de Salud Carlos III de España.
Así, se podrán comparar los indicadores con fuentes locales
o de otros países, lo que aportará una evidencia más amplia sobre la
problemática.
La demora en el diagnóstico empeora el cuadro
Las estadísticas son contundentes en cuanto la los tiempos
de las ER. Lleva casi 5 años acceder al diagnóstico de una enfermedad poco
frecuente. El proceso es frustrante y retrasa el inicio del tratamiento. Un
test genético en el embarazo detecta alrededor de 500 de estos 8000 trastornos.
Causadas en un 80% por una alteración genética, se estima
que 6 de cada 100 personas en el mundo nacen con una de ellas. Y el 75% de los
casos se presenta en edad pediátrica y muchas son crónicas y ponen en peligro
la vida.
Subdiagnosticada, mal diagnosticada o subtratada
Según estadísticas, en promedio lleva 4,8 años acceder al
diagnóstico adecuado de una EPOF. Y cuanto más se tarda en alcanzar el adecuado
diagnóstico, la enfermedad empeora y el paciente debe ver a más médicos, con lo
angustiante y frustrante que eso puede significar. El 40% de estos pacientes
recibió al menos un diagnóstico erróneo en su vida.
A las demoras en el diagnóstico muchas veces se suman
intervenciones médicas inapropiadas, que incluyen cirugías, tratamientos
farmacológicos y otros complementarios, que suelen además representar un
incremento evitable de costos elevados para los sistemas de salud.
A partir de la secuenciación del genoma humano y otros
avances en la materia, pudo obtenerse un conocimiento mucho más preciso acerca
de la genética humana. Eso permitió identificar y poder trabajar sobre
múltiples enfermedades de origen genético, para diseñar herramientas
terapéuticas específicas.
"Los afectados suelen padecer una 'odisea diagnóstica',
un peregrinaje por las más variadas especialidades sin obtener el diagnóstico
correcto, en ocasiones con consecuencias irreversibles", explica Hernán
Amartino, médico neurólogo infantil y miembro de la Sociedad Latinoamericana de
Errores Congénitos del Metabolismo y Pesquisa Neonatal.
"Muchas veces los primeros síntomas son comunes y se
confunden con los de enfermedades conocidas. Rara vez tienen signos
específicos", añadió Amartino.
Uno de los problemas más frecuentes que encuentra un
paciente que padece esa "odisea diagnóstica" es que solamente se
diagnostican las enfermedades que el profesional sospecha. Pero cuando los
síntomas no relacionados entre sí se suman, es cuando el médico debería
comenzar a sospechar que algo más puede estar pasando en el metabolismo. Además,
se caracterizan por una diversidad amplia de desórdenes y síntomas que varían
no solo según la enfermedad sino también según el paciente que sufre la misma
enfermedad.
El desafío mayor para el médico es detectar a tiempo esa
EPOF. Para ello, el profesional deberá estar continuamente actualizado con su
especialidad e informado sobre las novedades de las enfermedades raras. Pero
además, otro de los inconvenientes que encontrarán los pacientes es que por ser
poco conocidas y de una naturaleza extraña, pocas de ellas tienen tratamientos
específicos eficaces.
Entre los patrones que se repiten en las EPOF pueden
encontrarse:
– Crónicas, progresivas, degenerativas.
– Falta de un diagnóstico temprano.
– Poca información sobre la enfermedad.
– La calidad de vida de los pacientes se compromete.
– No existe una cura efectiva.
– El 75 por ciento afecta a los niños.
– El 80 por ciento de las enfermedades raras tienen un
origen genético.
Otros tienen como causa infecciones, alergias o del medio
ambiente.
Si bien hay alrededor de ocho mil de ellas, entre ellas
pueden encontrarse algunas que han tenido mayor cobertura en los medios:
acondroplasia, angioedema hereditario, ataxias, cáncer de tiroides, cistitis
intersticial, colitis ulcerosa, déficit de Alfa1 antitripsina, diabetes
insípida central, enfermedades de hipófisis, enfermedad de Crohn, enfermedad de
Huntington, enfermedad de Pompe, enfermedad de Stargardt, enfermedad de Wilson,
enfermedades mitocondriales, enfermedades mixtas del tejido conectivo,
epidermólisis bullosa, espina bífida, esclerodermia, esclerosis lateral
amiotrófica, esclerosis múltiple, Fabry, fenilcetonuria, HHT, inmunodeficiencia
primaria, hidrocefalia, hiperinsulinismo congénito, histiocitosis, lupus,
malformación de Chiari, miastenias gravis, mucopolisacaridosis tipo II y tipo
IV, narcolepsia, neurofibromatosis, Perthes, quistes de Tarlov, síndrome de
Apert, síndrome de Rett, talasemia y trastornos del crecimiento.
La OMS y el Consejo internacional de enfermeras, líderes del
ámbito de la salud, lanzaron una campaña mundial para pedir a los gobiernos,
los profesionales sanitarios y los usuarios de los servicios que valoren a las
enfermeras y aboguen por su liderazgo para prestar cuidados de la mejor
calidad.
Las enfermeras son el eje de los sistemas sanitarios y
desempeñan un papel crucial tanto en la promoción de la salud como en la
prevención, el tratamiento y los cuidados. Representan casi la mitad del total
de trabajadores sanitarios en todo el mundo.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre EPOF