No hay casos autóctonos desde 2010. Se está trabajando en la
capacitación del personal para el fortalecimiento de la vigilancia.
Argentina busca avanzar finalmente hacia la certificación de
la eliminación del paludismo, enfermedad más conocida como malaria. Para ello
están trabajando en una iniciativa conjunta de la secretaría de Salud de la
Nación y la Organización Panamericana de la Salud para los ajustes finales que
necesita el país para lograr dicha certificación.
En el país no hay casos autóctonos de malaria desde 2010.
Sin embargo, para poder ser considerado un país libre de malaria, Argentina
debe fortalecer la capacitación y certificación de profesionales, proceso que
ya comenzó en la sede del ANLIS Malbrán.
“Este es un proceso largo que se inició en 2013 tras haber
estado varios años sin casos autóctonos. En la segunda mitad del año pasado se
empezó a intensificar el proceso para que Argentina pudiera tener la
certificación. Es un proceso sumamente complejo, porque involucra no sólo al
ministerio nacional sino también a todas las provincias y niveles de servicios
de salud, lo que no es sencillo teniendo en cuenta la complejidad de nuestro
país”, explica a Clarín Patricia Angeleri, a cargo de la dirección nacional de
epidemiología y análisis de situación de salud de la Secretaría de Salud de la
Nación.
El proceso, según la funcionaria, ya está en etapa avanzada.
“Estamos en la última etapa. Próximamente recibiremos la misión de Washington
que hará la evaluación y si está todo bien, luego viene otra misión de Ginebra”
para finalmente obtener la certificación.
Teniendo en cuenta la ausencia de casos autóctonos de
Paludismo desde el año 2010, la Argentina se encuentra en condiciones de
solicitar la certificación de la eliminación a la Organización Mundial de la
Salud (OMS). Lograr esta certificación es una ardua tarea y al cabo de la
misma, el país logrará ingresar a un grupo de países libres de Paludismo, que
actualmente en la región sólo está integrado por Uruguay, Chile y recientemente
Paraguay.
El paludismo, también conocido como malaria, es una
enfermedad que puede ser mortal y se transmite por la picadura del mosquito
silvestre Anopheles. En 2010 se registraron en el país los últimos casos
autóctonos notificados en el área de frontera y en lo que va del año (semana
epidemiológica 30) se han registrado 11 casos importados.
Precisamente, para evitar reinserción de la enfermedad a
partir de casos importados se debe fortalecer la vigilancia, especialmente en
las zonas fronterizas con países que tienen casos. “En nuestro caso, debemos
fortalecer especialmente la vigilancia en Jujuy, Salta y Misiones, que son
provincias exendémicas y que son susceptibles de lo que se denomina el
paludismo de frontera, un problema que se da en el mundo, no sólo acá”, señaló
Angeleri.
“Hubiéramos querido que todo el proceso fuera mas rápido.
Pero debimos poner a punto técnicas de diagnostico que requiere un proceso muy
específico y, al no tener pacientes se perdió el expertise, por lo que hubo que
volver a capacitar a los equipos de salud”, cerró la funcionaria.
Fuente: Diario Clarín