Las autoridades sanitarias de los países del G-20 definieron
ayer las nuevas prioridades de la agenda global de salud que analizarán los
presidentes y líderes políticos en la cumbre prevista para el 30 de noviembre
próximo. En la reunión ministerial en Mar del Plata, que comenzó temprano en el
NH Gran Hotel Provincial, los delegados de 24 países, la Unión Europea y
organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS),
acordaron alcanzar más de una decena de metas en los próximos años con
criterios unificados.
En una declaración de 43 puntos, y como lo anticipó LA
NACION, los funcionarios definieron cuatro prioridades comunes: la resistencia
antimicrobiana (la capacidad de las bacterias de evadir el efecto de los
antibióticos): la malnutrición infantil por sobrepreso y obesidad; el fortalecimiento
de los sistemas sanitarios para ampliar el acceso de la población a la
cobertura universal de salud, y la preparación de los sistemas de salud para
responder a las crisis y las pandemias.
"Hemos puesto en agenda muchísimos temas de importancia
global, como la expansión de la cobertura universal en salud, la prevención y
el control del sobrepeso y la obesidad infantil, y la resistencia
antimicrobiana", dijo el secretario de Salud de la Nación, Adolfo
Rubinstein, que presidió el encuentro de alto nivel.
Fue pasado el mediodía, tras la foto grupal de rigor. El
funcionario participó de una conferencia de prensa con Thomas Gebhart,
secretario de Estado Parlamentario del Ministerio de Salud de Alemania, y
Chieko Ikeda, viceministra de Salud Global de Japón. En términos del G-20,
forman la troika: el trío de países que preside la cumbre este año, lo hizo el
año pasado y, como Japón, lo hará en 2019. Así, de acuerdo con la organización,
se asegura la continuidad de la agenda de trabajo.
Ante los medios acreditados, Gebhart destacó la
incorporación de la obesidad y el sobrepeso infantil a la agenda de los países
que representan un tercio de la población mundial. Lo consideró "un gran
paso adelante", además de coincidir con sus pares en señalar la necesidad
de que las personas accedan efectivamente a una alimentación saludable a través
de políticas que incorporen la información pública. Ikeda, en tanto, agregó:
"Tenemos que tener en cuenta que el primer paso es la educación".
"Venimos trabajando desde principios de año una agenda
que incluye la malnutrición centrada en el sobrepeso y la obesidad infantil, la
resistencia antimicrobiana, la cobertura universal de salud y la respuesta de
los sistemas de salud a las emergencias y desastres naturales como los
principales problemas a resolver en el ámbito de la salud de los países -señaló
Rubinstein-. Desde el sector de la salud, debemos mostrar liderazgo y promover
las acciones necesarias para disminuir el impacto de estas problemáticas y
advertir a la población sobre sus riesgos y consecuencias."
De acuerdo con la Declaración de Ministros de Salud del G-20
consensuada ayer, los delegados también asumieron siete compromisos a revisar
en la cumbre de Japón el año que viene. Son:
Implementar políticas basadas en el peso de la evidencia
científica para abordar la resistencia antimicrobiana y promover el acceso a
los medicamentos adecuados, en la dosis adecuada, en el momento correcto, de
forma asequible y durante la duración correcta del tratamiento.
Compartir las mejores prácticas y aprender las experiencias
y los conocimientos de otros miembros del G-20 para mejorar las respuestas
nacionales y regionales a la resistencia antimicrobiana con el enfoque
"Una Salud", que incluye la cadena de cuidados que hay que promover
desde la granja, con la cría de animales y los cultivos, hasta el consumo de
los alimentos.
Trabajar con las partes interesadas, incluida la industria,
para desarrollar nuevos fármacos antimicrobianos seguros, eficaces y
asequibles, además de mantener el suministro mundial de los medicamentos
existentes y reconocer el papel único de las pequeñas y medianas empresas de
biotecnología en el desarrollo de productos.
Tomar medidas para abordar la malnutrición, con un enfoque
en el sobrepeso y la obesidad infantil, sin dejar de reconocer que la
desnutrición y la deficiencia de micronutrientes siguen siendo una de las
principales causas de muerte y enfermedad en muchas partes del mundo.
Mejorar la disponibilidad y el acceso a opciones de
alimentación saludable a través de esfuerzos intersectoriales, promover
entornos alimentarios saludables, fomentar la reformulación de alimentos y el
etiquetado nutricional para ayudar a los consumidores a tomar decisiones,
promover tamaños adecuados de las porciones y promover estilos de vida más
saludables mediante dietas saludables y el ejercicio
Promover la actividad física con una mejor concientización,
conocimiento y entorno físico y social junto con otros sectores
Cooperar entre los países y sectores para crear una fuerza
laboral de salud adecuadamente capacitada con condiciones de trabajo apropiadas
y seguras
Otros objetivos
Además de señalar la importancia del trabajo con los
organismos internacionales, como la OMS y el Banco Mundial, entre otras
entidades, los ministros reconocieron en el documento "el primer objetivo
mundial de tratar 1,5 millones de personas con tuberculosis resistente a los
medicamentos, incluidos 115.000 chicos", entre otros puntos en las cuatro
prioridades consensuadas.
"Los países pueden desear integrar, según proceda, la
medicina tradicional y complementaria científicamente comprobada, para asegurar
la seguridad, la calidad y la eficacia de los servicios de salud",
concedieron en el punto relacionado con la malnutrición asociada con el
sobrepeso y la obesidad infantil.
Al referirse al fortalecimiento de los sistemas sanitarios,
también abordaron la circulación de medicamentos falsos o subestándar (sin el
efecto que debería tener por distintas causas): "La producción, la distribución
y el uso de medicamentos de baja calidad y falsificados obstaculizan el
progreso en las prioridades del G-20, incluida la lucha contra la resistencia a
los antimicrobianos y la tuberculosis, y la creación de sistemas de salud
resilientes", se lee en el documento.
También las vacunas tuvieron un lugar. "Reconocemos el
rol de la prevención primaria a través de las vacunas como una de las
estrategias de salud pública más costo efectivas con un impacto significativo
en la reducción de la mortalidad y la prevención de la resistencia a los
medicamentos -apuntaron los ministros-. Reconocemos que se necesitan sistemas
de salud pública sólidos para hacer frente a las enfermedades infecciosas, como
el VIH/sida, la tuberculosis, el paludismo vías enfermedades tropicales
desatendidas."
Ejercicio práctico
Por la tarde,, los funcionarios participaron de un ejercicio
práctico: cómo enfrentar la propagación a distintos países de una enfermedad
infecciosa causada por la bacteria Escherichia coli resistente a cualquier tratamiento
disponible, una presión extra para cualquier sistema sanitario.
El simulacro se organizó con el Departamento de Salud y
Seguridad Social del Reino Unido, la Organización Mundial de la Salud, el
Public Health England, la Organización Mundial de Sanidad Animal y la
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO,
por su sigla en inglés).
"Los desastres naturales, las catástrofes vías
enfermedades infecciosas potencialmente pandémicas representan, hoy, una
amenaza para la salud internacional que puede poner a prueba nuestros sistemas
de salud -dijo Rubinstein-. Las experiencias pasadas han demostrado que los
desafíos de salud global no pueden ser abordados por un solo país o por el
sector de la salud. En cambio, requieren un compromiso integral para hacerles
frente".
En uno de los puntos del documento, las autoridades
sanitarias hicieron un llamado de atención: "Solicitamos a la OMS que siga
desarrollando y revisando el Fondo para Contingencias en Situaciones de Emergencia
(FCE), revise su desempeño y demuestre sus beneficios", además de alentar
a los países miembros "a que contribuyan al FCE para que la OMS pueda dar
una primera respuesta rápida y adecuada a las crisis sanitarias para salvar
vidas, aliviar el sufrimiento y mantener la dignidad de los necesitados".
Fuente: Diario La Nación