Referentes de más de 35 entidades se reunieron para reclamar
medidas más estrictas al Estado. El objetivo: retrasar la edad de inicio del
consumo.
Hace unos años, la alarma se encendió con el tabaco:
empezaron a morir cada vez más mujeres por cáncer de pulmón que de mama. La
razón: la equiparación del consumo en mujeres y hombres. Ahora, el mismo
problema parece replicarse con el alcohol, y por eso distintas organizaciones
que trabajan en la problemática de adicciones se reunieron y plantearon que el
Estado debe establecer normas similares a las que rigen para la venta de
cigarrillos, como etiquetas con advertencias sobre el riesgo para la salud,
impuestos más caros y control en los puntos de venta.
“El alcohol es adictivo y perjudicial para la salud, y no
debe considerarse como un artículo de consumo ordinario o de necesidad, ya que
es el principal motivo de consultas de los servicios de emergencia por
problemas vinculados al consumo", indican 37 referentes de entidades como
la Sociedad Argentina de Pediatría, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, la
Fundación Trauma, la Asociación Toxicológica Argentina, la Sociedad Argentina
de Medicina Interna General, la Asociación Psiquiatras Argentinos y unidades
del Conicet en universidades. Juntos crearon el Equipo de Promoción y
Prevención Intersectorial de Consumo de Alcohol (EPPICA).
"En la Argentina, a finales de los 90 se incrementó un
nuevo modo de consumo de alcohol entre los jóvenes, de tipo episódico y
excesivo. Hay evidencia científica de que aumenta el riesgo de coma,
convulsiones, insuficiencia renal y daño estructural y funcional del cerebro
-señala el texto de EPPICA, al que accedió Clarín-. Además, aumenta los
siniestros viales, la violencia en la vía pública y el sexo sin protección, lo que
a la vez eleva el riesgo de embarazos no intencionales e infecciones de
trasmisión sexual. Como si lo que acabamos de relatar no fuera suficientemente
grave, los jóvenes que consumen alcohol de manera episódica y excesiva tienen
cuatro veces más probabilidad de desarrollar una dependencia, comparado con
otro que inicia el consumo en la edad adulta".
Sus integrantes proponen las medidas regulatorias que
aconseja la Organización Mundial de la Salud: reducir y controlar los puntos de
venta; prohibir la publicidad, la promoción y el patrocinio; implementar
advertencias sobre el daño a la salud en los envases (tal como ocurre con los
cigarrillos); fijar políticas de precios; penalizar a conductores
alcoholizados; aumentar la detección y las intervenciones breves en las
consultas de salud. “Se necesitan medidas que impacten drásticamente en la
disminución de los consumos problemáticos en general, y en el consumo de
alcohol en particular, y que dicho impacto se vea reflejado fundamentalmente en
el retraso de la edad de inicio del consumo en los jóvenes”, expresan desde EPPICA.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Acoholismo