La mayoría de las personas sexualmente activas adquirirán al
menos un tipo de este virus en algún momento de su vida. No suele dar síntomas
y provoca lesiones que pueden causar diversos tipos de cáncer.
Los virus de papiloma humano (HPV por sus siglas en inglés)
son una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes que afectan
a hombres y mujeres en todo el mundo. Hay más de 200 tipos diferentes de VPH,
pero se sabe que la infección persistente por algunos de ellos causa ciertos
tipos de cáncer, como por ejemplo, cáncer cervical, de pene, anal y
orofaringeo. Otros tipos de HPV de bajo riesgo son responsables de las verrugas
genitales. La mayoría de las personas sexualmente activas adquirirán al menos
un tipo de este virus en algún momento de su vida, de ahí la importancia de su
prevención primaria a través de una vacuna en forma oportuna.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, en todo el
mundo, el cáncer de cuello uterino o cáncer cervical es la cuarta causa más
frecuente de cáncer en la mujer. Se estima que unas 530.000 mujeres contraen
esta enfermedad y 270.000 mueren a causa de ella cada año. El 85% de esos casos
ocurren en las regiones menos desarrolladas del mundo.
La víctima menos pensada
Muchas veces, la infección por HPV llega a los niños al
momento de nacer y producirles infecciones que pueden llegar a provocarles
dificultades respiratorias u otras complicaciones. "Es posible que al
momento del alumbramiento la madre presente verrugas genitales como
consecuencia de haber adquirido el virus y transmitirle al bebé esta infección
al pasar por el canal de parto. Si bien este escenario no es muy frecuente, al
infectarse, el niño recién nacido puede desarrollar esas verrugas en la
laringe, la tráquea e incluso se pueden extender a los pulmones", indicó
la doctora María Teresa Rosanova, médica infectóloga, jefa clínica del Servicio
de Infectología del Investigación Hospital de Pediatría S.A.M.I.C. "Prof.
Dr. Juan P. Garrahan".
"Esto no lo vemos con demasiada frecuencia pero, cuando
sucede, estamos ante un escenario de mucha gravedad ya que el paciente puede
llegar a desarrollar una insuficiencia respiratoria y puede complicarse hasta
provocarle la muerte. Hay tratamiento, pero también es importante decir que
ninguno es efectivo al 100%", agregó.
Algún tiempo atrás, se solía indicar a los pacientes la
aplicación de una inyección intralesional de cidofovir, un medicamento
antiviral. Con el tiempo se fue ampliando el arsenal terapéutico y sus
presentaciones. Hoy existen anticuerpos monoclonales aprobados para el
tratamiento de estas lesiones y hay otros más en estudio y desarrollo. No
obstante, de acuerdo a la mirada de la experta, es necesario resaltar el valor
de la prevención para evitar llegar a esta instancia. "Esto es algo en lo
que, como infectólogos y pediatras, solemos hacer hincapié", reflexionó.
Prevenir antes que curar
En Argentina, como en numerosos países, se realiza un
abordaje integral para la prevención del HPV, con el objeto de disminuir la
mortalidad ocasionada por los tumores asociados a la infección persistente por
genotipos de alto riesgo de este virus. Esta estrategia consta de relevantes
ejes como la prevención primaria a través de la educación sexual y la
vacunación, así como también la prevención secundaria que incluye el tamizaje,
detección precoz y tratamiento oportuno de las lesiones de alto riesgo.
La mejor herramienta de prevención contra el HPV es la
vacuna. En nuestro país, la vacuna contra el HPV fue incorporada al Calendario
Nacional de Vacunación en 2011. En ese entonces, se estableció la vacunación de
las niñas de 11 años de edad nacidas a partir del año 2000. En un primer
momento, el esquema impuesto por el Ministerio de Salud de la Nación constaba
de 3 dosis de esta inmunización. "Después se vio, a partir de diversos
estudios científicos, que ofrecer dos dosis en lugar de tres confería una
respuesta inmune semejante, por lo que se resolvió cambiarlo. Esto también
favorecía que se cumpliera mejor con el esquema de vacunación", indicó la
experta.
A partir de 2017, el derecho de acceder a esta vacuna se
extendió a los varones de 11 años nacidos a partir de 2006. "Esto no solo
sirve para prevenir el cáncer asociado al HPV en el varón sino que, además,
produce lo que se conoce como inmunidad de rebaño. Mediante esta estrategia, el
varón inmunizado no va a transmitir esta infección a las mujeres y por eso se
incluyó en el CNV para niños y niñas a partir de los 11 años de edad",
agregó.
Tanto los niños como las niñas, entre 11 y 14 años de edad,
cuentan con esta cobertura y deben recibir dos dosis separadas por 6 meses, de
acuerdo a lo que establece la estrategia del Ministerio de Salud de la Nación.
Sin embargo, a pesar de que la vacunación contra el HPV es gratuita y
obligatoria para este grupo etario, las estadísticas muestran que las tasas de
vacunación no son tan altas como deberían ser.
"Aún ahora, con un esquema de 2 dosis, solo el 50% de
las nenas lo completa. Esto es gravísimo, porque contando con el acceso a esta
herramienta de prevención de manera gratuita, resulta inadmisible que la mitad
no complete las dosis necesarias para estar inmunizadas", alertó Rosanova.
Otros públicos
La vacuna también está recomendada para mujeres y niñas a
partir de los 9 años; varones entre los 9 y los 26 años, especialmente en
hombres que tengan sexo con hombres. Asimismo, el Estado provee la vacuna en
forma gratuita a personas que conviven con VIH y trasplantadas entre 11-26 años
con un esquema de 3 dosis.
A partir de los 15 años de edad, el esquema consiste en 3
dosis en el que se aplica la segunda dosis a partir de la primera y una última
dosis 6 meses después de la segunda (0, 1 y 6).
"La existencia de este importante medio de prevención
con dos dosis de vacunas y el acceso gratuito que garantiza su inclusión en el
Calendario Nacional de Vacunación, hace que no debamos perder nunca la
oportunidad de indicar no solo esta vacuna sino todas las incluidas en el
calendario a nuestros pacientes", la señaló infectóloga.
¿Por qué es importante vacunarse contra el VPH?
Aunque el mayor beneficio se obtiene si se aplican antes de
iniciar la vida sexual activa, también son útiles en jóvenes y adultos. Se
indican para prevenir las lesiones por HPV que pueden causar desde verrugas
genitales o en las cuerdas vocales, hasta cáncer de cuello uterino, de vulva,
vagina, pene, ano, recto u orofaríngeo.
Por lo general, esta infección no presenta síntomas
característicos y, por eso, mucha gente está infectada sin saberlo. Puede
provocar verrugas genitales y lesiones que, al malignizarse, pueden producir
distintos tipos de cáncermencionados. Aún las mujeres que reciban la vacuna
deben realizar un control ginecológico anual.
Contraindicaciones
Aquellas personas alérgicas a los componentes de la vacuna y
las mujeres embarazadas no pueden recibir esta inmunización. Quienes tengan
fiebre mayor a 38º C o estén cursando una enfermedad aguda de moderada a severa
deberían consultar al médico para que éste les indique si pueden recibirla o
no.
HPV y el sexo seguro
Se transmite por contacto sexual, ya sea genital u oral,
aunque no haya habido penetración. "Aquí hay un punto importante a
aclarar. Es importante el uso del preservativo para evitar la infección de
otras ITS pero no con el HPV ya que aún sin penetración puede ser transmitido
y, lo peor de todo es que es asintomática en un alto porcentaje", indicó
la experta. Esto quiere decir que puede suceder que ninguno de los sujetos de
una pareja sexual sepa que traía o que contrajo la infección a partir de un
encuentro. Además, el índice de transmisión del HPV es altísimo, ya que se
calcula que entre un 50 y un 80% de las personas sexualmente activas pueden
infectarse.
No obstante, de acuerdo a la infectóloga, es importante
aclarar que no todas las personas que contraen el virus van a desarrollar
cáncer.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre Salud Sexual