El trastorno de aprendizaje ya contaba con una ley
sancionada en 2016 pero no tenía reglamentación. Ahora, se incluyó la cobertura
en el PMO, por lo que deberá ser cubierto en su totalidad por los servicios de
salud. Además, habrá adaptaciones curriculares y capacitación docente.
Las personas con dislexia o alguna Dificultad Específica del
Aprendizaje (DEA) no deberán presentar más certificado de discapacidad para que
les den cobertura total de su tratamiento.
A partir de esta reglamentación, quienes necesiten
tratamiento médico como por ejemplo asistencia psicopedagógica, sesiones de
fonoaudiología o terapia ocupacional no tendrán limite de sesiones.
La dislexia es una condición de origen neurobiológico que
afecta el proceso de lectura y escritura. Si bien no tiene cura, se puede
compensar. Para eso, es fundamental el diagnóstico oportuno y el tratamiento
específico. De ahí el rol clave de la escuela, porque es el ámbito en el que
esta dificultad se plasma con mayor claridad.
Al cerebro de las personas que tienen dislexia le cuesta
reconocer o procesar ciertos tipos de información. Esto puede incluir hacer
coincidir el sonido de una letra con su símbolo (tal como la letra b haciendo
el sonido be), y luego combinarlos para formar una palabra.
La dislexia es la más frecuente de tocias las DEA. Hay dos
factores importantes a tener en cuenta al analizar el desarrollo de un posible
trastorno de lectura: el desarrollo del lenguaje oral y la historia familiar.
Los niños disléxicos adquieren los nombres de palabras más despacio que los
otros niños y ya a los tres o cuatro años su capacidad para recordar palabras
es escasa. Sin embargo, una dificultad en el lenguaje no siempre es igual a
dificultad en la lectura.
¿Qué son las DEA?
Las Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA) son
alteraciones de base neurobiológica, que afectan a los procesos cognitivos
relacionados con el lenguaje, la lectura, la escritura y/o el cálculo
matemático, que pueden tener implicaciones significativas, leves, moderadas o
graves en el ámbito escolar.
Son constitutivas de la persona y la acompañan a lo largo de
su desarrollo. Si bien las habilidades que se encuentran descendidas deben ser
estimuladas lo más temprano posible, permanecen como "punto débil" en
el perfil de esa persona a lo largo de toda su vida.
Se dan de manera única e irrepetible en cada sujeto.
Representan una barrera de acceso al conocimiento que se
achica a medida que aumenta la inclusión de las nuevas tecnologías en nuestras
vidas.
Tienen un fuerte impacto en el desarrollo emocional de las
personas que las presentan, pero no son el resultado de un conflicto emocional.
Diez señales tempranas
Retraso en la estructuración y reconocimiento del esquema
corporal. Confunde izquierda y derecha.
Torpeza motriz, con poca habilidad para los ejercicios
manuales y de grafía.
Vacilaciones a la hora de leer, omisiones de letras,
adiciones, inversiones, confusiones de letras con simetrías. Estos errores de
producen también en la escritura. Por ejemplo, cambiar letras de orden como
lapa por pala, o foltar en lugar de flotar y reiteraciones de silabas como
"cicicina" por cocina.
Expresión verbal pobre y dificultad de aprender palabras
nuevas, especialmente las palabras fonéticamente complicadas.
El rendimiento en las áreas lingüísticas, generalmente es
bajo, pero si se le explican las cosas verbalmente es más capaz de aprender que
si se le exige que adquiera los conocimientos mediante la lectura.
Falta de ritmo en la lectura. Lentitud y prosodia o tono
inadecuado. Dificultad con los signos de puntuación, y las pausas que estas
indican.
Dificultad de aprender el alfabeto y las tablas de
multiplicar y en general para retener secuencias, como los días de la semana o
los meses del año.
Falta de atención y concentración. Le falla la memoria en lo
que ayer sabía.
Frustración, posible inicio de problemas de conducta. Baja
autoestima, no le gusta el colegio.
Problemas de comprensión del lenguaje escrito. Dificultad
para planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en general.
Una app para prediagnosticar dislexia en niños jugando
"Deslixate" es una aplicación desarrollada por
profesionales mexicanos que crearon una herramienta tecnológica que permite
obtener un prediagnóstico de la dislexia en niños de entre siete y 12 años, en
un tiempo promedio de 25 minutos.
"Es una herramienta lúdica, sencilla y directa que
alerta sobre indicios de dislexia fonológica, profunda o superficial, y visual
en infantes, con el objetivo de que se acuda con un profesional para que los
pequeños puedan mejorar su desempeño y rendimiento escolar", detallan sus
creadores.
Disponible para sistemas operativos con Android, se puede
descargar aquí
Fuente: Télam