Hubo 632. El récord hasta ahora había sido 2012 con 630.
Aumentaron 59% las donaciones desde la sanción de la nueva ley, que entró en
vigencia en agosto. “Esta es una ley de
la sociedad”, dijo el titular del INCUCAI.
Argentina alcanzó su récord histórico de donantes de
órganos. Por primera vez, se alcanzó el récord de 632 donantes de órganos en lo
que va de este 2018, por encima de la marca histórica anterior de 630 donantes
registrados en todo el 2012, informó hoy el INCUCAI. También se registró una
marca histórica en el número de trasplantes, con 1.499 operaciones. Estas
cifras se consiguieron tras la sanción de la nueva ley de donación y trasplante
N° 27.447 (conocida como ley Justina), que permitió fortalecer el sistema de
procuración y agilizó y simplificó los proceso de donación y trasplante.
Según el INCUCAI, desde que entró en vigencia la nueva ley
en agosto –cuya reglamentación está próxima a salir- se incrementó 59% la
donación de órganos. Al tiempo que la oposición a la donación cayó de un 42% a
un 17%.
Estas alentadoras cifras, que ubican a la Argentina como
líder regional en materia de donación y trasplantes de órganos, tienen como
trasfondo el caso de Justina Lo Cane, la chica de 12 años que estuvo cuatro
meses esperando un trasplante de corazón que no llegó. Durante esos meses de
espera, Justina le pidió a su papá que hiciera una campaña pero no para ella,
sino que fuera una campaña para “ayudar a todos los que podamos”. Ese mensaje,
que habla de ayudar a todos y no un pedido personal, fue lo que logró una
concientización en la sociedad. Así lo entiende también el presidente del
Incucai, Alberto Maceira. “Los pedidos individuales no sirven. El pedido de
‘ayudemos a todos’ fue la clave. Ese es el mensaje”, señaló el funcionario a
Clarín, días antes de lograr el récord.
Justina murió esperando un corazón. Pero su mensaje llegó a
toda la sociedad. Y su familia se comprometió a seguir trabajando para cumplir
su deseo. “La sensación al ver estas cifras es que vamos cumpliendo el deseo de
Justina. Es una sensación de felicidad plena, porque se están salvando más
vidas. Me llena de satisfacción saber que hay personas que no van a pasar por
el dolor que yo tengo”, dice Ezequiel Lo Cane en diálogo con Clarín.
Y dice que en estos momentos imagina que Justina está
saltando o bailando, que era la forma en que le gustaba a ella festejar los
logros. “Esté en el plano que esté, sé que ella está así ahora”, dice. Y al
cortar la comunicación telefónica con Clarín, Ezequiel manda un WhatsApp: “El
horario de mi celular al terminar la nota fue 13:31. ¡Señales! Justina y yo
jugábamos a buscar patentes capicúas al ir al colegio. Esa señal del celular
13:31 la leo como que ella está chocha de lo que está pasando”. Ezequiel dice
que cada día dedica más tiempo y está más involucrado en trabajar para que
Argentina sea un país líder en donación y trasplantes de órganos. Por eso
anticipa que en las próximas semanas presentarán un nuevo proyecto.
El proyecto de la ley Justina llegó al Congreso en abril de
este año de la mano del senador Juan Carlos Marino (UCR). En comisión se llevó
adelante un proyecto consensuado con INCUCAI, especialistas y sociedades científicas
que trabajaron en la confección de una nueva norma que pudiera agilizar los
procesos.
Una de las modificaciones, que fue una de las claves para lo
que está sucediendo hoy con el aumento de las donaciones, es que se eliminaba
el consentimiento familiar para la figura del donante presunto. Si bien en
Argentina la figura del donante presunto existe desde el 2005, en aquel momento
se había consensuado que en caso de no existir voluntad expresa de la persona
fallecida, se debía pedir un testimonio a la familia. El pedido de esa firma en
ese momento dramático, como es la muerte de un ser querido, se traducía en un
40% de oposición a la donación.
“El sistema de salud entendió que el donante presunto tiene
un aval de ley, y se está animando no a pedir sino a comunicar que esa persona
es donante porque no dejó expresión en vida. Hoy la oposición familiar cayó a
un 15%, prácticamente desapareció”, dijo Maceira. Otro dato que sumó el
presidente del Incucai: “En los últimos dos meses prácticamente no hubo
registro de voluntades negativas. La gente acompaña claramente este proceso.
Sentimos que esta es una ley de la sociedad que nos está obligando a trabajar
para responder”.
La nueva ley de trasplantes de órganos fue sancionada el 4
de julio. Se aprobó por unanimidad en el Senado y en Diputados. En agosto, el
primer mes en que entró en vigencia, hubo récord histórico para un solo mes,
con 88 donantes. Y los meses siguientes se mantuvieron por encima de 70
donantes.
Otros logros de este último tiempo fue que La Pampa logró
lista de espera cero para trasplantes de córneas. Y Misiones está a punto de
conseguirlo también. En este tiempo también se realizó el segundo trasplante
renal cruzado del país.
¿El sistema está preparado para este aumento de donantes?
“Hasta ahora no hemos tenido problemas, salvo algunas cuestiones logísticas que
estamos reacomodando. Pero los equipos de trasplantes están respondiendo de
acuerdo a la oferta”, señaló el funcionario.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Donación de Órganos